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historia del peru

 

 





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El texto est dividido teniendo en cuenta la evolucin de la estructura del Estado y de la sociedad civil. Partimos de este criterio, ya que los cambios producidos en las ltimas dcadas y la situacin actual del pas estn relacionados con la crisis irresuelta que se abri con el ocaso del Estado y la sociedad oligrquicos. A partir de 1968 se ha intentado implementar desde el aparato del Estado proyectos polticos en la bsqueda de dar al pas una nueva fisonoma que garantice el establecimiento de un verdadero Per moderno. Distinguimos, entonces, entre rgimen y gobierno. El primero corresponde al marco que define el contexto en el cual se desenvuelve el segundo. El tratamiento de los gobiernos est enmarcado dentro de los regmenes existentes en las ltimas dcadas: oligrquico, militar y populista. El rgimen neoliberal, bajo el actual gobierno de Alberto Fujimori, no ser abordado. No se trata entonces de perodos definidos a partir de la historia poltica del Per. Es obvio que ese tipo de periodificacin es obsoleto y tradicional. Co-

mo tal, tratamos un solo perodo de la historia peruana: el del Per contemporneo. En tanto regmenes, cada uno de stos intent, a travs de la pugna de diversos proyectos polticos, darle al pas una configuracin y un ordenamiento correspondientes con los intereses de los nuevos sectores dominantes, especialmente desde la crisis del rgimen oligrquico. Pero a la par de este proceso poltico, se ha desarrollado en la base una revolucin econmica y social impulsada por sectores emergentes informales, migrantes, etc. que ha dado al Per un nuevo rostro. A pesar de los intentos de los diversos gobiernos por dirigirlos y de los regmenes por incorporarlos a sus proyectos, la revolucin de estos sectores emergentes ha tenido un desarrollo propio. En trminos formales, en cada parte es posible distinguir dos grupos de captulos: el primero dedicado a los principales hechos polticos, incluyendo la aplicacin de polticas econmicas y las protestas sociales que inciden sobre la coyuntura poltica, y el segundo a un balance general poltico, econmico y social en trminos procesales.

La historia poltica actual considera que el gobierno de Manuel A. Odra tuvo dos etapas muy marcadas. La primera habra correspondido al establecimiento de una junta de gobierno, el 28 de oc-

tubre de 1948, hasta la realizacin de las elecciones generales de 1950. La segunda abarcara su gobierno constitucional desde el 28 de julio de 1950 al 28 de julio de 1956. Sin embargo esta interpretacin es meramente formal, ya que las caractersticas polticas y econmicas del rgimen seran las mismas.

divisas, reservndose el Estado el 45% resOdra sent las bases del Ochetante al tipo de cambio oficial. Sin emnio mediante una serie de medidas bargo, esta medida no era suficiente que le aseguraran el control del para los seguidores de la poltica liaparato del Estado y la adhesin de beral, ya que obligaba a los exporlos grupos econmicos agroextadores a depositar dichas divisas portadores y del capital extranen el Banco Central de Reserva jero. En cuanto al control de la (BCR) recibiendo a cambio un situacin poltica interna, Odra certificado negociable en el mercadeclar ilegales al Partido Aprista do. Esta medida y las que vendran Peruano (PAP) y al Partido Comudespus muestra que a pesar nista Peruano (PCP), decretando la de que Odra estaba a favor de suspensin de las garantas indiviuna poltica econmica duales mediante la ley de Seliberal (una de las pringuridad Interior de julio cipales razones del golde 1949. A travs de este pe de 1948), su aplicamecanismo le fue posible cin era restringida para controlar y reprimir a los poder asegurarse mrgeprincipales partidos con nes de maniobra poltiinfluencia en las organica. Ello provocara en el zaciones sindicales y pofuturo la oposicin del pulares, y a otros sectores sector agroexportador al de oposicin a su gobiergobierno de Odra. no. Adems, con ello se En agosto de 1949 el daba la paz social negobierno contrat una cesaria para fomentar la La crisis poltica en la que se vio envuelto el gobierno de misin econmica y fiinversin de los capitales Bustamante y Rivero en 1948 culmin con el golpe de nanciera presidida por privados y extranjeros. estado de Manuel A. Odra el 27 de octubre de dicho ao. el economista norteaEn su poltica econmica, Odra hizo importantes concesiones a los agroexportadores. Las dificultades causadas por el reajuste de postguerra durante el gobierno de Jos Luis Bustamante y Rivero y por el proceso de inflacin interna obligaron al Estado a declarar el control de precios, el control de cambios y de comercio. En diciembre de 1948, la junta militar restableci la libertad de comercio y de cambio y suprimi el requisito de licencia para importar, pero mantuvo la presin en el mercado de divisas. Tambin se otorg a los El general Odra cont en un inicio con el apoyo de los agroexportadores, uno de los exportadores la disponiprincipales sectores econmicos de la llamada oligarqua peruana. bilidad del 55% de sus

mericano Julius Klein e integrada por especialistas de las distintas ramas de la economa, la que permaneci varios aos en el Per y present al gobierno informes y soluciones a los problemas econmicos ms urgentes. El 5 de noviembre de 1949 la misin Klein present un memorndum donde propona la aplicacin de una serie de medidas liberales y sealaba como causas de la inflacin el incremento exagerado del circulante por los dficits fiscales y la expansin del crdito derivado del aumento de ese circulante, indicando que las consecuencias seran la subida de los precios y de la cotizacin del dlar. Ese mismo da se elimin el control del tipo de cambio, se suprimi el tipo de cambio oficial y se restableci el mercado libre del dlar, lo que provoc su subida de 6,50 a 14,85 soles. Los exportadores dispondran adems del total de los certificados de divisas. La reorganizacin del sistema imperante hizo subir los precios, pero meses despus vendra el aumento de las divisas debido al auge de las exportaciones entre 1950 y 1952, que estabilizara el mercado interno. La poltica de mercado libre y el establecimiento de una legislacin favorable atrajeron inversiones de capitales extranjeros, que incidieron en el incipiente proceso de industrializacin. Esto propiciara el aumento de la produccin, pero la mayora de las industrias que surgieron o se desarrollaron en ese contexto eran dependientes de los grandes consorcios extranjeros. Tal fue el caso de la direccin que tomaron la minera, la explotacin petrolera, la industria manufacturera y la produccin de energa elctrica.

Inicialmente, el golpe de Estado busc legitimarse como una respuesta frente al peligro de que el PAP estableciese una dictadura, por lo que tcitamente se pensaba que la situacin era transitoria y que pronto se realizaran elecciones. Sin embargo, los opositores al PAP teman que fuera demasiado pronto, por lo que se opt por una salida electoral que garantizara la permanencia de Odra en el poder. En su mensaje de julio de 1949, Odra anunci importantes cambios en el estatuto electoral, incluyendo que los escrutinios se realizaran en las mesas de votacin y que los jurados departamentales se limitaran a la revisin de los resultados, declaracin que presagiaba una pronta convocatoria a elecciones. Para crear las condiciones de una candidatura como la del general Odra, Pedro Beltrn prin-

cipal vocero del sector agroexportador declar en receso, en abril de 1950, a la Alianza Nacional, un movimiento de carcter liberal que l lider bajo el gobierno de Bustamante y Rivero; cerrando las posibilidades de una candidatura civil, ya que los nicos partidos polticos con posibilidades de articular una propuesta frente a Odra estaban fuera de la ley. Antes de lanzar su candidatura, Odra deba renunciar a la presidencia de la junta militar para cumplir formalmente lo estipulado en la Constitucin de 1931. Ello se producira el 1 de junio de 1950, hecho conocido como la bajada al llano, dejando en su lugar al general Zenn Noriega. Las elecciones se realizaran en un contexto favorable al gobierno ya que se mantena en vigencia la ley de Seguridad Interior. Las garantas constitucionales continuaban suspendidas y se impona penas de crcel y destierro a los delitos calificados de terroristas. Asimismo, las autoridades polticas tenan facultades de jueces, no pudiendo intervenir las autoridades judiciales sino hasta que el gobierno lo dispusiera. El encargado de mantener el orden interior fue el director de gobierno Alejandro Esparza Zaartu, personaje que Mario Vargas Llosa retrat en su novela Conversacin en La Catedral. El PAP y el PCP duramente golpeados por las medi, das represivas del gobierno, estaban incapacitados para organizar una slida oposicin a Odra. El PAP, particularmente, se hallaba dividido por los hechos de 1948, y su lder, Vctor Ral Haya de la Torre, se hallaba asilado en la embajada de Colombia. La brevedad del plazo para la realizacin de las elecciones no impidi el lanzamiento de una candidatura contrapuesta a la del general Odra. La nica candidatura posible era la de un militar, tratando de que el ejrcito garantizara los resultados de las elecciones; surge as la candidatura del general Ernesto Montagne lanzada por la Liga Democrtica, un movimiento poltico de carcter liberal liderado por Ignacio Brandariz y que tena como vocero al diario Jornada. Inicialmente, los miembros de la junta de gobierno intentaron rechazar la candidatura y descalificar al general Montagne, confiados en que no existan posibilidades de organizacin de una oposicin coherente frente a la candidatura oficial. En este contexto estall en Arequipa una serie de protestas en contra del gobierno. En junio se produjo una huelga estudiantil en el colegio de la Independencia, a la que se sumaron los universitarios; las autoridades respondieron disparando sobre los manifestantes. La ciudad, indignada, convoc a

Manuel A. Odra obtuvo el 100% de los votos en las elecciones del 2 de junio de 1950, en un proceso considerado irregular. Candidato nico, Odra haba acusado de conspirador al general Ernesto Montagne, su principal adversario electoral, quien tuvo que salir del pas.

una manifestacin en la plaza de armas para el da 13 de junio, que tambin fue reprimida, inicindose enfrentamientos que duraran hasta el da siguiente. La poblacin atac el casino militar, siendo tomados los locales de la municipalidad, la prefectura, el aeropuerto y varias radioemisoras, levantndose barricadas y realizndose grandes manifestaciones. Ante tal situacin, se form una junta provisoria de gobierno presidida por Francisco Mostajo, lder de la Liga Democrtica en Arequipa y candidato en la frmula de Montagne. Tambin particip en la junta Hctor Cornejo Chvez, futuro lder de la Democracia Cristiana (DC). Todas las organizaciones sindicales se declararon en huelga y se unieron en un Comando Supremo de Obreros y Empleados. La junta provisoria trat de negociar. En la noche del 14, cuatro parlamentarios salieron del municipio con bandera blanca y fueron abaleados, falleciendo dos de ellos. Se produjo entonces la intervencin del Ejrcito, que control la situacin con un elevado saldo de vctimas. La huelga de los trabajadores, sin embargo, seguira por unos das ms. Finalmente, el gobierno responsabiliz de los acontecimientos a los apro-comunistas y a los partidarios de la Liga Democrtica, persiguiendo a la oposicin y deteniendo al general Montagne, acusndolo de complicidad. Frente a esta situacin, el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) se neg a inscribir la candidatura de Montagne, con lo cual Odra se present como candidato nico. El resultado oficial de las elecciones generales realizadas el 2 de julio fue

Lneas arriba hemos sealado las principales medidas que sentaron las bases del Ochenio. A partir de 1950 el gobierno de Odra dictara nuevas medidas favorables a la inversin de capitales privados y extranjeros, siempre bajo la asesora de la misin Klein. sta present en 1950 un proyecto que modificaba el impuesto a la renta con el objetivo de aumentar la recaudacin tributaria, luego de liberalizar la economa. Se planteaba, igualmente, el reemplazo del sistema de impuestos cedulares que agregaba cada cierto tiempo impuestos complementarios por el de impuestos progresivos, aplicable tanto a personas naturales como a sociedades annimas. Este proyecto fue presentado al Congreso por el ministerio de Hacienda y Comercio, pero fue desestimado debido a la presin ejercida por la Sociedad Nacional de Industrias y por la Cmara de Comercio, ya que implicaba la elevacin de la tasa de los impuestos a las utilidades y subutilidades, a los dividendos de acciones al portador y a la renta de personas o entidades establecidas en el extranjero. Entre las leyes de apoyo al sector privado se dictaran principalmente las siguientes: El Cdigo de Minera (1950), que incorporaba a las empresas mineras al impuesto general a las utilidades comerciales e industriales, derogando el derecho de exportacin que pagaban a cambio de un

pago ad-valorem por el mineral exportado. Tambin se reconoci la deduccin por agotamiento de la mina y se liber a las empresas mineras de todo impuesto creado o por crearse, por espacio de 25 aos. La ley de Petrleo (1952), que permita la explotacin de nuevos yacimientos, estableciendo un rgimen tributario especial para el sector. La ley de Industria Elctrica (1955), orientada a estimular la inversin del capital privado en este campo frente al crecimiento de las necesidades urbanas, razn por la cual se daba mayor importancia a las obras de servicio pblico. El crecimiento econmico de estos aos no slo se debi a la poltica de libre cambio sino tambin a que desde la dcada de 1950 el Per cont con un nuevo producto de exportacin: la harina de pescado, que lo convirti en la primera potencia pesquera del mundo. El impulso de esta rama productiva provino principalmente de Luis Banchero Rossi. En cuanto al sistema financiero internacional, el gobierno de Odra realiz coordinaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI), logrando con el crecimiento de las reservas internacionales que la deuda externa se redujera de 716 a 666 millones de dlares. Si bien el gobierno de Odra fue producto de la Alianza Nacional, muy pronto alcanz una cierta autonoma, desestimando algunas de sus principales indicaciones relativas a la forma de conducir la economa del pas. Ello fue posible gracias a la coyuntura internacional de la guerra de Corea, que origin una mayor demanda de nuestras materias primas con mejores precios, lo que aument nuestros ingresos de divisas y permiti un equilibrio en la balanza de pagos. Con dichos ingresos, Odra in-

crement notablemente el gasto pblico, contrariando las frmulas liberales relativas al equilibrio fiscal. De 1950 a 1955, el gasto pblico alcanz el 13% del producto bruto anual, porcentaje destinado fundamentalmente a la realizacin de importantes programas de obras pblicas. Mediante esta poltica el gobierno buscaba movilizar recursos y distribuir prebendas que facilitaran el enriquecimiento de sus allegados y, al mismo tiempo, satisfacer parcialmente las exigencias de empleo y servicios pblicos de los sectores populares migrantes. En ese sentido el gobierno de Odra dict una serie de medidas sociales como el Seguro Social obligatorio para empleados pblicos y privados, el salario dominical, el derecho a no perder los beneficios sociales por despido debido a inasistencias injustificadas, el pago de beneficios sociales antes de las 48 horas del retiro definitivo del trabajador, y la participacin de los empleados y obreros en las utilidades de las empresas, antecedente de la comunidad industrial. Para poder institucionalizar dichas medidas, Odra cre el ministerio de Trabajo y de Asuntos Indgenas; asimismo, para garantizar la movilizacin poltica de sus allegados y de los grupos populares urbanos beneficiados por las obras pblicas, sus ms importantes colaboradores organizaron el Partido Restaurador y se otorg el voto a la mujer. Entre las principales obras pblicas se encuentran la construccin de unidades vecinales y de agrupaciones de viviendas para obreros, de las sedes principales de los ministerios de Salud, de Educacin, de Trabajo y Asuntos Indgenas, y del hospital del Empleado. En cuanto a la educacin, se estableci el Plan de Construcciones de Escuelas

La construccin del Hospital Central del Empleado (llamado hoy Edgardo Rebagliati Martins) fue iniciada durante el gobierno del general Odra. Este edificio fue inaugurado el 3 de noviembre de 1958 durante el mandato de Manuel Prado Ugarteche.

Primarias, que inclua las Grandes Unidades Escolares (GUEs) como tipo especial de organizacin escolar en todas las capitales de departamento. Se cre tambin la Junta de Asistencia Nacional (JAN), cuya direccin estuvo a cargo de Mara Delgado de Odra, esposa del presidente. Para garantizar la lealtad de las Fuerzas Armadas, se increment su presupuesto, se compr nuevo material blico y se moderniz las principales instituciones de formacin de sus cuadros.

El ao 1953 marc el final del auge econmico iniciado en 1950. Luego de la guerra de Corea, la situacin econmica se vio afectada por la baja en los precios de nuestros productos de exportacin. Para mantener su poltica de obras pblicas, el gobierno increment la deuda interna, llevando a una expansin monetaria y crediticia que provoc la subida del tipo de cambio y el incremento de la inflacin. En febrero de 1954 el gobierno se vio obligado a reconocer la existencia de problemas econmicos. Las soluciones planteadas entonces implicaban la aplicacin de una serie de medidas liberales como la reduccin del gasto pblico, la limitacin de las obras pblicas y la disminucin de la emisin monetaria y el crdito bancario. Para mantener el tipo de cambio se solicit un prstamo de 30 millones de dlares al FMI, al departamento del Tesoro de Estados Unidos y al Chase Manhattan Bank. La poltica econmica aplicada hasta ese momento por Odra le haba otorgado una relativa autonoma poltica respecto del grupo agroexportador que haba auspiciado su ascenso al poder. Las diferencias polticas existentes se hicieron evidentes, sin embargo, al avecinarse la crisis econmica, cuando los exportadores inician una campaa de oposicin al gobierno. stos encontraban que el comportamiento poltico de Odra resultaba cada vez ms arbitrario, razn por la cual el mismo grupo que patrocin el golpe de 1948 propuso, a travs del diario La Prensa, el retorno al Estado de Derecho.

En los dos ltimos aos de su gobierno, Manuel A. Odra fue blanco de la crtica poltica. El diario La Prensa, por ejemplo, exigi la derogatoria de la llamada Ley de Seguridad Interior. En la fotografa, Manuel A. Odra y su homlogo boliviano, Vctor Paz Estenssoro, en una actuacin pblica en Lima.

Para proseguir con su poltica de obras pblicas, el gobierno del general Odra recurri al endeudamiento. En la imagen el ministerio de Trabajo, una de las principales edificaciones construidas durante su gestin.

Las diferencias y divisiones polticas tambin se expresaron al interior del gobierno y las Fuerzas Armadas. En agosto de 1954 el gobierno acus de sublevacin al general Zenn Noriega, primer ministro y ministro de Guerra, destituyndolo de su cargo y deportndolo a los Estados Unidos. El 20 de julio de 1955, los redactores del diario La Prensa prepararon una declaracin en la que exigan la derogatoria de la ley de Seguridad Interior, la reforma

electoral y la amnista poltica general. Este documento sirvi de punto de partida para la fundacin de la Coalicin Nacional retomando el nombre de la alianza de 1894 entre civilistas y pierolistas, encabezada por Manuel Mujica Gallo, Pedro Beltrn y Pedro Rosell. Una reunin de la Coalicin, realizada en Arequipa, es atacada por grupos fieles al gobierno, inicindose una protesta similar a la de 1950. La ciudad se declara en huelga general y pide la destitucin del ministro de Gobierno, Alejandro Esparta Zaartu, quien renuncia a fines de diciembre. Paralelamente a la campaa iniciada por la Coalicin Nacional, regresan del exilio el ex presidente Bustamante y Rivero y los ms importantes dirigentes del PAP, como Armando Villanueva y Ramiro Prial.

La movilizacin que logr la Coalicin Nacional oblig a Odra a convocar a una convencin de notables en el convento de Santo Domingo, con el fin de integrar polticamente a sus antiguos aliados y proponer un sucesor. Pero era evidente que para la convocatoria a elecciones generales se necesitaba contar con los votos apristas. El resultado de la convencin fue el lanzamiento de dos candidaturas que buscaron el apoyo del PAP Por un lado se encontra. ba Hernando de Lavalle, propuesto por Odra y presentado por Unin Nacional, ofreciendo al PAP el retorno a la legalidad una vez logrado el triunfo electoral. Esta propuesta no fue aceptada ya que nada garantizaba su cumplimiento; Lavalle consigui ms bien el apoyo de la recientemente fundada Democracia Cristiana. Por otro lado estaba Manuel Prado Ugarteche, cuya candidatura fue lanzada por el Movimiento Democrtico Pradista (MDP). Perteneciente a una familia de importante influencia social y de gran poder econmico, era propietario del diario La Crnica y de una serie de empresas, incluyendo al Banco de Crdito (ex Italiano). Prado ofreci al PAP no slo la legalidad, sino adems el cogobierno y una alianza poltica. Ms adelante el propio Odra apoyara la candidatura de Prado, en desmedro de Lavalle. Es a partir del apoyo que Odra y el PAP le otorgan a Manuel Prado, que surge la llamada Convivencia. La tercera candidatura fue la de Fernando Belaunde Terry, lanzada por el Frente de Juventudes Democrticas. Belaunde no contaba todava con los elementos necesarios para preparar listas completas de representantes, razn que adujo el JNE para no

inscribirlo. Ante ello el Frente de Juventudes organiz una marcha de protesta que se realiz el 1 de junio de 1955, conocida como el ultimtum de La Merced o el manguerazo. Belaunde se presentaba como un poltico nuevo, desligado de cualquier tipo de compromiso con el gobierno, proyectando la imagen de un profesional respaldado por profesionales y sin vnculos con sectores econmicos, ni con ningn otro grupo de inters. En los meses siguientes este frente de juventudes se constituira en partido poltico. As nacera Accin Popular (AP). En este contexto la guarnicin de Iquitos, encabezada por el general Marcial Merino, se subleva contra Odra el 16 de febrero de 1956. El diario La Prensa, que continuaba con su poltica de oposicin al gobierno, publica el manifiesto de los sublevados, por lo cual su director, Pedro Beltrn, es detenido y enviado a la prisin de El Frontn junto a un grupo de periodistas del mismo diario, que deja de editarse. La sublevacin no prospera y, ante las protestas de la oposicin, Odra cede y libera a los detenidos. Las elecciones se realizaron el 17 de junio de 1956. Los resultados oficiales fueron los siguientes: Manuel Prado Ugarteche, 568 134 votos (45,5%); Fernando Belaunde Terry, 457 638 votos (36,7%) y Hernando de Lavalle, 222 323 votos (17,8%).

En base a los resultados electorales, Prado contar con mayora en el Congreso, compuesta por los miembros del MDP partido del gobierno, y por los , miembros del Frente Independiente, elegidos por el PAP El mismo da en que Prado asume la presiden. cia, el Congreso devuelve la legalidad al PAP al derogar la ley de Seguridad Interior y al declararse la amnista poltica, tal como lo haba prometido. Que dicha ley tena carcter de pacto poltico se expresa en el hecho de que no se aplic al caso del PCP. De esta manera, salen de la crcel o vuelven del exilio lderes apristas como Manuel Seoane, Luis Alberto Snchez y Andrs Townsend. Haya no regresara al pas sino hasta el ao siguiente, y el 25 de julio de 1957 realiza un mitin en la plaza San Martn en el que seal el derrotero de la poltica aprista para los prximos aos. La legalizacin del PAP pondra en contra de Prado a los dos ms importantes peridicos del pas: El Comercio, que acu el trmino de gobierno de la Convivencia, pues los Mir Quesada no le perdonaran haber aceptado el respaldo aprista; y La Prensa, pues Pedro Beltrn era opuesto

Manuel Prado Ugarteche, quien haba sido presidente del Per durante el perodo 1939-1945, nuevamente asumi el mando supremo de la repblica en 1956. Una de sus primeras medidas fue la derogatoria de la ley de Seguridad Interior, decisin que fue desaprobada por diarios como El Comercio.

a la poltica econmica del gobierno ya que la presencia del PAP implicaba una serie de medidas econmicas similares a las aplicadas bajo el gobierno de Bustamante y Rivero. Para poder enfrentar a la oposicin que no estuviera dentro de la poltica de la Convivencia, el gobierno de Prado present en 1958 un proyecto de ley de Defensa de la democracia, que otorgaba facultades extraordinarias al Ejecutivo para realizar investigaciones con el fin de descubrir supuestos agentes del comunismo internacional infiltrados en las organizaciones sindicales, estudiantiles o en la administracin pblica. Esta ley, similar a la planteada por el senador Joseph McCarthy en los Estados Unidos, no lleg a aprobarse.

la poblacin urbana, logrndose con estas medidas cierta estabilidad. Sin embargo, en 1957 un conjunto de factores puso en serias dificultades econmicas y polticas al gobierno, entre ellas la baja de los precios de nuestros productos de exportacin, la recesin norteamericana que afect la inversin de sus capitales y una prolongada sequa en el sur. Para evitar la devaluacin de la moneda como nica manera de contrarrestar la reduccin de las tasas de ganancia de las empresas, el gobierno recurri a las divisas del BCR, las cuales prcticamente se agotaron. Esta situacin agudiz la oposicin de los agroexportadores, especialmente de Pedro Beltrn a travs del diario La Prensa. Para tratar de salir de tan difcil situacin, Prado decide nombrar ministro de Hacienda a Pedro Beltrn en julio de 1959, quien inicia una drstica poltica econmica liberal con el objetivo de ordenar las finanzas y estabilizar la moneda. Por un lado, obtuvo un importante prstamo del BCR (haciendo funcionar la maquinita que tanto haba criticado) y el respaldo del FMI mediante un prstamo para restablecer las reservas internacionales. De otro lado, recort el gasto pblico y restringi el crdito, elimin los subsidios a los alimentos, aument el

Pedro Beltrn Espantoso, uno de los principales voceros del liberalismo peruano y director del diario La Prensa. A pesar de sus pblicas discrepancias con Manuel Prado, durante su gobierno asumi la cartera de Hacienda y tuvo una gestin exitosa y reconocida.

precio de la gasolina, congel los salarios y erradic el control de cambios, provocando una devaluacin cercana al 37%, otorgando mrgenes excepcionales de beneficio a los exportadores. De todas las medidas, la ms polmica fue el aumento del precio de la gasolina para obtener ingresos mediante los impuestos al consumo y a las utilidades. Esta medida tuvo gran oposicin parlamentaria y periodstica, poniendo en debate el problema del laudo otorgado a la International Petroleum Company (IPC) sobre los yacimientos petrolferos de La Brea y Parias. Asimismo, la poltica recesiva de Beltrn provoc una ola de huelgas entre mineros, obreros fabriles y de construccin, petroleros, y una prolongada paralizacin de los empleados bancarios. Hubo tambin una tenaz resistencia y oposicin de parte de la clase media nacionalista. Como resultado de las medidas el dlar se estabiliza, el presupuesto de 1960 finaliza con supervit y el BCR reconstituye sus fondos de divisas. Sin embargo, Beltrn no pudo reducir los gastos fiscales debido a que los costos sociales de dichas medidas requeran continuar la realizacin de obras pblicas. Por ello se vio obligado a elevar paulatinamente la carga tributaria, afectando as las ganancias de las empresas. A fines de 1961, Beltrn renuncia ante la inminencia de las elecciones de 1962.

La realizacin de las elecciones generales de 1962 qued establecida para el 10 de junio. Antes de stas, el personero de AP (ex Frente de Juventudes Democrticas), Javier Alva Orlandini, denunci ante el JNE la preparacin de un presunto fraude mediante la expedicin irregular y en masa de libretas electorales. Dicha acusacin iba dirigida contra el PAP, partido al que se atribua la expedicin en Lima de alrededor de 200 mil libretas electorales a favor de analfabetos y menores de edad. Los ministros de las Fuerzas Armadas hicieron suyas estas denuncias, inicindose su abierta injerencia en la determinacin de la validez o no de las elecciones; a fines de mayo se dirigieron al JNE para denunciar una manifiesta voluntad de fraude, demandando medidas para evitarlo. Una investigacin del poder Judicial determin la existencia de 8 mil libretas electorales presumiblemente expedidas fuera del local del JNE, pero no necesariamente adjudicadas a personas no aptas, sino correspondientes ms bien a las personas que se inscribieron despus de noviembre de 1961 para participar en las elecciones. Si bien esa cantidad de libretas era insuficiente para cambiar la votacin de ms de dos millones de electores, el JNE acord, para acceder a las demandas de los ministros de las Fuerzas Armadas, que todas las personas inscritas despus de esa fecha deban presentar, adems de su libreta electoral, su libreta militar en el caso de los hombres y su partida de nacimiento en el caso de las mujeres. Asimismo, para evitar la duplicacin de libretas se determin el uso de tinta indeleble en el dedo ndice de los votantes. En estas condiciones se realizaron las elecciones generales del 10 de junio. Se presentaron en total siete candidatos: Fernando Belaunde Terry por Accin Popular (AP); Vctor Ral Haya de la Torre por la Alianza Democrtica, compuesta en su mayora por el PAP al que se su, maron miembros del Movimiento Democrtico Peruano (ex Movimiento Democrtico Pradista), e independientes simpatizantes del PAP; el general Manuel A. Odra por la Unin Nacional Odrista (UNO), ex Partido Restaurador; Hctor Cornejo Chvez por la Democracia Cristiana (DC); el general Csar Pando Egsquiza del Frente de Liberacin Nacional (FLN), movimiento poltico de intelectuales radicales vinculados al PCP que continuaba en , la ilegalidad; Luciano Castillo por el Partido Socialista (PS); y Alberto Ruiz Eldredge del Movimiento Social Progresista (MSP). Los resultados establecie-

Al igual que bajo el Ochenio de Odra, el gobierno de Prado tuvo que orientar importantes recursos del Estado a la realizacin de obras pblicas que satisficieran las demandas de la creciente poblacin urbana. Entre las principales se encuentran la construccin, en 1955, de la represa de San Lorenzo y la ampliacin del sistema de caminos; para la mano de obra necesaria se recurri a la vieja ley de Conscripcin Vial. Asimismo las compaas extranjeras que haban invertido en la minera o la electricidad al amparo de las leyes del gobierno de Odra, realizaron obras de infraestructura vial necesarias para el desarrollo de sus empresas, que no entraron al rgimen del sistema pblico. Son los casos de la Cerro de Pasco Copper Corporation, la Electric Power Development y la Southern Per Copper Corporation. Mediante el Plan de Desarrollo del Sur el gobierno de Prado enfrent una fuerte sequa en los departamentos del centro y del sur entre 1957 y 1959, que produjo la migracin masiva de los campesinos a las capitales de departamento como Lima, Arequipa, Tacna y Cuzco.

ron tres candidatos de fuerza: Haya de la Torre con 557 047 votos (33,0%), Belaunde con 544 180 votos (32,2%) y Odra con 480 378 votos (28,4%). Al no alcanzar ninguno de los tres el tercio de los votos necesarios para la designacin presidencial, sta quedaba en manos del Congreso. Ahora bien, a diferencia de los resultados presidenciales, los votos para elegir a representantes al Congreso favorecan ampliamente a la Alianza Democrtica, pero sin darle la mayora necesaria para asegurar el triunfo del PAP En estas condicio. nes, al instalarse el Congreso, ste debera designar al nuevo presidente. Para ello se requera la conformacin de una coalicin que acumulara la mayora de votos. Se haca necesario, pues, el establecimiento de nueVctor Ral Haya de la Torre, candidato de la Alianza Democrtica, obtuvo el vas alianzas polticas. respaldo en los comicios generales de 1962. Sin embargo, al no En ese contexto, antes de que mayoralcanzado electoral de los votos necesarios se reserv la eleccin al Congreso haber el tercio aparecieran los resultados oficiales, de la Repblica. Fue en ese contexto que afloraron las acusaciones de fraude el diario El Comercio inicia una electoral, que precipitaron el golpe militar del 18 de julio de 1962. campaa periodstica dirigida al Ejrcito, insistiendo en la existencia de un fraude, launde que respetase las vicepresidencias y la comtratando de evitar un posible triunfo aprista. Das posicin del Congreso. Se plante la alternativa de despus, los ministros de las Fuerzas Armadas re- formar un tribunal de honor presidido por el cardemitieron al JNE una lista de 10 departamentos en nal Juan Landzuri, para que recomendara al PAP y los que consideraban haba existido fraude, y don- a AP el nombre del candidato por el cual votaran en de mayormente haba ganado la Alianza Democr- el Congreso. Sin embargo, las negociaciones fracatica. A dicha campaa se sumaran ms tarde AP san ya que Belaunde sintindose seguro ante la exhortando a las Fuerzas Armadas a cumplir con abierta simpata de las Fuerzas Armadas por su cansu deber de velar por el respeto a la Constitucin didatura, se suma a la campaa contra el fraude y realizando manifestaciones contra el fraude y la electoral. El da 10 de julio Belaunde enva un documento al JNE pidiendo la anulacin del proceso Unin Revolucionaria (UR). electoral en los departamentos denunciados por las Fuerzas Armadas, con lo cual obtendra el tercio EL GOLPE DE ESTADO constitucional necesario para ser elegido automtiAnte esta situacin, los ministros de las Fuerzas camente presidente. Viaja a Arequipa, donde realiza Armadas hacen saber al presidente Prado que el co- un mitin en el cual plantea que el tribunal de honor mando conjunto vetaba la candidatura de Haya de presidido por el cardenal Landzuri se manifestase a la Torre. El da 3 de julio Prado convoc a Haya de favor o en contra de los resultados dados por el JNE. la Torre informndole de la situacin y explicndo- Finalmente, entre el 13 y el 15 de julio organiza en le que de insistir sobrevendra el golpe de Estado, esa ciudad protestas callejeras y barricadas que depor lo cual le aconsejaba abandonar sus pretensio- fienden su postura, pero stas no prosperan. Desnes presidenciales en favor de un acuerdo con Be- cartado un acuerdo entre Haya de la Torre y Belaunlaunde, ya que ste contaba con el visto bueno de de, slo quedaba tratar con Odra. El da 17 de julio las Fuerzas Armadas. Dos das despus Haya de la al medioda se anuncia que el PAP ha llegado a un Torre hace pblica su intencin de renunciar a su acuerdo con Odra otorgndole los votos necesarios candidatura e intenta llegar a un acuerdo con Be- para que sea elegido presidente. El comando con-

junto de las Fuerzas Armadas insiste ante el JNE para que declare nulas las elecciones, aduciendo errores en los padrones, un alto porcentaje de ausentismo, la existencia de libretas electorales duplicadas y presiones de parte de las autoridades polticas. El JNE se neg. En la madrugada del da siguiente, el presidente Prado fue derrocado, formndose una junta militar de gobierno. Se instal as el primer gobierno institucional de las Fuerzas Armadas.

La junta militar de goRicardo Prez Godoy presidi la junta militar que bierno estaba compuesta depuso a Manuel Prado Ugarteche. El propsito de esta intervencin fue impedir la asuncin al gobierno de por el presidente del coHaya de la Torre o de otro candidato apoyado por el mando conjunto y los tres aprismo. comandantes generales de las Fuerzas Armadas. stos eran el general Ricardo Prez Godoy quien la presida, el general Nicols Lindley, el teniente general FAP Pedro Vargas Prada y el contralmirante Francisco Torres Matos. La intervencin de esta junta a pesar de la manifiesta intencin de Haya de la Torre de renunciar a postular a la presidencia en favor de Odra muestra que no estaba dirigida a detener exclusivamente el ascenso poltico de Haya de la Torre, sino tambin a impedir la conformacin de cualquier gobierno con predominancia aprista. Al mismo tiempo, la junta militar buscaba poner en prctica algunas de las propuestas planteadas al interior del Centro de Altos EsNicols Lindley reemplaz a Prez Godoy en el mando tudios Militares (CAEM) y de la junta militar, convocando a elecciones generales del Servicio de Inteligencia para 1963.

Militar (SIM), con el objetivo de establecer las bases de un proceso de reformas sociales que limitaran el poder de la oligarqua e impidieran la posibilidad de una explosin social que amenazara al rgimen en su conjunto. La junta anunci la convocatoria a elecciones generales en el plazo de un ao, despus de un proceso de depuracin de los padrones y de reinscripcin de los electores, para garantizar de esta manera la limpieza de los comicios. Al principio existan en la junta algunos elementos reformistas y progresistas que ofrecan expectativas de cambio, por lo cual recibi inicialmente el apoyo de AP y del PCP. Entre las medidas adoptadas por esta junta militar se encuentran el establecimiento de la Comisin Nacional de Cultura, el 24 de agosto de 1962, y la creacin del Sistema Nacional de Planificacin del Desarrollo Econmico y Social del Per, el 19 de octubre del mismo ao. Posteriormente, bajo el gobierno de Belaunde, este ltimo se denominara Instituto Nacional de Planificacin (INP). Asimismo, se dict la ley orgnica de la Empresa Petrolera Fiscal (EPF), como complemento a la ley del Petrleo de 1952. Esta medida fue producto no slo de la importancia que haba adquirido el petrleo como fuente de energa y de recursos tributarios para el Estado, sino tambin del debate pendiente acerca del laudo de la IPC sobre los

yacimientos de La Brea y Parias. Estas primeras medidas tenan como objetivo realizar una serie de reformas ante el temor de una explosin social que pudiera ser canalizada por sectores radicales de izquierda, temores que se materializaron sobre todo en la fuerza que cobraran en esos aos las movilizaciones campesinas a lo largo del pas y en el surgimiento de las primeras experiencias guerrilleras. Sin embargo, paralelamente a la implementacin de las medidas reformistas, la junta militar reprimi al movimiento campesino, a los sindicatos y a la izquierda. El 5 de enero de 1963 cayeron en una redada unos 1 500 dirigentes polticos, sindicales y campesinos que fueron enviados a las crceles de El Frontn y El Sepa. Ello tambin repercuti al interior de la junta militar cuyos miembros progresistas fueron apartados poco a poco, a pesar de su carcter institucional y de su aparente homogeneidad poltica. En marzo de 1963, Prez Godoy fue reemplazado por el general Lindley, al parecer por haber mostrado intenciones de que la junta militar se mantuviera en el gobierno.

Hugo Blanco Galds lider una serie de ocupaciones de tierras en los valles de La Convencin y Lares en el Cuzco, en 1962. Estas acciones generaron en torno a l una imagen romntica y coincidieron con la aparicin de focos guerrilleros en el Per.

Entre 1961 y 1967 se desarrollaron intentos por constituir focos guerrilleros, algunos de los cuales fueron espontneos y de poca significacin; tal fue el caso del movimiento de Jauja, donde sin preparacin, sin coordinacin y sin contar con el respaldo de organizacin poltica alguna, un oscuro subteniente de la Guardia Republicana intent formar un foco guerrillero en mayo de 1962. En general, todos estos intentos se proponan constituirse en el respaldo armado del movimiento campesino que a principios de los aos 60 alcanz gran auge, con lo que intentaban agenciarse de algn modo de una base social que respaldara sus acciones. Un primer perodo de las guerrillas, entre 1961 y 1963, lo caracterizan las experiencias del Frente de Izquierda Revolucionaria (FIR) y del Ejrcito de Liberacin Nacional (ELN), enfrentadas por la junta militar. Ambas tuvieron como objetivo apoyar la movilizacin campesina de Chaupimayo, en los valles cuzqueos de La Convencin y Lares, encabeza-

da por el dirigente campesino Hugo Blanco Galds. Hugo Blanco haba llegado al Cuzco en 1960 instalndose como arrendire (colono) en la zona de Chaupimayo en el valle de La Convencin. Desde all desarroll una importante actividad poltica de organizacin campesina que lo lleva a integrar la dirigencia de la Federacin Campesina del Cuzco. El FIR, pequea organizacin trotskista en la cual militaba, decidi proveerlo de los recursos necesarios a travs de acciones armadas urbanas en Lima, conocidas como expropiaciones. Sin embargo, Hugo Blanco no lleg a contar con esta ayuda debido no slo a la distancia que lo separaba de su partido, sino tambin a la captura del grupo de expropiadores en la ciudad del Cuzco, a fines de 1961, cuando intentaban ponerse en contacto con Blanco. Posteriormente, a fines de 1962, un grupo de 40 militantes del ELN, dirigido por Hctor Bjar, intentar entrar clandestinamente al pas a travs de la frontera con Bolivia, para dar el apoyo que Hugo Blanco necesitaba. Sin embargo, la situacin poltica en los valles de La Convencin y Lares haba cambiado ya que para enEl poeta Javier Heraud, integrante del Ejrcito de Liberacin Nacional (ELN). En los aos sesenta, la experiencia cubana fue considerada un ejemplo para la izquierda latinoamericana e impuls una serie de acciones guerrilleras en diversas partes del continente.

tario de Reforma Agraria, dict un decreto de reforma agraria campesina por el cual: 1) La asamblea general de cada sindicato deba nombrar una comisin de reforma agraria surgida de su seno. 2) Los colonos (arrendires) y subcolonos (allegados) se convertan automticamente en propietarios de las tierras que trabajaban. 3) Las tierras no cultivadas se distribuiran en parcelas, comenzando fundamentalmente por los campesinos ms pobres. 4) Las tierras en las cuales se hubieran hecho plantaciones para el hacendado quedaban en poder de ste, siempre que no hubiera cometido ningn atropello. De lo contrario, estos cultivos e inclusive la casa-hacienda con las instalaciones que hubieran pasado al poder del sindicato en forma colectiva, seran dedicadas a escuela, botiqun, canalizaciones, etc. 5) Las autoridades al servicio de los gamonales no podran intervenir porque los nicos conocedoLA REFORMA AGRARIA res de la realidad agraria eran los propios campeEntre 1959 bajo el gobierno de Prado y 1962 sinos. El 24 de abril de 1962 el gobierno de Prado disbajo la junta militar se haba producido un incremento de las movilizaciones campesinas a lo largo puso la abolicin, en los contratos de arrendamiende todo el pas. La ms importante se dio en los va- to, de todas las formas de pago de la merced conlles de La Convencin y Lares en el departamento ductiva en trabajo y de servicios personales, denodel Cuzco, donde los campesinos, organizados en minadas condiciones, dndose un plazo de 90 sindicatos y dirigidos por Hugo Blanco bajo la con- das para la realizacin de nuevos contratos, que signa de tierra o muerte, ocuparon la mayor parte tendran una duracin mnima de 6 aos. Se estade los latifundios. Como producto de esta lucha, a bleca adems la libertad de los campesinos de coprincipios de 1962 la Federacin Departamental de mercializar directamente sus productos antes bajo Campesinos del Cuzco, de la cual Blanco era secre- control de los hacendados y la rescisin de los contratos de arrendamiento si los arrendatarios dejaban de pagar la merced conductiva durante un ao y 15 das. Finalmente, se dejaba abierta la posibilidad de que los hacendados vendieran las parcelas a sus ocupantes directos. La junta militar que en 1962 derroc al presidente Prado promulg la ley de bases de la Reforma Agraria, ante el agudizamiento de la tensin campesina y la expansin del sindicalismo agrario fuera de los valles del Cuzco. Fiesta serrana, leo de Camilo Blas. La reforma agraria fue un tema de apasionada Sin embargo, no se logr con discusin en el Per de los aos sesenta y gener opiniones encontradas. Las movilizaciones campesinas exigiendo la entrega de tierras y el reconocimiento a sus ello neutralizar la movilizaderechos contribuyeron a la urgencia de este debate. cin campesina, por lo cual se tonces la junta militar acababa de dictar una ley de Reforma Agraria aplicada especficamente a dichos valles, como una manera de mediatizar la movilizacin campesina y evitar su expansin. La ley recoga las principales reivindicaciones campesinas, por lo que el movimiento campesino se repleg, situacin aprovechada por las Fuerzas Armadas para entrar al valle de La Convencin y capturar a Hugo Blanco. Es en este momento que un grupo de avanzada del ELN, compuesto por seis guerrilleros, ingresa a Puerto Maldonado para obtener informacin. Identificados, se produce un enfrentamiento con la polica que se mantena alerta debido a los rumores de que Hugo Blanco intentara escapar por la frontera con Bolivia, siendo la mayora de ellos capturados y el poeta Javier Heraud muerto. Ante la imposibilidad de entrar al pas, la columna que estaba en el lado boliviano se repliega y dispersa.

promulg la ley de Reforma Agraria aplicada especficamente a los valles de La Convencin y Lares. Teniendo como marco la mencionada ley de bases se declaraba estos valles como zona inicial de aplicacin de la reforma agraria, formalizndose el proceso que los campesinos ya haban implementado. Su aplicacin no acarre mayores problemas, pues los dispositivos se encontraban dentro de los mrgenes que, en la prctica, haba diseado la movilizacin campesina, rechazndose tan slo el pago de indemnizaciones a los antiguos propietarios.

La junta militar cumpli con convocar a nuevas elecciones en 1963. Para las Fuerzas Armadas stas deban asegurar el traspaso del poder a un civil con claros objetivos reformistas y que estuviera dispuesto a realizar reformas sin necesidad de recurrir a la movilizacin social. Asimismo, el nuevo gobierno deba respetar los intereses y la autonoma poltica de las Fuerzas Armadas: no inmiscuirse en su presupuesto, ni en el nombramiento de los ministros correspondientes a las tres armas, que se llevara a cabo segn el estricto orden jerrquico de sus instituciones. En estas condiciones, slo Belaunde poda ser el candidato oficial de las Fuerzas Armadas, favoritismo ya mostrado en los hechos ocurridos durante

las elecciones del ao anterior. La junta militar promulg una nueva ley electoral que mantena como requisito para votar el ser alfabeto, y reemplazaba el sistema de lista incompleta por el de cifra repartidora. Las candidaturas de 1963 fueron cuatro: Fernando Belaunde Terry por la alianza AP-DC; Vctor Ral Haya de la Torre por el PAP; Manuel A. Odra por la UNO y Mario Samam Boggio por el MSP s. tas eran las candidaturas que realmente haban tenido alguna opcin en 1962. Asimismo, las posturas de los partidos se haban depurado lo suficiente como para tejerse nuevas alianzas polticas. Los resultados oficiales de la votacin realizada el 9 de junio fueron los siguientes: Belaunde, 708 662 votos (39,1%); Haya de la Torre, 623 501 votos (34,4%), Odra, 463 085 votos (25,5%) y Samam Boggio, 19 320 votos (1,1%). El resultado favorable a Belaunde se puede explicar por dos razones fundamentales: en primer lugar, al reducirse las candidaturas se evit la dispersin del voto no aprista y, en segundo lugar, ante la posibilidad de que se impusiera nuevamente el veto de las Fuerzas Armadas contra Haya de la Torre, se prefiri votar por los otros candidatos de fuerza, especialmente por Belaunde que contaba con las evidentes simpatas castrenses. Ello se refleja en el alto nmero de votos para la representacin parlamentaria aprista frente al voto presidencial.

La DC haba participado en las elecciones presidenciales en una lista nica junto con AP Luego de . realizadas stas, ambos partidos ratifican sus acuerdos conformndose la llamada Alianza, en virtud de la cual la DC recibi, adems de las representaciones parlamentarias, la segunda vicepresidencia y los ministerios de Justicia y de Agricultura. Los resultados electorales para el Parlamento haban favorecido al PAP que contaba con 76 representantes, la Alianza contaba con 71 y la UNO con 31. Los otros 6 correspondan a las dems agrupa-

ciones polticas. De esta manera, Belaunde no contaba con mayora parlamentaria en ninguna de las dos cmaras. En estas condiciones, el problema bsico volva a ser el establecimiento de alianzas polticas para el funcionamiento coherente del Ejecutivo y el Legislativo. Ante la situacin sealada y pese a su antigua enemistad, el PAP se ali con la UNO formando la llamada Coalicin, alianza de oposicin al gobierno que obstruira los ms importantes proyectos de reforma y censurara sistemticamente a los principales ministros, con lo que se vino a reflotar de alguna manera la Convivencia. En trminos concretos, la Coalicin signific el control

es promulgada con serias limitaciones, se postergan las negociaciones con la IPC y se reprime duramente al movimiento campesino y a las guerrillas. La tercera etapa, iniciada con la devaluacin de 1967, manifiesta el desgaste poltico del gobierno, a pesar de que el sector radical de AP retoma el control del partido; la cuarta se inicia cuando en mayo de 1968 se produce la alianza de AP con el PAP que culmina con el gol, pe de octubre de ese ao. del Parlamento sobre el Ejecutivo. Esta situacin se reflejara en las presidencias de las cmaras parlamentarias: en el Senado se hallaba Julio de la Piedra de la UNO y en Diputados Fernando Len de Vivero del PAP. De diez gabinetes con 68 ministros que tuvo Belaunde, siete fueron censurados y, de stos, cuatro renunciaron al no aprobarse sus proposiciones. Los ms importantes fueron el primero, presidido por Oscar Trelles, quien renunci a fines de 1963 al negarse a reprimir violentamente las movilizaciones campesinas; el gabinete Becerra de la Flor, que tuvo que renunciar como resultado de la crisis devaluatoria de 1967; el gabinete de Edgardo Seoane, que renunci ante la derrota de la Alianza en las elecciones complementarias del mismo ao; y el gabinete de Oswaldo Hercelles, quien renuncia ante el escndalo de la pgina once. ste sera el penltimo gabinete antes del golpe de octubre de 1968. El primer gobierno de Belaunde puede ser dividido en cuatro etapas, segn los cambios producidos por la situacin poltica. Durante la primera los llamados primeros 100 das, predominaron los sectores reformistas radicales en el gobierno. En ese lapso se ampli la ley de bases de Reforma Agraria, se elabor el proyecto de ley expropiatoria de los yacimientos petrolferos de La Brea y Parias, se nacionaliz la Caja de Depsitos y Consignaciones crendose el Banco de la Nacin y se inici el programa de Cooperacin Popular. En la segunda, a partir de 1964, el gobierno empieza a aceptar las condiciones de la oposicin APRA-UNO. En ese lapso la ley de Reforma Agraria

El enfrentamiento entre la Alianza y la Coalicin se dar de manera intensa en los primeros cuatro aos del gobierno de Belaunde. La Alianza representaba las posiciones reformistas que haban venido ganando fuerza desde la dcada del 50; la Coalicin representaba las posiciones conservadoras opuestas a dichas reformas, vinculadas a los intereses de la oligarqua. Las fuerzas de ambos sectores se manifestaron en los primeros 100 das, cuando el gobierno proyect toda la energa y entusiasmo acumulados en el proceso electoral. Los 100 das comenzaron con el anuncio hecho por Belaunde en su discurso del 28 de julio, de que en un plazo de 90 das planteara ante el Parlamento una propuesta de arreglo definitivo sobre el problema del laudo otorgado a la IPC, para elaborar la cual nombr Belaunde una comisin negociadora, encabezada por Mario Velasco. En su seno se discuti una serie de planteamientos que en lo fundamental, como veremos despus, no fueron muy diferentes a los manejados en las negociaciones de 1968: se acord que los yacimientos de petrleo de La Brea y Parias seran transferidos al Estado, pero bajo la administracin de la IPC por un perodo de 25 aos. La refinera seguira bajo el control de la IPC al igual que el sistema de distribucin del petrleo procesado en sus instalaciones. En estas negociaciones no se plante el tema de los adeudos de impuestos debidos a un supuesto enriquecimiento ilcito por la explotacin de predios no estipulados. No se lleg a concretar ningn acuerdo en el plazo fijado y en no-

viembre de 1963 Belaunde envi al Congreso un proyecto de ley que restitua la propiedad del subsuelo al Estado. El Congreso, sin embargo, aprob dos leyes sustitutorias: la primera revocaba la ley de 1918, que haba autorizado al Ejecutivo a someter el asunto al arbitraje internacional, y la segunda declaraba nulo el laudo de 1922. Ambas leyes fueron firmadas por Belaunde, con lo cual el problema con la IPC volva a la misma situacin de los aos 20. En esas condiciones, en febrero de 1964, la Coalicin sancion una ley que conminaba al presidente a encontrar una solucin al problema para que fuera sometida a la aprobacin del Congreso. Belaunde, a pesar de su dbil posicin negociadora, encarg a principios de 1964 a Tulio de Andrea y Pablo Carriquiry la estimacin del valor de las instalaciones de la IPC. Esta comisin lleg inclusive a reabrir negociaciones con dicha empresa, desbordando sus atribuciones y acordando puntos como el reconocimiento del derecho peruano a la propiedad del subsuelo y la entrega de la administracin de los campos bajo un contrato de 25 aos. Sin embargo, las negociaciones fracasaron debido a la insistencia de la IPC en mantener el control total sobre las operaciones.

la prestacin de servicios voluntarios y gratuitos de apoyo a comunidades campesinas y barrios marginales en la realizacin de pequeas obras. En dicho organismo participaron millares de jvenes de AP , estudiantes universitarios, miembros de comunidades cristianas y simpatizantes, que trabajaron en los meses de vacaciones en la construccin de escuelas, postas medicas, caminos, canales de regado y otras obras comunales. Adems, se prepararon animadores entre los miembros de la poblacin para que administrasen ellos mismos esas obras comunitarias. Todas las obras de Cooperacin Popular tenan una inscripcin que deca El pueblo lo hizo. Para dicho fin, el gobierno destin al programa un presupuesto anual, que a veces reciba el apoyo del Fondo Nacional de Desarrollo Econmico, entidad esta-

Otra de las primeras medidas del gobierno de Belaunde fue establecer el programa de Cooperacin Popular, en agosto de 1963, que naci como un organismo para la realizacin de obras pblicas en base al trabajo comunitario, secular institucin de las comunidades campesinas. Se trataba de convocar, adems de la misma poblacin beneficiada, a jvenes procedentes de las clases medias urbanas para

El programa de trabajo voluntario y comunal llamado Cooperacin Popular fue una de las primeras medidas del gobierno de Fernando Belaunde Terry, buscando la activa participacin de los pobladores en obras de inters comn.

que en esos aos conmocionaban al pas. En trminos generales, los aos 60 significaron un perodo de fuerte concientizacin social, especialmente entre los jvenes universitarios. Ello tambin se reflej en las actividades de promocin social de muchas comunidades de jvenes catlicos que hicieron suya la causa de los sectores ms pobres y explotados, encabezados por sacerdotes progresistas, muchos de los cuales eran extranjeros.

Una de las primeras medidas polticas del nuevo gobierno fue convocar a elecciones municipales, proceso sustituido desde el Oncenio de Legua por el sistema de junta de notables, en el que dichas autoridades eran nombradas por el ministro de Gobierno y Polica o por los prefectos o subprefectos, tambin designados por el gobierno. La ley correspondiente, aprobada el 24 de setiembre de 1963, dictamin la formacin de concejos municipales provinciales y distritales con una duracin de tres aos. La libreta electoral sera el nico documento requerido para tener derecho a voto. Las elecciones se realizaron el 15 de diciembre y los resultados oficiales fueron los siguientes: la Alianza AP-DC, 747 628 votos (46,5%), la Coalicin PAP-UNO, 711 628 votos (44,3%) y los independientes, 146 654 votos (9,1%). Si bien estos resultados reflejaban el alto respaldo electoral que se daba al gobierno recin consti-

La preparacin de un altar en una fiesta religiosa en el Cuzco. Las duras condiciones de vida en el mundo rural y en el interior del Per sensibilizaron a quienes participaron en el programa de Cooperacin Popular.

blecida ese mismo ao para la realizacin de obras pblicas en provincias. La direccin fue encomendada el arquitecto Eduardo Orrego, quien le dio un gran impulso. Este programa origin la oposicin de la Coalicin en el Congreso por considerarlo eminentemente poltico, pues sus estructuras administrativas estaban llenas de militantes populistas; esto le acarre el recorte de su presupuesto, reducindosele a un departamento dependiente del ministerio de Fomento y Obras Pblicas. Por otro lado, el programa de Cooperacin Popular fue acusado de estar compuesto o infiltrado por comunistas, debido a la influencia de estudiantes universitarios radicalizados como Ricardo Letts o Luis Psara. Debido a ello y al xito poltico del programa, Cooperacin Popular lleg a ser amenazada con la desactivacin por los integrantes de la Coalicin en el Congreso. Y es que Cooperacin Popular tuvo un gran impacto en la juventud de clase media que fue a trabajar en las zonas marginales y empobrecidas. Muchos de estos jvenes se abrieron as a la conciencia social y no pocos integraron partidos de la izquierda radical o se identificaron con las movilizaciones campesinas

En 1963, el gobierno del arquitecto Belaunde convoc a elecciones edilicias como una forma de brindar mayor participacin poltica a los ciudadanos. En Lima, el vencedor fue Luis Bedoya Reyes, quien repetira este triunfo en 1966.

tuido, resultaba evidente que la fuerza de la oposicin era tambin importante. Para el perodo 19631966 fue elegido en Lima el candidato de la Alianza Luis Bedoya Reyes, ex ministro de Justicia por la DC. Las siguientes elecciones municipales se realizaron el 13 de noviembre de 1966 y sus resultados oficiales fueron los siguientes: la Alianza AP-DC, 824 391 votos (46,1%), la Coalicin PAP-UNO, 767 301 votos (42,9%) y los independientes 197 268 votos (11,0%); siendo reelegido Luis Bedoya Reyes en Lima. Hasta ese momento, el peso electoral de la Alianza y la Coalicin, respectivamente, se mantena estable, pero la situacin cambiara al ao siguiente.

Al inicio del gobierno de Belaunde, el debate acerca de la reforma agraria estaba en su momento ms lgido, debido a la fuerza de la movilizacin campesina. El mismo 28 de julio de 1963, miles de comuneros invadieron un grupo de haciendas en Junn, bajo el amparo de las promesas populistas del nuevo gobierno, tras lo cual el Ejecutivo present un proyecto de ley de Reforma Agraria, a principios de 1964. Durante el debate parlamentario, la Coalicin y el diario La Prensa acusaron sostenidamente al gobierno de promover las invasiones de tierras por medio de Cooperacin Popular y exigieron la inmediata represin de la movilizacin campesina; asimismo, la Coalicin interpel al primer gabinete obligndolo a renunciar. Ms adelante, el proyecto de la ley de Reforma Agraria fue modificado por la Coalicin, hasta convertirlo en un documento inoperante. La ley, promulgada el 19 de mayo de 1964, excluy de la reforma a las propiedades trabajadas eficientemente y dedicadas a productos de exportacin. De esta manera, el latifundio costeo resultaba excluido y el latifundio serrano quedaba establecido como rea de afectacin de la reforma. Pero incluso en este aspecto la ley recortaba las posibilidades de llevar a cabo acciones efecArequipa de Jorge Vinatea Reinoso, 1930. El proyecto de ley de Reforma Agraria presentado por la alianza AP-DC fue desvirtuado por la mayora conformada por el APRA y la UNO, frustrando una de las principales promesas polticas del gobierno de Belaunde.

tivas, lo que redujo la reforma a la mera expropiacin de las tierras marginales de los medianos propietarios, y a la compra casi al contado de inmensas propiedades. Se cre la Oficina Nacional de Reforma Agraria (ONRA), que se encargara de sealar las llamadas zonas de reforma agraria. Para su funcionamiento, el Congreso le asign un reducido presupuesto, por lo cual debi recibir ayuda de organismos internacionales como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), un fondo especial de las Naciones Unidas, y de la Organizacin de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentacin (FAO). Tambin se le encargaron las tareas de colonizacin y de creacin de programas de asentamiento, de reinversin en tierras abandonadas y la promocin de estudios de colonizacin. Entre los principales aspectos que limitaban el cumplimiento efectivo de la ley, la ONRA en vez de depender directamente de la presidencia de la Repblica, pas a ser fiscalizada por el Parlamento; en segundo lugar, se estipulaban de manera muy minuciosa las etapas de afectacin de una propiedad, lo cual llevaba a interminables demoras (por ejemplo, el propietario poda impugnar ante el poder Judicial la cuanta de la afectacin y el monto indemnizatorio, inicindose largos juicios); y en tercer lugar, si bien la Coalicin tuvo que aceptar el hecho de que las expropiaciones se pagaran con bonos emitidos por el gobierno, sistemticamente se dio a la tarea de reducir el presupuesto de la ONRA y el financiamiento de aqullos. Como resultado, entre 1963 y 1967 s-

lo se afectaron 375 574 hectreas de un total de ms de 10 millones, en favor de 13 553 familias de alrededor de un milln. En los ltimos meses del gobierno de Belaunde la Coalicin lleg a reclamar la interpelacin del ministro de Agricultura, acusndolo de haber detenido la reforma agraria. Sin embargo, el debate parlamentario se frustr al producirse el escndalo del Acta de Talara.

Otra reforma importante que signific una mejora en el sistema de recaudacin tributaria fue la sustitucin de la Caja de Depsitos y Consignaciones por el Banco de la Nacin. La Caja de Depsitos y Consignaciones haba estado controlada por las entidades bancarias privadas que se encargaban de la recaudacin y cobro de los impuestos. Sin ser un banco comercial, tena autorizacin para realizar transacciones comerciales de venta de valores y pagos por adelantado al Estado, imponiendo un inters por tales operaciones. Como se ve, hasta ese entonces los recursos financieros del Estado eran utilizados por entidades bancarias privadas. Despus de un estudio y anlisis de esta situacin, se promulg a fines de enero de 1966 la ley que creaba el Banco de la Nacin, reforma que implicaba que el Estado podra recaudar y usar sus propios fondos sin intermediarios privados, lo cual significaba disponibilidad absoluta de sus recursos econmicos y

financieros. Segn dicha ley, las funciones del Banco de la Nacin seran: realizar las recaudaciones fiscales de los impuestos directos; financiar al Estado en todo lo referido a inversin pblica; garantizar que el Estado y empresas pblicas pudieran tener cuentas corrientes, atencin de sobregiros y otras transacciones finacieras; realizar cobranzas a los gobiernos locales y a las empresas del sector pblico; realizar pagos especiales tanto en el sector pblico como privado; y crear sus propios fondos en base a bonos del tesoro para el financiamiento de la inversin pblica. Asimismo, como parte de la banca de fomento el gobierno cre el Banco de Vivienda y alej a la banca particular del Banco Central Hipotecario, constituyndolos en importantes herramientas de crdito.

El gobierno de Belaunde tuvo un particular inters en la realizacin de obras pblicas, especialmente aquellas referidas a comunicaciones y vivienda. En lo que se refiere al primer rubro, el gobierno elabor un Plan Vial Nacional para la construccin de un sistema de vas de comunicacin que integrase las reas de produccin, agrcolas sobre todo, con los diversos mercados urbanos. Muchas de estas vas se construyeron dentro del programa de Cooperacin Popular y con el financiamiento de crditos internacionales. La carretera Marginal de la Selva fue el mayor proyecto de este gnero iniciado por el gobierno de Belaunde, planendose que recorrera la vertiente oriental de los Andes, paralelamente a la carretera Panamericana, desde la frontera con Ecuador hasta la frontera con Bolivia. Los estudios para su construccin se realizaron entre 1964 y 1965 y el proyecto inicial cubra los tramos viales que vinculaban las reas extremas en el mbito de la ceja de selva. La obra cont con el apoyo de los pases andinos y del BID, rompiendo el secular aislaUna vista de la plaza de Armas de Tarapoto, en San Martn. Uno de los objetivos del miento del departamento gobierno de Belaunde fue dotar de una moderna infraestructura vial a la selva peruana, que se concret con la construccin de la carretera Marginal. de San Martn, que se con-

virti en un importante productor de arroz y de maz orientado al consumo del mercado interno. De igual manera se impuls la construccin de carreteras de penetracin a la selva que se conectaran con el tramo principal de la carretera Marginal. Tambin se construy la estacin terrena de Lurn, con la cual el Per ingres a la era espacial y a las comunicaciones va microondas. En el campo educativo se estableci la gratuidad de la enseanza en todos los niveles y se suprimieron los excedentes escolares en la educacin primaria y secundaria, incrementndose as el nmero de matrculas. Asimismo, el gobierno intent cubrir la demanda de aulas. Se continu tambin la poltica de crear nuevas universidades; entre el gobierno de Prado y el de Belaunde se fundaron ms de 15 universidades, muchas de las cuales se instalaron obedeciendo a criterios polticos ms que tcnicos. En cuanto a vivienda se realiz un amplio programa de construccin de 21 conjuntos habitacionales, destacando el de San Felipe en Lima.

En Lima Universidad Nacional Federico Villarreal Universidad San Martn de Porres Universidad del Pacfico Universidad Particular Garcilaso de la Vega Universidad Femenina del Sagrado Corazn Universidad Tcnica del Callao Universidad Nacional Enrique Guzmn y Valle de La Cantuta En otros departamentos Universidad Tcnica de Cajamarca Universidad Tcnica del Altiplano en Puno Universidad Nacional de Chiclayo Universidad Nacional Agraria de la Selva en Tingo Mara Universidad Hermilio Valdizn en Hunuco Universidad Nacional Daniel A. Carrin en Cerro de Pasco Universidad Nacional Faustino Snchez Carrin en Huacho

A principios de 1965 el Servicio de Inteligencia del Ejrcito envi un informe al presidente Belaunde acerca de la campaa poltica que organizaciones de la izquierda radical estaban llevando a cabo a favor de la lucha armada. Al principio el gobierno desestim dichas informaciones y pblicamente seal que tales actividades eran realizadas por abigeos. Sin embargo, stas continuaron hasta que la Fuerza Area demostr que se trataba de grupos guerrilleros organizados en diferentes zonas del pas, especialmente en la sierra central y la sierra sur. En este contexto se produce la emboscada en la quebrada de Yahuarina, accin reivindicada por el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), grupo escindido del PAP inicialmente llamado Apra , Rebelde. Entre sus principales dirigentes se encontraban Luis de la Puente Uceda, Mximo Velando y Guillermo Lobatn. Se abra as un segundo perodo de las guerrillas en el Per, caracterizado por una preparacin ms elaborada y minuciosa, en comparacin con los intentos anteriores. El Apra Rebelde o MIR se entren en Cuba desde 1962 y a inicios de 1964 realiz una campaa propagandstica a favor de la lucha armada. Al igual que los intentos anteriores, el MIR esperaba asentarse al interior del movimiento campesino. Sin embargo, ste se debilita y declina al inicio de las acciones armadas del MIR en junio de 1965.

El MIR contaba con tres frentes: el Tpac Amaru en las provincias de Concepcin y Jauja (Junn), el Pachacutec en la meseta de Mesa Pelada, provincia de La Convencin (Cuzco), y el de la provincia de Ayabaca (Piura), que no lleg a funcionar. El primero estuvo dirigido por Guillermo Lobatn y Mximo Velando; el segundo por Luis de la Puente Uceda; y el tercero por Gonzalo Fernndez Gasco y Elio Portocarrero. El 2 de julio el gobierno encomienda a las Fuerzas Armadas la direccin de la lucha contra la guerrilla, y el 20 de agosto el Parlamento aprueba dos leyes complementarias: la primera decretaba la pena capital para los guerrilleros y la segunda, denominada de Defensa de la soberana nacional, asign a las Fuerzas Armadas los recursos econmicos necesarios, mediante la emisin de bonos por un valor total de 200 millones de soles. Dichos bonos fueron colocados mediante colectas pblicas nacionales y sus principales aportes provinieron de empresas extranjeras norteamericanas como la IPC y la Cerro de Pasco, y de los grupos empresariales y familiares ms importantes. Para octubre de ese mismo ao, el frente Pachacutec haba sido prcticamente desarticulado en el combate de Amaybamba, donde muere Luis de la Puente Uceda. En diciembre el frente Tpac Amaru es aniquilado y muertos sus principales dirigentes (Lobatn, Velando). El frente de Ayabaca rompe el cerco policial y se repliega hacia las ciudades. As, en tan slo siete meses, la guerrilla es desarticulada. Igual suerte corri un nuevo intento insurreccional del ELN, que en setiembre de 1965 haba iniciado acciones en la provincia de La Mar (Ayacucho). Luego de derrotado el MIR, las Fuerzas Armadas organizan una ofensiva que en 30 das desarticula y dispersa a la brigada Javier Heraud, de la que, sin embargo, Hctor Bjar logra escapar.

Para la aplicacin de su poltica de obras pblicas, ampliacin del rol del Estado y realizacin de su programa de reformas sociales, el gobierno increment el gasto pblico. En el presupuesto para 1964 los egresos representaron el 11,5% del producto nacional, y en el de 1967 el 15,3%. Ante la escasez de recursos, el gobierno necesitaba aplicar una poltica tributaria que reforzara y aumentara la recaudacin fiscal mediante la reforma del impuesto a la renta y el establecimiento de impuestos sobre la propiedad, medidas que fueron rechazadas por el

Congreso. Sin embargo, el gobierno disminuy las cargas tributarias sobre las empresas privadas, ampliando las exoneraciones de los impuestos directos a los ingresos y sobre los derechos de importacin del sector industrial. Se buscaba de esta manera proporcionar un estmulo a la inversin privada y elevar la presin tributaria a travs de impuestos de fcil recaudacin. Para incentivar dicha inversin privada, el gobierno dict tres leyes importantes: una que exoneraba de impuestos a las nuevas inversiones en las zonas de selva, otra que otorgaba un marco legal para la creacin de parques industriales, y finalmente la que permita el establecimiento de plantas de ensamblaje automotriz; todas ellas representaran prdidas para el Estado. En 1962 los beneficios de las empresas constituan el 16% del ingreso nacional y, de ese porcentaje, el 12% se encontraba libre de impuestos (en 1966 esta relacin haba sido de 18% y 15%). Por otro lado, mientras en 1960 los impuestos de las empresas constituan el 26% de los ingresos del gobierno, en 1965 este porcentaje cay al 16%. En 1963 la participacin de los impuestos directos en los ingresos gubernamentales fue de 32,8%, en 1964 de 24,5%, en 1965 de 23,7% y en 1967 de 26,2%. Los resultados no fueron los esperados debido al comportamiento rentista de las empresas, cuyas tasas de inversin se mantuvieron bajas a pesar de la elevacin de las tasas de ganancia, fenmeno que continuara a lo largo de la dcada del 70. En cambio, a mediano plazo se produjo un dficit de consideracin en el presupuesto, creciendo la inflacin y con ella el peligro de una inminente devaluacin, ya que el mantenimiento de la tasa de cambio establecida en 1959 por Pedro Beltrn haba convertido al dlar en la mercanca ms barata del Per. Es en este contexto que se favoreci el desarrollo de las importaciones. En 1966 las empresas duplicaron sus inventarios, anticipndose a una futura devaluacin, y las importaciones crecieron en 26%, mientras que las exportaciones se estancaron por la baja de los precios de las materias primas. Por ltimo, las inversiones extranjeras comenzaron a incrementar los montos de transferencia de sus ganancias. El Per se convierte en uno de los pioneros continentales en el proceso de endeudamiento externo, debido a la disminucin de la tasa de inversin privada, a la aplicacin de la poltica de industrializacin por sustitucin de importaciones, a la reduccin de la presin tributaria al sector industrial y al incremento de las inversiones pblicas.

Con ello se comenz a financiar los gastos en cuenta corriente, cuya primera crisis se manifest en 1967 al no poder pagar la deuda externa debido a la baja de los ingresos por exportaciones. Como veremos ms adelante, las refinanciaciones y renegociaciones de 1967 y 1968 llevaron a una situacin de relativo saneamiento financiero, pero no impidieron la crisis poltica.

Como hemos visto, el gobierno deba recurrir al crdito internacional para mantener el crecimiento econmico basado en la poltica de sustitucin de importaciones, un amplio programa de obras pblicas y la realizacin de reformas sociales. Pero, como ha sostenido Kuczynski, la promesa de Belaunde de plantear una solucin definitiva al problema de la IPC en los primeros 90 das de su gobierno hizo que los norteamericanos congelasen toda ayuda hasta que la situacin se resolviera en trminos favorables para la empresa. De esta manera, desde 1963, el problema de la IPC afect directamente la asistencia para el desarrollo proveniente del gobierno de los Estados Unidos. Debido a que el problema no se resolvi a lo largo de su gestin, Belaunde recibi slo 74 millones y medio de dlares por concepto de asistencia bilateral. Este bloqueo oblig al gobierno a concertar crditos de corto plazo y con altos intereses con la banca internacional y a dar mayores facilidades que permitieran nuevas inversiones en el sector exportador, para intentar resolver el poco halageo panorama econmico que se abra entre fines de 1966 y comienzos de 1967. El refinanciamiento de la deuda externa dependa de la adopcin de las tradicionales recetas liberales del FMI. A fin de encaminar al gobierno peruano en el marco de sus soluciones, el FMI concedi un stand by de 42 millones de dlares, que se volcaron en una escandalosa especulacin monetaria por parte de las empresas privadas y el sector pblico, al ingresar al mercado dinero fresco que segua siendo barato. A principios de 1967, otro prstamo de 60 millones que el Per negociaba con la Agencia Internacional para el Desarrollo (AID) fue suspendido por el gobierno norteamericano al producirse un problema en la compra de aviones para la Fuerza Area, que haba solicitado al gobierno norteamericano un crdito para ese fin. Consideraciones internas hicieron que el gobierno norteamericano rechazara la solicitud peruana, por lo que el Per decidi comprar aviones Mirage al gobierno

francs. Frente a ello, el gobierno norteamericano reconsider su decisin y sugiri al gobierno peruano que hiciera lo mismo, propuesta que no fue aceptada. El rechazo desat una intensa polmica en los Estados Unidos y el Congreso norteamericano decidi suspender nuevamente la ayuda al Per, a punto de ser renovada despus de cinco aos de congelamiento. Se argument que si el gobierno peruano compraba armas en otros pases, la ayuda norteamericana servira para pagar dichas compras. Esta actitud desat una furiosa campaa antinorteamericana en los medios polticos peruanos por la evidente situacin de dependencia externa del pas. A pesar de ello, el gobierno logr concertar entre 1963 y 1967 una serie de crditos que multiplicaron la deuda externa, cuya cifra pas de 237 a 685 millones de dlares; mientras que en 1965 la deuda constitua el 9% del valor de las exportaciones, en 1968 alcanz el 18%.

El ofrecimiento de Belaunde de resolver el problema de la International Petroleum Company en los primeros meses de su mandato no fue cumplido, hecho que se utilizara como una de las principales reivindicaciones del gobierno militar que depuso a Belaunde en 1968.

En cuanto al fomento de nuevas inversiones en el sector exportador, exista la oferta de un grupo de consorcios norteamericanos para invertir 350 millones de dlares en la explotacin de los yacimientos de cobre de Cuajone, que sumados a los de Toquepala posibilitaran la constitucin de uno de los complejos mineros ms importantes y ms avanzados del mundo, permitiendo as subsanar la baja de los precios en nuestras exportaciones. Pero esta inversin se encontraba condicionada a las seguridades que el gobierno peruano pudiera dar en cuanto a la estabilidad de la economa peruana y a la situacin de las inversiones extranjeras, considerando que el problema de la IPC no tena an solucin. El gobierno, incapaz de conseguir ms ayuda en el exterior, insisti ante el Congreso a fin de que aprobara las reformas tributarias que le permitiran resolver la situacin econmica, pero la Coalicin continu negndose, aduciendo que dichas medidas castigaran los ingresos populares.

textiles de diferentes calidades, joyas, electrodomsticos, perfumes, licores, cigarrillos, entre otros, que posteriormente eran llevados libremente a Lima por los viajeros o por diferentes empresas comerciales. La ley contra el contrabando de julio de 1966 estableci la reforma del servicio aduanero, de los aranceles del derecho de aduana y del servicio de autoridad portuaria, as como el control de las declaraciones juradas, de los bienes y rentas de los funcionarios pblicos y de las exoneraciones tributarias del poder judicial.

Frente a la crisis econmica que se vislumbraba a mediados de 1967, el gobierno se plante dos alternativas polticas. La primera consista en aplicar medidas de corte liberal: devaluacin de la moneda, equilibrio del presupuesto mediante la reduccin del gasto pblico (con la evidente reduccin de obras pblicas y de la aplicacin de reformas sociales), el recorte de subsidios a los productos de consumo popular y una reduccin an mayor de la carga tributaria sobre las empresas. La segunda era de corte reformista radical: planteaba restablecer el control cambiario, planificar las importaciones, incrementar la carga tributaria a las empresas y establecer tasas a los ingresos personales. El gobierno solicit nuevamente al Congreso promulgar los dispositivos legales necesarios que permitieran equilibrar el presupuesto, pero la Coalicin se neg. En medio del debate parlamentario la situacin empeoraba sin que la Alianza y la Coalicin llegaran a un acuerdo. A fines de mayo, en un discurso, el presidente Belaunde acus a aquellos que hablaban de devaluacin de traidores a la patria, con lo cual el problema econmico se hizo pblico y la especulacin aument. Para entonces la economa haba entrado ya a una situacin crtica. Las divisas se vean cada vez ms reducidas por el aumento de las importaciones y de los servicios de pago de los crditos externos. Finalmente, ante la constante baja de las reservas internacionales el BCR se vio obligado a retirarse del mercado cambiario el 31 de agosto de 1967, lo cual llev a que el precio del dlar subiera de 26,80 a 40,45 soles en los siguientes das, hasta estabilizarse en 46,63 soles. La devaluacin se expres en el incremento de la inflacin que lleg a 14,7%, a pesar de que el poder adquisitivo se redujo drsticamente.

Entre 1966 y 1967 los diarios de oposicin desencadenaron una intensa campaa de denuncia del contrabando en editoriales y crnicas. Para combatirlo, el gobierno promulg una ley en julio de 1966 y el Congreso form una comisin investigadora integrada por miembros tanto de la Alianza como de la Coalicin. El caso alcanz niveles de escndalo cuando miembros importantes del gobierno se vieron comprometidos, lo cual fue utilizado por la Coalicin para criticarlo. En 1963 el contrabando haba significado el 35% del total importado y en 1967 alcanz el 68%. El medio ms frecuente para la introduccin de contrabando era la solicitud, por parte de industriales y comerciantes, de la exoneracin de impuestos para la importacin de determinados insumos para la promocin industrial, a travs de empresas fantasmas. Otros medios fueron la subvaloracin del precio de las mercancas para pagar menos impuestos, la entrega de falsas declaraciones de facturas comerciales, la evasin del control de aduanas a travs de influencias, la solicitud de crditos tributarios que eran pagados tardamente o nunca, y los pagos de los derechos aduaneros con cheques sin fondos. Otro elemento que favoreci el contrabando fue el decreto que estableca la exoneracin de impuestos a las empresas de la selva y a Iquitos como puerto libre, lo que llev a cuantiosas importaciones libres de derechos de artculos de lujo, como

En lo poltico, la devaluacin trajo como consecuencia la cada del gabinete Becerra de la Flor. En su lugar, el presidente Belaunde nombr primer ministro a Edgardo Seoane, quien representaba a los sectores reformistas radicales de AP y a Tulio de An, drea como ministro de Hacienda. Este gabinete dur tan slo dos meses.

En noviembre de 1967, dos meses despus de la devaluacin, se realizaron elecciones complementarias en el departamento de Lima para reemplazar a Ciro Alegra, diputado por AP recientemente fallecido. Estas elecciones cobraron un carcter plebiscitario, puesto que cerca de la mitad de los electores se concentraba en Lima. Los candidatos fueron: por la Coalicin, Enrique Chirinos Soto, inscrito en las filas del PAP, con una larga trayectoria periodstica en el diario La Prensa y luego en Correo, propiedad del empresario pesquero Luis Banchero Rossi; por la Alianza se present Carlos Cueto Fernandini, ex ministro de Educacin de las filas de AP; por la Unidad de Izquierda (UI), un frente de partidos de la izquierda radical, Carlos Malpica Silva Santisteban, ingeniero; y el independiente Jorge Saravia. Los resultados oficiales de las elecciones realizadas el 12 de noviembre fueron los siguientes: Enrique Chirinos Soto, 333 191 votos (44,9%); Carlos Cueto Fernandini, 283 335 votos (38,2%); Carlos Malpica Silva Santisteban, 106 556 votos (14,3%); Jorge Saravia, 18 661 votos (2,5%). Tambin, siguiendo la consigna de varios partidos de la izquierda radical, el 7% del electorado vot en blanco. Los resultados mostraban el creciente descrdito del gobierno a favor de la oposicin, pero tambin manifestaban la radicalizacin de importantes sectores polticos y sociales, expresada en la alta votacin por la izquierda que en oportunidades anteriores no haba sobrepasado el 5%. Los resultados se expresaron adems en la cada del gabinete de Edgardo Seoane y en las divisiones al interior de la Alianza. En primer lugar, la DC retir su apoyo al presidente y se dio a la tarea de replantear sus postulados reformistas. Se produce entonces una divisin al interior de la DC, de donde se apart un sector favorable a una poltica de acuerdo entre el gobierno y la Coalicin. Este sector fund el Partido Popular Cristiano (PPC) encabezado por Luis Bedoya Reyes, entonces alcalde reelecto de Lima. Ambos partidos pasaron a la oposicin.

La misma divisin se perfilaba ya al interior de las filas de AP cuando en el congreso del partido de , 1967 la direccin nacional hizo fuertes crticas al presidente Belaunde por el incumplimiento de las promesas electorales, y eligi secretario general con la oposicin de Belaunde y de sus ms importantes colaboradores a Edgardo Seoane, lder de los radicales.

Entre la crisis devaluatoria del 31 de agosto de 1967 y el golpe del 3 de octubre de 1968, el gobierno tuvo cinco gabinetes. Todos, a excepcin del penltimo, conocido como el gabinete conversado, tuvieron corta existencia debido a los ataques de la Coalicin. En febrero de 1968 Belaunde nombr como ministro de Hacienda al general Francisco Morales Bermdez, en representacin del Ejrcito, tratando de esta manera de presionar a la Coalicin a dictar los instrumentos legales necesarios para resolver la situacin econmica, pero tambin para reafirmar el apoyo de las Fuerzas Armadas al gobierno. Para mejorar los ingresos fiscales y evitar el contrabando, Morales Bermdez coloc a oficiales del Ejrcito como fiscalizadores del Servicio de Aduanas y de la recaudacin de impuestos, pero el Parlamento sigui negndole al gobierno las medidas

Producto de las negociaciones entre el gobierno y el PAP se form, en junio de 1968, el gabinete encabezado por Oswaldo Hercelles, conocido como el gabinete conversado. Como parte de este acuerdo poltico, Manuel Ulloa Elas, es nombrado ministro de Hacienda, recibiendo del Congreso facultades extraordinarias por 60 das para adoptar las medidas econmicas necesarias para enfrentar la crisis sin necesidad de dar cuenta al Congreso, situacin anticonstitucional. Al hacerse explcito el arreglo poltico entre el gobierno y el Entre agosto de 1967 y octubre de 1968, el gobierno del arquitecto Belaunde PAP se produce la ruptura de la Coali, cont con cinco gabinetes, varios de ellos de existencia efmera debido al voto cin: el general Odra retir su apoyo al de censura ejercido por la mayora parlamentaria de la Coalicin. En la PAP en el Congreso, quitndole con imagen, Fernando Belaunde y el entonces prncipe Akihito durante su visita ello la mayora. Se produce a la vez una al Per en 1967. ruptura al interior de la UNO: encabeque solicitaba. Con las manos atadas, el Ejrcito dis- zados por Julio de la Piedra, un nmero significatipuso que Morales Bermdez se retirase del gabine- vo de sus parlamentarios forman el Partido Social te para evitar una confrontacin con el Congreso. Demcrata Nacionalista, que se integra a la alianza Ante esta situacin de impotencia poltica, los sec- entre el gobierno y el PAP con lo cual este ltimo , tores radicales de AP a travs de la direccin de retuvo la mayora en el Congreso. , Cooperacin Popular, propusieron reactivar la moAsimismo, al interior de AP se forman dos tenvilizacin campesina para obligar al Congreso a dic- dencias polticas: por un lado estn los radicales tar las leyes que el gobierno necesitaba; otra alterna- de Edgardo Seoane, quienes mantienen la direccin tiva propuesta fue la de realizar un autogolpe con del partido y, por el otro, los carlistas de Manuel el apoyo declarado del Ejrcito, cerrar el Congreso Ulloa, denominados as porque el gabinete Hercey convocar a un plebiscito, caso no previsto en la lles estaba integrado por varios ministros de nomConstitucin de 1931. bre Carlos. Belaunde, temeroso de la situacin que se visEn ejercicio de las atribuciones otorgadas, el galumbraba al interior de su partido, desech estas binete Hercelles promulg cerca de 300 decretos, propuestas, optando por tratar de llegar a un acuer- todos ellos ratificados posteriormente por el Condo con la Coalicin; con la ayuda e intermediacin greso. En cuanto a la poltica econmica, Manuel de un grupo de amigos personales, inici negocia- Ulloa dict el Decreto Supremo N 287, con una seciones secretas con el PAP Terminaron as las posi- rie de medidas modernizadoras que afectaban los . bilidades de realizar las reformas sociales necesarias intereses de los sectores tradicionales de la econosin compromisos con las fuerzas polticas opuestas. ma. Dicho decreto hizo efectivo el cobro de los imBelaunde prefiri esta opcin a la movilizacin po- puestos sobre la renta al reorganizar la legislacin ltica de las masas populares. tributaria, estableciendo el impuesto directo al paCon dicho compromiso poltico era evidente el trimonio y al valor de la propiedad predial; las acfracaso del gobierno reformista que haba comen- ciones al portador se reemplazaron por las nominazado con un elevado nivel de apoyo de los sectores tivas, eliminando as el anonimato en las sociedades populares urbanos, del campesinado, de la Iglesia, por acciones y posibilitando que el Estado controladel Ejrcito, del diario El Comercio y de los polti- se efectivamente la recaudacin de impuestos al cacos norteamericanos de la lnea de la Alianza para pital; y se incrementaron las tasas impositivas sobre el Progreso. Con ello se abrieron las posibilidades los ingresos personales. Se restringi asimismo la de un nuevo golpe institucional de las Fuerzas participacin en el sistema financiero de los capitaArmadas. les extranjeros, disponindose que slo la banca na-

cional poda contar con sucursales y absorber el ahorro interno del pas. Se defini como banca extranjera a aquellas entidades cuya participacin en los activos era mayor al 33%. Esta medida se tom debido a la tendencia a que la banca extranjera monopolizara los crditos orientados a la inversin industrial. En ese mismo sentido, se decret que las industrias consideradas de naturaleza estratgica deban ser controladas mayoritariamente por el capital nacional o, en su defecto, pasar al control del Estado. El Estado adquiri mayor importancia en la toma de decisiones en cuanto a poltica monetaria. El directorio del BCR, hasta entonces compuesto por delega- Vista de Cabo Blanco en el litoral piurano, regin petrolera por excelencia. El anuncio presidencial de un acuerdo definitivo con la International Petroleum Company en julio dos de la banca privada donde de 1968 origin una polmica general que se aviv cuando Carlos Loret de Mola, destacaba el capital extranjero, presidente de la Empresa Petrolera Fiscal, hizo pblica la sustraccin de una pgina pas a estar conformado por redecisiva (la nmero 11) del acuerdo. presentantes del gobierno, de las organizaciones laborales (manejadas entonces por el PAP) y de los gremios indus- la situacin fiscal del gobierno. Para ello deba dartriales nacionales. Asimismo, Ulloa logr refinan- se una solucin definitiva al problema de la IPC, llaciar la deuda pblica externa y concretar el ingreso ve que abrira la puerta a la ayuda extranjera. El de los consorcios norteamericanos en la explotacin punto era qu tipo de acuerdo y a qu precio poltiminera de Cuajone; de acuerdo a los nuevos dispo- co. La situacin haba cambiado en comparacin a sitivos, estos consorcios deban establecer una rela- 1963. Si bien los sectores de oposicin a la IPC se cin estrecha con el desarrollo industrial del pas. haban incrementado, el acuerdo poltico entre el La poltica agraria buscaba una gradual reforma gobierno y el PAP mantena an la mayora en el agraria por la va fiscal, eliminando las relaciones de Congreso y le daba amplios mrgenes de maniobra dependencia personal y flexibilizando el mercado poltica. Era adems inminente el fin del perodo de de tierras, abriendo paso as a la formacin de un facultades extraordinarias dado por el Congreso, dinmico empresariado rural. En el rubro industrial que expiraba el 19 de agosto, todo lo cual expuso al se mantuvo la poltica de incentivos sin desechar la gobierno a la crtica de que se trataba de un acuerpresencia del capital extranjero. Con estas disposi- do encubierto e inconsulto. En su mensaje del 28 de julio de 1968, Belaunciones, a mediados de 1968 era posible prever un cambio importante en la situacin econmica del de asegur estar llegando a acuerdos definitivos con pas, con un probable perodo de rpido crecimien- la IPC. El 13 de agosto se hizo pblica la noticia de to. Sin embargo, el escndalo del Acta de Talara lle- que el presidente haba recibido las instalaciones de los yacimientos de La Brea y Parias, como parte de vara a la crisis poltica final del gobierno. tales acuerdos. Pero esta ceremonia se realiz entre gallos y medianoche, sin hacerse pblicas las conEL ARREGLO CON LA IPC diciones del arreglo. Ms adelante se supo que estaAdems de las medidas econmicas del gabinete ba compuesto por varios documentos separados, en Hercelles, la solucin de las relaciones financieras cada uno de los cuales se trataban puntos especficon el gobierno de los Estados Unidos permitira la cos. En primer lugar, dichos documentos establellegada de los crditos de la AID y ayudara a aliviar can la transferencia al gobierno de las instalaciones

de los casi agotados yacimientos petrolferos por cuyo producto la Procuradura General de la Repblica aduca la existencia de impuestos impagos por un monto de 144 millones de dlares. A cambio de ello, el gobierno se comprometi a anular todas las reclamaciones contra la IPC. En segundo lugar, se firm un contrato de 10 aos para la venta a la IPC del gas natural extrado por la EPF y un contrato similar de 6 aos para la venta del crudo a la refinera de Talara, que continuara bajo administracin de la IPC. En este punto se centraron los elementos ms importantes de las denuncias posteriores y no en la transferencia de las obsoletas instalaciones y los casi agotados yacimientos de La Brea y Parias al gobierno. En tercer lugar, en otro polmico punto, se estableci un perodo de 40 aos por el cual la IPC continuara administrando la refinera de Talara, perodo renovable por otros 40 tiempo ms que excesivo frente a los casi agotados yacimientos petrolferos, entendindose que la IPC se encargara de su modernizacin y ampliacin. Si bien, como ha sostenido Chirinos Soto, Belaunde haba comenzado por romper el prctico monopolio de la IPC al iniciar la construccin de la refinera de la Pampilla, al firmar un contrato de explotacin petrolfera en el zcalo continental con la Belco Petroleum Company e impulsar las primeras exploraciones petroleras en la selva, estos proyectos tardaran varios aos en dar sus frutos, con lo cual en la prctica el monopolio de la IPC continuara. Durante dos semanas la situacin poltica se mantuvo tranquila. Sin embargo, el 10 de setiembre, Carlos Loret de Mola, director de la EPF de, nunci pblicamente por televisin que haba desaparecido la ltima pgina del acuerdo, donde se es-

tableca el precio del crudo que la EPF deba pagar a la IPC. Loret de Mola dio a entender que la pgina once de dicho acuerdo haba sido deliberadamente extraviada y que en ella figuraban trminos importantes del acuerdo general. Aunque centradas en un elemento formal, que en s no cuestionaba el fondo del problema, las denuncias de Loret de Mola sirvieron para canalizar la frustracin poltica por el incumplimiento de las promesas del gobierno de realizar reformas sociales profundas. Estas declaraciones se convirtieron en el centro de un gran escndalo poltico, que produjo la cada del gabinete Hercelles y la ruptura de la alianza entre el gobierno y el PAP Los radicales de AP encabezados por . , Edgardo Seoane, formaron Accin Popular Socialista (APS), lo que oblig al presidente a recuperar su local partidario con la ayuda de la polica. El gobierno qued polticamente aislado. El 2 de octubre de 1968 jur el nuevo gabinete presidido por Manuel Mujica Gallo, en el cual Manuel Ulloa retena la cartera de Hacienda. Pero era demasiado tarde para este nuevo intento de recomposicin poltica. El golpe que se vena preparando desde febrero por el presidente del comando conjunto de las Fuerzas Armadas, general Juan Velasco Alvarado, es adelantado a fin de aprovechar la extrema precariedad del gobierno.

Los hechos que provocan la conspiracin militar enmarcan el constante desprestigio del gobierno, agobiado por acusaciones de corrupcin, responsabilizado de la crisis econmica y, sobre todo, del incumplimiento de su programa reformista, base del apoyo que el Ejrcito le haba brindado a Belaunde desde las elecciones de 1962. Entre febrero y marzo de 1968 se constituy el grupo conspirativo conformado por nueve oficiales del Ejrcito: cinco generales, entre los que se inclua Velasco, y cuatro coroneles, que desarrollaron diversos planes para la realizacin del golpe y elaboraron un esquema de plan de gobierno. Con el

Los ltimos meses del gobierno de Belaunde estuvieron sacudidos por una fuerte crisis poltica y econmica, siendo depuesto por las Fuerzas Armadas el 3 de octubre de 1968. En la imagen el saln Tpac Amaru en el palacio de Gobierno.

escndalo de la pgina once, se da la situacin propicia y se cierran las posibilidades de que las Fuerzas Armadas continuasen apoyando al gobierno. Se abra adems la perspectiva de que el PAP ganase las elecciones generales del ao siguiente. Cuando los militares inician el golpe en la madrugada del 3 de octubre de 1968, el gobierno no

pudo oponer resistencia. El entusiasmo y el apoyo popular de cinco aos atrs haban desaparecido, de all que las protestas contra el golpe fueran espordicas, dbiles e ineficaces, encabezadas por sectores influenciados por el PAP As, sin pena ni gloria, aca. b el gobierno que tantas esperanzas haba creado; con l acab una poca.

Denominamos rgimen oligrquico al sistema poltico surgido a fines del siglo XIX, cuando el poder poltico se reorganiza luego de la guerra del Pacfico, con caractersticas bien definidas. Como han sostenido diversos investigadores (Pease, Lpez, Burga y Flores Galindo), el rgimen oligrquico era formalmente un rgimen liberal, pero de bases sociales restringidas. En otras palabras, difcilmente poda ser calificado de democrtico y poda recurrir al golpe de Estado como salida poltica frente a las demandas de los sectores populares y medios. Este rgimen encontr su punto de apoyo en las relaciones de la oligarqua con el capital extranjero y con los poderes locales en el interior. Las mayoras campesinas quedaban excluidas y los sectores populares urbanos eran mediatizados a travs de diversas polticas sociales, otorgadas luego de constante presin social. El perodo que abarca los aos 1950-1968 corresponde a un momento de crecimiento econmico, debido al segundo proceso de industrializacin que se desarrolla en el siglo XX, coyuntura que permiti a los diferentes gobiernos aplicar una serie de polticas sociales y emprender obras pblicas en beneficio de los sectores populares. Vista de la hacienda Cartavio. La principal fuente de ingresos de la llamada oligarqua Pero tambin es el momento de peruana reposaba en la tenencia de la tierra. Sin embargo, el gobierno de Velasco la crisis poltica del rgimen oli- Alvarado se propuso la erosin de sus bases de poder y alent un programa de reformas grquico, que se ve enfrentado a que modificaran sustancialmente a la sociedad peruana.

nuevos movimientos y partidos polticos de las clases medias emergentes, y a una constante presin popular en demanda de reformas sociales: se reclaman mejoras en las condiciones de vida, servicios del Estado y participacin poltica. En la escena oficial, esto se expres sobre todo en las coyunturas electorales donde los actores polticos disputan el control directo del Estado, y en los debates acerca de la aplicacin de polticas econmicas redistributivas y de reforma social. La oligarqua ya no puede recurrir al golpe de Estado como forma de conservar el control poltico, pues las Fuerzas Armadas empiezan a mantener cierta autonoma institucional e ideolgica. Todo esto sera el contexto en el cual germin el movimiento militar del 3 de octubre de 1968, que dara fin al rgimen oligrquico.

El gobierno de Odra fue el ltimo golpe de Estado exitoso promovido por la oligarqua en defensa de sus intereses. Bajo el Ochenio no slo se aplicaron las medidas econmicas liberales reclamadas por los agroexportadores, sino que se garantiz la casi inexistencia de actividad poltica partidaria. Salvo el tibio intento de la candidatura de Montagne, la oligarqua cerr filas frente a Odra ante el temor de la movilizacin poltica por el PAP de las masas populares. Salvo la dictadura, a la oligarqua no le quedaba ya forma poltica alguna de legitimarse en el poder. Para mediatizar la movilizacin popular se dict la ley de Seguridad Interior, que en la prctica declar ilegales no slo al PAP sino tambin al PCP y al PS. Cualquier intento de movilizacin poltica estaba limitado por el ambiente represivo del gobierno del Ochenio.

Cholas fruteras por ngel Chvez. La crisis de la oligarqua que se inicia hacia los aos 50 no puede sustraerse de los cambios sociales ocurridos en el Per. La migracin del campo a la ciudad contribuy a recomponer el rostro del pas.

Al finalizar ste, los intereses de la oligarqua se veran representados polticamente por la UNO y el MDP: el primero representaba los intereses de los latifundistas de la sierra y de los poderes locales opuestos a toda medida que buscara transformar la situacin en el campo; el segundo representaba los intereses de la oligarqua agroexportadora y de los sectores financieros y manufactureros, es decir, la burguesa propiamente dicha. Pero dicha burguesa haba expandido sus intereses al amparo de las inversiones del capital extranjero, por lo cual si bien tena amplios mrgenes de decisin poltica y econmica deba siempre tomarlo en cuenta. La crisis de legitimidad y de representacin poltica de la oligarqua se prolong gracias a las alianzas que estos partidos realizaron con el PAP que a travs de su in, fluencia social les otorg el control de cualquier intento de movilizacin poltica de las masas populares y adems la base social que la oligarqua haba sido incapaz de obtener por el carcter excluyente de su rgimen. As, en busca de la legalidad y de la posibilidad de que finalmente Haya de la Torre accediese a la presidencia, el PAP dej de lado su programa primigenio, radical y revolucionario, por la transaccin con sus ms encarnizados enemigos polticos. Una imagen resume estas avenencias realizadas para garantizar la continuidad del gobierno de una minora a espaldas de la mayora del pas: un almuerzo donde aparecen sentados en la misma mesa Pedro Beltrn, Vctor Ral Haya de la Torre, el general Manuel A. Odra y Eudocio Ravines, demostracin palpable de que la poltica peruana segua basada en los acuerdos entre los caudillos y no en un sistema de partidos moderno. El caudillismo est muy enraizado an en la tradicin poltica peruana. En este contexto surgirn nuevos actores que influenciarn la poltica entre 1956 y 1968. En primer lugar, los partidos reformistas de clase media, representantes del denominado reformismo democrtico; en segundo lugar, los partidos de la izquierda radical denominada Nueva Izquierda; y, por ltimo, los movimientos guerrilleros. Estos nuevos actores tendran algo en comn: buscaban llenar el espacio poltico dejado por el PAP y satisfacer las demandas populares de una radical transformacin del rgimen oligrquico. Las alternativas polticas eran dos: reforma social o revolucin. Dos instituciones garantes del orden social, la Iglesia y las Fuerzas Armadas, se vieron tambien obligadas a asumir alguna de estas dos alternativas. Cabe destacar que no existi entonces, ni existe hoy, un partido poltico que buscara representar directamente los intereses del

campesinado, sino ms bien sus reivindicaciones fueron incluidas en programas ms amplios, por lo que la situacin del agro y del campesinado se debata al margen de sus protagonistas. El campesinado segua as, a pesar del surgimiento de fuerzas antioligrquicas, marginado de la poltica nacional.

La segunda postguerra signific un perodo de importantes transformaciones en los campos econmico, social, poltico y tecnolgico. El contexto internacional de la Guerra Fra, las luchas de descolonizacin en Asia y Africa y la expansin de la economa mundial, propiciaron la difusin de los postulados democrticos y socialistas, as como de ideas econmicas, polticas y sociales que tendran gran impacto en los pases del Tercer Mundo, especialmente entre los integrados a la rbita norteamericana. El tema del desarrollo econmico comienza a tomar gran importancia a nivel internacional. En el caso de Amrica Latina, se adoptarn los criterios de la Comisin Econmica para Amrica Latina (CEPAL), especialmente los vinculados a las polticas de sustitucin de importaciones, en la bsqueda de un desarrollo alternativo no dependiente del mercado internacional. Esta discusin como nos lo recuerda Julio Cotler se expres en el Per a travs del debate entre El Comercio y La Prensa, voceros de las dos grandes fracciones oligrquicas. La Prensa insistira en los argumentos favorables a la economa de mercado que vena defendiendo desde 1945, donde el desarrollo pasaba por la irrestricta libertad econmica, haciendo posible que el libre juego de la oferta y la demanda creara un milagro econmico y la afirmacin de la democracia. El Comercio, en cambio, propiciaba una tendencia reformista, estatizante y nacionalista, que tendra particular impacto en los cuadros polticos del Ejrcito. De acuerdo con esta tesis, cambios estructurales deban terminar con dos contradicciones bsicas de la sociedad peruana: la persistencia del feudalismo en el campo y la creciente sumisin del capital nacional al extranjero. El Estado deba controlar los sectores bsicos y estratgicos del desarrollo nacional y recurrir a la

planificacin para organizar y expandir las actividades productivas, otorgando a las masas una retribucin equitativa a su participacin. En estas condiciones debera favorecerse el desarrollo de una burguesa empresarial nacionalista que, juntamente con el Estado, desarrollara el potencial del pas. La urgencia de cumplir estas tareas se deba a razones de seguridad nacional, tanto externas como internas. Externamente, el pas se enfrentaba a un doble peligro: el comunismo internacional y la poltica expansionista de Chile; internamente, el grado de pobreza y explotacin poda conducir a un descontento popular que posibilitara la difusin de ideologas extremistas. As, el carcter relativamente nacionalista y reformista de El Comercio se combinaba con orientaciones polticas de neto corte autoritario y tecnocrtico, expresadas en su antiaprismo y anticomunismo. Influenciadas por estas ideas desarrollistas surgen en el mundo acadmico peruano importantes instituciones dedicadas a estudiar los problemas nacionales, integradas por intelectuales de una de las ms significativas generaciones de este siglo: la ge-

neracin del 50. Entre tales instituciones destaca, por ejemplo, el Instituto de Estudios Peruanos (IEP) dirigido por Jos Matos Mar, algunos de cuyos estudios estuvieron orientados a analizar a la oligarqua peruana, el problema agrario y la cultura andina, donde sobresale la mesa redonda alrededor de la novela Todas las sangres, de Jos Mara Arguedas. Los temas desarrollistas y reformistas tambin hicieron su ingreso en la vida poltica, a travs de la formacin de nuevos partidos. Se hicieron comunes las declaraciones sobre la necesidad de realizar cambios en las estructuras, a fin de salir del estado de subdesarrollo causado por el carcter dependiente del pas y la persistencia del atraso en el campo. Estos discursos impactaron tambin en sectores de la propia oligarqua y en instituciones tradicionales como las Fuerzas Armadas y la Iglesia, llegndose a un consenso sobre la necesidad de cambios siempre que fueran hechos dentro de las pautas del orden establecido. Algunos de estos temas de consenso aunque las posiciones variaban de acuerdo a cada sector poltico eran: la reforma agraria, el tratamiento al capital extranjero (como en el caso del petrleo) y el proceso de industrializacin. El tema de la reforma agraria, particularmente, tuvo una gran importancia debido al impacto de los movimientos campesinos. Los nuevos partidos que surgen en la coyuntura electoral de 1956

la incluyeron en sus programas, convirtindose as en tema de debate nacional. Sin embargo, las propuestas no fueron ms all de reformas aceptables para la oligarqua.

Con el viraje ideolgico que llev al PAP a establecer alianzas polticas con la oligarqua, qued libre el espacio de oposicin antioligrquico, que sera cubierto por los nuevos partidos reformistas. Conformados en su mayora por intelectuales y profesionales de clase media, representaban a los sectores emergentes relacionados con la creciente importancia de lo urbano, con la expansin del Estado y la empleocracia estatal, industrial y comercial, y con la revaloracin de la educacin como forma de ascenso social. Estas clases medias encontraban en la oligarqua un serio lmite para sus aspiraciones. Sin embargo, los nuevos partidos no establecieron lazos significativos con los sectores populares del campo y de la ciudad, a los cuales buscaban representar, sino que optaron por abrir un espacio poltico al interior del rgimen oligrquico a travs de las diferentes coyunturas electorales y recurriendo a la opinin pblica, opcin que fue incapaz de vencer la fuerza poltica de los partidos pro-oligrquicos. Asimismo, algunos de ellos especialmente AP que alcanz mayor peso y presencia poltica reprodujeron el estilo caudillista de la poltica oligrquica. Los partidos que representaron al reformismo democrtico fueron fundamentalmente tres: la Democracia Cristiana, el Movimiento Social Progresista y Accin Popular. La DC se fund en 1955 a partir de dos ncleos, uno en Arequipa y otro en Lima. Sus antecedentes pueden remontarse al Frente Democrtico en el cual Hctor Cornejo Chvez y Luis Bedoya Reyes fueron secretarios personales de Bustamante y Rivero y a las protestas de 1950 en Arequipa, en donde participaron varios de sus fundadores. Su figura predominante fue sin duda Hctor Cornejo Hctor Cornejo Chvez fund el Partido Demcrata Cristiano en 1955. Senador Chvez; y con l, Mario Polar, Luis durante el primer gobierno del arquitecto Fernando Belaunde Terry; posteriormente, Bedoya Reyes, Mario Alzamora Valfue uno de los principales apoyos civiles del gobierno militar de Velasco Alvarado.

dez, Javier Correa Elas, Ernesto Alayza Grundy, Jaime Rey de Castro, Jos Barreda Mller y Jorge Bolaos. Alfonso Cobin, quizs su filsofo ms importante, muri en 1960 a la edad de 24 aos. La DC particip en las elecciones de 1956 en diferentes listas, en 1962 present la candidatura de Cornejo Chvez y en 1963 estableci una alianza con AP. En la coyuntura de apoyar a AP o al PAP para las elecciones de 1963, se perfilaban dos grupos, uno radical y otro conservador. Durante el gobierno de Belaunde las contradicciones se fueron perfilando y tras la ruptura de la Alianza luego de las elecciones complementarias de 1967, la DC se divide entre el grupo encabezado por Cornejo Chvez y el de Luis Bedoya Reyes, quien fundara el Partido Popular Cristiano (PPC). Mientras el grupo de Cornejo Chvez se radicaliza ms, el grupo de Bedoya apoya al gabinete conversado formado por Belaunde y el PAP alianza que termin con las esperanzas refor, mistas de los partidos nacidos en la coyuntura electoral de 1956. En cuanto a su posicin doctrinal, la DC representaba a los sectores cristianos influenciados por los elementos renovadores de la doctrina social de la Iglesia. Se presentaba como una tercera fuerza internacional pero especialmente latinoamericana, de carcter humanista, diferenciada del capitalismo y del comunismo; aunque no alcanz en el Per los niveles de presencia que tuvo en Chile, Venezuela y Centroamrica. Como ha testimoniado Mario Castillo, su organizacin parti de los ncleos de reflexin y de accin social de jvenes cristianos que

Sebastin Salazar Bondy (1924-1965), reconocido crtico y animador cultural. Particip en el Movimiento Social Progresista conjuntamente con otros valiosos intelectuales de su generacin.

cuestionaban la realidad social del pas, creados por intelectuales o grupos autnomos respecto a la Iglesia Catlica, como la Unin Nacional de Estudiantes Catlicos (UNEC) y la facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Catlica, creada por Luis Velaochaga. Las influencias ms importantes vendran del pensamiento catlico francs, de autores como Jacques Maritain y Emmanuel Mounier. En la renovacin de la doctrina social de la Iglesia cumpliran importante rol los cursillos de verano del padre Gustavo Gutirrez en la Universidad Catlica, pero esto ya sera posterior y ajeno a la DC misma. Su programa planteaba medidas claramente antioligrquicas, para promover la dignidad de las personas. La DC entr en crisis con el golpe militar de 1968, aunque decidi apoyar el experimento militar. El MSP se form a partir de un grupo de intelectuales y profesionales, algunos de los cuales haban estado ligados al Frente Democrtico Nacional (1945) y al Partido Social Republicano (1946); entre ellos se encontraban los hermanos Sebastin y Augusto Salazar Bondy, Alberto Ruiz Eldredge, Guillermo Figallo Adrianzn, Jos Matos Mar, Jorge Bravo Bresani, Francisco Moncloa y Santiago Agurto Calvo. En las elecciones de 1956 el MSP apoy a Belaunde y en las de 1962 lanz como candidato propio a Alberto Ruiz Eldredge. En las elecciones de 1963 no present candidatos y desapareci como

partido luego de la victoria de Belaunde. Sus integrantes ms importantes volveran al campo poltico como asesores del general Juan Velasco Alvarado en la primera fase del gobierno militar. Durante algn tiempo publicaron el diario Libertad, bajo la direccin de Abelardo Oquendo. ste fue el grupo ms frtil ideolgicamente, ya que estaba compuesto principalmente por intelectuales para quienes el subdesarrollo peruano se deba al control de la economa peruana por los consorcios extranjeros, apoyados por la oligarqua y el gobierno norteamericano. Su programa planteaba una revolucin que devolviera a la colectividad el control de los recursos nacionales, aunque sin considerar por quines y cmo llevarse a cabo esta revolucin, que deba ser socialista, puesto que el capitalismo que rega en el Per era causa del subdesarrollo y de la dependencia caractersticos del pas. Este socialismo deba ser humanista, permitiendo la expansin y desarrollo de las potencialidades del ser humano. Este humanismo socialista slo podra lograrse promoviendo relaciones de solidaridad y de carcter comunitario en la poblacin. Para lograr estos objetivos deban realizarse cinco reformas bsicas: de la organizacin del Estado, de la democratizacin de la estructura y funcin de la empresa, del agro, del crdito y de la educacin. AP fue fundado formalmente en junio de 1956, teniendo como antecedente inmediato el Frente de Juventudes que el ao anterior haba lanzado la candidatura de Fernando Belaunde Terry. Fue el partido ms exitoso de los que formaron parte del llamado reformismo democrtico, ya que alcanzara la presidencia por dos veces. En las elecciones de 1956 y 1962 se present sin alianza poltica alguna, alcanzando un inusitado tercio electoral. Para las elecciones de 1963, de las cuales sali vencedor, se present aliada a la DC. Su mximo dirigente, Fernando Belaunde Terry, era sobrino del intelectual Vctor Andrs Belaunde, y fue miembro del Congreso por el Frente Democrtico Nacional en 1945. Los dems dirigentes de AP pertenecan en su mayora al entorno familiar y profesional de Belaunde, y algunos de ellos haban sido sus discpulos, como Violeta Correa y Eduardo Orrego. En cuanto a la doctrina partidaria, Fernando Belaunde le imprimi un sentido peruanista muy particular, desvinculado de las corrientes ideolgicas predominantes entonces. Para Belaunde, el problema bsico del pas resida en que ningn gobierno haba querido o sabido organizar y dinamizar las energas del pueblo que permitieran la conquista del Per por los pe-

ruanos. Esto poda lograrse mediante la utilizacin de la antigua tradicin de trabajo comunal heredada de los incas. Adems afirmaba la necesidad de realizar reformas sociales en aquellos lugares imposibilitados de alcanzar el desarrollo; las principales eran la agraria, de vivienda, de educacin, de salud pblica y las reformas administrativa, tributaria y crediticia. En otras palabras, el Estado deba fortalecer su presencia regulando la actividad de la sociedad a fin de compatibilizar los intereses y las aspiraciones de los diferentes sectores. En trminos generales, todos los partidos, incluido el PAP coincidan en la necesidad de realizar , reformas que permitieran redistribuir los recursos econmicos, sociales y polticos del pas, para conseguir as la transformacin de las estructuras vigentes. Asimismo, coincidan en la necesidad de una mayor intervencin del Estado, sobre todo en la economa, a partir de la planificacin y la formulacin de planes de desarrollo.

El surgimiento de la llamada Nueva Izquierda en el Per est vinculado a la crisis poltica e ideolgica del movimiento comunista internacional, producto del proceso de desestalinizacin en la URSS, de la ruptura chino-sovitica y del impacto de la revolucin cubana. En trminos generales, se denomina Nueva Izquierda a los partidos de diferentes tendencias surgidos a partir de 1956, pero especialmente en la dcada del 60, que rompieron el virtual monopolio del PCP como expresin del marxismo en el Per. Algunos de ellos surgieron de escisiones del PAP (como es el caso del MIR) y otros del PCP (como es el caso del ELN y los diversos partidos maostas). Hasta fines de la dcada del 50, la expresin ideolgica predominante en el Per haba sido el marxismo-leninismo. Desde entonces surgen partidos polticos cuyas expresiones ideolgicas sern el trotskismo (cuyos antecedentes datan de 1944), el foquismo castrista, el maosmo (de cuyas mltiples escisiones y rupturas surgira Sendero Luminoso) y un marxismo-leninismo distanciado y ms bien crtico de la URSS. La historia de dichos partidos y corrientes ideolgicas es bastante compleja, y todava est por hacerse. Aqu intentaremos algunas aproximaciones. Cabe resaltar algunas caractersticas importantes. En primer lugar, los principales dirigentes de los partidos de la Nueva Izquierda pertenecan a la

juventud universitaria de clase media radicalizada, algunos con militancia partidaria previa. En segundo lugar, los partidos de la Nueva Izquierda surgen a partir del cuestionamiento y la crtica de la experiencia socialista en la URSS y del comportamiento poltico del PAP y del PCP, presentndose, pues, como poseedores de la lnea poltica e ideolgica correcta, diferencindose y enfrentndose entre s, lo cual se expresara en sus continuos fraccionamientos y escisiones. En tercer lugar, a pesar de esta actitud crtica, mantuvieron la concepcin leninista de la organizacin del partido poltico y sus formulaciones ideolgicas ratificaron los elementos centrales de la ortodoxia marxista-leninista. En cuarto lugar, los puntos ms importantes de los debates realizados entre estos partidos giraron alrededor de la caracterizacin de la sociedad peruana y del gobierno de turno, el papel de las clases sociales en el proceso revolucionario y las formas de lucha en la formulacin de la estrategia para la toma del poder poltico. Entre las principales organizaciones polticas de la Nueva Izquierda destacan el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), el Ejrcito de Liberacin Nacional (ELN) y Vanguardia Revolucionaria (VR). El MIR surgi como producto de una escisin del PAP Luego de la crisis de octubre de 1948, el . sector radical logr mantener cierta presencia, oponindose a la poltica de la Convivencia. En octubre de 1959 se realiz la IV Convencin del PAP, evento en el cual 23 dirigentes la mayora de los cuales eran cuadros juveniles y estudiantiles presentaron una mocin de cuestionamiento a la poltica de la Convivencia; la mocin no prosper y los autores y adherentes del documento fueron pasados a las instancias disciplinarias y luego expulsados. Entre ellos se encontraban Luis de la Puente Uceda, Luis Oliveira, Ezequiel Ramrez Novoa, Gonzalo Fernndez Gasco, Walter Palacios, Carlos Malpica y Javier Valle Riestra. Este grupo form el Comit de defensa de los principios y de la democracia interna del partido, hasta que en noviembre de 1960 se separa definitivamente y se autodenomina Apra Rebelde. En marzo de 1962 se convierte en el Movimiento de Izquierda Revolucionaria, bajo el liderazgo de Luis de la Puente Uceda y Hctor Cordero. Los sectores apristas ms tradicionales y los elementos trotskistas (como Ricardo Napur) fueron expulsados. El cambio de nombre era expresin de que el Apra Rebelde haba asumido el marxismo como ideologa y la lucha armada como medio de llegar al poder. Como muchos otros, Luis

El viraje ideolgico sufrido por el APRA gener desconcierto entre sus militantes, algunos de los cuales como Carlos Malpica quien ms tarde se convirti en una de las figuras ms reconocidas de la izquierda peruana, constituyeron nuevas agrupaciones.

de la Puente Uceda visit Cuba e intent ponerse en contacto con Hugo Blanco en el valle de La Convencin. Finalmente, el 7 de febrero de 1964, con un discurso de Luis de la Puente en la plaza San Martn, se inicia una campaa pblica en favor de la lucha armada y pequeos grupos son enviados a recibir entrenamiento en Cuba. En junio de 1965 inician las acciones armadas, siendo derrotados a fines de ese mismo ao. Posteriormente el MIR sufri una serie de divisiones y escisiones. El Ejrcito de Liberacin Nacional (ELN) es fundado en 1962 por sectores juveniles procedentes del PCP o de su periferia inmediata. Ms adelante se integraran militantes del FIR y otras organizaciones de izquierda. Esta situacin se ver reforzada en 1965 cuando el Comit Leninista formado en 1959 por los integrantes del Comit Departamental de Lima y de la Juventud del PC se incorpora al ELN, que busc iniciar la lucha armada bajo el modelo castrista, para lo cual gran nmero de sus elementos se entren en Cuba. Sin embargo, sus dos intentos insurreccionales en Puerto Maldonado en 1963 y en la provincia de La Mar, Ayacucho, en 1965, fracasaron. Su principal dirigente fue Hctor Bjar,

quien sera uno de los principales asesores del general Velasco durante el gobierno militar. Vanguardia Revolucionaria (VR) fue fundada en 1965, dos meses antes de que el MIR iniciara sus acciones guerrilleras. Entre sus primeros integrantes destacan Ricardo Napur, quien habiendo sido expulsado del MIR, representaba las tendencias trotskistas; Ricardo Letts, militante y dirigente juvenil radical de AP desde 1961; y Edmundo Murrugarra. En los aos 70, a pesar de sus divisiones, pasaron por sus filas Manuel Dammert, Agustn Haya de la Torre y Javier Diez Canseco. Segn testimonio de Ricardo Letts, ya desde 1963 se realizaron coordinaciones con el fin de fundar un partido poltico, intentndose incluso tomar contacto con Hugo Blanco en La Convencin y con el ELN. En 1964 se realiz una primera asamblea en donde se eligi una direccin provisional. El 30 de mayo de 1965 se funda formalmente VR teniendo como secretario general a Ricardo Napur y como secretario de defensa a Ricardo Letts. Con el inicio de la guerrilla, debido a sus simpatas y vinculaciones con el MIR y el ELN, VR se vio obligada a pasar a la clandestinidad. Sin embargo, en la prctica VR mantuvo una posicin de distanciamiento y de crtica frente a las guerrillas, en las que nunca particip, aunque sus militantes conservaron en su discurso la necesidad de la lucha armada como medio de lograr la toma del poder. Ideolgicamente, VR fue bastante variopinta. Sus tesis combinaban elementos del trotskismo, del maosmo, del foquismo castrista y, por supuesto, de la ortodoxia marxista-leninista. VR logr cierta influencia entre los universitarios y su presencia sindical ms bien se manifestara en los aos 70 con las tesis de Edmundo Murrugarra de ir al pueblo, conocidas como yawarismo. VR en esos aos tambin sufrira varias divisiones. En cuanto al trotskismo, sus antecedentes se remontan a 1946 cuando se fund el Partido Obrero Revolucionario (POR), formado por los dirigentes sindicales del PCP que encabezaron las huelgas de 1944 en contra del gobierno de Prado. Inicialmente denominado Grupo Obrero Marxista (GOM), dicho partido se integr a la IV Internacional, teniendo importantes contactos

con el Partido Socialista de los Trabajadores, partido trotskista ingls. Al producirse la divisin al interior del movimiento trotskista internacional, una fraccin del POR form el POR-Trotskista (POR-T), encabezado por Ismael Fras y Enrique Palacios. En 1961, el POR (esta vez encabezado por Hernando Aguirre Gamio y Flix Zevallos) y otras organizaciones menores formaron el Frente de Izquierda Revolucionaria (FIR), a cuyas filas perteneci Hugo Blanco Galds, impulsor de la organizacin del movimiento campesino en los valles de La Convencin y Lares. Alrededor del FIR se agruparon dirigentes de organizaciones trotskistas internacionales, llegando a preparar un incipiente aparato militar. Sin embargo, el trotskismo entr en un proceso acelerado de divisin luego del fracaso en el apoyo a Hugo Blanco. Del POR-T se separa Ismael Fras, quien funda el Partido Revolucionario Obrero Campesino (PROC) de breve existencia. Posteriormente, Fras y Ricardo Napur intentaron el entrismo (entrar en un partido para luego ganar a sus principales cuadros) al interior del MIR, pero fueron expulsados. El segundo sera posteriormente fundador de Vanguardia Revolucionaria (VR). A pesar de su presencia activa, el trotskismo slo estuvo representado por grupos minoritarios. El surgimiento del maosmo est relacionado con la polmica surgida entre el Partido Comunista de la Unin Sovitica (PCUS) y el Partido Comunista Chino (PCCh), debido a la lnea poltica internacional de Kruschev de desestalinizar la URSS y de impulsar la convivencia pacfica con los pases occidentales, propugnada en 1956. La ruptura entre ambos pases se produjo a principios de 1960 y las posiciones de dicho debate comenzaron a manifestarse pronto al interior del PCP El abogado Satur. nino Paredes, asesor de la Confederacin Campesina del Per (CCP) y dirigente del Frente Campesino del PC, encabez la fraccin maosta adhirindose a las teLa polmica entre el Partido Comunista de la URSS y el Partido Comunista Chino tuvo enormes repercusiones en la izquierda mundial. El Per no fue ajeno a esta discusin ideolgica. En 1964, Saturnino Paredes anunci el surgimiento del Partido Comunista del Per de tendencia maosta, escindido del antiguo Partido Comunista Peruano de lnea prosovitica.

sis prochinas. La ruptura se producira en 1963. En enero de 1964, el grupo de Saturnino Paredes convoc a una conferencia nacional al margen de la direccin del PCP surgiendo el Partido Comunista del , Per (PC del P). Ambos partidos se distinguieron por el nombre de sus respectivos rganos de prensa: Unidad, del PCP y Bandera Roja, del PC del P , . Los partidos surgidos de las sucesivas rupturas tambin reclamaran para s la continuidad del partido fundado por Maritegui y ser el verdadero Partido Comunista del Per, diferencindose por sus sobrenombres. Cabe resaltar que Saturnino Paredes recibi el apoyo permanente del comit regional del partido comunista de Ayacucho, al cual perteneca Abimael Guzmn. El PC del P-BR sufrira una ruptura, de la cual se formara en 1966 el Partido Comunista del Per-Marxista Leninista, encabezado por Jos Sotomayor. Una nueva escisin se inici en 1968 cuando se form una comisin nacional reorganizadora, la cual se convertira al ao siguiente en el Partido Comunista del Per-Patria Roja (PC del P-PR). Tanto Bandera Roja como Patria Roja estableceran su base social al interior de las universidades nacionales. En 1970 Bandera Roja sufre una nueva divisin de la cual surgira el Partido Comunista del Per-Sendero Luminoso (PC del P-SL).

Las experiencias guerrilleras estuvieron presentes a lo largo de la dcada del 60. Su importancia ms que la influencia que pudieron tener en la implementacin de reformas sociales o en las posibilidades de la toma del poder por la va revolucionaria radica en ser la expresin poltica ms avanzada del descontento social que se acumulaba frente al rgimen oligrquico. Pese a su derrota, el impacto en la toma de conciencia de los graves problemas nacionales fue muy grande, y contribuyeron a acrecentar el temor al interior de las Fuerzas Armadas de una inminente explosin social, orientada a la instauracin del comunismo en el Per. Aunque tales temores eran mayores que las posibilidades reales, ello confirm la necesidad de realizar reformas sociales de envergadura en los sectores reformistas existentes al interior de las Fuerzas Armadas. Los factores e influencias que promovieron el surgimiento de movimientos guerrilleros en el Per y en Amrica Latina en general, fueron tres: a) El problema agrario y campesino. Entre 1945 y 1964 se desarroll una inusitada movilizacin cam-

pesina, que conmocion todos los Andes sobre todo los Andes centrales y el sur andino, produciendo la crisis del latifundio tradicional y la del rgimen oligrquico en su conjunto. La reforma agraria unida al tema del petrleo se constituy en la principal reivindicacin de todo programa poltico antioligrquico. Por ello no es de extraar que los principales focos guerrilleros se encontrasen en lugares como Cuzco, Ayacucho, Junn o Piura, de fuerte movilizacin campesina. Este problema impact en las juventudes radicalizadas de las clases medias, que cuestionaron la actitud conciliadora e indiferente del PAP y del PCP. El PAP se haba convertido en un aliado importante de la oligarqua y se opona a cualquier propuesta de una reforma agraria radical. El PCP en cambio, haba asumido la tc, tica de apoyar a la burguesa nacional, dentro de la cual la reforma agraria pasaba por la modernizacin de la agricultura en desmedro de las comunidades campesinas. b) La crisis de los modelos socialistas. El modelo de sociedad y de proceso revolucionario defendido por el movimiento comunista internacional se haba visto afectado por la disputa chino-sovitica y el XX Congreso del PCUS, que inici el proceso de desestalinizacin. Para las antiguas dirigencias esto signific una crisis poltica e ideolgica al interior de los partidos comunistas de Amrica Latina. Para muchos jvenes signific asumir una actitud crtica frente a la Unin Sovitica y el marxismo, el cual empezaron a estudiar directamente de sus fuentes (Marx, Engels y Lenin). sta fue la primera revolucin ideolgica del marxismo en el Per, que trajo como consecuencia una vuelta al estudio de la obra de Jos Carlos Maritegui y el surgimiento de la Nueva Izquierda. En el caso de las juventudes apristas, este fenmeno les permiti convertir su antisovietismo y su anticomunismo en la conviccin de poder hacer una revolucin socialista radical sin seguir el modelo sovitico, acercndose de esta manera al marxismo primigenio del PAP rompiendo con , los prejuicios establecidos por generaciones polticas apristas anteriores. El renovado inters por estudiar el marxismo desde sus fuentes, sin intermediarios, tuvo su impacto tambin en los jvenes universitarios sin militancia previa, muchos de los cuales empezaron a acercarse a esta ideologa. Esto se manifest en 1963 en la Universidad de San Marcos, cuando luego de tres rectorados bajo el control del PAP una , alianza de partidos de izquierda representada por el Frente Estudiantil Revolucionario (FER), obtiene el

Paisaje de Mario Urteaga. El reclamo campesino por una distribucin ms equitativa de la tierra en el Per fue asumido como una bandera poltica por la izquierda peruana; de hecho algunas irrupciones armadas se hicieron bajo esta exigencia.

control de la federacin de estudiantes, inicindose as el perodo de hegemona izquierdista en dicho gremio. c) La influencia de la revolucin cubana. El triunfo de la revolucin cubana que derroca a la dictadura pronorteamericana de Fulgencio Batista se produce en el contexto de la crisis poltica e ideolgica de los modelos socialistas. La noticia de la entrada de los barbudos de Sierra Maestra en La Habana, el 1 de enero de 1959, tiene un gran impacto en toda Amrica Latina y en ella la juventud radicalizada encuentra un nuevo modelo de lucha revolucionaria. Esta influencia se acrecienta cuando, ante las presiones y el bloqueo del gobierno norteamericano, Fidel Castro anuncia el carcter socialista de la revolucin y Cuba asume una poltica de extensin de los movimientos revolucionarios mediante el asesoramiento militar e ideolgico, adiestrando a pequeos grupos en la guerra de guerrillas. Esta poltica de Cuba responda a la necesidad de abrir nuevos frentes que impidieran una respuesta centralizada por parte del gobierno norteamericano contra la

isla. Los grupos guerrilleros peruanos del ELN y el MIR contaron con el asesoramiento y apoyo de Cuba, adems de ayudarlos a ingresar al pas, aunque no con intervencin directa en las acciones armadas. La presencia de guerrilleros de otros pases en las guerrillas peruana y boliviana fue la expresin de la solidaridad internacionalista que en ese momento renaca en la izquierda latinoamericana. Los intentos por constituir frentes guerrilleros perduraron en el Per hasta 1967, pero despus del fracaso del MIR no se generaron nuevos movimientos significativos. Hasta ese ao, algunos ncleos polticos persistieron en la idea de que podra implementarse un proceso revolucionario basado en la lucha armada; sin embargo, se impuso la lnea de esperar mejores condiciones para una coyuntura revolucionaria. Con la muerte del Che Guevara en Bolivia, en 1967, Cuba cambia su poltica exterior. Asimismo, con la irrupcin del rgimen militar el 3 de octubre de 1968, muchos consideraron que la guerrilla como mtodo ya no era necesaria, pues el rgimen oligrquico, considerado la principal traba para el desarrollo del pas, estaba siendo demolido por las medidas y transformaciones modernizadoras del rgimen militar. Con ello se cerr la etapa de las luchas guerrilleras en la dcada del sesenta. Con respecto a las causas de la derrota de las guerrillas, quisieramos plantear dos aspectos. El primero de carcter poltico-social fue el cuadro de su total aislamiento: por su juventud su peso poltico era dbil y su base social inexistente, a pesar del deseo de constituirse en el brazo armado del movimiento campesino que en ese momento se encontraba a la ofensiva. Pero cuando el MIR se plantea seriamente el problema de abrir slidos frentes guerrilleros en el campo, ese movimiento campesino estaba ya en repliegue. Asimismo, otras fuerzas polticas de izquierda como el PC, VR y el FIR se opusieron a apoyar al aventurerismo ultra-izquierdista. El segundo aspecto de carcter militar es la incapacidad de las guerrillas de enfrentar la ofensiva policial y de las Fuerzas Armadas, en la mayora de los casos por falta de preparacin y de recursos, del desconocimiento del terreno e incapacidad de asentamiento. La organizacin de la guerrilla del MIR, mejor preparada y planificada, no era desconocida para las Fuerzas Armadas, ya que parte de la preparacin insurreccional implicaba una campaa abierta a favor de la lucha armada. Asimismo, las Fuerzas Armadas estaban preparadas para enfrentar eficazmente a la guerrilla desde antes de 1961: tenan oficiales adiestrados en la lucha contrainsur-

gente en Panam y otras bases norteamericanas, donde recibieron formacin bajo los modelos aplicados en Argelia y Vietnam, con asesoramiento constante de oficiales norteamericanos; adems, las instituciones castrenses se fortalecieron a travs de la profesionalizacin de sus cuadros y actualizaron su armamento.

Como se ha sealado anteriormente, las ideas desarrollistas penetraron diferentes mbitos sociales, pero tambin importantes instituciones, como son los casos de la Iglesia y de las Fuerzas Armadas, especialmente del Ejrcito. La Iglesia Catlica en el Per, al igual que en el resto de Amrica Latina, estuvo tradicionalmente identificada y enlazada al poder oligrquico; sin embargo, en el contexto de las transformaciones de las dcadas del 40 y el 50, las bases sociales de la Iglesia comenzaron a reducirse, plantendose as la necesidad de realizar reformas en sus doctrinas para poder mantener su sitial en la sociedad peruana. A partir de la dcada del 50 empez a difundirse con mucho mayor xito la doctrina social de la Iglesia, en cuyos textos fundamentales sta se declaraba partidaria de un tercer camino contrario al individualismo capitalista y al totalitarismo comunista. Para ello los intereses de las diferentes clases deban organizarse alrededor de un Estado corporativo, que revitalizara los fundamentos sociales de la existencia cristiana. Aunque algunos de sus postulados fueron recogidos por la DC, no existi estrictamente hablando un partido catlico. Simultneamente a estas innovaciones del pensamiento poltico catlico, la Iglesia peruana comenz a recibir a sacerdotes extranjeros influidos por autores radicales, as como curas-obreros que mediante sus actividades en los sindicatos y en las barriadas, abrieron paso lentamente a una nueva teologa y a un nuevo tipo de comportamiento poltico.

Como ha reseado Julio Cotler, en una de las conferencias preparatorias al V Congreso Eucarstico Nacional y Mariano, en 1954, se denunci las condiciones de vida de los sectores populares. En dichas conferencias se hallaban presentes sacerdotes extranjeros crticos de la situacin de pobreza existente en el Per, y durante el gobierno de Prado, uno de stos fue deportado. Asimismo, en 1959, el propio cardenal Juan Landzuri declar, al clausurar la primera Semana Social de la Iglesia, que la situacin econmica y social deba cambiar, pagndose mejores salarios y redistribuyendo la riqueza. As se fue manifestando al interior de la Iglesia un sector que buscaba conciliar su vocacin espiritual con el cambio social, tendencia que encontrara en el ascenso de Juan XXIII y el Concilio Vaticano II el marco institucional necesario. Estas concepciones se convirtieron en parte del discurso antioligrquico, manifestndose en la presencia de las comunidades de base en la organizacin campesina, en las barriadas y sindicatos, en las universidades. Esta influencia tambin lleg a los sectores profesionales de clase media. El impacto del Concilio Vaticano II en Latinoamrica se expres en los resultados de la reunin de obispos de Medelln (Colombia) en 1968, a partir de la cual se funda en el Per la Oficina Nacional de Informacin Social (ONIS). Pero quiz el hecho ms importante ser la publicacin, en 1969, del libro del padre Gustavo Gutirrez Teologa de la liberacin que concret, en base a fundamentos tanto teolgicos como cientfico-sociales, la propuesta de una Iglesia comprometida con la opcin preferencial por los pobres y el cambio social.

Cardenal Juan Landzuri Ricketts. La Iglesia peruana oper una transformacin en su discurso pastoral a fines de los aos cincuenta. El nfasis en el mejoramiento de las condiciones materiales de vida y la dignidad de las personas reemplaz un discurso tradicional que subrayaba la salvacin espiritual del individuo.

La publicacin en 1969 de la Teologa de la liberacin del padre Gustavo Gutirrez anunci un cambio en la labor pastoral y la perspectiva teolgica en Amrica Latina.

En el mbito de las Fuerzas Armadas, con el proceso de modernizacin y profesionalizacin iniciado bajo el gobierno de Odra, las ideas desarrollistas se introdujeron en la mentalidad militar. En ese entonces, el Per era miembro de la Junta Interamericana de Defensa, creada en Ro de Janeiro en 1947. A partir de su adhesin a la Junta, el Per recibi asesoramiento del gobierno norteamericano y realiz compras de material blico moderno, lo que hizo necesario modernizar las escuelas de instruccin, implicando el desplazamiento de la formacin militar peruana basada en los planes y manuales franceses introducidos por el gobierno de Nicols de Pirola. As, a partir de la reorganizacin de las Fuerzas Armadas llevada a cabo por el general Alfredo Rodrguez Martnez, se fundaron organismos importantes que promovieron la difusin y desarrollo de una nueva mentalidad militar, convirtiendo a las Fuerzas Armadas en un activo deliberante poltico distanciado de las propuestas oligrquicas: stos fueron el Centro de Altos Estudios Militares (CAEM), en 1953, y la Escuela Nacional de Guerra, en 1954. Segn Dirk Kruijt, el objetivo del CAEM, fundado por el general Jos del Carmen Marn, era formar un nuevo tipo de profesional militar, el intelectual militar, cuyo inters central sera la elaboracin y discusin de una estrategia de seguridad nacional, enmarcada dentro de la estrategia continental

estadounidense de la Guerra Fra, cuyo objetivo primordial era una defensa continental que frenase la influencia y una hipottica agresin de la URSS. Ideolgicamente, pues, esta estrategia es inicialmente pronorteamericana y anticomunista. Sin embargo, dichas bases ideolgicas se vern contrastadas con los diagnsticos que sobre la situacin del pas y el desarrollo nacional iba realizando el CAEM. Como seala Cotler, a mediados de la dcada de 1950 paralelamente al Plan del Per del diario El Comercio el CAEM realiz un inventario global de la situacin del pas. Los resultados mostraban que el Per se encontraba subdesarrollado en relacin a otros pases latinoamericanos y esto era un peligro para la seguridad nacional. As, las ideas desarrollistas comenzaron a influenciar al alto mando militar, que comenz a exigir un sistema de planificacin a fin de superar el subdesarrollo, contribuyendo a ello los intelectuales civiles que dictaban cursos en sus aulas, como es el caso de Jorge Bravo Bresani. Tal preocupacin se vera plasmada en la Revista de la Escuela Superior de Guerra. Segn Stefan, entre 1954 y 1957, los artculos dedicados a seguridad nacional interna y desarrollo representaron el 1,7%. Entre 1964 y 1967 stos se incrementaron a 50%. En 1957, con los nuevos planteamientos desarrollados en el CAEM y la Escuela Superior de Guerra, hubo cambios en la organizacin del Ejrcito buscando adaptarlo a las nuevas exigencias, proceso del cual naci el Servicio de Inteligencia Militar. De esta manera las Fuerzas Armadas se hicieron permeables a los grandes temas de debate nacional. Sin embargo, como sostiene Lynch, sus reflexiones tenan diferentes matices y posiciones, que iban desde la necesidad de reformas para evitar el peligro comunista en una tpica posicin contrainsurgente, hasta los que desde una posicin nacionalista visualizaron la existencia de intereses contrapuestos entre los pases latinoamericanos y los Estados Unidos. Esta ltima posicin estaba vinculada al pro-

blema del poder poltico y del Estado, percibido no como representativo de los intereses generales de la nacin sino de los intereses particulares de un sector minoritario de propietarios oligarcas. En 1963, el CAEM lleg a la conclusin de que el subdesarrollo era causado porque el poder real estaba en manos de los latifundistas, exportadores, banqueros y de las compaas norteamericanas. Es as como en las Fuerzas Armadas, y particulamente en el Ejrcito, se fue configurando una nueva orientacin poltica coincidente con la de sectores de la Iglesia y nuevos partidos polticos reformistas.

Entre 1950 a 1968 se estaba produciendo una reconfiguracin de las relaciones internacionales, enmarcadas por la hegemona norteamericana en Occidente y su poltica de Guerra Fra frente a la URSS y sus aliados. A ello hay que sumarle el contexto e impacto de la descolonizacin de los pases de Asia y Africa, que dio un impulso inusitado a las ideas democrticas, nacionalistas y socialistas al interior del llamado Tercer Mundo, originando el llamado Movimiento No Alineado (NO-AL). En el caso del Per, destacan los siguientes temas internacionales: a) El caso Haya de la Torre. Vctor Ral Haya de la Torre, ante la persecucin de que fue objeto, se vio obligado en enero de 1949 a pasar a la clandestinidad y asilarse en la embajada de Colombia durante cinco aos, originando un conflicto diplomtico entre ambos pases, ante la negativa del gobierno de Odra de otorgar a Haya el salvoconducto necesario para que saliera del pas. Se lleg al grado de rodear la embajada de Colombia con trincheras, ametralladoras y cerco de pas. El caso fue planteado ante la Corte Internacional de La Haya. Finalmente, ante la presin internacional, el gobierno de Odra tuvo que ceder y Haya de la Torre parti al exilio en 1955. b) El convenio con Bolivia. Los primeros meses de 1957 se estableci en Lima una comisin mixta peruano-boliviana para estudiar el aprovechamiento de las aguas del lago Titicaca con fines hidroelctricos y de irrigacin. El 19 de febrero del mismo ao se suscribi en La Paz el convenio elaborado por dicha comisin para el estudio econmico preliminar del aprovechamiento de las aguas y para la financiacin de una carretera que uniera el puerto de Ilo y la frontera con Bolivia, pasando por la ciudad de Puno.

c) El Plan Truman. El 25 de enero de 1951 el gobierno pidi al Congreso la aprobacin del convenio entre Per y los Estados Unidos en el punto IV del Plan Truman. As, se establecieron acuerdos de cooperacin en Educacin, Salud Pblica, Agricultura y otros sectores para el desarrollo del pas. Tambin se recibi armamento y entrenamiento militar; a cambio, el Per dio facilidades a los Estados Unidos para la adquisicin de minerales y el establecimiento de bases militares. d) El incidente fronterizo con el Ecuador. La labor de demarcacin de la frontera Per-Ecuador luego de la guerra de 1941, haba quedado pendiente, aunque la mayor parte haba sido cumplida. A partir de 1951 Ecuador trat de eludir la demarcacin aduciendo la inexistencia de la divisin de aguas entre los ros Zamora y Santiago, y que por lo tanto no se poda cumplir con el Protocolo de Ro de Janeiro. Ello desat una campaa en el Ecuador contra dicho acuerdo. La intervencin de los pases garantes determin la validez del tratado haciendo recordar el carcter definitivo de su firma. Sin embargo, las tareas demarcatorias no fueron culminadas. e) La Conferencia de Punta del Este. Fue impulsada por el presidente John F Kennedy ante el temor . de la influencia de la revolucin cubana en el con-

A raz del golpe militar de Manuel A. Odra y la persecucin desatada contra los militantes y lderes apristas, Haya de la Torre decidi solicitar asilo en la embajada de Colombia, en Lima.

texto de crisis econmica de los pases latinoamericanos. En dicha conferencia se reuni el Consejo Interamericano Econmico y Social a nivel ministerial en agosto de 1961, formndose la llamada Alianza para el Progreso, por la cual los Estados Unidos prometan la entrega de prstamos orientados a la implementacin de reformas. Por su parte, los pases que reciban los prstamos deban incrementar sus propios recursos. Asimismo, la Declaracin de Punta del Este subray la necesidad de crear un mercado comn latinoamericano, basado en la libertad de comercio y el libre cambio. Ambos planteamientos terminaron en sendos fracasos. En dichas reuniones, el Per reafirm su tesis de doscientas millas martimas de dominio territorial y la necesidad de la integracin fsica continental mediante la carretera Bolivariana Marginal de la Selva. La Carta de Punta del Este fue el antecedente del Pacto Andino. Por entonces se convino en constituir la llamada Asociacin Latinoamericana de Libre Comercio (ALALC) para propiciar la integracin econmica, condicin indispensable para acelerar el desarrollo del continente; pero el fracaso y la inoperancia evidente de la ALALC movieron a Per, Chile, Bolivia, Ecuador y Colombia a formar el llamado Pacto Andino. En febrero de 1967 se suscribi la creacin de la Corporacin Andina de Fomento (CAF), instrumento tcnico y financiero para llevar a la prctica dichos planteamientos. El acuerdo se concret en 1969 en la ciudad de Cartagena (Colombia), llamndose desde entonces Acuerdo de Cartagena. f) La ruptura de las relaciones diplomticas con Cuba. En la VII Conferencia de Cancilleres de San Jos de Costa Rica, realizada en 1960, los asamblestas pidieron una accin conjunta contra el rgimen cubano. El canciller peruano Ral Porras Barrenechea conmocion a la asamblea con un franco y vio-

lento discurso sobre la situacin de Cuba, que le cost su renuncia. Ese mismo ao y de acuerdo a un ambiente creado en el seno de la OEA la representacin peruana present acusaciones contra el rgimen de Fidel Castro. El Consejo determin que la Comisin de Paz examinara los hechos denunciados. Las acusaciones se fundamentaban en que Cuba afectaba la solidaridad continental, violaba los pactos internacionales y no respetaba los derechos humanos. La VIII reunin consultiva de ministros de Relaciones Exteriores del 31 de enero de 1962 encontr fundamentos para la expulsin de Cuba de la OEA, pidindosele a los pases integrantes romper relaciones con el rgimen de Fidel Castro. En esta expulsin triunf la poderosa influencia de los Estados Unidos. g) La carretera Marginal Bolivariana. Para lograr este objetivo, el gobierno tom los siguientes acuerdos: La creacin del subcomit de la carretera Bolivariana Marginal de la Selva. Tuvo su sede en Lima y funcionaba como oficina de la Direccin de Caminos. Adems de Per, actuaban en este subcomit Bolivia, Brasil, Ecuador, Paraguay y Venezuela. El establecimiento del subcomit de conexin Amaznico-Pacfico, con sede en Bogot, que se ocupara de todas las carreteras que conectasen los puertos del Pacfico con los puertos fluviales de la Amazona. El Acta de Lima, firmada el 27 de mayo de 1968 por los ministros de Relaciones Exteriores de Argentina, Bolivia, Paraguay y el Per. Se contemplaba la creacin de una comisin cuatripartita, integrada por representantes de los pases signatarios, para facilitar e impulsar el desarrollo de obras que uniesen la red vial que conectara con la carretera Marginal de la Selva.

s en la creciente industrializacin, que llev al predominio del sector manufacturero en la conformacin del Producto Nacional Bruto, frente a la agricultura que declinaba. Segn Daniel Carbonetto, el sector manufacturero pas del 13,6% en 1950 al

26,2% en 1975, mientras que la agricultura pas del 20,4% al 12,7% en el mismo perodo. Esta industrializacin se bas en el modelo de sustitucin de importaciones, que buscaba producir en el pas algunos productos tradicionalmente importados, sobre todo los productos de consumo. Sin embargo, la modernizacin capitalista presentaba una seria limitacin por el tipo de industrializacin que desarrollaba, inducida principalmente por el capital extranjero y restringida a satisfacer el consumo de pequeos sectores de la poblacin, sin intenciones de crear un mercado interno nacional ni engarzarse con otros procesos productivos imLa ciudad de Chimbote creci velozmente en los aos sesenta en un proceso impulsado por el boom de la harina y el aceite de pescado. La ciudad portantes en campos como la agrise convirti en un imn para centenares de familias peruanas atradas cultura o la minera. Esto hizo que por la demanda de trabajo y la floreciente actividad pesquera. su demanda de mano de obra alcanzase rpidamente un techo y fuese mucho menor que la oferta producto de las el proceso de urbanizacin y la ampliacin del mercado interno. migraciones. El sector exportador se diversifica con la proEl proceso de urbanizacin se desarroll ms rpido que el proceso de industrializacin: la pobla- duccin de hierro (Marcona), con la ampliacin de cin urbana en 1940 representaba el 35,4% de la la produccin de cobre (Toquepala), pero principalpoblacin total, en 1972 tal porcentaje se haba ele- mente con la aparicin de nuevos productos de vado a 59,5%; mientras tanto el porcentaje de la gran demanda en el mercado mundial: la harina y el fuerza laboral en el sector industrial manufacturero aceite de pescado. Estos productos de exportacin se mantuvo relativamente estable, en alrededor del no estaban totalmente en manos extranjeras; empresarios nacionales controlaban en parte la extrac15% de la fuerza laboral total. cin y procesamiento industrial, dando auge a su vez a industrias y servicios conexos (redes, barcas). EL SECTOR INDUSTRIAL Esto produjo uno de los ms complejos fenmenos MANUFACTURERO sociales: la transformacin de Chimbote en un hirEn el perodo que va de 1950 a 1967, la pesca, la viente puerto compuesto por todas las sangres. Gonzalo Portocarrero ha sealado las siguientes minera y la manufactura ampliaron su participacin en el Producto Nacional Bruto y tuvieron una caractersticas para la industria manufacturera en tasa anual de crecimiento mayor que la agricultura. las dcadas del 50 y el 60: gran heterogeneidad en El proceso de modernizacin econmica se acenta cuanto a productividad y formas de organizar la por la importancia que desde los aos 40 van adqui- produccin; el mercado principal eran los sectores riendo la industria manufacturera (textiles, qumi- populares incorporados a la economa de mercado, ca, metalmecnica), la construccin, las industrias aunque en la dcada del 60 se consolidar el mercaderivadas de los complejos azucareros (papelera, do de bienes de consumo duraderos para las clases cartonera, licores) y en algunos casos las derivadas medias; el nmero de empresas existentes expresa que la industrializacin era un proceso relativamende los enclaves mineros (cables de cobre). La construccin se dinamiza con las obras pbli- te nuevo; existencia de notables diferencias en cas del perodo, impulsando la industria del cemen- cuanto a la rentabilidad de las diferentes industrias; to y la actividad constructora e inmobiliaria que, al concentracin de la propiedad en pocas manos, a igual que la industria manufacturera, se activa con travs de empresas cerradas controladas por pocas

personas vinculadas a familias plutocrticas; y extremada dependencia de insumos importados, lo cual le daba cada vez mayor importancia al capital extranjero. Asimismo, usando como criterio de agrupacin el mercado final de los productos, Portocarrero propone la siguiente divisin: industrias que se orientan hacia el mercado interno, sector bastante heterogneo que requiere de una importante proteccin arancelaria; industrias orientadas al mercado interno mediante la sustitucin de importaciones, que comienzan a tener gran importancia en la dcada del 60; e industrias vinculadas al sector exportador, cuyo desarrollo depende de las fluctuaciones en el mercado mundial.

El sector exportador sufri importantes fluctuaciones producidas entre otros factores, por los siguientes: los cambios de poltica en el estmulo a las exportaciones, aunque la tendencia preponderante fue favorecer a este sector frente a aquellos orientados al mercado interno; las fluctuaciones de los precios de nuestras materias primas en el mercado mundial; y el impacto de la poltica econmica norteamericana hacia Amrica Latina. Sin embargo, en este sector se produjo la mayor rentabilidad de todo el perodo.

Como se ha sealado anteriormente, desde la dcada del 40 el peso de la produccin en el campo disminuye paulatinamente, frente a los sectores industrial y exportador. El problema de fondo en el estancamiento y atraso de la agricultura era su carcter precapitalista, especialmente en la sierra. La importacin de alimentos, el control de sus precios, as como la concentracin del crdito en la agricultura costea de exportacin, fueron los factores que propiciaron el decaimiento de la agricultura en la sierra y la transferencia de las exiguas rentas de los terratenientes serranos a las reas urbanas y sectores de mayor rentabilidad. A ello hay que sumarle el impacto de la movilizacin campesina, que hizo dar un giro a las posibilidades de inversin en este secEl gobierno de Odra estableci una serie de disposiciones de gran aliento para favorecer a la inversin extranjera; base poltica y econmica sobre la cual sta se rigi en el Per hasta 1968. En mayo de 1950, Odra promulg el Cdigo de Minera, una virtual traduccin de la ley norteamericana; en 1952 dict la ley del Petrleo y en 1955 la ley de Electricidad, que asign una tasa fija de beneficios a los inversionistas dedicados a este sector. El Cdigo de Minera redujo los impuestos de exportacin al mismo nivel que las empresas comerciales e industriales y exoner del pago de derechos a la importacin de equipo. Gracias al artculo 56 de dicho Cdigo, las empresas tenan derecho a deducir del pago de impuestos hasta el 20% de los beneficios por el factor agotamiento, estableciendo, adems, que en los depsitos mineros de calidad marginal se aplicaran tasas impositivas bajas, hasta que el inversionista hubiese amortizado totalmente su capital. Estas condiciones no se modificaran en los siguientes 25 aos, segn

Fotografa de Sebastin Rodrguez que muestra un entierro en Morococha, centro minero de la Cerro de Pasco Copper Corporation. Esta empresa era una de las principales inversionistas en la minera peruana hacia la primera mitad del siglo XX.

lo normaba el mismo cdigo. El capital norteamericano, en proceso de expansin durante la postguerra, encontr en el Per una situacin que se amoldaba a sus intereses: paz laboral, libertad cambiaria y oportunidades de inversin que le permitan lograr una apreciable tasa de beneficios. Segn Cotler, con la dacin en 1959 bajo el gobierno de Prado de la ley de Promocin Industrial, y las exenciones tributarias en 1963 y 1964 bajo Belaunde, la participacin norteamericana en la manufactura se increment de 35 millones de dlares en 1960 a 92 millones de 1966. Ello provoc que la tasa de crecimiento industrial fuese del 9%, la ms alta de la regin, pero el 80% de ste corresponda a la industria controlada por capital norteamericano. As, en 1968, el 33% del valor de la produccin industrial era controlado por 41 empresas extranjeras. Similar proceso de concentracin en manos extranjeras se produjo en el sector financiero. En 1960, el 36% de los activos bancarios se encontraba en poder de la banca extranjera; proporcin que en 1966 subi al 62%. De all que entre 1966 y 1969 la banca extranjera tuviera un crecimiento del 4% anual, mientras que la banca nacional slo alcanz el 1%. Esta invasin del capital extranjero estuvo ligada al incremento de su participacin en los nuevos sectores dinmicos de la economa y en especial de la industria, en la medida que las empresas extranjeras ubicadas en este rubro se financiaban con el ahorro interno que la banca norteamericana lograba captar. Se repeta as el proceso de concentracin monoplica del capital extranjero que se dio a principios de siglo. Sulmont resume las principales inversiones del capital extranjero en el sector minero bajo Odra: la Marcona Mining Company en el mineral de hierro (1952); la Cerro de Pasco Corporation en la refinera de zinc de La Oroya (1953); y la Southern Peru Copper Corporation en el cobre de Toquepala y el complejo metalrgico de Ilo (1954). Asimismo, se crearon empresas metalmecnicas (Indeco, Exsa, Metales Industriales) y plantas de ensamblaje, con lo cual las empresas extranjeras comienzan a vender tecnologa.

Dos imgenes de Sebastin Rodrguez que recrean la vida cotidiana en el centro minero de Morococha. Arriba: Familia minera en una toma de estudio. Abajo: Grupo de trabajadores mineros.

Existe una relativamente amplia bibliografa respecto a la oligarqua en el Per, cuyos estudiosos an no se han puesto de acuerdo en algunos puntos importantes. Sin embargo, podemos sealar algunas caractersticas bsicas. El trmino no define a una clase social, sino ms bien a la alianza de diferentes fracciones de la clase dominante peruana. stas compondran un bloque en el poder bajo la hegemona de una de ellas: la burguesa agroexportadora; la burguesa financiera y manufacturera; y los terratenientes tradicionales de la sierra (gamonales). Se tratara de sectores dominantes posibles de ser diferenciados conformando una alianza en el poder, en donde la burguesa agroexportadora compona el grupo hegemnico. Su carcter era bastante cerrado, con caractersticas de mxima integracin y relaciones sociales endogmicas (Bourricaud habla de la existencia de 40 familias y 10 clanes). Su poder se basaba en el control de las principales instituciones del aparato del Estado, as como de los sectores ms importantes de la estructura productiva, cuyo polo hegemnico se encontraba en el sector moderno capitalista de la produccin para la exportacin (minera, azcar, algodn, pesca). La fraccin financiera y manufacturera era ms bien de conformacin reciente. Si bien el sector financiero existi antes, en la dcada del 50 comienza a expandirse a travs del sector manufacturero. El gamonalismo representa el sector productivo del agro tradicional, especialmente en la sierra sur. La oligarqua logra el control de las principales instituciones del Estado (Ejecutivo, Parlamento, poder Judicial, municipalidades, universidad) mediante la marginacin del sistema poltico y electoral de la mayora de la poblacin. Ello porque la oligarqua requiere de un aparato del Estado reducido, que no tenga injerencia en la economa y que sea garante del orden poltico y social. En ese sentido, establece alianzas con los terratenientes tradicionales de la sierra, los gamonales, para asegurar el control y represin de las masas campesinas. Las alianzas de las fracciones que componen el bloque en el poder pueden sufrir cambios o tensiones, especialmente frente a la presin poltica y social de los sectores medios y populares. En caso de ver de alguna forma amenazado el orden establecido, el bloque dominante puede recurrir al uso de la fuerza mediante el golpe de Estado para defender sus intereses. Sin embargo, en lo econmico y en lo poltico, el Estado oligrquico se presenta formalmente como un Estado liberal. Finalmente, dentro del contexto de dependencia de la economa peruana del sistema capitalista mundial, la oligarqua cumple tambin un rol intermediario frente a los intereses del capital extranjero, cuyos mrgenes de autonoma pueden variar segn el momento y la situacin.

Segn ha sostenido Carlos Malpica, antes de 1968 existan seis grupos de poder econmico. El primero estaba conformado por las grandes empresas agrarias, mineras y pesqueras, adems de las principales empresas comerciales de exportacin y de las empresas navieras y de aviacin, que en conjunto controlaban la produccin y comercializacin de los principales productos de exportacin mayoritariamente en manos de firmas extranjeras. Entre las empresas agrarias destacaban las propiedades de los hermanos Aspllaga Anderson, de los hermanos Beltrn Espantoso, la empresa norteamericana Grace y la familia Gildemeister; entre las mineras, la Cerro de Pasco Corporation, la Southern Mining Corporation y la Marcona Mining Corporation; entre las empresas pesqueras, las pertenecientes a Luis Banchero Rossi. El segundo grupo de poder estaba formado por los bancos y las empresas financieras, entre los que destacaban el Banco Popular, perteneciente a la familia Prado, y el Banco Continental controlado por el Chase Manhattan Bank de la familia Rockefeller. El tercero estaba formado por las empresas que controlaban la energa (petrleo y energa elctrica), las comunicaciones y las productoras de materiales de construccin. Al interior de este grupo destacaban las empresas petroleras International Petroleum Company, la Compaa Petrolera Lobitos y la Belco Petroleum Corporation of Peru; en cuanto a energa elctrica, las Empresas Elctricas Asociadas, pertenecientes al grupo sueco Erickson; y en el sector de las comunicaciones predominaba la International

Telephone and Telegraph Company (ITT). Las empresas ms importantes en el sector construccin eran Cementos Lima S.A., Cementos Chiclayo S.A. y Cemento Andino S.A. El cuarto grupo estaba compuesto por las compaas comerciales, clasificadas de la siguiente manera: las dedicadas al comercio mayorista e importador (Grace, Hochschild, Wiese, Ferreyros) y las empresas del comercio minorista entre las que destacaban las cadenas de grandes almacenes (Ta, Monterrey, Oechsle, Scala, Sears, Todos y Supermarket). El quinto grupo estaba formado por el sector industrial sector que en la dcada del 50 comenz un proceso de diferenciacin y separacin de los otros grupos de poder, incluyendo el rubro textil que ya tena presencia desde principios de siglo, las empresas ensambladoras de automviles y de artculos elctricos de uso domstico, fabricados en el pas, pero cuyos insumos y patentes eran extranjeros. El sexto grupo estaba formado por las empresas urbanizadoras que lotizaron antiguas propiedades agrcolas, especialmente de los alrededores de las ciudades como Lima, que fueron diferenciando sus intereses y adquiriendo personalidad propia. En ese sentido, los gremios empresariales ms importantes que defendan los intereses de estos grupos, eran los siguientes: Cmara de Comercio de Lima, Sociedad Nacional de Industrias, Sociedad Nacional Agraria, Asociacin de Criadores Lanares del Per, Sociedad Nacional de Minera y Petrleo, y Sociedad Nacional de Pesquera.

Luis Banchero Rossi, empresario pesquero que constituy un imperio econmico en los aos sesenta. Fue uno de los hombres ms influyentes del Per; muri asesinado el 1 de enero de 1972.

Segn Cotler, entre 1950 y 1967 el porcentaje de asalariados obreros y empleados creci de 45 a 54% al interior de la fuerza de trabajo. Mientras sta creci en todo el perodo en 160%, la categora de obreros se increment en 181%, la de empleados en 226% y la de independientes en 134%. Este crecimiento del nmero de obreros estara vinculado a los procesos de incorporacin de un mayor nmero de asalariados en las propiedades dedicadas a la

agricultura de exportacin en desmedro de los yanaconas y a la introduccin de nuevas maquinarias en la produccin. Las inversiones en la agricultura de exportacin y en la minera exigieron, a su vez, una mayor calificacin de la mano de obra, como tambin la migracin hacia la costa favoreci la sedentarizacin de la fuerza de trabajo proveniente de las comunidades campesinas. La tendencia era, pues, a la disminucin de los trabajadores del agro: en la dcada del 60 los trabajadores no agrcolas eran mayora. Sin embargo, segn Sulmont, las actividades que ms absorbieron mano de obra fueron las del sector de comercio y servicios o terciario, mientras la manufactura a pesar del crecimiento de su produccin sigui empleando la misma proporcin de trabajadores. Este fenmeno, conocido como tercerizacin de la economa, es expresin de la incapacidad del sector manufacturero de absorber la mano de obra liberada del campo, que encuentra refugio en estas actividades. En 1961, la distribucin era la siguiente: sector primario (agropecuario, pesca y minera), 52 %; sector secundario (manufactura y construccin), 17,3%; y sector terciario (servicios y comercio), 16,9%. En ese sentido, cabe destacar al interior de la fuerza laboral la existencia de numerosos centros de produccin artesanal (pequeos talleres o industria casera), que absorban la mayora de la mano de obra, tanto que a fines de los aos 60 los trabajadores de estos talleres representaban casi el doble del sector manufacturero. La mitad de esta poblacin laboral estaba constituida por pequeos propietarios y el resto se divida entre asalariados y trabajadores familiares no remunerados. Para poder sobrevivir, estos talleres abarataban al mximo la fuerza de trabajo, reduciendo sus gastos en capitales y produciendo bienes de segunda calidad destinados a los consumidores ms pobres, para lo cual recurran al sistema de trabajo a domicilio para abastecer a las grandes tiendas. Los talleres

Mara Delgado de Odra (al centro con gafas) dirigi la Junta de Asistencia Nacional creada durante el mandato de su esposo, el general Manuel A. Odra, ganndose prontamente el cario y el respaldo popular. Particip en las elecciones de 1963 para la alcalda de Lima como la principal adversaria de Luis Bedoya Reyes, quien finalmente ganara estos comicios.

dependen de la compra de insumos a empresas monoplicas y su acceso al crdito es limitado; se convierten as, ms que en una opcin de trabajo o de actividad econmica, en una forma de subsistencia. Los trabajadores de dichos talleres no cuentan casi con organizaciones sindicales y sus reivindicaciones se manifiestan ms bien en cuestiones de subsistencia y en el acceso a servicios urbanos, mayormente a travs de asociaciones barriales. Aqu podemos encontrar los antecedentes de la llamada informalidad y de los sectores provincianos emergentes. Bajo el rgimen de Odra, el movimiento obrero fue muy golpeado ya que la principal organizacin sindical, la Confederacin de Trabajadores del Per (CTP), estaba bajo control aprista. La CTP fue declarada ilegal y sus dirigentes encarcelados, deportados o asesinados. Este ltimo fue el caso de Luis Negreiros, encargado de la direccin de la CTP en la clandestinidad en reemplazo de Arturo Sabroso. Apresado en la noche del 24 de marzo de 1950, se le aplic la ley de fuga y fue asesinado en la calle. Los locales sindicales fueron allanados y clausurados, y el uso del sistema de soplonera estuvo muy extendido. Situacin similar sufrieron los sindicatos vinculados al PCP Esta poltica represiva es. tuvo dirigida por el ministro de Gobierno, Alejandro Esparza Zaartu. Paralelamente, Odra busc ofrecer una imagen positiva con respecto al problema obrero. En 1949

se crea el ministerio de Trabajo y Asuntos Indgenas, en cuyo interior se organiz una divisin de Relaciones de Trabajo para la tramitacin de las reclamaciones colectivas, y el Tribunal de Asuntos Colectivos. Asimismo, dict la ley que otorg participacin a los obreros en los beneficios de las empresas (ley que no lleg a cumplirse y que fue un antecedente de la comunidad industrial), estableci el salario dominical y cre el Seguro Social Obligatorio del Empleado. Sin embargo, la poltica laboral de Odra se caracteriz por ser clientelstica, paternalista y manipuladora. A pesar de la represin y de la poltica divisionista del gobierno, la CTP sobrevivi. Asimismo, el PCP consolid su presencia sindical en el sur, impulsando en 1954 el comit reorganizador de la CTP buscando desplazar al PAP de este gremio. , Esta actitud doble del gobierno de Odra era necesaria ya que el rgimen necesitaba contar con apoyo popular. Logr xito en los sectores migrantes urbanos de las barriadas, la empleocracia y la pequea burguesa, a travs de la aplicacin de programas de obras pblicas, la organizacin de invasiones en terrenos urbanos y el reconocimiento de muchas barriadas. Asimismo, cre la Junta de Asistencia Nacional, dirigida por su esposa, Mara Delgado de Odra, para otorgar ayuda material, atencin mdica y vivienda a gente humilde. Aunque asistencialista y centrada en Lima, tal poltica logr

darle a Odra el apoyo de importantes sectores populares urbanos, expresado en las abultadas votaciones que alcanz en 1962 y 1963. En la dcada de 1950 tambin comienza a ser difundido el llamado sindicalismo libre, especialmente por la CTP controlada por el PAP Se basaba . en la idea de fomentar la negociacin colectiva como principal medio de evitar la confrontacin entre capital y trabajo, buscndose de esta manera en el contexto de la Guerra Fra que los obreros rechazasen el comunismo y apoyasen la promocin de la libre empresa. As, el sindicalismo libre se presentaba como una fuerza reformista favorable a la modernizacin y a las actividades industriales, as como a la mejora del nivel de vida y de las condiciones de trabajo. Esto no impidi, como ya hemos sealado, la represin a los sindicatos obreros ms radicales. Los problemas laborales empezaron a agudizarse durante el segundo gobierno de Prado. En diciembre de 1957 se produjo una huelga de los empleados pblicos de correos y telgrafos, lo cual legalmente no estaba permitido. El diputado Carlos Ledgard, presidente de su cmara, actu como mediador y se dict una ley para financiar los aumentos mediante la subida de las tarifas de correos. En 1958 se realiz un paro en la ciudad del Cuzco, que fue reprimido con dureza. Los huelguistas ocuparon la prefectura, apresaron al jefe militar de la plaza, propusieron la formacin de un comit popular o soviet y mantuvieron la ciudad bajo su control durante dos das. A principios de 1959 los trabajadores bancarios presentaron su pliego de reclamos y, al no llegarse a acuerdo alguno, iniciaron la huelga. En marzo de 1959 los banqueros presionaron por la elevacin de las tasas de inters, entre otros recursos, para poder solucionar el aumento de los empleados bancarios. Otra huelga importante fue la del Seguro Social, en julio de 1962; dur 10 das y fue acatada a nivel nacional. Otras huelgas durante los ltimos das del gobierno de Prado fueron: la de la fbrica Hartinger, la iniciada por los empleados de la Beneficencia Pblica del Callao, as como las de la firma Imaco y la Compaa Peruana de Telfonos. Segn ha sostenido Sulmont, el rol del PAP durante estos aos fue mantener la estabilidad laboral, ya que participaba de la poltica de la Convivencia. Al controlar la CTP el PAP se convirti en el inter, mediario obligado entre el Estado y el movimiento obrero. El Estado slo reconoca los trmites sindicales que la CTP realizaba, por lo que sta lleg a representar al 25% de los obreros. La CTP se encontraba, adems, afiliada a la Organizacin Internacio-

nal del Trabajo (OIT) y, ms adelante, a la Alianza para el Progreso. En el perodo 1956-1962 el gobierno reconoci 662 sindicatos, mientras en los seis aos siguientes reconoci 1 248. Los aos con mayor protesta social fueron 1961 y 1962. Sin embargo, al interior de la CTP el PAP deba , enfrentar la oposicin de los sectores no apristas, lo cual dio inicio a su desplazamiento en el control de las organizaciones sindicales. Paulatinamente, importantes federaciones y sindicatos comenzaron a romper con la CTP y surgieron organizaciones paralelas controladas por otros sectores polticos (PC, AP DC). Sin embargo, el PAP logr mantener el , control y la cohesin de la CTP hasta la fundacin de la Confederacin General de Trabajadores del Per (CGTP), controlada por el PCP La oposicin . logra dar surgimiento al Comit de Reorganizacin y Unificacin Sindical (CRUS) de la CTP, en 1962, en el contexto del golpe de Estado de la junta militar. Al da siguiente del golpe, la CTP convoc a un paro general de rechazo, que fracas rotundamente, lo cual significaba que el PAP mostraba ya incapacidad para movilizar a los sindicatos; das despus se formaba el Comit de Reorganizacin. Pero ante la cohesin y fuerza de las organizaciones sindicales apristas, dicho organismo asumi en 1965 la lnea impulsada principalmente por el PCP de fundar una central independiente, aglutinando a los sindicatos y federaciones no apristas. A pesar de las expectativas generadas por el gobierno de Belaunde, su gestin se caracteriz por fuertes enfrentamientos laborales. Solamente durante el primer ao se produjeron tres importantes huelgas: la de Loza Inca, la de la Federacin Metalrgica y la de la Federacin de Empleados Bancarios; aunque ninguna prosper, debido a las divisiones sindicales internas. Sin embargo los efectos antipopulares de la crisis devaluatoria dieron nuevo impulso a la movilizacin sindical, pero especialmente al proceso de conformacin de una central sindical alternativa a la CTP Ya en 1965 se haba . formado el Comit de Defensa y Unificacin Sindical (CDUS), que asumi la direccin de las protestas contra el gobierno, mientras el PAP buscaba un acuerdo con ste, que culminara en la conformacin del gabinete conversado. Ello provoc un mayor distanciamiento de los organismos sindicales con respecto a la CTP. Finalmente, en julio de 1968 en el puerto del Callao, el CDUS organiz un congreso que aprob la creacin de una nueva central sindical. En dicho congreso participaron 19 federaciones y 66 sindicatos, representando aproximada-

mente a 140 mil trabajadores. La nueva central nombr como secretario general a Isidoro Gamarra, dirigente del sindicato de Construccin Civil, y tom el nombre de Central General de Trabajadores del Per (CGTP), en honor a la central sindical fundada por Jos Carlos Maritegui en 1929.

La estructura social del agro, antes de la reforma agraria de 1969, estuvo basada en una compleja combinacin de sistemas y relaciones de trabajo, de tipo asalariado, servil, parcelario, adems de mltiples formas mixtas. En 1961 los trabajadores del campo se distribuan de la siguiente manera: parcelarios (comuneros y pequeos propietarios independientes), 60%; arrendatarios (aparceros, yanaconas y colonos), 15%; y asalariados permanentes, 25%. El proceso de modernizacin capitalista, que tuvo un nuevo impulso en la dcada del 50, alter el

El latifundio tradicional entr en los aos sesenta en una seria crisis ocasionada por la cada de los precios agrcolas y la migracin del campo a la ciudad. En la fotografa un danzante de la diablada en Puno.

mundo rural tradicional. Como resultado del proceso de industrializacin bajo el modelo de sustitucin de importaciones, las relaciones campo-ciudad sufrieron un cambio drstico en desmedro del primero, expresado en el deterioro de los precios agrcolas a pesar del aumento de la demanda urbana. La eleccin de una poltica econmica de importacin de alimentos, de control de precios y de concentracin del crdito en la agricultura costea, signific castigar duramente la economa campesina, pero tambin sacrificar los intereses de los latifundistas tradicionales en favor del desarrollo capitalista. El desarrollo industrial requera la constitucin de un amplio mercado interno de trabajadores libres y de productores y consumidores de mercancas diferenciadas. El deterioro de las condiciones de vida en el campo signific tambin la expulsin de importantes contingentes serranos poblacin excedente en relacin a los medios de produccin y subsistencia disponibles-, que comenzaron a migrar a las ciudades, especialmente hacia Lima. stas se convirtieron as en un importante polo de atraccin de mano de obra ilusionada con la idea de encontrar mejores niveles de vida. La poblacin rural disminuy en relacin a la poblacin urbana: en 1940 representaba el 65% del total, en 1961 el 53% y en 1972 slo el 40%. Los conflictos que surgieron entre el campesinado y los terratenientes caracterizan tambin a este perodo. Los terratenientes necesitaban cambiar sus relaciones con el campesinado, pero sin transformar las formas de dominio tradicionales; es decir, imponer condiciones ms duras. En el caso de las haciendas tradicionales de la sierra, los propietarios presionaron para erradicar los antiguos sistemas y expulsar a los campesinos, proletarizndolos. En las haciendas ganaderas del centro se intent expulsar a los huacchileros, pastores que tenan sus propios rebaos junto con los del hacendado. Adems, la seccin ganadera de la Cerro de Pasco Corporation cerc las tierras de pastoreo que eran utilizadas tradicionalmente por las comunidades. Sin embargo, las ganancias fueron orientadas hacia la inversin en sectores urbanos y la mayora de latifundios se mantuvo muy atrasada, usando formas serviles de trabajo campesino. En la ceja de selva comenzaron a desarrollarse cultivos de t y caf para la exportacin. La incapacidad de los terratenientes para cambiar la situacin a su favor y las luchas campesinas por la tierra que abarcaron los aos 1948-1964 fueron las causas del derrumbe del latifundio tradi-

cional. Ello fue as pese a los tmidos proyectos de reforma agraria que intentaron concretar los diferentes gobiernos. Cuando el gobierno militar dict la ley de Reforma Agraria de 1969, slo le dio el golpe final.

Con la crisis del orden tradicional en el campo, las ciudades se constituyen en importantes polos de atraccin de migrantes. La aparatosa cada de los ingresos rurales, unida al desarrollo del capitalismo urbano y sus patrones culturales, alentaron a los medianos propietarios agrcolas y a los campesinos, especialmente serranos, a migrar a las ciudades costeas donde perciban canales abiertos de movilidad social. Las migraciones hacia las ciudades no eran un fenmeno nuevo, pero las caractersticas de la migracin interna desde 1940 fueron diferentes a las de siglos anteriores. En primer lugar, habra que resaltar su masividad: segn datos de los censos, el porcentaje de la poblacin peruana en situacin de migrante subi de 11% en 1940 a 25% en 1972, lo que significa la cuarta parte de la poblacin total. En segundo lugar, los migrantes ya no proceden de las principales capitales de provincia ni pertenecen a sectores medios y altos que buscan en las ciudades consolidar su posicin econmica o realizar estudios universitarios, sino que proceden mayoritariamente de diferentes distritos, comunidades o pueblitos serranos. En tercer lugar, las edades de los migrantes suelen estar entre los 14 y los 19 aos, cuando ya pueden empezar a trabajar.

Indio del Collao por Enrique Camino Brent. La movilizacin de la poblacin rural hacia las ciudades ms importantes del pas contribuy a dibujar una nueva sociedad con expectativas y valoraciones diferentes a las de sus antecesores.

Adems de la crisis del orden tradicional en el campo como causa de las migraciones, habra que sumarle el centralismo limeo, el lento declive de la mortalidad gracias a la aplicacin de polticas de salubridad pblica y la construccin de importantes vas de comunicacin, especialmente terrestres. El efecto inmediato de las migraciones se dio a nivel del empleo. El abandono del campo invirti el volumen de poblacin rural y urbana con los consiguientes transtornos. La masiva migracin a las ciudades hizo patente que el Estado no estaba en capacidad de satisfacer las exigencias de educacin, salud, vivienda y trabajo de quienes llegaban a radicarse en ellas. Como ha sostenido Anbal Quijano, ello cre el fenmeno de la marginalidad: una poblacin en permanente estado de desempleo y subempleo.

La feria de Polvos Azules en Lima en una fotografa de 1992. La mayora de migrantes se refugi en el desarrollo de actividades econmicas consideradas informales. Esta economa llamada tambin subterrnea moviliza un importante patrimonio.

Franklin Pease ha sealado que la migracin no es slo fsica, sino tambin cultural. Ello ha provocado el cambio en el rostro de las ciudades, especialmente Lima, que han pasado de tener un carcter occidental y criollo a otro mestizo y andino. Se han modificado las pautas lingsticas, lo que se expresa en un aumento del bilingismo, han emergido nuevas conductas festivas, que incluyen el desplazamiento de msica costea por diversas manifestaciones regionales serranas o la chicha, mal llamada msica tropical andina que adapta ritmos andinos a la instrumentacin moderna y desarrolla temas que fortalecen las identidades de los migrantes, y a mltiples manifestaciones de religiosidad popular. Pero las migraciones hacia las ciudades tambin agudizaron los sentimientos ambivalentes de desprecio y temor de los sectores medios y altos urbanos y aun populares limeos, frente a los migrantes, quienes comenzaron a crear cercos de pobreza alrededor de las ciudades. As, al temor y desprecio de clase se sumaron los prejuicios tnicos, con su cuota de discriminacin y racismo. Con ello se reforz tambin la denominada arcadia colonial de la ciudad de Lima, en palabras de Sebastin Salazar Bondy.

El aumento de la poblacin urbana a causa de las masivas migraciones ha producido un creciente proceso de urbanizacin con un consecuente crecimiento catico y desmedido de las ciudades, incapaces de absorber y otorgar servicios bsicos a una poblacin cada vez ms creciente. Entre estos servi-

cios el aspecto ms saltante ha sido el problema de la vivienda, reflejado en el fenmeno de las invasiones y el surgimiento de las barriadas. Originalmente la ocupacin de terrenos se daba lejos de las zonas residenciales, pero el exceso de poblacin ha ido uniendo a estos sectores con el resto de la ciudad y las invasiones se han proyectado dentro de las zonas urbanizadas. De esta manera surgieron nuevos distritos, cuyos orgenes se remiten a invasiones de tierras. En la actualidad, debido a la escasez de stas y al crecimiento desmedido de las ciudades, las invasiones han pasado a afectar tierras de cultivo y zonas arqueolgicas. Segn datos recogidos por Margarita Guerra, una de las primeras barriadas de Lima se conform en el cerro San Cosme, a mediados de 1946, producto de un desalojo de familias para realizar nuevas construcciones. No teniendo recursos econmicos estas familias se ubicaron en la avenida Aviacin, sumndose posteriormente otros pobladores. De all pasaron al cerro San Cosme frente al mercado Mayorista, donde conformaron una asociacin de pobladores que abri la inscripcin de las familias que queran un lote. Los propietarios iniciaron un juicio, ganado a mediados de 1947, pero los pobladores se resistieron y el gobierno dej sin efecto el fallo judicial, reconociendo la propiedad de los pobladores. Hacia 1957 el nmero aproximado de barriadas era de 20, la mayora de las cuales se haba formado en la dcada anterior. La ubicacin de estos asentamientos ocurri en los alrededores del distrito del Rmac, donde nacieron Santa Rosa, Tarma Chico, El Altillo y El Ermitao. Tambin se form, en la falda del cerro La Tapada, el asentamiento Mariscal Castilla inicialmente llamado Restauracin 27 de Octubre. Tanto en este caso como en otros posteriores, los invasores ponan nombres alusivos al gobierno de turno, tratando de esta manera de ganar su favor. Otras barriadas del Rmac son: Jardn Castilla, Jardn Huascarn, Villa de Ftima y Leticia una de las poblaciones ms antiguas y

La migracin produjo en algunas familias xito econmico, pero tambin gener un cerco de abandono y carencias en vastas zonas de la capital. En la imagen viviendas del cerro San Cristbal, en Lima.

de escasos recursos que se ubic en las faldas del cerro San Cristbal; en los Barrios Altos se estableci la tristemente clebre Huerta Perdida. La otra gran expansin de barrios clandestinos o suburbanos se produjo en el distrito de La Victoria, que abarca la zona que va desde la avenida Grau hacia las avenidas 28 de Julio e Isabel La Catlica, y que de all sube hacia la carretera Central. All se establecieron El Porvenir, Mendocita, cerro San Cosme, El Agustino, cerro San Pedro, Santa Clara de Bella Luz, Doa Luz e Independencia. Lima pas de una poblacin de 533 645 habitantes en 1940 a 2 245 067 en 1971.

Este censo fue el VI de Poblacin y el I de Vivienda y se realiz el 2 de julio de 1961. Sus resultados sealaron un total de 9 906 746 habitantes, divididos en 4 925 518 hombres y 4 981 228 mujeres, con un ritmo de crecimiento de entre 2,5 y 3,5% al ao. La poblacin rural abarcaba alrededor del 55% del total (5 208 568 millones) y la urbana el 45% restante (4 698 178 millones). La poblacin de Lima llegaba a los 2 031 051 habitantes (casi el 20%). La mayor concentracin de poblacin estaba entre los 0 y los 9 aos con casi un 30%. La PEA ascenda a 3 045 000 habitantes con 1 900 700 para el campo y 1 144 300 para la ciudad. Como ha resaltado Franklin Pease, a diferencia del Censo de 1941, el de 1961 ya no incluy variables altamente dudosas basadas en la composicin racial, pues categoras tales como indio o mestizo no slo eran categoras raciales sino tambin sociales. Pero s mantuvo indicadores discutibles como la definicin de centro urbano: se consideraba urbana aquella poblacin que viva en las capitales de las circunscripciones territoriales o distritos, una distincin arbitraria porque muchas de ellas podran ser fcilmente consideradas rurales. Es cierto que cualquier delimitacin que se haga en este terreno sera igualmente arbitraria, sea por circunscripcin poltica o por ncleo de habitantes por poblado, desde que la nocin de urbano podra tambin pensarse en relacin con la presencia o ausencia de determinados servicios (educacin, salud) o por el tipo de dedicacin laboral.

haciendas agroindustriales de la costa, en las que la sindicalizacin haba avanzado con la organizacin de la Federacin de Trabajadores Azucareros (bajo control del PAP) y la Federacin de Yanaconas y Campesinos del Per (bajo control del PCP). En 1960, ambas federaciones se unificaron en la Federacin Nacional de Campesinos del Per (FENCAP). Entre 1957 y 1960 se desarrollaron importantes movilizaciones en haciendas como Cayalt, Pomalca, Casagrande y Paramonga, en las cuales se realizaron matanzas de trabajadores. El segundo tipo de movilizacin corresponde a las haciendas tradicionales de la sierra. All cobr gran importancia la toma de tierras (recuperacin o invasin, segn el punto de vista) por parte de las comunidades, especialmente entre 1960 y 1963. Aqu tambin se cometieron matanzas contra los campesinos como en Calipuy, Rancas y Yantac. En la sierra sur se desarrollaron los sindicatos de arrendires, allegados y feudatarios para defender sus tierras y los intentos de monopolizacin de los beneficios de la produccin de t y caf. En 1962, el PCP funda la Confederacin Campesina del Per (CCP) en contraposicin a la FENCAP del PAP Sin embar. go, ambas organizaciones fueron muy golpeadas por los efectos desmovilizadores de la reforma agraria de 1962 y 1964, y por la represin derivada de la lucha contra las guerrillas en 1965. Asimismo, en 1964 la divisin al interior del PCP afecta a la CCP cuando uno de sus asesores, el abogado Saturnino Paredes, encabeza la lnea maosta. Investigadores como Alberto Flores Galindo y Pedro Gibaja dividen en tres momentos este perodo de las luchas campesinas por la tierra. El primero, de 1945 a 1948 bajo la influencia del PAP y las posibilidades que ofreca el rgimen democrtico de Bustamante y Rivero, cuando diversas comunidades de la sierra central comienzan a gestionar su reconocimiento oficial de conformidad con la ley promulgada durante el Oncenio, acontecimientos que fueron acompaados por el inicio o reinicio de procesos judiciales entre comunidades y haciendas. A su vez, al interior mismo de las haciendas las relaciones de dependencia personal ingresan a una crisis definitiva cuando los colonos organizan sus primeros sindicatos, sumndose a los del proletariado agrcola y a los yanaconas de la costa. Este proceso fue interrumpido por la dictadura de Odra, que aplic una dura persecucin al sindicalismo comunista y aprista. El segundo momento va de 1956 a 1962, cuando la movilizacin campesina y el sindicalismo campesino se propagan de la sierra central

Mujeres serranas de Sabino Springett. Una de las repercusiones de las movilizaciones campesinas fue el replanteamiento del problema agrario y la urgencia de una reforma. A pesar de la intencin de Belaunde por impulsar una legislacin agraria progresista, el tmido ensayo legislativo de 1964 dej pendiente el problema hasta la reforma promulgada por Juan Velasco Alvarado en 1969.

a otras reas del pas, en especial al departamento del Cuzco, teniendo su expresin ms alta en la ocupacin del valle de La Convencin por los sindicatos campesinos organizados por Hugo Blanco. El tercer momento, de 1962 a 1964, se caracteriza por la generalizacin de las ocupaciones o recuperaciones masivas de tierras a travs de los sindicatos campesinos, pese a la represin estatal, situacin que se da a lo largo y ancho del pas, aunque en menor grado en el norte y la costa. Ello llev a un replantamiento del debate alrededor de la reforma agraria. Desde 1964 se asiste a un descenso de la movilizacin campesina. Estos 20 aos debilitaron la economa terrateniente, afectaron los mecanismos de reciprocidad entre hacendados y colonos, y socavaron las bases del poder local. Muchos hacendados comenzaron a abandonar sus propiedades y otros a parcelarlas o a venderlas a los campesinos. Este proceso de parcelacin, realizado por los latifundisEn la historia colonial los indgenas exigieron el respeto de sus derechos ante los jueces y tribunales. Esta prctica histrica, que es comn a muchos pueblos colonizados y sociedades rurales, se prolong en la poca republicana. Genaro Ledesma Izquieta (al lado derecho) fue asesor de comunidades campesinas en sus disputas legales por tierras.

tas temerosos de la movilizacin campesina, fue denominado reforma agraria privada. Flores Galindo ha resaltado algunos rasgos de estas movilizaciones, diferencindolas de las ocurridas en otros perodos histricos. En primer lugar, las ocupaciones de tierras fueron antecedidas por disputas judiciales entre las comunidades y las haciendas. Para ello, los campesinos recurrieron a personeros o representantes legales como Genaro Ledesma Izquieta y exhibieron ttulos de propiedad que en muchos casos databan del perodo colonial. Estos juicios mostraban el espritu legalista que caracteriza al campesinado andino, ya que las ocupaciones eran anunciadas con anterioridad y en las primeras etapas ocurrieron sin producir enfrentamientos violentos (quienes recurrieron a la violencia fueron los hacendados o la polica, producindose masacres de campesinos y enfrentamientos violentos entre 1962 y 1964). En segundo lugar, la movilizacin campesina abarc gran parte del territorio nacional, de la sierra norte a la sierra sur, las

zonas altoandinas y la costa, e incluso la ceja de selva, aunque no se lleg a constituir una direccin nacional unificada. En tercer lugar, a la participacin de las comunidades campesinas se suman de manera masiva y por medio de la sindicalizacin, los colonos de haciendas, lo cual dar a la movilizacin campesina un carcter ofensivo frente a los hacendados. En ese sentido, la composicin social de la movilizacin campesina es vasta y heterognea: comuneros, colonos, proletarios agrcolas y yanaconas. En cuarto lugar, el predominio de los objetivos campesinos frente a las reivindicaciones tnicas. El objetivo central de la movilizacin campesina fue la lucha por la tierra, al cual se suman claros objetivos antifeudales: abolicin de las formas serviles y el trabajo gratuito a favor de la implantacin del salario (o su aumento si exista), la jornada de ocho horas, el derecho a la escuela y otros servicios. Algunos componentes indgenas se mantuvieron en estas protestas, como el uso reiterado del quechua en mtines y asambleas, el empleo de la msica andina en las ocupaciones y los rasgos mesinicos que rodearon a lderes campesinos como Hugo Blanco. Finalmente, el uso de smbolos como la bandera y el himno nacional; por un lado, se usaban como un medio para buscar un terreno comn de negociacin y sortear la represin, pero significaban tambin la incorporacin al mundo campesino de un componente ideolgico como es el nacionalismo. Este aspecto de lo nacional tambin se puede encontrar en la bsqueda de apoyo en otros sectores sociales, especialmente urbanos. Es obvio que estos rasgos estn relacionados con los cambios ocurridos en la estructura social: la penetracin del capitalismo en el campo, la conformacin de un mercado interior y las migraciones; procesos que confirieron movilidad al campesinado y ampliaron sus posibilidades de conciencia, a la vez que fueron articulando los diversos espacios componentes del territorio peruano. Pero por qu, pese a su fuerza y amplitud, la movilizacin campeUno de los argumentos de los grupos opuestos a una reforma agraria era la colonizacin de la selva peruana para usos agrcolas. La idea de una conquista del Este peruano se tradujo en una legislacin dictada durante el mandato de Manuel Prado Ugarteche.

sina no pudo realizar una revolucin agraria por s misma? La carencia de apoyo de otros sectores sociales, su heterogeneidad y falta de centralizacin, la falta de una direccin poltica y la hbil poltica del Estado de combinar represin con concesiones, fueron las razones ms importantes.

Como ha reseado Henry Pease, hacia fines de los 50 la presin de la lucha por la tierra comienza a tener efecto en el sistema poltico. Producto de una mayor integracin debido al incremento de las comunicaciones, las protestas campesinas comenzaron a tener rpido impacto en Lima, centro del sistema poltico. El campesino se hace or en la ciudad a travs de las cmaras de televisin, la prensa y la radio. El debate parlamentario en los aos 1958 y 1959 gener en la opinin pblica la conviccin de la urgencia de una reforma agraria. El gobierno de Manuel Prado constituy una comisin presidida por Pedro Beltrn, en ese entonces premier y ministro de Hacienda y Comercio, e integrada por otros representantes de los propietarios de grandes extensiones de tierra. Dicha comisin, al mismo tiempo que una propuesta sobre la vivienda, elabor un proyecto de ley de Reforma Agraria centrado en acciones de colonizacin, en el cual slo los predios no trabajados resultaban sujetos a afectacin. A partir de este proyecto se dict una ley de Inmigracin para facilitar la colonizacin de zonas de la selva alta y favorecer la ocupacin de predios no trabajados. Dicha ley se basaba en la desgravacin de im-

puestos a los capitales privados que incrementaran la produccin y propiciaran el afianzamiento de grupos humanos en la selva; las tierras selvticas no trabajadas que fueran tiles para colonizacin seran revisadas y utilizadas para la formacin de granjas; se ofreca asesora tcnica y crediticia al colono por medio del Instituto de Reforma Agraria y Colonizacin; los colonos preferenciales seran obreros excedentes de alguna compaa minera o de otras industrias que no podan ser absorbidos por otras actividades. Debido a esta ley se establecieron colonias en los departamentos de Junn, San Martn, Amazonas, Cuzco, Madre de Dios y Puno. Al asumir el gobierno, Belaunde se comprometi a ejecutar una amplia y resuelta reforma agraria. La oposicin APRA-UNO fren sistemticamente esta reforma, logrando que la ley N 15037 de 19 de mayo de 1964 no afectara los complejos agroindustriales azucareros mediante un estatuto de excepcin; la ley pareca entonces apuntar hacia el terrateniente tradicional de la sierra. Si bien al principio dicha afectacin estaba permitida legalmente, la Coalicin movi todos sus recursos en el Parlamento y el poder Judicial para impedir su ejecucin y la asignacin de fondos y recursos para el pago de las expropiaciones. La ley contemplaba la afectacin escalonada segn la extensin de tierras, disponiendo asimismo la abolicin de los servicios personales vinculados a la tierra y determinando un nuevo rgimen de aguas. Sin embargo, la misma ley admita los denominados regmenes de excepcin, aplicables a las haciendas cuyo producto fuese destinado al abastecimiento de plantas industriales (haciendas azucareras y algodoneras). Se cre, adems, un Consejo Nacional Agrario integrado por delegados del Ejecutivo y del Parlamento, as como por representantes de los propietarios, en el cual el Ejecutivo estaba en minora. Haba dos representantes de los trabajadores: un delegado de la FENCAP y otro de la CTP, ambas controladas por el PAP Haba, ade. ms, delegados de los grandes propietarios: de la Sociedad Nacional Agraria y de la Sociedad de Ganaderos del Per. Para distraer los esfuerzos de la comisin se dio prioridad a la reforma en los lugares donde existan feudatarios. Con ello no se afectaba esencialmente el sistema de tenencia de la tierra y se consegua el respaldo de miles de pequeos propietarios. Paralelamente, se dejaba de lado toda accin contra los grandes propietarios. Poco a poco el gobierno de Belaunde se dobleg, frenando la reforma agraria. El ritmo de afectacin en el perodo fue muy lento: hasta el 30 de setiembre de 1968 se

haban expropiado 769 942,53 ha, y 214 286,45 ha tenan concluidos sus trmites de expropiacin, pero sin financiamiento para terminar el proceso. En total se beneficiaron 11 760 familias.

Como ha reseado Kuczynski, desde la dcada de 1930 el tema del laudo a La Brea y Parias no haba vuelto a ser tocado. Ello se debi fundamentalmente a la falta de un punto de vista nacional nico acerca de la importancia econmica de la IPC, su impacto en las relaciones con Estados Unidos y las posibles ventajas de su nacionalizacin. Segn Kuczynski, estaba comprobado que a fines de los aos 60 la IPC era el segundo contribuyente en el Per, ya que produca tres cuartos del crudo del pas y era un gran proveedor de empleo, especialmente en la ciudad de Talara. Las posiciones contrapuestas se reflejaron en los diarios ms importantes de entonces: La Prensa defendi a la IPC, apoyada por el gobierno de Prado y el PAP En cambio, El Co. mercio denunciaba su presencia como un enclave colonial, aglutinando a los partidos y sectores nacionalistas. Paulatinamente, iba constituyndose una opinin pblica mayoritaria a favor de la expropiacin. La posicin de la embajada de los Estados Unidos vari con los aos y no siempre fue similar a la de la empresa en cuestin. Sin embargo, su mensaje en las dcadas del 50 y 60 era que daar o hacer algo a la IPC sera muy malo para las relaciones con los Estados Unidos, ya que una accin en contra constituira un precedente negativo para las relaciones entre las compaas norteamericanas y otros pases productores de petrleo. El gobierno norteamericano incluso amenaz con aplicar la enmienda Hickenlooper, que obligaba al Ejecutivo de los Estados Unidos a cortar la compra de azcar en caso de realizarse expropiaciones que no fueran rpida y efectivamente pagadas. Tambin se hallaba latente la posibilidad de la suspensin total de la ayuda norteamericana. El diario El Comercio haba atacado a la IPC desde antes de la Segunda Guerra Mundial, haciendo campaa a favor de la expropiacin desde fines de los aos 50. Se deca que los sentimientos de su director, Luis Mir Quesada, contra la IPC, haban despertado cuando desembarc en el puerto de Talara, centro de operaciones de la IPC, a fines de los aos 20 y ley un letrero que deca: Talara. Puerto norteamericano.

La opinin del Ejrcito tambin evolucion gradualmente. A partir de 1967, su posicin era que la IPC deba irse de una forma u otra. Bajo el gobierno de Odra, la IPC acept someter sus operaciones al rgimen normal peruano de impuestos a la renta. En 1957, la compaa pidi al gobierno de Prado transferir La Brea y Parias al sistema de concesiones de la ley de Petrleo de 1952. La peticin, sin embargo, fue rechazada, ya que la IPC quera seguir pagando impuestos a las tasas especiales ms bajas aplicables a ella. En 1959 el suspenso de las relaciones entre la IPC y el gobierno peruano termin, pues Pedro Beltrn como premier y ministro de Hacienda decret el alza del precio de la gasolina, que implicaba un incremento de los impuestos a las utilidades pagaderas por la IPC; asimismo, el decreto permita que el gobierno negociara una concesin regular para La Brea y Parias, de acuerdo a la ley de Petrleo de 1952, lo que fue condenado tanto dentro como fuera del Congreso. Aunque el voto de censura contra Beltrn fracas, el arreglo con la IPC no lleg a concretarse. Una serie de proyectos de ley para la nacionalizacin de La Brea y Parias fueron presentados durante el debate; aun cuando ninguno de ellos fue aprobado, sirvieron para discutir nuevas alternativas. Una de las razones del apoyo a Belaunde en 1962 por parte de la junta militar haba sido su posicin respecto a la IPC. El da que asumi la presidencia prometi entregar al Congreso, en 90 das, una propuesta de arreglo definitivo con la IPC, nombrando al independiente Mario Velasco para encabezar las negociaciones, pero no se lleg a ningn acuerdo. Asimismo, la Coalicin entorpeci los arreglos al

La solucin definitiva de las diferencias entre el Estado peruano y la International Petroleum Company fue uno de los primeros puntos de la agenda poltica de Fernando Belaunde Terry. La lenta negociacin produjo una sensacin de malestar en la opinin pblica, a lo que se sum el escndalo de la llamada pgina 11 del Acta de Talara.

igual que otras reformas importantes. No acept el proyecto de ley que devolva la propiedad del subsuelo al Estado peruano, y ms bien dict leyes que entorpecieron las negociaciones y sometieron cualquier posibilidad de acuerdo con la IPC a la mayora parlamentaria de la Coalicin. Belaunde no slo debi enfrentar a la Coalicin sino adems las divergencias al interior de su propio partido, tanto de sectores conservadores como radicales. Por otro lado, a lo largo de la administracin belaundista, el gobierno de Estados Unidos condicion, en diversos grados, la disponibilidad y volumen de los fondos de la AID a la solucin del problema de la IPC, aunque ninguna parte de las operaciones fue expropiada. Dentro de este contexto, en medio del proceso de recomposicin de las alianzas polticas en 1968, se producira el escndalo del Acta de Talara.

Gran parte de las propuestas de Fernando Belaunde seran desvirtuadas por la oposicin conformada por el APRA y la UNO, que tenan mayora en el Congreso. Con Isaac Lindley, en una fotografa de 1965.

Las reformas, al otorgar derechos econmicos y sociales a las mayoras populares, tuvieron claros objetivos antioligrquicos y de bsqueda de una base social que apoyara al rgimen militar que se iniciaba. Ello contribuy al desarrollo de la organizacin popular autnoma frente al Estado y a los partidos polticos, la cual fue desde el inicio una de las contradicciones del proyecto reformista militar. Los intereses econmicos, polticos y sociales afectados por las reformas vieron en la organizacin popular un desafo sin precedentes, ya que no contaban con el apoyo directo del Estado ni de los partidos polticos, que se vieron recortados en su accionar durante todo el perodo. Haban perdido, pues, el control de la situacin. La capacidad del reformismo militar para implementar dichas medidas y la de los sectores populares para organizarse autnomamente debe hallarse en el llamado proceso de democratizacin social abierto con la crisis del poder oligrquico desde la dcada del 50, expresada en el cuestionamiento de su dominacin, vista como ilegtima. Gracias a tal proceso fue posible la liquidacin del terrateniente tradicional mediante la reforma agraria; la obtencin de importantes derechos econmicos y sociales como la estabilidad laboral; la organizacin sindical y una ms real mediacin del Estado en los conflictos laborales; y el impulso a la participacin de los trabajadores en la gestin y propiedad de las empresas, mediante las cooperativas agrarias y las empre-

sas de propiedad social. Estas medidas cuestionaban el carcter privado de la propiedad, por lo que despertaron entre los propietarios una resistencia mayor que la mostrada frente al crecimiento del Estado y su intervencin en la economa, de la cual supieron obtener importantes beneficios. Estas reformas, que buscaban contener una explosin social inminente, casi se constituyen en el germen de una revolucin ms radical.

Mientras se realizaban las negociaciones para la formacin de la junta revolucionaria, fue lanzado un primer comunicado fechado el 2 de octubre, que estableca las razones del golpe. En primer lugar, se sealaba la resistencia de poderosas fuerzas econmicas, nacionales y extranjeras, en complicidad con peruanos indignos a la realizacin de las bsicas reformas estructurales. En segundo lugar, una negativa marcha econmica, donde adems de la crisis generada han quedado comprometidos nuestros recursos en condiciones de notoria desventaja para el pas, lo que determina su dependencia de poderes econmicos, lesionando nuestra soberana y dignidad nacionales. En tercer lugar, la inmoralidad en la administracin pblica, generada por la ambicin incontrolada dentro del ejercicio de las actividades inherentes a los poderes Ejecutivo y Legislativo, (y) en el desempeo de los cargos pblicos

de administracin. Por ltimo, el fracaso del programa reformista de Belaunde que fue esperanza de renovacin y de transformaciones revolucionarias debido a la indefinicin, la componenda, la inmoralidad, el entreguismo, la claudicacin, la improvisacin, la ausencia de sensibilidad social, caracteres constitutivos de un mal gobierno, que en tales condiciones no deba seguir detentando el poder. Pero la gota que derram el vaso fue la alianza de Belaunde con el El 3 de octubre de 1968 fue depuesto el arquitecto Belaunde. El gobierno militar impulsara PAP y el Acta de Talara: una serie de reformas que modificaron el perfil social y productivo de la sociedad peruana. La culminacin de los desaciertos ha tenido lugar en el uso incontrolado y doloso de inconstituciona- res morales que aseguren a nuestra patria la conseles facultades extraordinarias concedidas al Ejecuti- cucin de sus superiores destinos. vo, as como en la seudo solucin, entreguista, dada al problema de La Brea y Parias, que evidencian LA JUNTA DE GOBIERNO que la descomposicin moral en el pas ha llegado a El golpe haba comenzado a ser planificado desextremos tan graves que sus consecuencias son imde los primeros meses de 1968 por oficiales del previsibles para el Per. Como programa y principios rectores el mani- Ejrcito, encabezados por el general de divisin fiesto sealaba que: La accin del gobierno revo- Juan Velasco Alvarado. El grupo estaba compuesto lucionario se inspira en la necesidad de transfor- por cinco generales y cuatro coroneles; el ncleo de mar la estructura del Estado, en forma tal que permita una eficiente accin de gobierno; transformar las estructuras sociales, econmicas y culturales; mantener una definida actitud nacionalista, una El general de clara posicin independiente y la defensa firme de divisin Juan la soberana y dignidad nacionales; restablecer ple- Velasco namente el principio de autoridad, el respeto y la Alvarado observacin de la ley, el predominio de la justicia y encabez la junta que depuso de la moralidad en todos los campos de la actividad a Fernando nacional. Asimismo, el gobierno revolucionario Belaunde Terry declara su respeto a los tratados que en el orden in- en 1968. Las ternacional tiene celebrados el Per; que se man- acciones de su tendr fiel a los principios de nuestra tradicin oc- gobierno cancelaron a la cidental y cristiana; y que alentar la inversin ex- llamada tranjera que se sujete a las leyes e intereses nacio- oligarqua nales. Finalmente, el gobierno revolucionario peruana y a la hace un llamado al pueblo peruano a fin de que, vez iniciaron el confundido con la Fuerza Armada, luche por lo- monopolio estatal en varios grar una autntica justicia social, un dinmico de- sectores sarrollo nacional y el restablecimiento de los valo- productivos.

estos ltimos fue el que fundamentalmente llev a cabo el golpe de Estado (Jorge Fernndez Maldonado, Leonidas Rodrguez Figueroa, Enrique Gallegos Venero y Rafael Hoyos Rubio). Segn Kruijt, para realizar el golpe se movilizaron dos coroneles, nueve comandantes, diecisiete oficiales y ciento cincuenta rangers. La Aviacin y la Marina tuvieron que plegarse una vez consumados los hechos, aunque la segunda tuvo algunas vacilaciones; recin en horas de la tarde del da del golpe, las tres ramas llegaron a un acuerdo. Sin embargo, el comandante general de la Marina, vicealmirante Mario Castro de Mendoza, solicit su pase al retiro y fue reemplazado por el contralmirante Ral Ros Pardo de Zela. Asimismo, se le pidi su renuncia al general de divisin Alejandro Snchez Salazar, partidario de Belaunde y segundo hombre en la jerarqua del Ejrcito. De esa manera, el general Velasco pudo renunciar a su cargo de comandante general del Ejrcito, dejando en su lugar al general Ernesto Montagne. La junta revolucionaria qued as compuesta por el general Juan Velasco Alvarado, quien la presida; el general Ernesto Montagne Snchez, por el Ejrcito; el vicealmirante Ral Ros de Zela, por la Armada; y el teniente general Alberto Lpez Causillas, por la Fuerza Area, firmantes del estatuto del gobierno revolucionario de la Fuerza Armada. Los generales y almirantes en servicio activo ocuparon los principales ministerios y juramentaron en palacio de Gobierno en la noche del 3 de octubre. Mientras tanto, el grupo de coroneles que planific y llev a cabo el golpe pas a conformar el Comit de Asesoramiento del Presidente (COAP), organismo creado la noche anterior como una especie de Estado Mayor poltico del primer mandatario. Ms adelante, el general Velasco contara con un importante grupo de asesores civiles identificados como intelectuales de izquierda. Entre otros estaban Augusto Zimmermann (secretario de prensa de Velasco), Alberto Ruiz Eldredge (quien tuvo a su cargo el litigio contra la IPC), Augusto Salazar Bondy y Walter Pealoza Ramella (encargados de las bases doctrinarias de la reforma educativa), Carlos Delgado Olivera (secretario de Velasco y uno de los idelogos de la revolucin), Hctor Cornejo Chvez, Hctor Bjar y Carlos Franco.

del golpe la impostergable necesidad de poner fin al caos econmico, a la inmoralidad administrativa, a la improvisacin, al entreguismo respecto a las fuentes naturales de riqueza y a su explotacin en beneficio de grupos privilegiados, as como a la prdida del principio de autoridad y a la incapacidad en la direccin del Estado. El art. 3 estableca que los comandantes generales de las tres armas ocuparan los despachos de Guerra, Marina y Aeronutica respectivamente, y que stos designaran por unanimidad (como) presidente de la Repblica a un miembro de la Fuerza Armada (art. 4). Asimismo, que el ministro de Guerra ejercera la presidencia del gabinete y el resto de ministros sera nombrado por el presidente, pudiendo ser miembros de la Fuerza Armada o civiles (cabe sealar que no hubo civiles en el gabinete hasta 1977). El gobierno revolucionario se regira por las disposiciones del presente estatuto, y las de la Constitucin del Estado, leyes y dems disposiciones, en cuanto sean compatibles con los objetivos del gobierno revolucionario (art. 5). Con ello se haca una declaracin formal de un supuesto respeto a la institucionalidad poltica anterior a octubre de 1968, aunque era obvio que el nuevo gobierno establecera los trminos de sta segn se fueran desarrollando los acontecimientos y las tensiones internas en las Fuerzas Armadas. El presidente cumplira el rol del poder Ejecutivo y el gabinete en pleno el del Poder Legislativo (art. 6). Con respecto a la relacin entre el gobierno y las Fuerzas Armadas, se respetaran las reglas de la institucin militar: Los comandantes generales de los institutos armados continuarn rigindose, en lo que respecta a su situacin militar, por las disposiciones legales vigentes. Al pasar a la situacin de retiro, la designacin de su sucesor recaer en el oficial general de mayor antigedad dentro de su respectivo instituto (art. 9). Finalmente, el presidente jurara el cargo y el cumplimiento del estatuto ante la junta revolucionaria, y los ministros ante el presidente (art. 10); el estatuto no sufrira modificaciones y sera refrendado por los comandantes generales del Ejrcito, Marina y Fuerza Area al constituirse en junta revolucionaria (art. 11). Ambas disposiciones se cumplieron en la noche del 3 de octubre. En cuanto al poder Judicial, en diciembre de 1969 fueron despedidos los vocales de la Corte Suprema y reemplazados por el Consejo Nacional de Justicia, entre cuyas funciones se encontraba el nombramiento de jueces y vocales. El Jurado Nacional de Elecciones dej de funcionar hasta que sus

Como ha resaltado Luis Psara, un problema central fue establecer la relacin entre el gobierno militar y las Fuerzas Armadas, lo cual tena que ver con la representacin institucional del rgimen y su legitimidad castrense. El golpe fue inicialmente la expresin de la voluntad poltica de un grupo de oficiales, posicin que pasa a ser mayoritaria en las Fuerzas Armadas ante los hechos consumados; en ese sentido, el gobierno que surge de esta decisin es institucional. El respeto a la forma institucional para integrar el gobierno es la base sobre la cual se constituy el rgimen de las Fuerzas Armadas, respetndose la jerarqua de grado y antigedad. Sin embargo, esto se vera afectado, en primer lugar, por la constante manipulacin de ascensos y nombramientos en las tres armas y, en segundo lugar, por la existencia de un grupo dirigente que encabezaba el proyecto. De all se podra deducir que este grupo dirigente encubre la conduccin del rgimen bajo el ttulo de las Fuerzas Armadas. Aun as, ello no invalida el carcter institucional del conjunto del proyecto, ni la existencia de un grupo ms avanzado a su interior, ya que las pugnas y las manipulaciones sobre los ascensos pasaban a travs de las reglas de juego castrenses. Se combinaron, pues, ambos factores que de alguna manera afectaron el grado de radicalidad o los trminos de la aplicacin de las reformas; all, el liderazgo del general Velasco como elemento dirimente tendra un rol central. Entonces, a pesar del carcter institucional del proceso durante toda su llamada primera fase el general Velasco impuso su mayor personalidad y liderazgo, combinando elementos de fidelidad personal con el respeto a la institucionalidad casLa toma de las instalaciones petroleras de Talara, el 9 de octubre de 1968, y la ley de reforma agraria promulgada en 1969, entre otras medidas, provocaron una relativa adhesin al proyecto de la Fuerza Armada. En la imagen, mitin de Juan Velasco Alvarado en la ciudad de Iquitos.

Aunque el documento Bases ideolgicas de la revolucin peruana fue hecho pblico recin en 1975 como consecuencia de los acontecimientos del 5 de febrero, en sus trminos fundamentales contiene los iniciales principios que rigieron el golpe de octubre de 1968. En dicho documento la revolucin peruana es definida como un proceso autnomo que se desarrolla para transformar el sistema poltico, econmico y social del pas y cancelar nuestra condicin de sociedad subdesarrollada, capitalista, oligrquica y sometida a los intereses del imperialismo. Es, asimismo, nacionalista e independiente y doctrinariamente se basa en un humanismo revolucionario de clara oposicin a los sistemas de explotacin social y a los dogmticos y totalitarios, por tanto, recusa los sistemas capitalista y comunista. Estas ideas estaban obviamente influenciadas por la Democracia Cristiana y el Social Progresismo. Dentro del humanismo revolucionario, el documento recoge diferentes aspectos de diversas corrientes: socialista, libertaria y cristiana, mostrando el carcter eclctico de estas bases ideolgicas, que buscaban un consenso genrico al interior de las Fuerzas Armadas para as proyectar una imagen de pluralismo poltico, econmico e ideolgico frente a la sociedad, permitiendo que cualquier medida o

posicin poltica al interior del gobierno pudiera ser fundamentada en dichas bases ideolgicas. El documento termina con el planteamiento de la construccin de una democracia social de participacin plena basada en: el apoyo popular, un sistema econmico pluralista y en valores morales como la justicia, la libertad, el trabajo, la participacin, la solidaridad, la creatividad, la honradez y el respeto por la dignidad humana. Todos estos planteamientos, como se sabe, no llegaron a cumplirse.

El 9 de octubre se efectu la toma de Talara, que abarc los yacimientos, la refinera y las instalaciones de la IPC. Ese da fue declarado de la Dignidad Nacional, celebracin que se mantuvo hasta 1979. En un principio el gobierno declar no estar obligado a pagar indemnizacin alguna, dado el monto de los impuestos adeudados por la empresa; sin embargo, el gobierno de los Estados Unidos asumi la defensa de la empresa amenazando con la aplicacin de la enmienda Hickenlooper. Como ha sostenido Carlos Malpica, a los pocos das de expropiar La Brea y Parias el gobierno otorg nuevos contratos de exploracin y explotacin de los yacimientos del zcalo continental a la empresa norteamericana Belco Petroleum Corporation, que se convirti en una de las compaas productoras ms importantes. Asimismo, luego de la creacin de Petroper (en julio de 1969), el gobierno firm numerosos contratos con consorcios norteamericanos, europeos y japoneses para la explotacin del petrleo descubierto en la selva por dicha empresa. Estos contratos se firmaron bajo el llamado modelo peruano que obligaba a las compaas a entregar al Estado el 50% de los crudos por concepto de regala, avalundose los costos de produccin en un 30%, de modo que las utilidades de las compaas estaran cercanas al 20% del valor bruto de los productos extrados. Slo la Occidental Petroleum Company descubri yacimientos con valor comercial, por lo que se convirti en la primera productora.

reforma de la educacin (1971); la estatizacin de la industria pesquera anchovetera (1973) y de la Cerro de Pasco Peruvian Corporation (1974); la ley de propiedad social y la expropiacin de los peridicos de circulacin nacional (1974); y la estatizacin de los yacimientos mineros de Marcona (1975). El gobierno cre tambin numerosas empresas estatales y estableci un nuevo tratamiento al capital extranjero, enmarcado en las normas fijadas por el Pacto Andino. Vemoslas en detalle. a) El control de la banca y el sistema financiero. En lo relativo al sistema bancario y financiero, en enero de 1969 se dict una ley por la cual slo podan considerarse nacionales aquellas empresas cuyo capital estuviera en poder de peruanos en ms del 75%, y cualquier nuevo banco que se estableciera deba tener la misma composicin. Segn Carlos Malpica se favoreci la fusin de bancos y se fij en 150 millones de soles el capital mnimo para operar en Lima. Asimismo, el Estado adquiri el Banco Popular del Per, la totalidad de las acciones del Banco Continental y del Banco Internacional del Per (el primero perteneciente al Chase Manhattan Bank y el segundo al Chemical Bank of New York, la Bunge y Brn y al grupo Grace). En marzo de 1973 el Banco Continental adquiri la totalidad de las acciones del Banco del Progreso, controlado por un grupo judo-peruano. A comienzos del gobierno de Belaunde los nicos bancos privados que quedaban eran: el Banco de Crdito del Per (25% de sus acciones pertenecientes a la Banca Comercial Italiana), el Banco de Lima (controlado por el Credit Lyonnais), el Banco Comercial del Per (cuyos principales accionistas eran miembros de las familias Bertello y Aspllaga) y el Banco de la Industria de la Construccin (BIC, controlado por Luis Len Rupp). Se cre, adems, la Corporacin Financiera de Desarrollo (COFIDE), con autonoma econmica y administrativa, cuya funcin era coordinar la accin financiera empresarial del Estado y fomentar la creacin de empresas, fortaleciendo las existentes. Con el avance de las reformas, el Estado a travs de la banca estatal y asociada asumi directamente la poltica monetaria, crediticia y cambiaria, adecundola a las polticas de desarrollo impulsadas por el gobierno. Para ello otorg al Banco Central de Reserva y al Banco de la Nacin facultades para actuar como agentes financieros. b) La Reforma Agraria. El 24 de junio de 1969 el gobierno de la Fuerza Armada promulg la ley de Reforma Agraria, iniciando un proceso de cambios

radicales. El lema principal de la reforma fue: Campesino: el patrn no comer ms de tu pobreza y la primera accin gubernativa fue la expropiacin de los complejos agroindustriales de la costa en los cuales el 60% de acciones fueran de propiedad extranjera. Se determin la cancelacin del latifundio y se estableci una nueva distribucin de tierras basada en la mediana y pequea propiedad, que deba ser trabajada directamente por sus dueos. La extensin mxima de las propiedades se estableci de la siguiente manera: 150 ha en la costa, 1 500 ha en las haciendas ganaderas, y de 15 a 55 ha en la sierra y ceja de selva, pagndose a los propietarios una indemnizacin en bonos y en efectivo, con el objetivo de que los bonos fueran invertidos en la industria. Asimismo, la ley seal que no habra excepciones en cuanto a las dimensiones de la propiedad y que stas seran establecidas por el Tribunal Agrario y los jueces de tierras. Se establecieron asimismo diferentes formas de propiedad cooperativa y asociativa, destacando las Cooperativas Agrarias de Produccin (CAPs), formadas sobre la base de los complejos agroindustriales; las Sociedades Agrcolas de Inters Social (SAIS), integradas por los trabajadores de los antiguos latifundios y comunidades dedicadas a la agricultura y la ganadera; y las comunidades campesinas, reestructuradas para participar de los beneficios de la ley de Reforma Agraria. Cabe destacar que desde entonces el nmero de comunidades campesinas reconocidas por el Estado se ha incrementado notablemente; segn Alberto Flores Galindo, suman ms de 4 mil, convirtiendo a la comunidad en la institucin poltica y econmica ms importante del Per contemporneo. El gobierno disolvi la Sociedad Nacional Agraria (SNA), controlada por los grandes propietarios agroindustriales, y fund la Confederacin Nacional Agraria (CNA), conformada por los diferentes sindicatos y directivas de las nuevas organizaciones cooperativas. Ello implic una lucha frontal contra el sindicalismo azucarero aprista que databa de la dcada del 20, una de las razones de la oposicin del PAP a estas medidas. Segn Daniel Carbonetto, la reforma agraria implic el reparto de 10 298 453 ha entre 399 576 familias campesinas lo que representaba el 55,3% de la superficie agrcola y el 32,9% de las familias en el campo y la liquidacin de la base de poder de la oligarqua terrateniente. En cuanto a las empresas comerciales de exportacin, las dedicadas a productos agrcolas (como la Grace y la Gildemeister en el caso del azcar) continuaron sus actividades. Se cre la Empresa Pblica de Servicios

Arrozales en la provincia libertea de Pacasmayo. La ley de Reforma Agraria, promulgada el 24 de junio de 1969, estableci diferentes modalidades de propiedad cooperativa y asociativa, como las Cooperativas Agrarias de Produccin (CAPs) y las Sociedades Agrcolas de Inters Social (SAIS).

Agropecuarios (EPSA) para encargarse de la comercializacin de los productos del campo orientados al mercado interno, otorgndosele en diciembre de 1972 el monopolio de la comercializacin del caf y, en agosto de 1973, el de la fibra de algodn. Un mes despus de la ley de Reforma Agraria, el 24 de julio de 1969, se dict una nueva ley de Aguas, sealando que los recursos acuferos eran de propiedad del Estado y que ste determinara el rgimen de su distribucin (anteriormente estuvo en manos de los grandes propietarios, quienes la usaban como medio para acrecentar sus propiedades). Para su cumplimiento se promovi la organizacin cooperativa en su uso y explotacin, complementaria al sistema asociativo y cooperativo establecido en la propiedad de la tierra. c) La reforma de la educacin. Debido al incremento de la demanda de los servicios educativos, y como una manera de frenar las protestas estudiantiles de 1969 frente a la prdida de la gratuidad de la enseanza, el gobierno dict en febrero de ese ao la ley universitaria N 17437, que fortaleca la auto-

ridad del rector y disminua la presencia estudiantil en los rganos de decisin de las universidades. Luego de dos aos, en marzo de 1971, ante el patente fracaso de la ley, se dict una ley integral de reforma de la educacin (N 19326) es decir, en todos los niveles, cuyas bases doctrinales fueron formuladas por Augusto Salazar Bondy y Walter Pealoza, basndose en modelos de las universidades norteamericanas y europeas. Los objetivos planteados eran: educacin para el trabajo; educacin para el cambio estructural y perfeccionamiento de la sociedad peruana; educacin para la realizacin del hombre y la independencia nacional; estmulo de la conciencia crtica y la cooperacin nacional y fomento de la autoeducacin. La ley consider varios niveles educativos: a) Inicial, para nios de 0 a 6 aos, de aprestamiento para los siguientes niveles; b) Bsico, con dos modalidades: regular para nios de 5 a 15 aos y laboral para mayores de 15 aos, que abarcaba tres ciclos con nueve grados; c) Superior, que abarcaba: las ESEP (Escuelas Superiores de Educacin Profesional), donde se otorgaba el bachillerato profesional; las universidades, escuelas de oficiales de las Fuerzas Armadas y las Fuerzas Policiales, seminarios religiosos y otras escuelas, que otorgaban el bachillerato acadmico y las licenciaturas profesionales; y la Escuela de Altos Estudios, donde se otorgaran las maestras y doctorados, que nunca lleg a funcionar. Otras modalidades de estudios fueron: a) la Calificacin Profesional Extraordinaria, que capacitaba en un corto tiempo para la realizacin de trabajos especficos en academias y centros de instruccin de calificacin profesional; b) la Educacin Especial, orientada a nios con alguna incapacidad fsica, squica o con problemas de ndole social; c) la Extensin Educativa, que abarcaba mltiples actividades orientadas al pblico en general. En cuanto a la universidad, y especficamente a su gobierno, la ley estableci el sistema electoral para el nombramiento de los miembros de la asamblea

La reforma de la educacin fue otra de las medidas impulsadas por el gobierno militar. Para ello se cont con el concurso de asesores civiles, entre los que destacaba Augusto Salazar Bondy, reconocido profesor universitario.

universitaria y del rector, quienes a su vez elaboraran el estatuto universitario. Se reconoci a los trabajadores como estamento de la universidad, aunque nunca llegaron a participar de la asamblea universitaria, y se desconoci a las federaciones universitarias, aunque se mantuvo al tercio estudiantil. Asimismo, se cre el Consejo Nacional de la Universidad Peruana (CONUP), como rgano de coordinacin entre las diferentes universidades; las facultades fueron reemplazadas por los programas y departamentos acadmicos; y se estableci el rgimen de estudios semestral y por creditaje. Segn Carlos Malpica, debido a la elaboracin de estatutos universitarios que rebasaban los alcances de la ley, el gobierno no promulg sta dejando a las universidades en un caos legal. Asimismo, la disminucin relativa de las rentas y el haber quedado el gobierno de las universidades bajo diferentes formas de autoridades provisorias, nombradas por el CONUP fueron las causas de la crisis universita, ria bajo el gobierno militar. d) Ley de Minera. El 8 de junio de 1969 el gobierno promulg la ley general de Minera en reemplazo de la dictada bajo el gobierno de Odra que estableca la participacin directa del Estado en la explotacin, produccin y comercializacin de los productos mineros. ste sera el caso de los yacimientos que despus de un plazo establecido no fueran trabajados por los concesionarios. Asimismo, se establecieron medidas de proteccin y apoyo a la pequea y mediana empresa minera, en cuanto al otorgamiento de crditos y de asistencia tcnica. En octubre de 1970 se crean Minero Per y Minero Per Comercial (MINPECO); el primero se encargara de la explotacin directa de los yacimientos mineros de propiedad del Estado y la segunda de la comercializacin y exportacin de los minerales. De

esta manera el Estado tena plena disponibilidad de las divisas del sector minero y el control de los costos y utilidades, evitando as una de las formas ms comunes de evasin tributaria. Tambin se crearon Centromin Per y Hierro Per para la explotacin de los minerales y la administracin de las fundiciones de la sierra central. Segn Malpica, a excepcin de la compra por el Estado de la Cerro de Pasco Corporation y de la Marcona Mining Company, las empresas mineras continuaron operando normalmente. En diciembre de 1969, el gobier- En 1970 el Estado cre Minero Per y Minero Per Comercial, entidades que se encargaran no firm nuevos contratos respectivamente de la explotacin y comercializacin de los productos mineros. Para la explotacin de los yacimientos mineros de la sierra central fue creada Centromin Per. de explotacin de los yacimientos de Cuajone con la Southern Peru Copper Corporation y continu las partamentos aledaos. En los primeros meses de negociaciones del gobierno de Belaunde con las em- 1974, el Estado adquiri por compra-venta y/o expresas Anaconda, Cerro Corporation, American propiacin Cemento Andino S.A. y Cemento PacasSmelting and Refining Company y Kayser Alumi- mayo, transformndose en monopolista de este subnium Company, para la explotacin de Cerro Verde, sector industrial, pues ya le perteneca la planta de Toromocho, Michiquillay, Quellaveco y Bayvar, cemento de Yura en Arequipa. e) Ley de Industrias. En julio de 1970 el gobierque funcionaran en base a empresas mixtas (nacionales o extranjeras) o empresas estatales con crdi- no dicta la ley N 18350 o ley de Industrias que intos externos. Si bien la ley de Minera recortaba al- troduce importantes cambios en el sector: las indusgunas ventajas otorgadas a las empresas extranjeras trias bsicas (o de transformacin de materias prien el cdigo de Minera del gobierno de Odra, el mas, que comprendan la industria siderrgica, pemodelo de explotacin se mantuvo dentro de una troqumica, de fertilizantes, cemento y papel) quedaban reservadas para el Estado; se crea el sector orientacin de promocin capitalista. Con la ley de Comunidades Industriales se cre cooperativo; se establece la participacin de los trala comunidad minera, semejante a la industrial pe- bajadores tanto en las utilidades como en el capital ro con la diferencia de que se le destinaba el 10% y y la direccin de la empresa, a travs de la comunino el 25% de las utilidades. Para equilibrar las dife- dad industrial; y se limita la participacin del capirencias de productividad entre empresas se cre la tal extranjero al 33% del valor accionario de las emcomunidad de compensacin minera, a la cual con- presas que operan en el pas, salvo casos excepciotribuan todas las empresas para redistribuir los in- nales. Adems, se expropiaron las industrias del grupo Grace, la industria del cemento, del papel, de gresos entre los trabajadores del sector. En lo relativo a los materiales de construccin, los fertilizantes y algunas de la qumica bsica. La con el control del Banco Popular el Estado adquiri accin empresarial del Estado en el campo indusel 18% de las acciones de Cementos Lima S.A., la trial gener la formacin de empresas como Sidermayor productora de cemento, y la mayora de las per, encargada de la produccin de acero; Indupeacciones de Cemento Chiclayo S.A. de Cemento r, para implementar los proyectos empresariales Sur, de Cementos Especiales y Derivados S.A., y de del Estado mediante la prestacin de servicios tcDistribuidora de Materiales, la compaa encargada nicos y gerenciales; Entur Per, para impulsar el dede la comercializacin del cemento en Lima y de- sarrollo de los servicios tursticos, entre otras.

En setiembre de 1970, el gobierno promulg la ley de Comunidad Industrial que otorgaba a los trabajadores la participacin en la gestin y propiedad de la empresa mediante la comunidad industrial, conformada por todos los trabajadores de cada fbrica. Su patrimonio estaba constituido por el 15% de las acciones anuales originadas para la reinversin libre de todo impuesto a la renta, el cual se acumulara hasta alcanzar el 50% del capital social de cada empresa; ello le daba a los trabajadores una representacin proporcional en el directorio de la empresa, sin sobrepasar el 50%. Un 10% de la renta se reparta entre los trabajadores de acuerdo a los das laborados durante el ao. Se exceptu de la comunidad laboral a las pequeas empresas privadas con un movimiento econmico menor. En abril de 1974 se promulga la ley de Empresas de Propiedad Social, cuya principal caracterstica era pertenecer ntegramente a sus trabajadores. Las EPS se formaban de acuerdo al principio de solidaridad para la realizacin de actividades econmicas y en ellas se buscaba cumplir con la participacin plena de todos los trabajadores, quienes tenan derecho de intervenir en la gestin y en los beneficios de la empresa, a la acumulacin social y a recibir capacitacin permanente. A pesar de que se formaron numerosas empresas bajo este rgimen, muchas de stas no llegaron a prosperar; entre otras razones porque, como ha sealado Chirinos Soto, la propiedad social no era entendida como propiedad individual o grupal de los trabajadores que la conformaban. Ms bien, las empresas pertenecan al conjunto de los trabajadores que integran el sector de propiedad social. Uno de los objetivos de estas leyes era acabar con la lucha de clases mediante la conciliacin de intereses entre el capital y el trabajo. Sin embargo, surgieron serias discrepancias y contradicciones al interior del movimiento sindical, ya que si bien se vea con simpata dichas medidas, stas planteaban en la prctica la desaparicin de los sindicatos y de su autonoma poltica frente al Estado. Esta contradiccin atraves todas las reformas y no pudo impedir que entre 1970 y 1975 se realizaran numerosas protestas y huelgas sindicales. En cuanto a la legislacin laboral, el gobierno reorganiz el ministerio de Trabajo, unific los regmenes de Seguridad Social (de obreros y empleados) y dio una serie de disposiciones sobre inspecciones, reclamaciones colectivas y denuncias. Tambin foment el reconocimiento oficial de los sindicatos, duplicndose el nmero de stos entre 1968 y 1975.

Una de las medidas de legislacin laboral ms importantes fue el decreto ley N 18471 del 10 de noviembre de 1970, llamado ley de Estabilidad Laboral. Esta ley limitaba a dos los casos en los que el trabajador poda ser despedido: por falta grave y por reduccin o despido total del personal autorizado por la autoridad de trabajo. Segn Denis Sulmont, dicha ley fue duramente criticada por los empresarios que vean recortada su libertad frente al trabajador. La ley adems, estableca determinadas exigencias mnimas que el empleador deba cumplir para proceder al despido, impidindose de esta manera muchas arbitrariedades y permitiendo que los trabajadores participaran en la accin sindical con ciertas garantas elementales frente a las represalias patronales. Sin embargo, los empresarios siguieron atentando contra la estabilidad laboral en especial contra los dirigentes sindicales, ya que la ley dejaba un amplio margen de interpretacin sobre lo que poda considerarse falta grave. Esto llevaba a los obreros a largos trmites para recuperar su puesto de trabajo. Finalmente, el Estado mantuvo la facultad de suspender la estabilidad laboral en ciertas empresas o sectores, disposicin a la que recurri para reprimir el movimiento sindical. f) Ley de Pesquera. El 28 de marzo de 1969 se promulga la ley orgnica del ministerio de Pesquera, donde se establece que la extraccin de los recursos pesqueros era de inters social y de necesidad pblica. La accin estatal en este sector se inici con la creacin, en 1970, de la empresa de comercializacin interna denominada Empresa Pblica de Servicios Pesqueros (EPSEP) y de otra encargada de la exportacin de la harina y el aceite de pescado, llamada Empresa Pblica de Comercializacin de Harina y Aceite de Pescado (EPCHAP). Se estableci luego la comunidad pesquera, semejante en sus lineamientos a la minera, otorgando participacin a los trabajadores en la gestin y en las utilidades de las empresas; y la comunidad de compensacin pesquera, que permita proteger a todas las empresas, grandes o pequeas. En mayo de 1973 el Estado expropia las acciones de las empresas que transformaban la anchoveta, cuyo accionariado en su mayora se hallaba en manos extranjeras, crendose Pescaper. Para la explotacin de la pesca de consumo directo y elaboracin de conservas se crearon varias empresas mixtas y se suscribieron convenios con pases tanto capitalistas como socialistas. En julio de 1976, el gobierno de Morales Bermdez privatiza la flota de Pescaper autorizando su venta a pequeas empresas, lo cual provoc una

gran huelga de los pescadores anchoveteros. En 1979, el gobierno denunci unilateralmente los contratos con Cuba y Polonia. g) La reforma del Estado. Los cambios producidos en todos los sectores de la produccin y de servicios en el pas hicieron necesaria una reforma del aparato estatal. Se crearon nuevos ministerios como Economa y Finanzas (ex Hacienda y Comercio); Energa y Minas; Industria, Comercio, Turismo e Integracin; del Interior (ex GobierLa estatizacin de la actividad pesquera fue otra de las medidas del gobierno militar. no y Polica); Transportes y Progresivamente el Estado peruano fue monopolizando las principales actividades Comunicaciones; Vivienda y productivas y creando entidades estatales para su explotacin y administracin. Construccin; y Pesquera. En 1973 fue creada Pescaper. Asimismo, se fortaleci al Instituto Nacional de Planificacin (INP) otorgndole el control de todas las in- 50% de las acciones de los canales de televisin y de versiones del sector pblico y la responsabilidad de once radioemisoras de Lima. Se cre, adems, el Sisla poltica econmica de largo plazo. A modo de tema Nacional de Informacin (SINADI), encargadescentralizacin, se crearon los Comits Departa- do de los servicios informativos al interior y extementales con el fin de planificar y realizar las inver- rior, y el Estado comenz a producir programas de siones del Estado en cada departamento del pas, televisin a travs del canal estatal. En julio de 1972 mediante la coordinacin de las entidades estatales el gobierno compr el 70% de las acciones de la Compaa Peruana de Telfonos S.A. perteneciente con organizaciones de diverso tipo. h) Las telecomunicaciones. En diciembre de 1969 el gobierno cre la Empresa Nacional de Telecomunicaciones (Entel Per) encargada del establecimiento, las operaciones y el desarrollo de los servicios de telecomunicaciones dentro y fuera del pas, inicindose el ingreso del Per al sistema de comunicaciones va satlite y va microondas. En noviembre de 1971 se promulg la ley de Telecomunicaciones, Una de las herencias del docenio militar fue precisamente un complejo aparato estatal y una crecida marco en el cual se burocracia. En la imagen, fachada de lo que fuera el ministerio de Pesquera, edificio construido durante el gobierno militar. En la actualidad funciona como Museo de la Nacin. expropi ms del

a la International Telephone and Telegraph (ITT), inicindose la nacionalizacin del sector. Tambin fue nacionalizada, e integrada a Entel Per, la Compaa Nacional de Telfonos, encargada del servicio del centro, norte y oriente de la Repblica, subsidiaria de la ITT y de la Sociedad Telefnica del Sur S.A., subsidiaria de la empresa sueca Ericksson. A todo esto se agreg la nacionalizacin de la red de ferrocarriles que se encontraba en poder de la compaa inglesa Peruvian Corporation. En setiembre de 1972 fue creada la Empresa Nacional de Ferrocarriles del Per (Enafer Per). i) Otros sectores. Segn Malpica, el Estado control la mayora de las acciones de las Empresas Elctricas Asociadas, entidad que sigui siendo la predominante en el sector correspondiente, cambindole el nombre por el de Electrolima. El resto de empresas estatales se agrup en Electroper. Las empresas comerciales continuaron operando igual que antes, producindose pocos cambios en el sector, tales como la mayor participacin del Estado en la comercializacin de los productos agropecuarios a travs de la Empresa Pblica de Servicios Agropecuarios (EPSA) y la intervencin de las 14 tiendas de la cadena Supermarket, que perteneca a la familia Olcese. EPSA era la nica entidad autorizada para importar carnes, grasas, frutas, productos lcteos, licores, menestras, trigo, maz y sorgo, y la encargada del comercio del arroz y otros productos agrcolas con precios subsidiados. Junto con EPSEP y EPCHAP el gobierno organiz la Empresa Nacio, nal de Comercializacin de Insumos (ENCI), encargada de la importacin de insumos y artculos industriales. Al desaparecer EPSA en 1979, ENCI asumi sus funciones. Las urbanizadoras continuaron operando sin alteraciones, salvo las disposiciones dictadas para evitar el exceso de especulacin, racionalizar la expansin de las ciudades, facilitar la adquisicin de terrenos por cooperativas y asociaciones de vivienda, y recuperar los terrenos eriazos en poder de particulares.

exportaciones peruanas. El excedente nacional, que no escapara entonces al exterior ni se concentrara en pocas manos, permitira realizar inversiones pblicas reproductivas al mismo tiempo que se obtenan las divisas necesarias para abastecer al sector industrial. El modelo mostr su debilidad por varios lados. En primer lugar, muchas de las nacionalizaciones no produjeron el efecto esperado y algunas de ellas ms bien ocasionaron un significativo desembolso de divisas. Las expropiaciones de la IPC y la Cerro de Pasco Corporation requirieron de nuevas inversiones antes de mostrar utilidades significativas. La comercializacin de minerales, pesca y productos agrcolas en manos del Estado no dej los mrgenes de utilidad que haba alcanzado antes de la expropiacin. En segundo lugar, se sigui implementando una poltica de fomento a la sustitucin de importaciones que resultaba adicta a un consumo de divisas cada vez mayor, puestas al alcance de la industria por el Estado. En tercer lugar, la necesidad del rgimen de contar con un apoyo social lo llev a aplicar una amplia cobertura de subsidios a los productos de primera necesidad urbana, repercutiendo de manera negativa en el presupuesto fiscal, la balanza comercial y la produccin agrcola. En conclusin, el manejo econmico del rgimen supona un creciente gasto pblico y un consumo ascendente de divisas, acrecentado por la reduccin de la presin tributaria sobre el capital. El camino para resolver estos problemas fue el endeudamiento pblico, cuyo proceso se aceler en la medida de la necesidad de garantizar que la economa continuara funcionando.

En el campo de las relaciones internacionales el gobierno militar obtuvo importantes xitos. Dio muestras de independencia frente a la poltica de los Estados Unidos, que amenaz al Per con sanciones econmicas, especialmente en relacin al problema con la IPC; la defensa de la tesis de las 200 millas de mar territorial peruano y la posicin respecto al canal de Panam. Ello llev al retiro de las misiones militares norteamericanas y a una apertura hacia el bloque socialista, restablecindose relaciones diplomticas y comerciales con casi todos los pases de dicho bloque, incluyendo Cuba y China, y comprndose armamento a la Unin Sovitica. Se continu la poltica de integracin de los pases andinos

Luis Psara ha sostenido que el proyecto militar tena una frmula bsica para financiar el desarrollo nacional: concentrar en el Estado el proceso de acumulacin que se hallaba en manos del capital extranjero y de los grupos nacionales de poder econmico. Para ello se nacionalizaron las principales actividades productivas y de comercializacin de las

iniciada por el gobierno de Belaunde; en mayo de 1969 Bolivia, Colombia, Chile, Ecuador y Per firmaron en la ciudad de Cartagena un acuerdo de integracin subregional, llamado Pacto Andino o Acuerdo de Cartagena. En 1973 Venezuela se uni a ste y en 1976 Chile, bajo la dictadura del general Augusto Pinochet, se retir. El Per fue anfitrin de la reunin del Grupo de los 77 del Movimiento No Alineado, realizada en Lima en octubre de 1971, aunque slo particip como observador; recin en setiembre de 1973 se incorpor como miembro pleno, ubicndose en una posicin de liderazgo a nivel latinoamericano y del Tercer Mundo. Los principios fundamentales en los que se bas la poltica exterior peruana fueron los siguientes: autonoma frente a cualquier forma de injerencia extranjera; poltica antimperialista, contraria a toda forma de dominacin externa o de dependencia poltica, social o militar respecto a cualquier centro de poder internacional; respaldo a la lucha de los pueblos contra toda forma de imperialismo, colonialismo y subordinacin internacional; posicin de pas no alineado y ubicacin tercermundista; afirmacin de un nuevo concepto en las relaciones internacionales sustentado en una efectiva comunidad de naciones libres y soberanas basadas en la igualdad. Los titulares en el ministerio de Relaciones Exteriores durante el gobierno del general Velasco fueron los generales Edgardo Mercado Jarrn y Miguel Angel de la Flor Valle.

Edgardo Mercado Jarrn, ministro de Relaciones Exteriores durante el gobierno de Juan Velasco Alvarado, fue uno de los portavoces de la posicin no-alineada del Per en los foros internacionales.

Con el fin de obtener una base social de apoyo al gobierno y dirigir desde arriba la participacin de la poblacin en el proceso de reformas, el gobierno cre en junio de 1971 el Sistema Nacional de Movilizacin Social (SINAMOS), encabezado por el general Leonidas Rodrguez Figueroa, sistema que articulaba organizaciones de diferente carcter, a travs de las cuales se realizaba campaas de concientizacin y movilizacin poltica, pero tambin se canalizaba las demandas de pequeas obras pblicas por medio de las Corporaciones Departamentales de Desarrollo. Esta poltica era congruente con el discurso oficial de democracia social de participacin plena y de no partido, aunque muchos integrantes del gobierno vieron en el SINAMOS un antecedente de lo que deba ser la constitucin de un partido poltico de la revolucin peEl SINAMOS fue creado con el propsito de conseguir respaldo civil al proyecto militar y contribuir a la gestacin de una democracia de participacin plena. Sin embargo, se convirti en un partido del gobierno militar y sus prcticas repetan el tradicional sistema de favores que ha caracterizado a los movimientos polticos peruanos.

ruana. Por el carcter militar del rgimen, el SINAMOS instaur una relacin vertical y autoritaria con la poblacin organizada en sus filas, a travs de las cuales tambin se establecieron lazos paternalistas y de clientelaje poltico. Sin embargo junto con el proceso de reformas la organizacin popular comenz a radicalizarse ms y, en determinados momentos, a desbordar el frreo control gubernativo. Esta organizacin popular, paralela a la que fue gestndose por impulso de la izquierda radical, fue uno de los ms grandes temores de los empresarios y propietarios, ante la perspectiva de una explosin social incontrolable. Junto con el SINAMOS se cre el Sistema Nacional de Defensa Civil, en marzo de 1973, orientado a la prevencin y rpida movilizacin social en caso de desastres.

En 1973 comenzaron a manifestarse los primeros sntomas de la crisis: dficit en la balanza de pagos, cada de las reservas internacionales, incremento de los servicios de la deuda externa y del costo de vida. Segn Lynch, cuando las dificultades econmicas fueron innegables, alrededor de 1975, el gobierno militar las atribuy a la baja internacional de los precios de nuestras exportaciones, causante de la falta de divisas necesarias para las importaciones que hacan funcionar el resto de sectores econmicos, especialmente la industria. La falta de divisas intent ser cubierta con prstamos externos a partir de 1974, utilizando como garanta los futuros ingre-

sos por las inversiones realizadas por el gobierno en la minera y el petrleo. Los resultados, sin embargo, no fueron inmediatos ni en los niveles previstos, y la explicacin de las causas de la crisis se volvera reiterativa hasta el inicio del gobierno aprista. Ninguno de los ministros de Economa ni los presidentes de turno quisieron reconocer la existencia de importantes factores internos como la cada de la presin tributaria y de la inversin privada, as como la dependencia de divisas para el funcionamiento de la industria, acrecentada por el modelo de sustitucin de importaciones. En cuanto a la crtica por el desmesurado crecimiento del Estado y el incremento de su presencia en la economa en desmedro de las actividades productivas privadas, hay que sealar que, segn Carbonetto, pese a las reformas el sector privado mantuvo su preeminencia en la generacin del valor bruto de la produccin, con un total del 58,4% (43,1% nacional y 15,3% extranjero), mientras que la propiedad estatal fue del 10,3% y la asociativa de 8%. En cuanto a inversin, tambin el Estado increment su participacin superando a la privada: mientras el sector estatal controlaba la banca, la minera, el petrleo y, a travs de las empresas asociativas, las grandes propiedades agrarias, el capital privado tuvo preeminencia en importantes segmentos de la industria, el sector ms dinmico de la economa, con un crecimiento promedio anual del 7,5% entre 1960 y 1975. Dentro de ella se encontraban las unidades productivas ms grandes, con ms de 100 trabajadores, como en los sectores qumicos y metalmecnicos, en manos de capitales norteamericanos, que tendran una gran importancia en la poltica de sustitucin de importaciones. Sin embargo, hay que reconocer como sostienen Schydlowsky y Wicht que, pese a las altas inversiones, el sector estatal deba enfrentar problemas como el haber absorbido empresas con dificultades econmicas o insta-

En 1973 el gobierno de Velasco empez a padecer los primeros sntomas de la crisis econmica. Si bien entre 1970 y 1975 se incrementaron la rentabilidad y beneficios del sector privado, esto no fue aparejado con un crecimiento de la inversin. En la vista, una imagen de Lima.

laciones obsoletas y la falta de eficacia en el manejo interno de dichas empresas. En cuanto al sector agrario, no cambiaron las desiguales relaciones entre el campo y la ciudad, mantenindose los precios agrarios bajos en favor de los sectores urbanos, frenndose las posibilidades de crecimiento del sector agrario asociativo y del agro en general. Volviendo al punto de la inversin privada, el sector empresarial argumentaba que su reduccin se deba al incremento de la presencia estatal en la economa, pero especialmente al impacto de Planta y trabajadores de Industria Textil Per S.A. La existencia de una legislacin los beneficios sociales otorgados laboral protectora fue subrayada por el sector privado como la principal razn para restringir sus niveles de inversin. a los trabajadores, como la estabilidad laboral y el incremento de salarios. Segn Dancourt, entre 1970 y 1975 la de- mostrado Carbonetto, ste es insostenible. Danmanda, produccin, rentabilidad y beneficios del court atribuye esta falta de inversin a la ausencia sector privado se incrementaron, pero la inversin de confianza empresarial, entendida como la capano, debido a la falta de confianza empresarial por cidad de los empresarios de disciplinar a los tralas limitaciones impuestas en la toma de decisiones bajadores, particularmente a travs del despido. Pay en la obtencin de mayores ganancias, aspectos ra los empresarios la estabilidad laboral significaba relacionados al trato del factor trabajo. Ello a pesar una disminucin de su poder dentro de la sociedad de que el gobierno de Velasco otorg importantes en favor de los sindicatos y de la competencia que incentivos con el fin de compensar dichas limitacio- como empleador significaba el Estado. Los emprenes y dar mayor confianza a los empresarios, como sarios, acostumbrados a actuar sin competencia son las mltiples exoneraciones tributarias, el au- econmica ni respeto a los derechos laborales, no se mento del gasto pblico y los mejores salarios, que sintieron cmodos con las nuevas condiciones imincrementaron la capacidad de compra de amplios puestas por el gobierno, por ms que stas significasectores populares. Ello se ve reforzado con lo que ran mayores ganancias. Por su parte, el inversionisCarbonetto seala acerca de la relacin entre ganan- ta extranjero que, como hemos sealado, mantuvo cias y salarios al interior de la distribucin nacional su presencia en el sector industrial pese a su desde la riqueza; entre 1968 y 1975, las ganancias su- plazamiento de importantes sectores como la minebieron del 22,4% al 28,2%, mientras los salarios ba- ra, el petrleo y el agro, imit el comportamiento jaron de 77,6% al 72,6%. Es decir que, en trminos del empresario peruano: no invirti, debido a las lede distribucin de la riqueza, los empresarios incre- yes sociales que beneficiaban a los trabajadores, a la mentaron sus ingresos en desmedro de los trabaja- poltica de formacin de empresas mixtas en la exdores. Ello muestra que pese a las medidas dictadas plotacin de nuestros recursos naturales, a las limipor el gobierno, ste mantena su tendencia a bene- taciones en la repatriacin de utilidades y a la pauficiar al sector empresarial antes que a los trabaja- latina nacionalizacin de las empresas extranjeras. dores. Adems, las ganancias que no se dedicaron a Sin embargo, tambin se benefici ampliamente con la inversin fueron orientadas al incremento del los incentivos del gobierno y el uso de las divisas consumo personal de los empresarios, el cual subi peruanas, lo cual redund en mayores ganancias. Los estudios de Carbonetto, y de Schydlowsky y del 40% al 70% entre 1968 y 1975. El argumento de sealar al incremento de los salarios como causa de Wicht, plantean que los problemas de fondo se diela crisis ha sido la posicin oficial del empresariado ron con el modelo de desarrollo industrial basado peruano hasta nuestros das; sin embargo, como ha en la sustitucin de importaciones como princi-

pio para la acumulacin econmica, que demandaba una gran cantidad de dlares para la importacin de maquinarias e insumos, necesidad que se vio incrementada con el creciente reclamo por aumentos salariales y del gasto pblico. La crisis era inevitable si la produccin para el mercado interno no contaba con las divisas necesarias. Esta situacin se haba iniciado en los aos 60 con la expansin de la produccin de bienes de consumo durables orientados a las clases medias y altas (automviles, televisores, refrigeradoras y otros productos para el hogar), que requera de maquinarias e insumos importados; pero no se impuls una poltica orientada a promover una industria masiva de bienes de consumo con insumos nacionales y con maquinarias producidas en el pas. Las escasas divisas existentes terminaron financiando una industria que no atenda sino las necesidades de un sector muy pequeo de la poblacin y que no contribua a una integracin econmica del conjunto de los sectores productivos; es decir, no se impulsaba el crecimiento del mercado interno. Se busc cubrir la falta de divisas a travs de prstamos externos, cuyo monto subi de 1 100 millones de dlares en 1968 a 2 542 millones en 1973 y a 3 990 millones en 1975. La mayora de estos prstamos pro-

vino de la banca privada de los Estados Unidos y de Europa, debido al deterioro de las relaciones con el gobierno norteamericano. Desde 1972 los dficits presupuestales seran cubiertos con estos prstamos externos y, recin en 1974, Per y Estados Unidos llegaron a un acuerdo que restablece la fluidez de recursos financieros. Asimismo, los gastos en defensa se incrementaron al deteriorarse las relaciones con Chile luego del golpe de Estado contra el presidente Salvador Allende. En agosto de 1975 se alcanz un punto crtico que pudo llegar a enfrentamientos armados: los gastos de defensa subieron de 58 millones de dlares en 1970 a 219 millones en 1975. Los ingresos por las exportaciones no slo deban mantener en funcionamiento a la industria, sino que tambin deban orientar ms recursos a los gastos militares y al pago de la deuda externa, que se increment del 14,6% en 1968 al 25,8% en 1975. Una de las salidas podra haber sido realizar una reforma del sistema tributario para mejorar los ingresos del Estado, pero esa decisin poltica no se tom ante el temor de afectar las ganancias empresariales y los ingresos de la clase media alta, dos sectores que a pesar de verse favorecidos por las polticas econmicas inmediatas mantenan su distancia ideolgica frente al rgimen. El fracaso econmico, expresado en forma inmediata como apremio financiero, fue causado por defectos de un modelo de industrializacin consumidor y dependiente de divisas, que no logr integrar a los diversos sectores productivos y en el marco del cual casi no se reinvirti. La baja en los precios de los productos de exportacin, los gastos en defensa y en el pago de la deuda externa agravaron la situacin pero no fueron su causa. En ese sentido, los militares continuaron y profundizaron un modelo de desarrollo industrial iniciado por el gobierno de Belaunde.

Una manifestacin a favor de la expropiacin de los diarios en 1974. En julio de dicho ao las sedes de La Prensa, El Comercio, Ultima Hora, Correo y Ojo fueron ocupadas y posteriormente transferidas por el gobierno militar a los llamados sectores sociales organizados.

a l. Los diarios Expreso y Extra (ambos de propiedad de Manuel Ulloa Elas) y la revista Caretas fueron clausurados en noviembre de 1968. Para enfrentar a los medios de prensa opositores al gobierno, en marzo de 1969 se crea la Oficina Nacional de Informacin, como vocero oficial. En marzo de 1970 se concreta la expropiacin de Expreso y Extra. En abril es declarada en quiebra y clausurada La Tribuna, vocero del PAP; asimismo, con la compra del 85% de las acciones del Banco Popular, el gobierno obtuvo el diario La Crnica. En noviembre de 1971, se decreta la compra por parte del Estado del 51% de las acciones de los canales de televisin privada, con lo que asumi su control. Las empresas de radio y televisin productoras de programas continuaron en manos de sus propietarios; el Estado cre Telecentro, una empresa mixta con los antiguos dueos. Los nicos medios escritos que mantuvieron su autonoma frente al gobierno fueron La Prensa (de propiedad de Pedro Beltrn), El Comercio (de propiedad de la familia Mir Quesada), Ultima Hora, y Correo y Ojo (de propiedad del empresario pesquero Luis Banchero Rossi). En la madrugada del 27 de julio de 1974, las sedes de estos diarios fueron ocupadas, dictndose esa misma maana un decreto por el cual se confiscaran; en adelante el gobierno nombrara a los directores y a los gerentes de las empresas editoras. Segn el decreto, el gobierno no asumira directamente el control de los diarios sino que stos seran transferidos a los sectores organizados de la sociedad: El Comercio sera entregado a los campesinos; La Prensa a las comunidades laborales; Expreso y Extra a la comunidad educativa; Correo a los profesionales; Ultima Hora a los trabajadores de servicios; y Ojo a los intelectuales. La Crnica dependera directamente de la presidencia de la Repblica. Dichas transferencias nunca se concretaron. Las agencias noticiosas internacionales siguieron operando y se reincorpor el servicio de Prensa Latina, la agencia del gobierno cubano, clausurada en diciembre de 1959 por el gobierno de Manuel Prado. Con respecto a las revistas extranjeras, Life y The Economist dejaron de circular en su versin castellana y se prohibi el ingreso de Visin por su posicin antiperuana. A fines de 1975, se prohibi la importacin de revistas frvolas (Playboy, Cosmopolitan), en tanto que, de las revistas nacionales, continuaron apareciendo Caretas y Oiga. Durante la segunda fase se fundaron numerosas revistas polticas como Marka, Amauta, Equis X, Opinin Libre y El Tiempo, expresin de una inminente crisis poltica debido a

La crisis poltica del gobierno militar no fue sino la expresin de los conflictos al interior de las Fuerzas Armadas, relacionados con el rumbo que estaba tomando el proceso de reformas. Una de las preocupaciones ms importantes era el movimiento social con signos de una rpida radicalizacin que empezaba a romper los marcos estrechos de la organizacin corporativa dada por el SINAMOS, agudizada por los primeros signos de la crisis econmica. El elemento aglutinador del liderazgo del general Velasco alrededor de las reformas comenz a romperse, situacin impensable al inicio del gobierno militar, aunque ya Velasco haba enfrentado algo similar a fines de enero de 1969 cuando le tocaba pasar al retiro. El estatuto del gobierno revolucionario estableca que el presidente era elegido entre los miembros de las Fuerzas Armadas, sin especificar su situacin de actividad o retiro. En caso de interpretarse que deba ser un oficial en actividad y respetando la jerarqua militar, la presidencia deba recaer en el general Ernesto Montagne, que ya concentraba los cargos de presidente del Consejo de ministros, ministro de Guerra y comandante general del Ejrcito. El general Montagne intent un golpe de mano al interior del Consejo de Ministros, pero fracas ante la actitud decidida del general Velasco de mantenerse a la cabeza del gobierno. Una nueva oportunidad para un cambio de liderazgo se presenta en febrero de 1973, cuando el general Velasco sufre la ruptura de un aneurisma de la aorta abdominal. Su situacin se agrava a inicios de marzo, por lo que se le amput la pierna derecha; ante la posibilidad de su muerte, empieza a discutirse al interior del gobierno el tema de la sucesin y a organizarse posiciones en relacin al futuro del proceso de reformas. El ministro de Marina, almirante Luis Vargas Caballero, manifiesta abiertamente sus discrepancias ideolgicas, criticando las posiciones socialistas y marxistas del gobierno, definiendo al Per como un pas occidental y cristiano que deba ser salvado de la infiltracin comunista. Estas declaraciones contaron con el apoyo de su institucin, que desde el inicio haba estado en desacuerdo con el proceso de reformas. El sector velasquista logra que la junta de gobierno entregue momentneamente las atribuciones del presidente de la Repblica al entonces presidente del Consejo

NAMOS, que haba estade Ministros, general Eddo en manos de los progardo Mercado Jarrn. gresistas. Para inicios Ante la crisis poltica de 1975, Velasco toma que se abra al interior abierta posicin a favor del gobierno, el propio de la Misin. general Velasco visiblemente enfermo hace un esfuerzo supremo y retoEL 5 DE FEBRERO ma sus atribuciones, tratando de mantener la La crisis poltica del unidad de las Fuerzas gobierno tambin coArmadas. A fines de mamenz a expresarse en yo el almirante Vargas manifestaciones de desCaballero hace nuevas contento popular que declaraciones, esta vez incluan a miembros de Javier Tantalen Vanini, ministro de Pesquera entre 1970 y en defensa de la propiela polica, mayoritaria1975 y sindicado como el jefe de la Misin, grupo de dad y la empresa priva- ministros considerados de orientacin conservadora al interior mente procedente de del gobierno militar. da, solidarizndose con sectores populares y melos gremios empresariadios bajos. A inicios de les. El propio general Velasco lo desautoriza y le febrero de 1975 se producen reclamos por mejoras exige su renuncia, siendo reemplazado por el almi- salariales, contra la corrupcin administrativa y rante Jos Arce Larco; sin embargo, ello no solucio- por maltratos de parte de altos oficiales. El reclamo n las contradicciones al interior de las Fuerzas Ar- de los subalternos se extendi de comisara en comadas y el incidente afect ms bien su unidad ins- misara, conformndose una comisin representatitucional. tiva que se instal en la sede de Radio Patrulla en Al interior del sector velasquista tambin co- el centro de Lima, amenazando con una huelga de menzaron a manifestarse posiciones discrepantes no atenderse sus reclamos; al fracasar las negociaalrededor de temas como la unidad institucional de ciones, hacia la medianoche del 4 al 5 de febrero, la las Fuerzas Armadas, la agudizacin de la moviliza- huelga entr en vigencia. Unidades blindadas del cin social y la crisis econmica. Segn Nicols Ejrcito sitiaron Radio Patrulla exigiendo la entrega Lynch, en lo que respecta a la movilizacin popular de los dirigentes policiales y el fin de la huelga; al quiz el tema que ms preocupaba a las Fuerzas no haber respuesta, se produce la toma violenta del Armadas por sus implicancias en cuanto a las posi- local, y debido al control militar de la zona nunca bilidades revolucionarias de su movilizacin aut- se pudo precisar el nmero de muertos y heridos noma se manifestaron dos posiciones: por un lado entre los huelguistas. Luego el Ejrcito se retir. estaba el grupo de ministros conocido como la Mi- Las horas siguientes en las calles del centro de Lisin, que apoyaban una poltica de control del mo- ma fueron de incertidumbre. La gente tema salir vimiento social a travs de los servicios de inteli- de sus casas, pero poco a poco comenz a darse gencia y el paralelismo sindical, enfrentando la in- cuenta de la falta de control. En la maana, la profluencia creciente de los partidos polticos de la iz- testa estall tanto en Lima como en el Callao; paraquierda radical. Los miembros de este grupo, enca- lelamente a los saqueos de tiendas de ropa y elecbezado por el ministro de Pesquera, general Javier trodomsticos, fueron incendiados el casino miliTantalen Vanini, eran incondicionales del general tar, el diario Correo, las oficinas del SINAMOS, el Velasco, ganndose paulatinamente su confianza. El centro cvico. Los ataques a estos ltimos, al pareotro grupo conocido como los progresistas y cer, estuvieron encabezados por estudiantes aprisconformado por los antiguos coroneles que organi- tas que trataron de dirigir la espontnea explosin zaron el golpe de 1968 junto con el general Velas- popular. co promova un acercamiento cada vez ms estreDesde palacio de Gobierno se ordena la salida de cho al movimiento social y evolucionaba hacia po- las tropas de la segunda regin militar (Lima y Casiciones ms radicales, cercanas al socialismo y al llao) a cargo del general Leonidas Rodrguez, miemmarxismo. El apoyo del general Velasco a la Mi- bro de los progresistas; stas salen recin a mediosin se evidenci al entregarle la direccin del SI- da y reprimen a sangre y fuego tanto a los saquea-

quera reforzar su relacin con las organizaciones populares mediante la creacin de un partido poltico. Unos y otros pareceran haber estado de acuerdo al respecto: los de la Misin, porque ello les permitira continuar su poltica de control del movimiento social; los progresistas porque con ello se podra recuperar la relacin pueblo-Fuerza Armada y dar concrecin a la democracia social de participacin plena. El 25 de febrero el gobierno publica las Bases ideolgicas de la revolucin peruana y en julio se anuncia la formacin de la Organizacin Poltica de la Revolucin Peruana (OPRP), que no tendra xito, y que languidecera con la salida de Velasco.

Los hechos del 5 de febrero abrieron espacios a los sectores conservadores de las Fuerzas Armadas. Adems de la situacin poltica y econEl 5 de febrero de 1975 la ciudad de Lima qued desguarnecida al decretarse mica, y de la posibilidad de un conuna huelga de la Guardia Civil, producindose el robo y saqueo de numerosas tiendas del centro de Lima, as como el ataque a diarios de filiacin flicto militar con Chile, las Fuerzas gobiernista como Correo. Armadas teman que las protestas y movilizaciones populares se incrementaran favoreciendo a los partidos dores como a los manifestantes. Asimismo, median- de la izquierda radical. La Marina recuper posiciote comunicado oficial, el gobierno suspende las ga- nes cuando en julio de 1975 logra que el general rantas y declara el toque de queda a partir de las 6 Velasco retire al comandante general de la Marina de la tarde. El saldo oficial fue de 86 muertos, 155 nombrado por l, a favor de uno elegido por la proheridos, 1 012 detenidos y 53 policas enjuiciados, pia arma. Al interior del Ejrcito comenz a debasegn datos de Aldo Panfichi y Dirk Kruijt. El go- tirse nuevamente el tema del relevo de Velasco: un bierno acus oficialmente al PAP de alentar los dis- grupo de oficiales se pone en contacto con colegas turbios y protestas, cosa que ste siempre neg. de la Marina y la Aviacin, y con el presidente del Como ha sostenido Lynch, por primera vez se Consejo de Ministros y comandante general del produce una manifestacin abierta de descontrol Ejrcito, general Francisco Morales Bermdez. A social y de represin contra la poblacin en Lima. pesar de los objetivos diferentes, los diversos sectoEstas situaciones se haban presentado al interior res al interior de las Fuerzas Armadas estaban de del pas, en Ayacucho (1969), el centro minero de acuerdo en la necesidad del recambio del general Cobriza (1971) o Andahuaylas (1974), pero no en Velasco: la Marina y los conservadores queran un Lima. Los sucesos del 5 de febrero mostraron la pr- relevo para dar marcha atrs en las reformas, la dida de la legitimidad que los militares haban con- Misin deseaba fortalecer su poltica de control seguido con las reformas. Ello puso en debate ya no del movimiento social, y los progresistas queran slo el problema del recambio del general Velasco, continuar con el proceso de reformas. Pero cada sino tambin el de la bsqueda de salidas polticas sector era incapaz por s solo de imponerse a los que mantuvieran la unidad institucional de las otros, por lo que se plantearon establecer un mniFuerzas Armadas; pero, sobre todo, el gobierno mo de acuerdos en garanta de la unidad institucio-

El 5 de febrero de 1975 gener una fuerte crisis al interior del gobierno militar, sumada a los padecimientos fsicos de Juan Velasco Alvarado y los enfrentamientos entre facciones al interior del gabinete ministerial. Finalmente, el 29 de agosto de 1975, en Tacna, Francisco Morales Bermdez, entonces comandante general del Ejrcito, anunci el relevo de Velasco.

nal de las Fuerzas Armadas. Entonces ya se barajaba el nombre del general Francisco Morales Bermdez como un hombre de consenso, quien adems segua jerrquicamente al general Velasco y haba negociado con los diferentes comandantes de las Fuerzas Armadas pero sin llegar an a acuerdos definitivos. Morales Bermdez aprovecha un viaje al sur del pas y desde la ciudad de Tacna se subleva, logrando la adhesin de los comandantes de las diferentes regiones militares. Al medioda del 29 de agosto de 1975 el general Velasco abandona palacio de Gobierno.

Inicialmente el desplazamiento del general Velasco de la presidencia de la Repblica no signific ningn cambio sustancial, lo que permiti al discurso oficial sealar que se trataba del cumplimiento de las normas internas de las Fuerzas Armadas, dado que el general Velasco ya no se hallaba en actividad. Se anunci asimismo la profundizacin de las reformas y el cumplimiento de la transferencia del poder al pueblo organizado. En ese sentido, la salida del general Velasco fue presentada como el inicio de una segunda fase de la revolucin peruana. Pero realmente, ante el adelanto de los planes por parte del general Morales Bermdez, las diferentes posiciones castrenses entraban a una nueva situacin frente al rumbo que deba tomar el gobierno. Inicialmente, el general Morales Bermdez mantuvo el discurso reformista radical, con el objetivo de no provocar las protestas del movimiento social ni producir giros abruptos. Se abran nuevas posibilidades de negociacin, tanto dentro como fuera de las Fuerzas Armadas; para iniciarla, el general Mo-

rales Bermdez mostr cierta apertura poltica hacia los sectores civiles, revocando las deportaciones dictadas a principios de agosto contra polticos y periodistas, a excepcin de Eudocio Ravines, quien morira en su exilio en Mxico, en 1979. Tambin se dio una relativa apertura a la prensa mediante la autorizacin de publicacin a revistas y semanarios polticos, que haran de este perodo una de los ms ricos en debate poltico y de mayor politizacin social. Entre ellos destacan, adems de la revista Caretas, Oiga, Equis X (de Ismael Fras), El Tiempo (de Alfonso Baella Tuesta), Opinin Libre (vinculado al diario La Prensa) y Marka (perteneciente a un conglomerado de partidos de izquierda). Sin embargo, los nuevos diarios, debido a la incertidumbre del curso poltico y a los elevados costos, funcionaron al ritmo de constantes clausuras y reaperturas. Morales Bermdez inici tambin el desplazamiento de los integrantes de la Misin, los colaboradores ms cercanos del general Velasco. La tendencia ms radical, la de los progresistas, mantendra su presencia en el gobierno durante un ao ms. Se dictaron asimismo medidas de radicaliza-

cin e impulso de la reforma agraria y de la propiedad social y, en un nuevo intento por institucionalizar el proceso de reformas, se crea el Frente de Defensa de la Revolucin Peruana (FDRP), encabezado por el dirigente campesino Avelino Mar. Finalmente, se nombr una comisin para la formulacin de un nuevo plan de gobierno que sera conocido como Plan Tpac Amaru, cuyas propuestas no pasaron de ser meras declaraciones retricas y formales. En su papel de mediador de las tendencias al interior de las Fuerzas Armadas, Morales Bermdez dict tambin medidas orientadas a favorecer a los sectores conservadores: hacia mediados de 1976, desplaz del gobierno a los progresistas, recort la estabilidad laboral, encarcel en la colonia penal de El Sepa a un importante grupo de asesores sindicales y flexibiliz el trato a los empresarios. Esto provoc un paro regional de la CGTP en Lima y el Callao el 29 de diciembre de 1975, el primero desde 1968.

Como se seal anteriormente, el general Morales Bermdez desplaz a los colaboradores ms cercanos del general Velasco. A fines de octubre de 1975 se pasa al retiro a los generales Jos Graham Hurtado, jefe del COAP, y Leonidas Rodrguez, jefe de la segunda regin militar. Si bien estos cambios se realizaron respetando las normas institucionales de las Fuerzas Armadas, favorecieron a los sectores conservadores, actitud reflejada en casos como el del general Luis Cisneros Vizquerra, nombrado jefe del SINAMOS en setiembre de 1975 y, posteriormente, ministro del Interior. Con nimo de reforzar una lnea institucional, el COAP es desplazado por el Consejo de Ministros en la formulacin de planes y proyectos de ley, y en la toma de decisiones polticas, que antes eran meramente formales; con ello adquirieron fuerza los sectores opuestos a cualquier profundizacin del proceso de reformas y que buscaban ms bien, un retroceso. Los asesores civiles del gobierno tambin fueron retirados de sus cargos. En setiembre es despedido Augusto Zimmermann del cargo de secretario de Prensa del presidente de la Repblica y en marzo de 1976 son despedidos los directores de los diarios expropiados dos aos atrs, la mayora de los cuales era de filiacin izquierdista. Esto produjo intentos de golpe de mano por parte de los sectores radiFrancisco Morales Bermdez sucedi a Juan Velasco Alvarado en la conduccin del gobierno militar, con lo que se dio inicio a la llamada Segunda Fase que signific la transicin hacia un gobierno civil.

cales al interior de las Fuerzas Armadas. En julio de 1976, el general Carlos Bobbio se subleva desde la Escuela Militar de Chorrillos, lo cual trajo como consecuencia los pases al retiro de los generales Jorge Fernndez Maldonado presidente del Consejo de Ministros, ministro de Guerra y comandante general del Ejrcito y Enrique Gallegos Venero. Segn Lynch, al parecer existieron conatos similares en diferentes puntos del pas, pero todos fueron debelados.

Todos los hechos sealan el giro poltico conservador del gobierno que lentamente desmantelaba las reformas, especialmente aquellas que beneficiaban directamente a los sectores populares. Por ello, parte fundamental de este giro ser la represin del movimiento sindical que protesta ante el recorte de sus derechos, especialmente los de estabilidad laboral, sindicalizacin y huelga. En abril de 1976 el gobierno declara en emergencia los sectores minero y

la gestin; dispuso que las nuevas empresas no se regiran por las leyes laborales an vigentes, por lo que muchas se declararon en quiebra; la reforma agraria fue prcticamente paralizada y la protesta social duramente reprimida. Esto gener la condena de los sectores sociales y polticos que inicialmente haban apoyado al gobierno y la izquierda radical seal que estas medidas desenmascaraban el verdadero rostro del gobierno. En diciembre de 1976, ste inicia un acercamiento a las fuerzas polticas existentes antes del golpe de 1968 y que podramos calificar como tradicionales: AP PPC, PAP PCP discriminando a los , , , partidos de la izquierda radical y a los sectores velasquistas. Ello se expres en la vuelta a la circulacin de algunas revistas polticas, cuyos directores llegaron a un acuerdo con Luis Cisneros Vizquerra, ministro del Interior: no atizar la lucha de clases, no apoyar la subversin ni atentar contra la unidad de las Fuerzas Armadas; ello implicaba aceptar de hecho la censura del gobierno. Mientras tanto, los generales velasquistas deportados meses atrs fueron impedidos de regresar al Per.

A pesar de una vigilada censura contra los medios de prensa, revistas de inspiracin izquierdista como Marka expresaban sus crticas hacia la conduccin econmica del gobierno militar, calificndola de antipopular y entregada al capital extranjero. Un buen ejemplo de esta ptica se puede apreciar en su portada del 27 de abril de 1978.

pesquero importantes productores de divisas para poder reprimir la protesta sindical en puertos y minas. Se producen huelgas entre los maestros y toma de las fbricas ubicadas en la carretera Central por sus trabajadores, amenazados con el despido. En julio de 1976, junto con el primer paquete de medidas econmicas, y ante la protesta popular, el gobierno decret el estado de emergencia a nivel nacional, suspendindose las garantas individuales y los derechos laborales; se clausuraron las revistas de oposicin y se deport a los generales velasquistas en retiro. Junto con el estado de emergencia se estableci el toque de queda, medidas que perduraron hasta julio de 1977, cuando fueron derogadas como resultado de un paro nacional. En este contexto el gobierno devolvi a los empresarios la flota pesquera estatizada; modific la ley de comunidad laboral, recortando los mecanismos de acceso de los trabajadores a la propiedad y a

Luis Cisneros Vizquerra, ministro del Interior, acord con los dueos de algunas revistas polticas que su circulacin estara permitida siempre y cuando no atentasen contra la llamada unidad de las Fuerzas Armadas.

Como primer objetivo econmico se deba resolver el problema financiero y de la balanza de pagos. Cualquier reestructuracin deba incluir el problema de la deuda externa, por lo que las instituciones del sistema financiero internacional especialmente el FMI tendran papel destacado en la elaboracin de la poltica econmica y en la aplicacin de los denominados paquetes de medidas, de carcter ortodoxo y orientados a que los costos sociales fueran pagados por los sectores de menos ingresos. Como ha sostenido Lynch, dichas medidas econmicas iban acompaadas de medidas de represin de la movilizacin social. Segn Iguiz, estas medidas correctivas comenzaron a aplicarse desde junio de 1975, cuando el general Francisco Morales Bermdez presida el Consejo de Ministros. Dichos paquetes tuvieron tres mecanismos definidos para resolver el problema de la balanza de pagos: la elevacin de los precios controlados, especialmente de la gasolina y de los productos de consumo popular; el control de las remuneraciones, mediante el establecimiento de topes y pequeos incrementos del Salario Mnimo Vital; y la devaluacin monetaria, mecanismos que regiran la poltica econmica en los 15 aos siguientes. Segn Lynch, el diagnstico que comienza a aparecer detrs de las medidas correctivas es el de un exceso de demanda, que deba ser restringida mediante la reduccin de la capacidad de compra de la poblacin y la disminucin del gasto pblico y de las importaciones que no estuvieran orientadas a favorecer a las empresas privadas. El gobierno militar asumi el diagnstico de los gremios empresariales pero no redujo el gasto pblico, ya que ello habra implicado reducir drsticamente la presencia del Estado en la economa, disminuir el gasto militar en un contexto de tensiones con Chile y no enfrentar el problema de la deuda externa. Como ya se seal anteriormente, el primer paquete de medidas se dict en junio de 1975. Las razones que se dieron incluan un desajuste en los precios de los productos controlados y no controlados; divergencias entre los precios internos y externos; el alza de los insumos, que afectaba la rentabilidad y la produccin de las empresas; la necesidad de evitar nuevos prstamos para garantizar los programas de inversin; una estructura de precios perjudicial; y que el incremento de sueldos y remuneraciones creara un dficit fiscal difcil de cubrir. Las medidas fueron: elevacin de los precios controlados, de los fiscalizados y de los no sujetos a estos re-

El primer ministro civil del gobierno militar fue Luis Bara Castaeda, en la cartera de Economa y Finanzas. Alent una serie de drsticas medidas como la devaluacin de la moneda, el ajuste de precios y el control en el alza de las remuneraciones. Sus medidas econmicas no tuvieron xito y renunci a su cargo en mayo de 1977.

gmenes; mantenimiento del precio de productos como el arroz, el azcar, kerosene domstico, gasolina de avin y otros; congelamiento hasta el 31 de diciembre de 1975 de los nuevos precios; reduccin de subsidios del gobierno; y reajustes leves en los sueldos y salarios. Dichas medidas apuntaban a no sacrificar el crecimiento, manteniendo importantes niveles de inversin pblica, pero a su vez tratando de elevar las tasas de rentabilidad y ganancia de las empresas. Como parte de la apertura poltica hacia los partidos polticos tradicionales y al empresariado, en setiembre de 1975 se nombr al primer ministro civil del gobierno militar, Luis Bara Castaeda, hecho significativo ya que se trataba del ministerio de Economa y Finanzas. Casi inmediatamente se anunci una medida complementaria al paquete econmico: la devaluacin de la moneda, elevando el tipo de cambio de 38,70 a 45 soles. Sin embargo, no se logr los resultados esperados, por lo que en enero de 1976 el ministro Bara anuncia un nuevo paquete de medidas con los mismos

mecanismos que el anterior: reduccin de subsidios y elevacin del precio de la gasolina y de los productos bsicos, disminuyendo la capacidad adquisitiva de las remuneraciones y el poder de negociacin del trabajador. Nuevamente aumentaron los precios de la gasolina y de los alimentos, as como levemente las remuneraciones. Los incrementos automticos de sueldos y salarios por negociacin colectiva quedaron suprimidos, al igual que las peticiones por condiciones de trabajo. Asimismo se declar nulo todo pacto o convenio que excediese los topes fijados, con el objetivo de evitar que los incrementos salariales gravaran a las empresas. Para fomentar las exportaciones se dispuso reintegros y exoneraciones a diversos impuestos y derechos aduaneros, modificando el sistema de Certificados de Reintegro Tributario a la Exportacin (CERTEX). Por ltimo, se restringi la base monetaria en trminos nominales y reales. A lo largo del ao se dictaron nuevas medidas, aunque stas se concentraron en junio. Se dieron incrementos de precios en productos que afectaban a las empresas pblicas. La poltica salarial apunt a la capacidad adquisitiva de las remuneraciones ms altas y a incrementos que no se trasladaban al Salario Mnimo Vital, haciendo ms precario el ingreso de los ms pobres. Tambin se postergaron por seis meses los topes a los convenios colectivos, para que no se produjeran aumentos. Como resultado de ello, entre 1975 y 1976, el subempleo se increment de 18,2% a 28,3% y se estanc el empleo en el sector moderno de la economa. En julio se devalu la moneda en un 44,4%, pasando de 45 a 65 soles. A partir de entonces se iniciaron las minidevaluaciones, con las cuales al final del ao el dlar costaba 69,40 soles. En cuanto a la poltica tributaria, se incrementaron los impuestos a las ventas de bienes y servicios (de 17 a 20%) y a los bienes de lujo (de 27 a 40%), as como el de la gasolina; este ltimo y los impuestos indirectos que paga la mayora

de la poblacin, se vuelven prioritarios al interior de la estructura tributaria, y se incrementaron de manera real en 10%. Los impuestos directos, es decir, a la renta, a la propiedad y a las exportaciones, disminuyeron en 15%. El gobierno, sin embargo, volvi a recurrir a la emisin monetaria en el ltimo trimestre del ao. Ante el fracaso de las medidas implementadas, el ministro Bara plantea un nuevo incremento a la gasolina para cubrir el dficit fiscal, a lo que el gobierno se opone; en mayo de 1977 renuncia a su cargo. Walter Piazza Tangis, un importante miembro de los gremios empresariales, asume en junio de 1977 el ministerio de Economa y Finanzas, con la promesa de tener libertad de decisin en las medidas econmicas. Los objetivos de su programa econmico eran recuperar la confianza de los empresarios en el gobierno, fomentar el ahorro interno, revisar los programas de inversin pblica y reducir el gasto pblico, entre otros. Para lograrlo plante las siguientes medidas: reducir drsticamente el gasto pblico, incrementar el precio de la gasolina en un 50%, reducir las importaciones del Estado, dar un leve incremento de remuneraciones y negociar un acuerdo con el FMI por un monto de 250 millones de dlares. Sin embargo, al no obtener el apoyo mayoritario del gabinete para disminuir el gasto militar, y al incrementarse la movilizacin social a lo largo del ao en contra de la poltica econmica, Piazza renuncia a principios de julio, cuando ya se anunciaban las coordinaciones para la realizacin de un paro nacional. Ante esta situacin, el gobierno endurece su posicin y nombra a un militar en el ministerio de Economa, el geneWalter Piazza Tangis sucedi a Luis Bara en la cartera de Economa y Finanzas. Miembro importante de la clase empresarial peruana, uno de sus principales objetivos era devolver a los empresarios la confianza en el gobierno militar. Sin embargo, discrepancias con el gabinete ministerial apresuraron su salida; su gestin dur escasas semanas.

ral Alcibades Senz Barsallo. Se produce el paro nacional del 19 de julio de 1977, que el gobierno reprimi violentamente; hecho a partir del cual el gobierno ya no tratara de cuidar su imagen, sobre todo en cuanto a medidas econmicas. El eje de su gestin se centrara en llegar a un acuerdo con el FMI, restablecindose las negociaciones en agosto. En octubre el gobierno firma una carta de intencin, luego de que el general Senz anunciara nuevas medidas de austeridad. En dicha carta, que deba aplicarse de octubre de 1977 a diciembre de 1979, se diagnostic el problema econmico como un exceso de Vista externa del Mercado Central de Lima durante el paro nacional del 19 de julio de 1977. Ante el evidente deterioro de la legitimidad del rgimen, ste convoc a demanda, producto del dficit fiscal. Frente a ello, el gobierno se elecciones para una Asamblea Constituyente, las que se realizaran en junio de 1978. comprometa a reducir el gasto fiscal de 8,5, a 3,3% en 1978 y a 2,3% en 1979; a ele- tes de su salida del ministerio de Economa y Finanvar el precio de la gasolina en 20% antes de enero zas, el general Senz Barsallo dict una serie de mede 1978; a incrementar el crdito de 29% a 32% pa- didas ya conocidas: una devaluacin de 15,4%; un ra 1978; a establecer una tasa de cambio libre; a res- incremento de 60% en el precio de la gasolina y de tringir los incrementos salariales al 10% (con un 40% en los productos bsicos; eliminacin de la maobjetivo de inflacin de 20% para 1978), ya que s- yora de subsidios; implementacin de nuevos imtos eran considerados culpables de la inflacin; a es- puestos; incremento en las tasas de inters; y reductablecer lmites al financiamiento externo de media- cin del gasto pblico. En este nuevo contexto, a inicios de mayo de no y largo plazo; y a reducir los controles a las importaciones. Dichas metas fueron consideradas por 1978, el gobierno llama nuevamente a un civil, Javier Silva Ruete, al ministerio especialistas como punitivas, de Economa. Como pieza funincumplibles e impuestas por damental de su propuesta ecoel FMI. Tal era el caso que en nmica, Silva Ruete nombr febrero de 1978 el mismo FMI presidente del directorio del critic al gobierno por la masiBCR a Manuel Moreyra; ambos va violacin de las metas acordirigieron la poltica econmidadas. El gobierno respondi ca hasta julio de 1980, inicindeclarando persona no grata dose un perodo de liberalizaa la representante del FMI, pecin y privatizacin de la ecoro continu golpeando los denoma, que consisti bsicarechos laborales y los ingresos mente en devolver la toma de de los trabajadores. En enero de 1978 se volvi a prorrogar la vigencia de las negociacioJavier Silva Ruete asumi la cartera nes colectivas por 18 meses y de Economa y Finanzas en mayo de 1978, nombrando como presidente en marzo de 1978 se ampli el del Banco Central de Reserva a perodo de prueba, condicin Manuel Moreyra Loredo. Su gestin previa para obtener la estabilituvo relativo xito, permaneciendo dad laboral, de tres meses a hasta el final del gobierno militar en julio de 1980. tres aos. En mayo, poco an-

decisiones a los empresarios en desmedro de los derechos laborales. Las medidas dictadas tuvieron un relativo xito, ya que permitieron estabilizar la crisis, mas no sortearla. Parte de este relativo xito se debi a un contexto favorable: el inicio de la transicin democrtica, la derrota de la movilizacin social, la entrada en operaciones de grandes proyectos de inversin minera y petrolera iniciados durante el gobierno del general Velasco y una mejora en los precios de nuestros productos de exportacin. La respuesta de la movilizacin social a las medidas del general Senz recin se sinti los das 22 y 23 de mayo con un nuevo paro nacional que remeci el pas. En ese entonces ya se haba establecido el nuevo equipo econmico y la medida de protesta no modific los rumbos de la poltica econmica del gobierno. El 18 de junio se realizaron las elecciones para representantes a la Asamblea Constituyente. Inicialmente se afianzaron las medidas econmicas dictadas en mayo, se inici una reduccin drstica del gasto fiscal y se busc sanear el sector externo para garantizar el pago de la deuda externa; ms adelante, se dictaron nuevas medidas de contrarreforma y se liberaron prcticamente todas las importaciones.

Ya en febrero de 1977, con la presentacin del denominado Plan Tpac Amaru y con su acercamiento a los partidos, los militares estaban estudiando las posibles vas para una transferencia poltica del gobierno a los civiles y, en ese contexto, deban enfrentar tres problemas fundamentales paralelos: las discrepancias al interior de las Fuerzas Armadas, la crisis econmica y la movilizacin social. Los partidos polticos y los gremios empresariales exigan claridad en cuanto a la forma y al cronograma de la transferencia. En mayo de 1977 el gobierno convoca a conversaciones separadas a los partidos polticos que consideraba interlocutores vlidos, para conocer sus opiniones al respecto: AP el , PPC, el PAP y el PC, este ltimo por su influencia sindical; estas iniciales conversaciones no tuvieron resultados concretos. Para el gobierno el problema inmediato era estabilizar la crisis econmica y enfrentar la creciente movilizacin social, que haba aumentado notablemente desde la implementacin de las primeras medidas en julio de 1975. Esto llev a los diversos sectores laborales y a los partidos de la izquierda radical a coordinar una medida de envergadura como respuesta al gobierno. Las coor-

dinaciones fueron largas y tediosas debido al fraccionamiento poltico de las fuerzas de oposicin que influan en la organizacin sindical y popular, especialmente de la izquierda radical con constantes luchas por imponerse unas sobre otras. Los grupos prochinos, trotskistas y de la Nueva Izquierda competan con el PC prosovitico que diriga la CGTP por el control de los sindicatos; sin contar con la CTP aprista, las organizaciones sindicales y populares influenciadas por los velasquistas y otros grupos menores. Finalmente, el 14 de julio, 23 organizaciones sindicales se agrupan en un Comando Unitario de Lucha (CUL) que convoc a un paro nacional de 24 horas para el da 19. El comunicado del CUL planteaba las siguientes reivindicaciones: aumento general de sueldos y salarios de acuerdo con el alza del costo de vida; oposicin al programa econmico del ministro Piazza; congelamiento de los precios de primera necesidad; vigencia de la estabilidad laboral y de los convenios colectivos sin topes ni recortes; reposicin de los trabajadores despedidos, libertad de los detenidos y regreso de los deportados por razones sindicales y sociales; plenas libertades polticas, levantamiento de la ley de emergencia y el toque de queda; y solucin a gremios en conflicto: pesquero, agrario, universitario. El paro nacional, el primero en la historia sindical peruana, fue acatado mayoritariamente en casi todo el pas, establecindose un patrn nuevo de protesta social: la identificacin de los trabajadores con la poblacin. No slo pararon los sindicatos, tanto en la ciudad como el campo, sino tambin protestaron los asentamientos humanos y los barrios, que se movilizaron de los conos hacia el centro de Lima para converger con los sindicatos. Para los partidos de la izquierda radical, la insurreccin revolucionaria de las masas y la toma del poder poltico estaban a la vuelta de la esquina, lo cual se vera reflejado en los debates a su interior. Ante la contundencia del paro, el gobierno autoriz a las empresas tanto pblicas como privadas a despedir a todos los dirigentes sindicales que hubiesen participado en l; as se despidi a alrededor de 5 mil trabajadores en todo el pas con el objetivo de descabezar al movimiento sindical. Pero el gobierno tambin tom conciencia de que su tiempo poltico se agotaba; a pesar de que no se realiz ninguna de las reivindicaciones planteadas por el CUL, era evidente el grado de deterioro poltico del gobierno frente a la poblacin. El 28 de julio se anunci la convocatoria a elecciones para elegir repre-

sentantes a una Asamblea Constituyente que funcionara durante un ao, luego de lo cual se convocara a elecciones generales. Estas dos medidas le daran un respiro al gobierno, ya que redujeron la beligerancia de los partidos polticos y del movimiento social. Por un lado gan tiempo para negociar los trminos de la transferencia abriendo un espacio nuevo de confrontacin poltica y, por otro, logr mayor tranquilidad para la aplicacin del programa econmico. A pesar de que los paros y huelgas continuaran a lo largo del ao, no ser hasta los das 22 y 23 de febrero de 1978 que se producir una nueva medida que paralizara al pas, pero sin la beligerancia del paro de julio. Tampoco esta vez acept el gobierno ninguna de las reivindicaciones del pliego nacional. Sin embargo, tanto por la presin de la movilizacin social como por la necesidad de crear mnimas condiciones electorales, el gobierno levanta el estado de emergencia y el toque de queda a inicios del mes de agosto. En setiembre de ese ao vuelven a circular las revistas clausuradas un ao atrs y a fines de octubre se formaliza la convocatoria a elecciones para la Asamblea Constituyente, sealndose que uno de sus objetivos era institucionalizar las reformas implementadas a lo largo del gobierno militar. Esto fue considerado por los partidos polticos convocados a negociar la transferencia como una injerencia del gobierno en las futuras decisiones de la Asamblea Constituyente, ya que ellos estaban

ms bien predispuestos a desmantelar tales reformas. La izquierda, en cambio, se opuso a las elecciones por cuestiones ideolgicas, al considerarlas como un espacio vedado para la accin poltica revolucionaria; sin embargo, la mayora de sus representantes participara en ellas. Asimismo el decreto estableci los requisitos para los votantes: peruanos alfabetos mayores de 18 aos. Los candidatos podan postular tanto por listas de partidos polticos como de organizaciones gremiales. Como ha anotado Lynch, esta ltima figura buscaba todava combinar el postulado de la transferencia del poder al pueblo organizado con los mecanismos electorales tradicionales. Ms adelante, la nueva Constitucin anulara la inclusin de las reformas y el mecanismo de postulacin va organizaciones gremiales. Adems se cambi el postulado de transferencia del poder al pueblo organizado por transferencia del poder a la civilidad y, para garantizar dicho viraje, el SINAMOS fue disuelto. Para la organizacin, implementacin y vigilancia de las elecciones se convoc al Jurado Nacional de Elecciones existente hacia octubre de 1968 cuyas funciones haban sido interrumpidas por el golpe militar. En la navidad de 1977 fallece el general Juan Velasco Alvarado, a quien se le tributaron honores de jefe de Estado y cuyo cortejo fnebre fue acompaado por una multitudinaria manifestacin popular. Con su muerte, el velasquismo quedaba en manos de sus antiguos colaboradores.

El impacto del golpe de 1968 en el sistema de partidos que rigi la vida poltica desde 1956, afect sobre todo a aquellos que no tenan relaciones orgnicas con las organizaciones sindicales y populares, como AP el PPC, la DC, el MDP y la UNO. El , PAP y el PC, a pesar de su paulatina prdida de influencia social, mantuvieron su presencia poltica tanto de oposicin como de apoyo al gobierno militar. Los partidos polticos de la Nueva Izquierda tu-

vieron por su lado un inusitado crecimiento tanto a nivel orgnico como en presencia social, aunque debilitados por el constante fraccionamiento poltico y las divisiones ideolgicas; seran el PAP y el conjunto de los partidos de izquierda los que mantendran una vida poltica activa. Los partidos en su mayora se movan en los espacios polticos propios de la institucionalidad estatal (Parlamento, ministerios, procesos electorales) y fueron llamados partidos tradicionales por su falta de vnculos orgnicos con la sociedad y, en especial, con los sectores populares. En cambio los partidos que consideraban

que la poltica pasaba tambin por mltiples espacios sociales (sindicatos, universidades, organizaciones barriales, prensa), mantuvieron su actividad poltica y hasta crecieron al interior del movimiento social, mientras los otros languidecan. Sin embargo, aun en el caso del PAP y de la izquierda radical, la mayora de los nuevos dirigentes polticos que surgieron al lado de los antiguos lderes partidarios e intervinieron en los sucesivos procesos electorales, provena de las universidades. Los partidos tradicionales, al ser elegidos como interlocutores para la realizacin de la transferencia de gobierno, volvieron a tener cierta vitalidad y, gracias a su larga experiencia poltica, presencia electoral. La convocatoria llevara a diferentes actitudes: Accin Popular plante la realizacin de elecciones generales inmediatas y posteriormente de elecciones a la Asamblea Constituyente, como en 1931, procedimiento que como se demostr despus era inadecuado; finalmente, no particip. La izquierda radical, si bien rechaz la convocatoria a elecciones, comenz a agruparse en frentes polticos. Los dems aceptaron participar con mayores o menores reparos.

Ya hemos sealado que en este contexto se produjo la entrada de un nuevo equipo econmico encabezado por Javier Silva Ruete y Manuel Moreyra. La poltica que se continu aplicando produjo una nueva respuesta de la movilizacin social que reali-

z un paro nacional los das 22 y 23 de febrero de 1978, apoyado por un nmero de trabajadores cuatro veces mayor al de julio de 1977, repitindose algunos patrones de movilizacin y protesta social: convocatoria amplia, movilizaciones regionales previas y protestas callejeras conjuntas entre los sindicatos y los barrios. Pero la plataforma de lucha era bsicamente la misma del ao anterior, y el gobierno no dio marcha atrs. Su respuesta fue restablecer el estado de emergencia y el toque de queda; cerrar las revistas y los espacios polticos en la radio y la televisin; ordenar la deportacin de 16 dirigentes sindicales y polticos de izquierda, de generales velasquistas en retiro y del director de la revista El Tiempo. Asimismo, se postergaron las elecciones por dos semanas, con la advertencia de que stas slo seran posibles en un ambiente de paz social. En este contexto se conformaron e inscribieron las listas de candidatos a la Asamblea Constituyente. Trece de los dirigentes de izquierda deportados aparecieron en las listas y los velasquistas se agruparon en el Partido Socialista Revolucionario (PSR). Finalmente, las elecciones se realizaron el 18 de junio de 1978, utilizando como mecanismos electorales el distrito electoral nico, la lista incompleta, la cifra repartidora y el voto preferencial para elegir a 100 representantes. Los partidos que participaron con sus candidatos en cabeza de lista, fueron los siguientes: Partido Comunista Peruano (PCP) con Jorge del Prado, Partido Aprista Peruano (PAP) con Vctor Ral Haya de la Torre, Partido Popular Cristiano (PPC) con Luis Bedoya Reyes, Frente Nacional de Trabajadores y Campesinos (FRENATRACA) con Roger Cceres, Accin Revolucionaria Socialista (ARS) con Mario Villarn, Unidad Democrtica y Popular (UDP) con Javier Diez Canseco, Partido Socialista Revolucionario (PSR) con Leonidas Rodrguez Figueroa, Movimiento Democrtico Peruano (MDP) con Javier Ortiz de Zevallos, Unin Nacional

Una mesa electoral durante los comicios para Asamblea Constituyente, en junio de 1978. En este proceso intervinieron no menos de doce agrupaciones polticas, incluyendo los partidos de izquierda, a pesar de su oposicin inicial. Accin Popular, el partido de Fernando Belaunde Terry, se abstuvo de participar.

Odrista (UNO) con Julio de la Piedra, Democracia Cristiana (DC) con Hctor Cornejo Chvez, el Frente Obrero Campesino Estudiantil y Popular (FOCEP) con Hugo Blanco y el Partido Democrtico Reformista (PDR). Los resultados oficiales fueron los siguientes: PAP 1 241 , 174 votos (37 representantes); PPC, 835 294 votos (25); FOCEP 433 413 votos (12); PSR, , 232 520 votos (6); PCP 207 612 , votos (6); UDP, 160 741 votos (4); FRENATRACA, 135 552 votos (4); PDC, 83 075 votos (2); UNO, 74 137 votos (2); MDP 68 , 619 votos (2); ARS, 20 164 votos (0); PDR, 19 524 votos (0). En El candidato ms votado para la Asamblea Constituyente fue Vctor Ral Haya de la Torre. El histrico lder del APRA se convirti as en el presidente de la Asamblea cuanto al voto preferencial, los Constituyente que redactara la Carta Poltica de 1979, por lo que le correspondi ms votados fueron: Vctor Ral presidirla. En la imagen, Haya de la Torre en el hemiciclo del congreso durante la Haya de la Torre, 1 038 516 voinstalacin de dicha Asamblea. tos; Luis Bedoya Reyes, 644 131 votos; Hugo Blanco Galds, 268 885 votos; Leoni- una tribuna para denunciar al gobierno y a los pardas Rodrguez Figueroa, 169 772 votos; Jorge del tidos polticos tradicionales. La votacin de los Prado, 150 960 votos; Genaro Ledesma Izquieta, 76 partidos vinculados al gobierno de Velasco (PC, DC, PSR) expresa que pese a las medidas de contra327 votos; Roger Cceres Velsquez, 55 336 votos. Como conclusin se puede sealar que la victo- rreforma, el proceso reformista tena an fuerte preria del PAP fue producto de su larga trayectoria his- sencia poltica y social. Los partidos del orden oli, trica, de su mejor cohesin organizativa y de su grquico (MDP UNO) estaban en agona. an importante presencia en el movimiento social. A ello habra que sumar sus exitosas relaciones con LAS RELACIONES DE LA ASAMBLEA CON el gobierno, especialmente con el general Morales LA DICTADURA Bermdez, que lo presentaban como carta de reEl primer problema a resolver, luego de publicacambio lgico. La votacin del PPC, expresin del voto conservador, se vio beneficiada por la absten- dos los resultados oficiales, era establecer claramencin de AP ya que el PPC nunca pas de represen- te las funciones de la Asamblea Constituyente. Si , tar a los sectores medios altos y altos de Lima. El ca- bien la convocatoria circunscriba su tarea a la elaso ms saltante fue el de la Izquierda que, pese a su boracin de la nueva Constitucin, los acuerdos pofragmentacin poltica, rond el tercio de votos lticos entre el gobierno y los partidos que servan convirtindose en una nueva fuerza electoral. Su al- de interlocutores sobre este punto fueron ambiguos. ta votacin expresaba su influencia en el movimien- Haya de la Torre, el candidato ms votado, asume la to social y el desarrollo poltico alcanzado durante presidencia de las juntas preparatorias y, luego de la la implementacin del proceso de reformas. Por ello instalacin de la mesa directiva, es elegido por mano es extrao que los dos dirigentes de izquierda yora como presidente de la Asamblea. En su disms votados fuesen Hugo Blanco y Genaro Ledes- curso de iniciacin de los trabajos, el 28 de julio de ma, dos lderes vinculados al movimiento campesi- 1978, Haya de la Torre declar que la Asamblea deno en su confrontacin con la oligarqua. Pero la iz- ba ser el primer poder del Estado, aunque sin quierda no supo sacar correctas enseanzas de esto, cuestionar directamente la presencia de los militaya que mantendra la fragmentacin poltica e ideo- res en el gobierno. Con ello buscaba no slo legitilgica como caracterstica central; considerando, mar la existencia del gobierno militar, pero tambin adems, a la Asamblea Constituyente slo como declarar la independencia formal de la Asamblea

el MDP y la UNO, tomara el control efectivo del trabajo de la Asamblea, y el gobierno militar se ocupara de la situacin interna del pas. La mayora de la Asamblea se desvincul prcticamente de la movilizacin social mientras que la izquierda radical no se frente al mismo. La izquierda radical presentara preocup tanto del debate constitucional como de una mocin para que adems de las tareas constitu- la movilizacin social, realizando constantes deyentes, la Asamblea asumiera funciones legislativas nuncias y utilizando su inmunidad para interceder en la solucin de las demandas populares, la cual no por los gremios en conflicto. prosper. Aun as, la Asamblea se convirti en caja Los constituyentes se dividieron en comisiones. de resonancia de la protesta social, lo cual puso en En la principal, presidida por Luis Alberto Snpeligro su continuidad. Para garantizarla, en medio chez, se concentr la mayor parte del debate, que de la discusin sobre el reglamento interno de la se inicia en abril de 1979 hasta mediados de julio, Asamblea, el gobierno y los dos partidos con mayor cuando la Constitucin es terminada. Durante la votacin (el PAP y el PPC) llegaron a un acuerdo es- mayor parte de este proceso Haya de la Torre no estableciendo que la Asamblea se circunscribira a sus tuvo directamente vinculado al debate constituciotareas constituyentes sin cuestionar al gobierno, el nal, ya que debido a su edad enferm gravemente y cual no intervendra en los trabajos de la Asamblea fue trasladado a Houston en los Estados Unidos. A y cumplira con realizar las elecciones generales en su regreso, aunque no pudo seguir presidiendo la 1980. As, la mayora PAP-PPC, a la que se sumaron Asamblea, firm la nueva Constitucin antes de morir. sta fue enviada a Morales Bermdez para su promulgacin, pero fue devuelta por establecer la aplicacin inmediata de la Constitucin y, por ende, adelantar la transferencia del gobierno. La Asamblea por unanimidad, quiz la nica, rechaz tales observaciones. En la prctica dicho conflicto qued postergado, ya que la Constitucin entrara en vigencia recin el 28 de julio de 1980. A lo largo del ao de trabajo de la Asamblea la movilizacin social se agudiza. Los maestros agrupados en el Sindicato nico de Trabajadores de la Educacin Peruana (SUTEP) realizaron una huelga de tres meses, entre mayo y julio de 1978. Tambin los empleados Las huelgas de los maestros agrupados en el SUTEP fueron una de las pblicos se movilizaron frente a los mayores protestas que sufriera el gobierno militar, sobre todo en sus ltimos dos aos. En la imagen, una manifestacin del SUTEP de agosto de 1979. anuncios de despido como manera de

reducir el gasto pblico, y en setiembre fundaron la Confederacin Intersectorial de Trabajadores Estatales (CITE). A ellos se sumaron los trabajadores bancarios y los del sector Salud. La movilizacin social ms importante fue la de los trabajadores mineros, quienes realizaron marchas de sacrificio hacia Lima acompaados de sus familias. El centro de Lima se convirti en escenario constante de enfrentamientos, manifestaciones y ollas comunes. Todas las protestas fueron reprimidas violentamente por el gobierno, ante la indiferencia de la mayora de la Asamblea Constituyente. El ao 1978 se convirti en el ao con mayor nmero de horas-hombre perdidas durante toda la dcada.

electoral. Luego, su cadver fue trasladado por tierra, en un largo y ltimo peregrinaje, a la ciudad de Trujillo donde fue enterrado. Sus partidarios lucharan por el control del PAP, que entr en su crisis ms importante hasta entonces. Eudocio Ravines, uno de los personajes ms interesantes y controvertidos de nuestra historia poltica, muri como un paria en Mxico, exiliado cuando nadie lo era en el Per. Condenado y odiado por la izquierda, a la que dedic su juventud y parte de su madurez; olvidado y hecho a un lado por aquellos que aprovecharon la experiencia de sus aos de comunista para sostener un orden injusto, su vida ha sido distorsionada, especialmente por la historia oficial del PCP. Sirvi fielmente a la revolu-

Con la promulgacin de la nueva Constitucin, con un electorado representado en ms de un 30% por nuevas fuerzas polticas y con la experiencia de casi una dcada de transformaciones estructurales, si alguien so con la restauracin del rgimen existente antes de 1968 lo hizo en vano. Expresin final de esa era fue la muerte de tres importantes personajes que sostuvieron el orden oligrquico durante los ltimos 12 aos de su existencia: Pedro Beltrn, Vctor Ral Haya de la Torre y Eudocio Ravines, fallecidos todos ellos en 1979. Un cuarto personaje, el general Manuel A. Odra, ya haba muerto aos antes. Pedro Beltrn falleci en el mes de febrero al regresar de los Estados Unidos. Fue velado en la iglesia de San Marcelo y en el local del diario La Prensa. Beltrn represent el pensamiento econmico liberal moderno, aunque en el campo poltico estuvo ms cerca del civilismo clsico. Queda pendiente el estudio de su vida y obra para la comprensin de nuestra historia poltica y econmica contempornea. Haya morira el 2 de agosto de 1979 en su casa, la Quinta Villa Mercedes. Sus restos fueron velados en el local de la Casa del Pueblo, en el Congreso y en la catedral, recibiendo honores de jefe de Estado, cargo al cual no accedi en vida ni por va revolucionaria ni por va

Eudocio Ravines, controvertida figura pblica peruana. Milit y fue dirigente del Partido Comunista Peruano, renunciando posteriormente y convirtindose en un furibundo anticomunista. Su polmica trayectoria no ha permitido todava un anlisis sereno de su paso por la poltica peruana.

cin de la que fue ejecutor y tambin vctima, y luego a la oligarqua. El estudio de su vida, una vida trgica y llena de contradicciones, debe realizarse no slo por su importancia en la evolucin de nuestra historia poltica sino porque nadie merece un olvido tan mezquino de los sectores a los cuales apoy, aunque stos hayan estado en bandos completamente opuestos.

Segn Marcial Rubio y Enrique Bernales, la Constitucin, en cuanto establece la funcionalidad del Estado y las reglas bsicas de la sociedad, no resulta necesariamente del consenso de los diversos sectores de sta, sino ms bien de los componentes de la Asamblea Constituyente, quienes establecen sus parmetros. En ese sentido, el modelo de socie-

dad resultante se expresa a travs de tres ordenamientos: el econmico, el poltico y el de los derechos ciudadanos. Conforme a este criterio Rubio y Bernales resean la esencia de la Constitucin de 1979. a) El sistema econmico. El tratamiento normativo era extenso aunque ello no signific un cambio fundamental en relacin a lo que contena en esta materia la Constitucin de 1933. La Asamblea Constituyente precis varias instituciones que existan tcitamente en la Constitucin anterior e incorpor otras tomadas de la modernizacin operada en la sociedad peruana en las dcadas precedentes, adaptndolas al modelo de 1933. Articuladas por un concepto tradicional de propiedad inviolable y de carcter privado, las reglas bsicas del sistema econmico eran la economa social de mercado, el pluralismo empresarial y la libertad de comercio e industria. En dicha constitucin se recogieron las transformaciones ocurridas en las dcadas anteriores, pero bajo una normatividad ambigua entre un rgimen liberal y un rgimen donde el Estado cumpla un importante rol empresarial y de regulacin de las relaciones sociales, tendencia que se vena dando desde la dcada del 60. Ello se pudo ver en los siguientes casos: La libre capacidad de las empresas qued encuadrada dentro de los procedimientos de autorizacin, como la exigencia de requisitos de constitucin empresarial o las oportunidades de inversin en campos sealados como prioritarios y no prioritarios. En otras palabras, se contraponan dos principios que no funcionan armoniosamente juntos: la libertad de industria y comercio, y el sistema de planificacin. Bajo control o fiscalizacin del Estado se reconoci toda una gama de formas asociativas autogestionarias, como cooperativas o empresas de propie-

La constitucin de 1979 reconoca como modelo econmico la llamada economa social de mercado, segn la cual ste acta como centro de regulacin de las decisiones econmicas y el Estado se ocupa de asegurar la libre competencia y prestar ayuda a los individuos marginados de sus beneficios.

dad social. Sin embargo, la Constitucin se limit a sealar que el Estado las estimula y las ampara. Igual ocurri con los mecanismos de participacin de los trabajadores en la propiedad, gestin y beneficios econmicos, especialmente las comunidades laborales, en donde la Constitucin limit el acceso a la propiedad a las empresas cuya naturaleza no lo impide. Con ello se dej este derecho en suspenso. La expropiacin se restringi y la nacionalizacin, que apareca en la Constitucin de 1933, no fue normada expresamente. Con ello se disminuyeron las posibilidades de regulacin e intervencin del Estado en la vida econmica. La explotacin de los recursos naturales y el comercio exterior, que fueron reservados en su mayor parte para el Estado por su importancia en la propiedad de las divisas, no fueron del todo considerados en la Constitucin: se permiti concesiones que otorgaban un derecho real en la minera y propiedad particular sobre tierras de la selva; por otro lado, se rompi el monopolio de la comercializacin exterior. En cuanto a la propiedad agraria, si bien se mantuvo el principio de que la tierra debe ser conducida por el propietario directamente y se reconocieron las formas individuales y asociativas de conduccin empresarial, las normas fueron confusas para definir la conduccin directa, lo cual abri las posibilidades de que se impusieran en el campo las sociedades de capitales. En resumen, en trminos de propiedad, la Constitucin de 1979 recogi las transformaciones operadas en aos anteriores, pero con una normatividad ambigua favorable a cambios de carcter liberal. La utilizacin de la propiedad en armona con el inters social es un concepto abstracto de varios posibles significados. Dichas contradicciones apareceran bajo los gobiernos de Belaunde (con su poltica de liberalizacin y privatizacin) y de Alan Garca (con la estatizacin de la banca y la anulacin de los contratos petroleros de la Belco). En ambos gobiernos hubo posiciones discrepantes sobre la interpretacin de la Constitucin en la aplicacin de dichas polticas. La libertad de industria y comercio se convirti as en garante del sistema, pero enfrentada a las posibilidades y necesidades del control estatal. b) El sistema poltico. El sistema poltico era el de la democracia representativa. El presidente y los miembros del Congreso seran elegidos cada cinco aos, ejerciendo el gobierno con plena libertad de accin frente al pueblo, desde el punto de vista de

las normas establecidas en la Constitucin. No eran responsables por sus opiniones o acciones en el ejercicio de sus cargos; no podan ser destituidos por ninguna razn poltica (salvo por comisin de delito, con formulacin de un antejuicio poltico y la suspensin en el ejercicio de la funcin); y no existan mecanismos de democracia directa para que el pueblo pudiera intervenir en las decisiones entre eleccin y eleccin. Tampoco se previ la institucionalizacin de ningn organismo que, mediante representacin de ciudadanos, pudiera intervenir dictaminando o ejerciendo el derecho de iniciativa en materia legislativa o las renovaciones peridicas parciales del rgano legislativo. De esta manera, el sistema poltico era representativo en su variante ms clsica, restringiendo sustancialmente las formas de participacin popular a las elecciones quinquenales. No es que se hubiera propugnado un sistema democrtico ms abierto. Fue una decisin consciente y voluntaria de mantener en lo sustancial el mismo mecanismo y el mismo sistema poltico de la Constitucin de 1933. Hubo propuestas que buscaron enriquecer el modelo, como el referndum ratificatorio de legislacin y decisiones polticas trascendentales, o el otorgamiento de participacin institucionalizada a las organizaciones sociales en la tarea legislativa, como agentes dictaminadores y propulsores de legislacin; sin embargo, se opt por restringir estas atribuciones a los elegidos para ocupar cargos de gobierno, debido al temor a las organizaciones sindicales y populares influenciadas por la izquierda en una coyuntura de fuerte confrontacin social. La reduccin al mnimo de la democracia representativa se convirti as en un instrumento de elitizacin del poder, en manos de representantes con nula responsabilidad frente a sus electores hasta los siguientes comicios. Ello facilitaba el control de las mayoras nacionales, en la medida que las decisiones gubernamentales se hacan en virtud del mandato popular, pero tomndolo como forma, no como contenido. Hay que reconocer, sin embargo, dos modificaciones positivas: el otorgamiento del voto a los analfabetos y la eliminacin de las restricciones a la existencia de los partidos polticos. En la estructuracin de los poderes del Estado se innov ms en cuanto al Ejecutivo que al Legislativo. A diferencia de la Constitucin de 1933, hubo un reforzamiento de las atribuciones del primero frente al segundo. En primer lugar, se mantuvo la censura ministerial, pero se instituy la posibilidad

nos, que desgraciadade la disolucin de la mente fueron violados Cmara de Diputados sistemticamente duen caso de censura de rante la dcada del 80, tres gabinetes; se trataentre otras razones ba, pues, de una disoporque, a pesar de su lucin parcial, en sitratamiento conceptuaciones excepcionatual, se establecieron les. En segundo lugar, normas especiales que se otorg al presidente redujeron estos benefila posibilidad de ejercios, especialmente en cer el veto legislativo, los aspectos polticos. que no tena en la Entre dichos artcuConstitucin anterior, los se encontraba, en y la delegacin de atriprimer lugar, el que esbuciones legislativas, tableca la posibilidad aplicada con anterioriLa Carta Poltica de 1979 en su primer artculo subrayaba a la dad aunque sin tener persona humana como el fin supremo de la sociedad y del Estado. de que las autoridades una norma expresa. En A la vez ensayaba una larga enumeracin de los derechos bsicos pudieran detener prede la persona en un listado que no estaba cerrado a la sancin judicialmente hasta tercer lugar, se otorg normativa o al reconocimiento de nuevos derechos. por quince das a los al presidente mayor sospechosos de terropoder en materia presupuestal, lo cual le permiti una mayor capacidad rismo, espionaje o trfico ilicto de drogas; en sede implementar sus polticas. En cuanto al poder gundo lugar, se restringi la defensa a travs del haJudicial, se mantuvo casi la misma organizacin es- beas corpus; en tercer lugar, se normaron las exceptablecida en la Constitucin anterior, incluyendo el ciones en lo referente a la inviolabilidad del domicinombramiento de los magistrados por los poderes lio, sealando que la autoridad o cualquier persona polticos, lo cual le quitaba independencia; y se res- podra ingresar a un domicilio sin permiso del que tableci el ministerio Pblico por mandato consti- lo habitaba y sin orden judicial, en caso de flagrantucional al interior de la administracin de justicia te delito o de peligro inminente de su perpetray la defensa de los derechos. Como conclusin, los cin. Como la excepcin quedaba a criterio de autores sealan que pese a las modificaciones he- quien ingresaba al domicilio y la causa que lo perchas dadas las caractersticas sealadas lneas arri- mita no era slo el delito, sino el peligro inminenba se dejaba abierta la posibilidad de una dictadu- te de que existiera, se abra la posibilidad del allara legal. A todo esto habra que agregar el estableci- namiento clandestino; lo cual ocurri constantemiento de la separacin de Iglesia y Estado, y la ple- mente, en contra de dirigentes polticos y sindicales; en cuarto lugar, la libertad de reunin se sujet na libertad de cultos. c) Los derechos constitucionales. A diferencia de a autorizacin por motivos de seguridad, que si la Constitucin de 1933, la de 1979 era extensa y bien en abstracto es una disposicin razonable, en explcita en estas materias, incorporando en su tex- lo concreto puede ser materia de indebida extento una amplia gama de derechos. En adicin a las sin. En lo que se refiere a la proteccin de los delibertades clsicas (personal, de reunin, de expre- rechos constitucionales hubo un avance significatisin, de trnsito, inviolabilidad del domicilio) y a vo: el habeas corpus, el amparo, la inconstitucionaotros derechos sociales ya tradicionales (seguridad, lidad de leyes y decretos, as como otras normas cobertura de riesgos, proteccin de minusvlidos), complementarias, que brindaban mayores oportuaadi importantes normas sobre derechos del tra- nidades de defensa judicial. Tambin se cre el Tribajador a la educacin, a la ciencia y la cultura, as bunal de Garantas Constitucionales que, directa e como un tratamiento moderno a la familia. Inclusi- indirectamente, era controlado por los poderes del ve, se consider que la declaracin de derechos en Estado, los cuales tambin elegan a sus miembros. el texto no era taxativa, sino que stos estaban am- Finalmente, se establecieron dos figuras para los reparados constitucionalmente. Se haba realizado gmenes de excepcin: el estado de emergencia, que una buena tarea de recopilacin, sntesis y declara- suspenda las garantas por sesenta das, prorrogacin de los principales avances en derechos huma- bles, con mencin expresa de que las Fuerzas Arma-

Para las elecciones generales de mayo de 1980, se presentaron en total 15 candidaturas: Fernando Belaunde Terry (AP), Armando Villanueva del Campo (PAP), Luis Bedoya Reyes (PPC), Hugo Blanco Galds Mitin del cierre de campaa de Accin Popular en mayo de 1980. Fernando Belaunde (Partido Revolucionario de los Terry alcanz con este mitin la mayor convocatoria de toda la campaa electoral en un apoyo que sera reafirmado en las urnas el domingo 18 de mayo, da de las Trabajadores, PRT), Genaro Leelecciones generales. desma Izquieta (FOCEP), Horacio Zevallos Gmez (Unin de Izquierda Revolucionaria, UNIR), general Leonidas loma (PS), Alejandro Tudela Garland (MDP), CarRodrguez Figueroa (Unidad de Izquierda, UI: PC y los Carrillo Smith (UNO), y Waldo Fernndez DuPSR), Gustavo Mohme Llona (Accin Poltica So- rn del Movimiento Popular de Accin de Integracialista, APS), Roger Cceres Velsquez (FNTC), cin Social (PAIS). Estas candidaturas expresaban el Carlos Malpica Silva Santisteban (UDP), general Ja- grado de fragmentacin poltica y de crisis de reprevier Tantalen Vanini (OPRP), Luciano Castillo Co- sentacin, resultado de la incapacidad para establecer un nuevo orden formalmente democrtico luego de la desaparicin del rgimen oligrquico, y que naca con pies de barro. La crisis se expres en la incapacidad de formar slidos frentes polticos entre partidos afines ideolgicamente; slo se lograron alianzas electorales endebles y, en casos de partidos como el PAP luchas internas por su control. , En el caso del PAP luego de la muerte de Haya , de la Torre se inici la pugna por la sucesin, en la que por momentos hubo abiertos enfrentamientos fsicos, como la golpiza que le propinaron a Luis Alberto Snchez en ese entonces de 80 aos durante el Congreso Nacional del PAP realizado en Trujillo a comienzos de 1980 para resolver los problemas internos y de la sucesin. El debate sobre la direccin del partido manifest dos grandes tendencias: la primera encabezada por Luis Alberto Snchez, Ramiro Prial y Andrs Townsend Ezcurra representaba a los conservadores y anticomunistas; la seArmando Villanueva del Campo fue el principal adversario de Fernando Belaunde en los comicios de 1980. Los conflictos dentro de su agrupacin poltica, la nacionalidad de su esposa y cierta simpata del desacreditado gobierno militar fueron factores que jugaron en su contra durante la campaa electoral.

gunda encabezada por Armando Villanueva del Campo y los jvenes Carlos Roca y Alan Garca Prez representaba a los moderados y reformistas de tendencias socialdemcratas. La primera sustentaba la secretara colegiada, para impedir la concentracin del poder partidario; la segunda defenda la secretara general, para mantener la cohesin partidaria bajo un mando nico. La primera saldra derrotada tanto en el debate sobre la direccin del partido como en la eleccin de la plancha presidencial negocindose a ltima hora una plancha nueva: Villanueva, Townsend y Negreiros, y las candidaturas parlamentarias fueron negociadas al interior de la nueva direccin. Sin embargo, no por ello se dejaron de lado los fuertes rencores y discrepancias ideolgicas, que llevaron a una ruptura en 1983. Cabe recalcar que el PAP se present como la mejor carta de recambio del gobierno. La izquierda, en cambio, tuvo que enfrentar diferencias polticas e ideolgicas mucho mayores: prosoviticos, maostas, trotskistas, mariateguistas, divididos a su vez en minsculos partidos. Los resultados electorales de 1978 expresaban que la izquierda no poda abstenerse de participar en la escena oficial y que requera de la unidad para tener un verdadero peso poltico nacional de representacin de los sectores populares. A inicios de 1980 comenzaron las negociaciones para la conformacin de un frente poltico en perspectiva a las elecciones de mayo. Las fuerzas polticas ms comprometidas fueron: el FOCEP por su alta votacin, el PC por su fuerza sindical y la UDP por su presencia en el movimiento campesino. A estos grupos se sumaron los maostas, quienes no habiendo participado en las elecciones a la Asamblea Constituyente descubrieron su importancia como espacio de lucha poltica revolucionaria; de concretarse dicha alianza se habra denominado Alianza de la Izquierda Revolucionaria (ARI). Sin embargo, haba demasiadas fracciones polticas y demasiadas ambiciones personales en juego, por lo que la alianza fracas y estall en pedazos. Las versiones oficiales declaran a Hugo Blanco Galds como el verdadero culpable, pues se neg a tomar la decisin poltica para la formacin del ARI, aunque habra que decir en su favor que para entonces varias fuerzas polticas ya se haban retirado de las negociaciones. El fracaso fue del conjunto de la izquierda, pero haba la necesidad, dentro de la vieja tradicin stalinista, de sealar un chivo expiatorio, un traidor. La decisin de Blanco fue

tangencial a un problema ms de fondo de la izquierda, problema que la historia posterior demostr que era su taln de Aquiles: la incapacidad de unidad, la incapacidad de dejar de lado ambiciones y mezquindades en favor de la revolucin. Ms bien los representantes de la izquierda utilizaron el nombre de la revolucin en favor de sus ambiciones y mezquindades. En total, la izquierda present cinco listas, dos ms que en 1978. En cuanto a AP y el PPC, el primero deba saciar las ambiciones polticas de los caciques provinciales sobre quienes se sustentaba la organizacin de su partido, por lo que empez repartiendo las curules entre sus familiares y colaboradores ms cercanos; al segundo le sobraban provincias que repartir debido a su poco peso poltico nacional, por lo que pudo ser generoso. Tal era el sistema de partidos sobre el cual se levantara el nuevo rgimen. Los resultados presidenciales oficiales fueron los siguientes: AP 1 793 190 votos (45,2%); PAP 1 087 , , 188 votos (24,4%); PPC, 382 547 votos (9,6%); PRT, 160 713 votos (3,9%); UNIR, 134 321 votos (3,2%); UI, 116 890 votos (2,8%); UDP, 98 452 votos (2,3%); FNTC, 81 647 votos (1,9%); FOCEP 60 , 853 votos (1,4%); UN, 18 170 votos (0,4%); OPRP, 17 737 votos (0,4%); APS, 11 607 votos (0,2%); MDP 9 875 votos (0,2%); PAIS, 9 350 votos (0,2%) , y PS, 8 714 votos (0,2%). Del total de votos emitidos (78,7%), 14,5% fueron nulos y 7,7% blancos. El ausentismo fue del 21,3%. Los resultados muestran una clara victoria de AP que super ampliamente el 36% requerido; reci, biendo mayor votacin presidencial (45,2%) que para senadores (40,9%) y diputados (38,9%). Es claro que Belaunde fue favorecido por una parte del voto en conjunto de la izquierda, cuya votacin para senadores (17,3%) y diputados (18,4%) fue mayor que la presidencial (13,6%). La izquierda en conjunto redujo su votacin porcentual en 15,7% en relacin a 1978, debido al fracaso del ARI, y porque una victoria de AP era vista como un mal menor frente a la del PAP, que representaba la opcin de recambio del gobierno militar. Asimismo, el PPC y el PAP tambin vieron reducidos sus porcentajes de votacin en relacin a 1978: el primero en 14,2% y el segundo en 11%, aunque la relacin entre sus votaciones presidenciales y para senadores y diputados era pareja. De todas estas reducciones provino la votacin de AP; la distribucin del Congreso no le fue adversa como en 1963: de 60 senadores obtuvo 26 y de 180 diputados obtuvo 98.

Uno de los puntos ms controvertidos acerca del gobierno militar es la existencia previa o no de un proyecto castrense. La aparicin tarda del Plan Inca, las contradicciones al interior de las Fuerzas Armadas y la aplicacin de medidas como respuesta a determinadas coyunturas polticas pareceran desmentir su existencia. Sin embargo, como ha sostenido Lynch, si bien al parecer no exista un modelo coherente y previamente diseado, el comportamiento del gobierno militar tampoco fue errtico. Las primeras medidas enfrentaron la situacin existente antes de 1968 y la conducta posterior debi responder a las situaciones creadas por la aplicacin de stas. A la larga, sern esas mismas condiciones creadas las que lo llevaran a su crisis. Veamos cul fue el impacto de las medidas reformistas en la estructura econmica y social del pas. En primer lugar, se desplaz del poder a la oligarqua terrateniente y agroexportadora y al grupo de empresas extranjeras que haban dominado la poltica econmica y la conduccin del Estado. En segundo lugar, se impuls la racionalizacin del sistema econmico, en base a los planteamientos de seguridad nacional, garantizando el uso planificado de nuestros recursos, la construccin de una infraestructura econmica y un replanteamiento de nuestras relaciones con el mercado internacional, lo que provoc un proceso de concentracin y centralizacin del capital. En tercer lugar, el Estado asumi un papel clave como articulador de todo el proceso econmico mediante su expansin en los diversos sectores y la planificacin.

Con el gobierno militar el Estado asumi un importante rol como promotor de la actividad econmica. Numerosos sectores de produccin fueron conducidos directamente por el Estado que se convirti adems en el principal agente econmico como Estado-empresario. En la ilustracin, una vista del muelle de Ilo.

En cuarto lugar, se estableci una nueva relacin entre el capital privado y el Estado a travs de diferentes mecanismos que reglamentaban las formas de asociacin, de inversin y reparto de ganancias. En quinto lugar, se implementaron diversos sistemas de participacin de los trabajadores en el funcionamiento de las empresas. En sexto lugar, se dieron formas de relacin corporativas y verticales que buscaban articular la relacin Estado-sociedad civil, que si bien fracasaron, a la larga promovieron un alto grado de organizacin social. Veamos ahora algunas cifras. La PEA urbana creci de 37,6% en 1961 a 62,2% en 1972, redundando fuertemente en el proceso de urbanizacin, pero tuvo efectos desiguales en el de industrializacin. En el mismo perodo, la fuerza laboral en el sector industrial manufacturero slo creci de 13,2 a 15,1%, mientras que el sector terciario (comercio, servicios y gobierno) pas de 27,8 a 34,7%, segn datos de Sulmont. Dentro de este sector se ocultan el subempleo, el comercio ambulatorio y la informalidad. El empleo y el subempleo varan de 44,2% y 4,2% en 1972 a 52% y 6,5% en 1978, lo que muestra que el desarrollo industrial sigui siendo desigual y desarticulado de los otros sectores econmicos, pese a las reformas, ya que el modelo de sustitucin de importaciones se vena aplicando desde la dcada del 60.

Durante el docenio se produjo un evidente fortalecimiento del Estado, hecho relacionado con el nuevo rol que le asign el gobierno militar: el de empresario y regulador de la sociedad. Asumir estas responsabilidades significaba un crecimiento cualitativo del aparato estatal, especialmente en ciertas reas vitales de la economa. Por esta razn fue que, del conjunto de expropiaciones realizadas durante el gobierno de Velasco, apareci un poder econmico y social en manos del Estado que no fue transferido a la sociedad civil y que no decaera en los aos siguientes al gobierno militar, ya que el ordenamiento y funcionamiento de la economa suponan y requeran tal presencia. El rol empresarial del Estado se realiz en detrimento de una parte del capital nacional privado y, sobre todo, recort la presencia del capital extranjero. El gobierno militar controlaba un tercio del producto nacional, una quinta parte de la fuerza de trabajo del sector productivo moderno sin contar los empleados pblicos, nueve dcimas partes de las exportaciones y la mitad de las importaciones. Segn Psara, si bien el peso dominante del Estado en la economa est fuera de toda duda, ste no alcanz el control del excedente productivo, ya que los sectores donde se dio la intervencin estatal no eran los que producan la mayor acumulacin dentro del proceso econmico; el sector industrial nunca pudo ser controlado por el Estado. No obstante el peso de la intervencin estatal, la planificacin no se pudo aplicar ni siquiera al conjunto de las empresas pblicas, pues stas, que se hallaban bajo el control del ministerio de su sector y desarticuladas entre s, no generaron excedentes, y si lo hicieron, stos fueron derivados a otros sectores, por lo que tuvieron que recurrir al endeudamiento pblico para poder seguir funcionando. Segn datos de Luis Alva Castro, en 1968 el Estado tena slo 40 empresas pblicas. A fines de 1985 el Estado contaba con 234 empresas bajo diferentes modalidades: control total, participacin mayoritaria o participacin simple. De esas 234 empresas, 134 se ubicaban en el sector no financiero y 100 en el sector financiero, si contamos empresas matrices y filiales. En 173 empresas el Estado tena ms del 50% de las acciones y en 61 empresas menos del 50%. Del total, 20 empresas significaban el 90% del patrimonio y 9 empresas constituan el 80% de los ingresos por ventas de la actividad empresarial estatal. Finalmente, de las

134 empresas no financieras, 83 dependan del grupo CONADE-ICSA, 47 de los ministerios, 2 de los municipios y 2 de la Beneficencia. Contrariariamente a lo que se cree, la actividad empresarial estatal no surgi con el gobierno militar. En el gobierno de Bustamante y Rivero se debatieron proyectos de ley (como el del Banco de la Nacin y la Corporacin de Valores) que buscaban dar un nuevo papel al Estado, el que anteriormente haba asumido, de manera reducida, diversas actividades econmicas no propiamente empresariales sino ms bien recaudadoras y reguladoras: los casos de los estancos de la sal, el alcohol y la coca, por ejemplo. Ms tarde stos se convertiran en empresas como ENATA, EMSAL, ENACO y la Empresa de Alcohol Industrial. En los aos 60, la presencia estatal se incrementa en campos como la siderurgia (SOGESA), el petrleo (Empresa Petrolera Fiscal), el comercio exterior (Compaa Peruana de Vapores), el sistema financiero (Banco de la Nacin), el sistema de agua y desage (Corporacin de Saneamiento de Lima), la energa elctrica (Corporacin del Mantaro, Servicios Elctricos Nacionales y Corporacin del Santa) y la construccin (Corporacin de Vivienda). Tambin se construyeron plantas industriales bajo control estatal como la planta de fertilizantes de Cachimayo, la deshidratadora de alimentos de Arequipa y la refinera de petrleo de La Pampilla. En cuanto a la banca de fomento, existan el Banco Agrario, el Banco Industrial, el Banco Minero, el Banco Central Hipotecario y el Banco de Vivienda. A fines de 1968 haba 40 entidades pblicas entre corporaciones, institutos, empresas estatales y organismos del gobierno central realizando actividades que bajo el gobierno militar habran estado a cargo de empresas del Estado. Como ya hemos visto, el crecimiento de las actividades empresariales del Estado est relacionado con una concepcin que le confiere un rol central en la promocin y gestin de las actividades econmicas. Segn Alva Castro, las motivaciones fueron las siguientes: la necesidad de que el Estado contara con importantes excedentes para el cumplimiento de sus funciones; la concepcin de seguridad nacional, que implicaba el control de los sectores estratgicos de la economa; un mejor manejo de las divisas a travs del control del comercio exterior; sustitucin del capital privado en sectores y empresas en crisis como el pesquero, el financiero y el de transportes; necesidad de un mayor control del sector financiero por su carcter especulativo y de impulsar nuevas actividades des-

Vista de la mina Casapalca. La herencia del Estado-empresario forjada por el gobierno militar fue asumida por los gobiernos civiles de Fernando Belaunde Terry (1980-1985) y Alan Garca Prez (1985-1990). Sin embargo, ya desde el gobierno de Morales Bermdez y de Belaunde hubo intentos por privatizar y liberalizar la actividad econmica.

deadas por el capital privado. A fines de 1978 se inicia un proceso de privatizacin que se ir desarrollando paulatinamente a lo largo de la dcada de los 80. Sin embargo, en la Constitucin de 1979 se dio reconocimiento constitucional a la actividad empresarial del Estado con el fin de promover la economa, prestar servicios pblicos y alcanzar los objetivos del desarrollo nacional. Durante el gobierno de Belaunde se aplic un concepto diferente sobre el Estado y su rol en el desarrollo nacional, aunque se dieron dispositivos legales importantes para tratar de ordenar el funcionamiento de las empresas pblicas. El primero de stos cre la Comisin Nacional de Desarrollo (CONADE) como un ente normativo de la actividad empresarial del Estado, convirtiendo a COFIDE en empresa de derecho privado, y cre Inversiones COFIDE S.A. otorgndole funciones de inversin; el segundo norm la actividad empresarial del Estado, otorgndole a CONADE funciones relacionadas con el planeamiento, la orientacin y el control de la gestin de las empresas estatales. Con estas medidas no se logr un efectivo ordenamiento legal e institucional de las empresas del Estado, ya que no se le dio prioridad a una necesaria racionalizacin de las empresas existentes, inicindose ms bien el abandono de la actividad empresarial del Estado a travs de la desactivacin, la liquidacin o la privatizacin de las empresas pblicas. Siguiendo con Alva Castro, de las 134 empresas no financieras existentes al inicio del gobierno aprista, 27 representaban el 90% de su patrimonio: Petroper, Electroper, Electrolima, Centromin Per, Hierro Per, Minero Per, Tintaya, Entel Per, Aeroper, Enafer, Enapu, Corpac, Enatru, CPV, Siderper, Sociedad Paramonga, Fertisa, Incasa, Pescaper, Sima Per, Indumil, Enci, Ecasa, Emmsa, Senapa, Sedapal, Minpeco. Entre las empresas en

cuyo accionariado tena mayora el Estado: Epsep, Ganadera Amazonas, Empresa Nacional de Tabaco, Cemento Yura, Cemento Sur, Enaco, Manylsa, Moraveco. Entre las empresas donde el Estado era accionista minoritario: Cemento Andino, Cemento Norte Pacasmayo, Cemento Lima, Bayer Industrial. En el sector financiero la presencia estatal estaba agrupada en un total de 23 empresas: 7 bancos comerciales asociados (Popular, Continental, Internacional, NorPer, de los Andes, Sur Medio y Callao, y Amaznico), 5 bancos de fomento (Industrial, Agrario, Minero, de la Vivienda, Central Hipotecario), 3 empresas financieras asociadas (Peruinvest, San Pedro y Peruana), 3 almacenes generales de depsito (Almacenera Continental, Almacena y Kolkandina), 3 empresas de seguros (Reaseguradora Peruana, Popular y Porvenir y Secrex), el Banco de la Nacin y COFIDE. Su peso puede ser medido de la siguiente manera: el 73% de los trabajadores del sector le pertenecan, as como el 80% de las colocaciones y el 65% de los depsitos; en total tena el 71% del patrimonio del sistema financiero.

deudamiento durante el primer quinquenio de la dcada del 70. El uso del crdito durante ese perodo tuvo dos ejes: inversiones pblicas y compra de armamento. La compra de armamento estuvo relacionada al cese de la ayuda militar norteamericana, la compra de armas a la URSS, y a las tensiones diplomticas con Chile. Luego de la cada de Velasco y ante el incremento de la movilizacin social, los gastos militares aumentaron. Las inversiones pblicas ms importantes fueron el oleoducto norperuano y la mina de cobre de Cerro Verde, que culminaron en 1978. Ello gener serios problemas en la balanza de pagos, ya que los precios de nuestras exportaciones decrecieron levemente, mientras las importaciones y el servicio de la deuda se incrementaron. El Per entr en crisis de pagos de deuda en diciembre de 1976, al mismo tiempo que el endeudamiento por defensa lleg al 75% del endeudamiento total. Entre 1977 y 1978 el Per se ubic entre los pases con mayor crisis de endeudamiento, lo cual motiv el cierre de los crditos provenientes de la banca privada; a partir de entonces, las relaciones y negociaciones con el FMI tuvieron numerosos rompimientos y conflictos. El general Morales Bermdez comprometi el apoyo del gobierno norteamericano a las negociaciones del FMI a cambio del cumpli-

miento de la transferencia de gobierno. De este modo, en mayo de 1978 mientras se realizaban las elecciones para la Asamblea Constituyente, se aplic una poltica de ajuste que termin con el proceso reformista iniciado por el general Velasco y con la poltica de sustitucin de importaciones. Se redujo el papel del Estado, se negoci el cese de 30 mil empleados pblicos y se abrieron las puertas al comercio y al capital internacional. Se inici as el camino neoliberal. Con la subida de los precios del petrleo y la plata en 1979, el problema del endeudamiento externo pareci solucionado. Luego del golpe de 1968 y debido a los conflictos con el gobierno norteamericano, el gobierno adopt la poltica de no buscar crditos en los organismos multilaterales donde Estados Unidos tena poder de veto, como el Banco Mundial y el BID, orientndose hacia los pases socialistas de Europa Occidental y al Japn, as como a la banca privada internacional. As, durante 1970-1975 la principal fuente de crditos fue la banca privada internacional, seguida de los crditos gubernamentales. En 1976, coincidentemente con la reapertura del crdito multilateral sobrevino el cierre de los crditos de la banca privada internacional. Por ello durante el perodo 19761980 la mayora de los crditos provino de los pases socialistas por la compra de armas, seguidos por los otorgados por gobiernos occidentales.

Un elemento importante para la realizacin del proceso de reformas era el manejo de informacin. Por ello, el gobierno de Velasco dio impulso a entidades como el Instituto Nacional de Estadstica y el Instituto Nacional de Planificacin, a las que encarg en 1970 la planeacin de la realizacin de un censo nacional para julio de 1972. Los resultados confirmaron la tendencia de los cambios que se operaban en el pas desde 1940. Quizs la constatacin ms importante fue que la poblacin urbana superaba a la poblacin rural: la primera representaba 8 058 495 personas (59,9%) y la segunda 5 479 713 personas (40,5%), con una poblacin total de 13 538 746 personas. La distribucin por regiones era la siguiente: en la costa 9 113 500 pobladores, en la sierra 7 329 500 y en la selva 1 311 900.

El gobierno militar llev a cabo en 1972 una encuesta nacional de poblacin, cuyos resultados indicaban que el Per haba dejado de ser un pas eminentemente rural y la costa se haba convertido en la regin ms habitada por los peruanos.

El proceso de reformas implementadas por el general Velasco estuvo orientado a afectar los intereses de la oligarqua, con efectos importantes sobre el poder econmico de sus componentes, especialmente de los sectores ms tradicionales del campo. Los modernos, en cambio, se desplazaron a otros sectores econmicos, conformndose una nueva burguesa que se fue integrando a la ya existente: los denominados nuevos ricos, procedentes del ahora denominado sector informal, as como comerciantes, intermediarios, profesionales y miembros de las Fuerzas Armadas enriquecidos en el ejercicio de cargos pblicos en los ministerios o en las empresas estatales. ste fue un lento proceso que se fue dando a lo largo de los doce aos de gobierno militar, promovido de alguna manera por ste, con la intencin de que el empresariado nacional asumiera el liderazgo en el desarrollo nacional en reemplazo del capital extranjero. Por ello recibi una serie de beneficios, como un tipo de cambio sobrevaluado que le permita importar materias primas y bienes de capital en condiciones favorables; el establecimiento de una tasa nominal de inters; control sobre los precios agrcolas, que benefici a los sectores urbanos y que no se ejerci sobre los bienes industriales; y una poltica de proteccin del mercado interno como nunca antes se haba dado. Segn Psara, si bien el Estado expandi su rol empresarial lo

El 28 de julio de 1970 Juan Velasco Alvarado en su mensaje a la nacin anunci la creacin de la comunidad industrial, generando fricciones con los grupos empresariales que la vean como la concesin de un excesivo poder a los trabajadores tanto en la direccin como en la participacin de las utilidades de la empresa.

que podra ser visto como realizado a costa del empresariado privado, al que se le expropiaron ciertas reas que pasaron a ser reservadas para el Estado, en realidad lo que se hizo fue delimitar sectores y niveles de actuacin para la empresa privada, en los que se desarroll productivamente y obtuvo grandes ganancias, gracias a que la industria fue colocada como eje del desarrollo econmico. Por ejemplo, la estatizacin del cemento asegur su abastecimiento a precios que dejaban un bajo excedente para el Estado; Petroper aprovision a la industria de combustible subsidiado; y Siderper retena un pequeo excedente en la produccin de acero, en beneficio del sector metalmecnico en manos privadas. Sin embargo, los industriales no respondieron de manera positiva, por razones ms polticas que econmicas, pues no estuvieron dispuestos a aceptar el nuevo rol del Estado, no slo como empresario sino como regulador arbitral de las relaciones sociales. Esta diferencia de los industriales con el gobierno militar produjo desde el comienzo su distanciamiento, y no slo ideolgico. Las medidas to-

cantes a la conciliacin entre capital y trabajo tampoco fueron bien recibidas y ms bien se sospechaba de ellas; ste fue el caso de la comunidad industrial, vista como una interferencia obrera impuesta por el Estado a su libre gestin de la produccin. Desde 1970 los empresarios deciden sabotearla mediante una progresiva adquisicin de comunidades industriales con una parte de las utilidades anuales, o mediante la burla de las utilidades. Como resultado, el conflicto entre capital y trabajo tiende a aumentar en la empresa, en vez de disminuir. Al no lograr acuerdos, los empresarios intentaron influenciar en el gobierno a travs de los sectores conservadores de las Fuerzas Armadas. Con la cada de Velasco y la apertura poltica del general Morales Bermdez, los empresarios logran una influencia directa sobre el gobierno, establecindose civiles vinculados a los gremios empresariales en el ministerio de Economa y Finanzas. Sin embargo, la desconfianza persisti a pesar de las medidas de contrarreforma que afectaron los derechos laborales de los trabajadores y beneficiaron ampliamente a las empresas. Francisco Durand tiene una visin ms compleja, pero complementaria a la de Psara. Segn l, el proceso de consolidacin de una nueva burguesa librada del lastre de sus aliados tradicionales, a lo largo de la dcada del 70, se vio bloqueado por tres factores. En primer lugar, a pesar de que el proceso reformista le dio un rol importante en el desarrollo econmico nacional y la favoreci en la obtencin de grandes ganancias, tambin la subordin a su proyecto limitando el papel dirigente que se le quera atribuir. En segundo lugar, el proceso de acumulacin era inestable debido a la crisis internacional y la burguesa fue incapaz de enrumbarlo, actuando de manera marcadamente coyuntural. En tercer lugar, la presencia del capital extranjero en la estructura productiva deja a la burguesa los sectores menos rentables, subordinndolos a sus intereses. Sin embargo, los empresarios nacionales no estaban dispuestos a una ruptura con el capital extranjero, ya que los provea de insumos, crditos y tecnologa. A ello habra que agregar el hecho de que la situacin mundial ya se orientaba hacia un reordenamiento caracterizado por la imposicin de proyectos monoplicos y de apertura econmica, que en un contexto de crisis como el que se viva entonces haca a la burguesa vulnerable a su penetracin. Estos factores hacen de la incertidumbre una caracterstica permanente del estado de nimo de la nueva burguesa peruana, adems del malestar y la desilu-

sin, ya que siendo sus integrantes en teora los actores claves del desarrollo nacional, no logran serlo en la prctica. Si a ello se suma el reto que significa enfrentar a la movilizacin social, se entender el comportamiento de los industriales, quienes en lugar de tener sentido del riesgo e iniciativa se convirtieron en personas temerosas. Durante el gobierno de Velasco su fuente de incertidumbre fue la accin del Estado; durante el de Morales Bermdez, la crisis econmica. Sus esperanzas se cifraron en el proceso de contrarreforma y de apertura poltica, pero tuvieron que enfrentar an otra dcada ms de incertidumbre.

Desde el inicio del proceso de reformas, el gobierno tena clara la necesidad de establecer un control poltico sobre los diferentes sectores sociales, especialmente los beneficiados con las reformas. Se buscaba as garantizar el apoyo popular al proceso reformista y al gobierno, mediante un organismo administrativo que sustituira a los partidos polticos: el SINAMOS, a travs del cual el pueblo organizado hara llegar al gobierno sus reivindicaciones, especialmente a nivel local. Se buscaba as tambin la conciliacin de intereses, complementando reformas como las comunidades industriales, para lo cual se combinaban paternalismo y control autoritario, elementos complementarios del comportamiento del gobierno frente a la movilizacin social. Si bien el SINAMOS recoga iniciativas y reivindicaciones, las decisiones ltimas estaban controladas por el gobierno militar y se esperaba de sus integrantes la actitud del subordinado pasivo y agradecido. El acento hacia uno u otro polo dependa de las coyunturas polticas y del grado de cuestionamiento al proceso reformista y al gobierno. Como era de esperarse, el control autoritario se acrecent con la contrarreforma. La organizacin del SINAMOS fue piramidal, de arriba a abajo, dividida en niveles (nacional, departamental y local); era asimismo corporativo, ya que los organismos que lo integraban se dividan en sectores (comunidades industriales, cooperativas, pueblos jvenes, sindicatos, etc.). En ese sentido, la retencin del poder por las Fuerzas Armadas fue un rasgo esencial del gobierno militar; sin embargo, el modelo del SINAMOS implicaba organizar a aquellos sectores que no lo estaban y darles mnimos espacios de accin, aunque sin permitirles cuestionamiento alguno. De

esta manera se dio un proceso de organizacin y movilizacin social como no se haba dado antes, resultado no deseado por el gobierno militar. Inicialmente, se impuls al SINAMOS como una plasmacin del postulado de la democracia social de participacin plena, postura rechazada por los diferentes sectores polticos, e inclusive por algunos del gobierno. Para los conservadores se trataba de un plan creado por la infiltracin comunista en el gobierno, y para la izquierda, de un instrumento de control fascista. Los vaivenes de su funcionamiento y organizacin son tambin expresin de los cambios en la coyuntura poltica y Mitin de apoyo al SINAMOS, junio de 1972. La organizacin de SINAMOS fue del desarrollo de las contradicciones al jerrquica y piramidal y subordin, en ltima instancia, las reivindicaciones interior de las Fuerzas Armadas. A me- polticas populares a la direccin (y evidente supervisin) del gobierno militar. dida que se desenvolva el proceso de reformas, SINAMOS se convierte en el centro de Confederacin Nacional de Comunidades Indusfuertes tensiones, ya que de un organismo de con- triales (CONACI). Destaca la creacin del Movitrol de la movilizacin social se convirti, a la larga, miento Laboral Revolucionario (MLR), con el proen uno de los elementos centrales de la concientiza- psito de garantizar la estatizacin del sector pescin poltica de los sectores populares. Este proceso quero, utilizando para ello mtodos violentos. Podemos dividir la evolucin del SINAMOS en no se dio slo en las zonas urbanas, sino que tamtres etapas: la primera, de 1969 a 1973, cuando el bin tuvo un rol muy importante en el campo, gobierno logra implementar creando e impulsando la orgalas principales organizaciones nizacin de las cooperativas de apoyo, en un contexto de agrarias y de la Confederacin iniciativa poltica en la puesta Nacional Agraria (CNA), coen marcha del proceso reformo nica manera de garantimista; en la segunda, de 1973 a zar la implementacin de la re1975, el control gubernamenforma del sector. Pero el SINAtal se deja sentir sobre la moviMOS no slo organizaba, tamlizacin social, realizando opebin practicaba el paralelismo rativos de paralelismo, diviy la divisin de organismos sin y asalto a las organizacioexistentes, como una manera nes sociales que mantuvieron de enfrentar a las fuerzas polsu independencia; en la terceticas con bases populares cora, de 1976 a 1978, el SINAmo el PAP y la Izquierda. Son MOS pas a ser dirigido por los casos, por ejemplo, de la los sectores ms conservadores Confederacin de Trabajadodel gobierno, hasta su definitires de la Revolucin Peruana va desactivacin. (CTRP), creada en 1972 para neutralizar a las otras centrales sindicales; del Sindicato de Educadores de la Revolucin Carlos Delgado Olivera, uno de los Peruana (SERP), para contraprincipales asesores civiles del rrestar al Sindicato nico de gobierno militar de Juan Velasco Alvarado y alto funcionario de Trabajadores de la Educacin SINAMOS. (SUTEP); de la divisin de la

cal; durante esos aos se reconocieron 2 115 sindicatos, casi tantos como los 2 279 reconocidos entre Antes de octubre de 1968 solamente exista una 1936 y 1968, segn datos de Teresa Tovar. Entre los central de trabajadores, la Confederacin de Traba- sindicatos ms importantes cabe resaltar la creacin jadores del Per (CTP), dominada por el PAP En del SUTEP en 1971, aunque no fue reconocido por . 1971 fueron reconocidas la Confederacin General el gobierno. Se reconocieron adems importantes de Trabajadores del Per (CGTP), controlada por el derechos sindicales como la estabilidad laboral PCP, y la Confederacin Nacional del Trabajo que otorgaban garantas mnimas al trabajador para (CNT), de orientacin catlica. A fines de 1972 fue realizar libremente sus actividades sindicales. Hay reconocida la Confederacin de Trabajadores de la que sealar que el reconocimiento de la CGTP por Revolucin Peruana (CTRP), organizada por el mi- parte del gobierno tuvo una motivacin poltica: nisterio del Interior y por el SINAMOS; ms tarde se contrarrestar la influencia de la CTP aprista. Sin organiz el Comit Coordinador de Unidad Sindical embargo, cuando la CGTP cobr mayor influencia, (CCUS) bajo influencia maosta, que no prosper. el gobierno impuls la creacin de la CTRP para Segn Sulmont, los datos del ao 1974 sealan que neutralizar a apristas y comunistas mediante el ofrela CGTP contaba con un 37% de la afiliacin sindi- cimiento de mejores ventajas sindicales y la formacal, la CTP con el 29%, la CTRP con el 27% y la cin de sindicatos y federaciones paralelas. A pesar del apoyo del gobierno a la organizacin CNT con el 7%. La CGTP se constituy as en la sindical, hubo importantes huelgas y movilizaciocentral sindical ms importante del pas. De igual forma, a partir de la ley de comunidades laborales nes sindicales y populares. En julio de 1969 fueron (1970), se produce un crecimiento de la sindicaliza- abaleados en Huanta los manifestantes que protescin en las pequeas y medianas empresas bajo la taban por la suspensin de la gratuidad de la enseinfluencia de la CGTP sta desarroll las huelgas y anza, con un saldo de 25 muertos y 50 heridos; en . movilizaciones de mayor importancia, que en 1973 noviembre de 1971 cinco trabajadores mineros murepresentaron el 47,8% de horas-hombre perdidas; rieron a consecuencia de la toma policial de las inscifra que se elev al 67% en 1975. Sin embargo, se- talaciones de las minas de Cobriza, que estaban en gn Manuel Valladares, a pesar de la intensa labor poder de los huelguistas por las amenazas de cierre de sindicalizacin llevada adelante por el gobierno y despido; la huelga de maestros de setiembre de y los partidos de izquierda, sta slo alcanza a un 1972 tambin fue duramente reprimida. Con el aproximado del 18% de la poblacin asalariada. Co- agudizamiento de la crisis econmica los conflictos mo puede verse, bajo el gobierno del general Velas- se intensifican. En abril y octubre de 1973 se produco se dio gran importancia a la organizacin sindi- cen enfrentamientos en Chimbote durante la huelga pesquera y diversas protestas en todo el sur andino; en setiembre de 1974 se reprimi a los campesinos de Andahuaylas que impulsaron tomas de haciendas no afectadas por la reforma agraria; finalmente sobrevendra la explosin social del 5 de febrero de 1975. Los aos de 1973 a 1975 fueron los de mayor protesta social, producto de la crisis econmica y poltica al interior del gobierno. Diversos sectores demandaban la defensa y radicalizacin del proEn 1971 fue reconocida la Confederacin General de Trabajadores del Per (CGTP), ceso de reformas, a lo cual el controlada por el Partido Comunista Peruano. El gobierno militar de Juan Velasco gobierno respondi con fuerAlvarado quiso as contrarrestar la hegemona de la Confederacin de Trabajadores del tes mecanismos de control soPer (CTP) de influencia aprista.

cial (rompimiento de huelgas, paralelismo, arrestos). De esta manera las movilizaciones fueron pasando de un carcter meramente gremial a un carcter poltico de oposicin al gobierno. Durante este perodo hubo un encuentro entre los partidos de izquierda y el movimiento sindical, que dio lugar a la llamada identidad clasista, definida por autores como Parodi y Balbi como una identidad basada en el poder colectivo de los trabajadores para demandar respeto a su dignidad y a sus derechos, cuestionando la autoridad desptica de los empresarios y/o supervisores dentro de la fbrica, y utilizando mtodos de lucha tendientes a la confrontacin. Resaltan, adems, la igualdad jurdica que logra el clasismo entre patrones y obreros, permitiendo a los trabajadores un acceso a la ciudadana del que antes carecan. Como sealamos anteriormente, diversas leyes refuerzan su situacin. A la participacin va comunidades se suma el establecimiento del derecho a la estabilidad laboral, beneficio sumamente apreciado por los trabajadores y que, pese a no eliminar de hecho el despido, ampla sus posibilidades de defender su empleo. Estas leyes tambin dieron oportunidad de crecimiento y fortalecimiento a la accin sindical, a lo que se sum un alza del salario real entre 1968 y 1973, que benefici al sector de la poblacin empleado establemente en empresas medianas y grandes, y mayormente organizado en sindicatos. Pese a su escaso nmero, los trabajadores conformaban un contingente importante por su peso en la economa y por su fuerza organizada. Su mayor capacidad adquisitiva tambin contribuy a una expansin del mercado y de la industria. En 1976, bajo el estado de emergencia, la movilizacin obrera decrece, pero lentamente comienza a acumularse el descontento frente a las medidas econmicas y de control social. La excepcin sera la huelga pesquera de octubre de 1976 contra la privatizacin del sector. Las movilizaciones de 1977 a 1981 tendrn como objetivo enfrentar la poltica econmica del gobierno de Morales Bermdez y de los inicios del gobierno de Belaunde. Ya hemos reseado el contexto y hechos de los paros nacionales de 1977 y 1978. Destacan, adems, la huelga de maestros entre mayo y julio de 1978, la de la Federacin Nacional de Mineros y Metalrgicos en agosto, y la formacin de la Confederacin Intersectorial de Trabajadores Estatales (CITE). 1979 fue un ao de altas y bajas en la movilizacin sindical. Se convoc a un nuevo paro nacional para los das 9, 10 y 11 de enero, pero ste fracas

debido al debilitamiento producido por las medidas del gobierno, y a los esfuerzos conjuntos de ste y de los empresarios para neutralizarlo. En abril se producen enfrentamientos entre la polica y obreros que haban tomado la fbrica Cromotex, con un saldo de 6 muertos; mientras, los maestros inician una nueva huelga entre junio y setiembre, exigiendo el cumplimiento de las promesas del ao anterior. Luego se sumaran la Federacin Nacional de Trabajadores de la Universidad Peruana (FENTUP), los trabajadores del Banco de la Nacin y el Seguro Social. En ese contexto de rebrote de la movilizacin social, se organiza un nuevo paro nacional para el 19 de julio, convocado por un amplio espectro de organizaciones. El paro fue contundente pero, como en los casos anteriores, el gobierno no cambi la poltica econmica ni su actitud contra la movilizacin sindical, que ingres debilitada al rgimen democrtico iniciado en 1980.

El objetivo central de la reforma agraria buscaba una drstica redistribucin de la propiedad y el impulso de formas cooperativas de produccin, beneficiando preferentemente a los trabajadores del agro. Inicialmente la reforma agraria se implementa en las haciendas de la costa norte, ya que representaban el sector moderno del agro y la base econmi-

Eleccin de una nueva directiva en una cooperativa agraria. Las grandes haciendas del norte peruano fueron convertidas en cooperativas y su direccin asumida por los propios trabajadores. Sin embargo, toda manifestacin de disidencia con el proyecto militar fue sancionada y reprimida por las autoridades.

ca de los sectores agroexportadores pilares de la alianza oligrquica y porque all se concentraba la influencia del sindicalismo aprista, controlado por la Federacin Nacional de Campesinos del Per (FENCAP), afiliada a la CTP. Ser en estas propiedades donde se producirn las primeras movilizaciones campesinas debido a que si bien formalmente las cooperativas pertenecan a los socios, el Estado ejerca el control efectivo en la direccin de stas. Entre 1970 y 1972 los trabajadores y el Estado se enfrentan en torno a la capacidad de decisin sobre las cooperativas, producindose huelgas en Pomalca, Cayalt, Pucal, Paramonga, Cartavio y Tumn. El gobierno respondi con mayores controles a travs del Sistema de Asesoramiento y Fiscalizacin (SAFCAP), y sancionando el recurso a la huelga como delito de sabotaje a la reforma agraria, sujeto al fuero militar. Ms al sur se realizaron movilizaciones campesinas para modificar el rgimen de parcelaciones por iniciativa privada, recogido por la ley de reforma agraria de 1969, ya que de esa manera los propietarios se proponan evadir la expropiacin. ste fue el caso de la hacienda Huando en el valle de Huaral en 1970, donde la movilizacin busc el desconocimiento de las parcelaciones realizadas y la cooperativizacin de la hacienda. En febrero de 1971 la ley fue modificada, las privatizaciones fueron anuladas y se dio un nuevo impulso a la cooperativizacin; a pesar de ello los propietarios persistieron en las parcelaciones, por lo que la movilizacin se expandi a los valles de Caete, Huaura y Nazca. Durante 1972 y 1973 se produjeron tomas de haciendas que tuvieron como resultado la expropiacin de los fundos. A diferencia de la costa norte, estas movilizaciones buscaban obtener del gobierno la afectacin de tierras, rebasando los cauces legales de la reforma agraria, radicalizndola. En este contexto de movilizacin campesina se crea el SINA-

En 1974 se desarroll en Andahuaylas una gigantesca movilizacin campesina en su lucha por la tierra y en sus exigencias por una mayor participacin poltica. Estas protestas fueron encabezadas por Lino Quintanilla y Julio Csar Mezzich (en la foto).

MOS. Para el caso del agro, su objetivo fue movilizar a los sectores favorables a la reforma agraria sin la intervencin de los partidos. Con tal fin, se disolvi la Sociedad Nacional Agraria (SNA) que, como representante de los propietarios, haba realizado constantes campaas contra la reforma agraria, fundndose en su lugar en 1974 la Confederacin Nacional Agraria (CNA), que se dedicara a la organizacin de ligas agrarias, compitiendo con las organizaciones de izquierda que reactivaron la CCP bajo la hegemona de VR. Las bases de la CCP estaban compuestas mayoritariamente por campesinos no beneficiados por la reforma agraria, que utilizaban la toma de tierras como mecanismo para obtener su afectacin, exponiendo la economa campesina. A partir de 1973, la movilizacin campesina se desplaza hacia la sierra, donde el gobierno no haba ejercido mayor presencia ni se haba implementado significativamente la reforma agraria. Las tomas de tierras no slo se ejercieron sobre tierras no expropiadas sino tambin sobre aquellas asignadas a cooperativas y a sociedades de propiedad social, como en el caso de la SAIS Huancavelica, disuelta luego de una progresiva divisin de sus tierras entre las comunidades circundantes, varias de las cuales eran formalmente socias de la empresa. La CCP dirigi dos importantes movilizaciones entre 1973 y 1975, orientadas a la adjudicacin de tierras a las comunidades campesinas mediante la toma de tierras previa a la negociacin con el gobierno: la primera se produjo en el departamento de Piura, encabezada por Andrs Luna Vargas, entre 1973 y 1975; la segunda fue en Andahuaylas en donde la reforma agraria no haba avanzado, encabezada por Lino Quintanilla y Julio Csar Mezzich. Entre julio y setiembre de 1974 se produjeron tomas masivas de tierras, sumando miles las hectreas afectadas. Como consecuencia de ello, el gobierno firm actas de compromiso que incluan el establecimiento de comits campesinos de adjudicacin provisional y, no obstante, procedi a arrestar a los dirigentes campesinos y estableci pena de crcel para los que instigasen o realizasen invasiones.

Otro tipo de movilizacin campesina se produjo entre los trabajadores agrcolas de las haciendas circundantes a Lima, entre 1974 y 1975, con el objetivo de conseguir la derogatoria del artculo 42 de la ley de Reforma Agraria, que facultaba al ministerio de Vivienda la adjudicacin de tierras y le permita definir los lmites de la expansin urbana, lo que dio lugar a la especulacin de tierras en beneficio de las grandes empresas inmobiliarias, que alcanzaron elevadas utilidades. Este proceso se haba iniciado en la dcada del 50 con la compra de predios rsticos, mantenidos por las inmobiliarias como fundos de panllevar, y urbanizadas paulatinamente.

Bajo el gobierno militar se plasman nuevos actores al interior de la movilizacin social, principalmente el movimiento de pobladores y los movimientos departamentales y regionales. Hay que sealar que el gobierno militar no realiz una reforma urbana, debido a que hubiera afectado los intereses empresariales de la construccin vinculados a importantes sectores econmicos. Por ello, inicialmente, el gobierno cre la Oficina Nacional de Pueblos Jvenes (ONDEPJOV), en diciembre de 1968, cuya poltica se bas en el fomento de la autoayuda y en el tradicional reparto de alimentos, estableciendo una nueva forma de organizacin para las barriadas: las organizaciones vecinales, en base a los comits por manzanas o cuadras. En este contexto se producen las primeras movilizaciones de pobladores. La ms importante del perodo fue la ocupacin de terrenos en Pamplona en abril de 1971, que llev al gobierno a replantear sus relaciones con los pobladores, reservando zonas de expansin y reubicando a los invasores dando lugar a la formacin de Villa El Salvador y Villa Mara del Triunfo en 1972. Se busc encauzar la accin de los pueblos jvenes a travs del SINAMOS y las acciones cvicas del Ejrcito, en la realizacin de obras de infraestructura, as como con la dacin del DL 20066, que tipificaba las invasiones como delito de usurpacin. A pesar de estos intentos de encauzamiento, entre 1972 y 1973 se produjeron otras tomas de terrenos, siendo la ms importante la de octubre de 1972 en la Av. Argentina, por pobladores conocidos como los rescatadores, quienes reivindicando el derecho a una vivienda digna y cuestionando los criterios comerciales y de lucro, exigieron del Estado la expropiacin de los terrenos ubicados en la margen izquierda del ro Rmac y que se respetara la organi-

zacin vecinal de los 13 pueblos jvenes de la zona, formndose as el pueblo joven El Rescate. Dicha dinmica se reproduce en las principales ciudades del pas, pero principalmente en la costa. El caso ms significativo fue el de Chimbote, cuya poblacin se quintuplic entre 1961 y 1972 debido al boom pesquero, proceso que an no ha sido suficientemente estudiado. Los pueblos jvenes se convierten en un fenmeno social incuestionable en ciudades como Cuzco, Arequipa, La Oroya, Huancayo, Trujillo, etc. Al inicio de la crisis econmica, el gobierno no contaba con recursos suficientes para dotar de servicios a los pobladores, pero mantuvo su poltica de control de las organizaciones barriales. Poco a poco surgieron luchas por la autonoma vecinal, acrecentndose la influencia de la izquierda radical. El encarecimiento del costo de vida y el desempleo golpean duramente a los pobladores. Desde 1975 las tomas de terrenos y las movilizaciones y protestas por servicios se incrementan. Se pueden citar a este respecto la marcha de los pobladores de Villa El Salvador, en abril de 1975, solicitando solucin al problema del agua y del transporte; la marcha de los pueblos jvenes de El Rescate en apoyo a los metalrgicos en marzo de 1974 y, posteriormente, los sucesos de Vitarte en junio de 1976, donde la poblacin se moviliz en apoyo a la huelga de los obreros de la Nylon. El cuestionamiento al gobierno, y particularmente al SINAMOS, ya era patente al iniciarse el gobierno de Morales Bermdez y se manifest claramente cuando las movilizaciones barriales se sumaron al movimiento sindical en la realizacin de los paros nacionales de 1977 a 1979, sin cuya participacin stos no hubieran tenido xito. El gobierno asumi entonces una poltica de represin y de mayor control militar, por lo cual, durante el estado de emergencia y el toque de queda, las operaciones de intervencin y rastrillaje en los pueblos jvenes fueron bastante comunes. Mientras tanto, proyectos ambiciosos de organizacin vecinal y autogestin, como Villa El Salvador, son abandonados a su suerte. En esa situacin, se busca una solucin a los principales problemas de los pueblos jvenes a partir de la iniciativa vecinal; mediante la autogestin, se construyen comedores populares, caminos, agua y luz, posta mdica, logros que de una u otra manera fortalecan la organizacin barrial. Entre julio de 1979 y agosto de 1980 se forman varias federaciones departamentales de pueblos jvenes, con el objetivo de crear una

Central General de Pueblos Jvenes, lo que no llega 1978 las reivindicaciones regionales y departamena concretarse. Con la transferencia de gobierno, el tales incluyeron la reposicin de los dirigentes desmovimiento barrial comienza a independizarse del pedidos. A diferencia de otros movimientos, stos movimiento sindical y a dirigir sus reclamos a las mantuvieron su fuerza durante la dcada del 80. instituciones representativas del Estado, cuya sectorizacin propici el debilitamiento del movimiento LOS PARTIDOS POLTICOS DURANTE EL social en su conjunto. GOBIERNO MILITAR Por su parte, los movimientos departamentales y regionales estn relacionados con el paulatino proEn lneas anteriores hemos delineado el comporceso de fortalecimiento y de centralizacin sindical tamiento poltico y electoral de los partidos, espede diferentes gremios urbanos y rurales en diversas cialmente durante el gobierno de Morales Bermpartes del pas. Son los casos por ejemplo de la Fe- dez. Veamos ahora algunos puntos referidos a su deracin de Campesinos de Piura (FEDCAP) y de la evolucin interna. Al producirse el golpe de 1968 Federacin de Trabajadores de La Libertad (FEDE- AP entr en un largo receso, interrumpido por inTAL), entre otros. stos se constituiran en la base termitentes comunicados sobre las medidas aplicapara la movilizacin social a favor de las reivindica- das por el gobierno militar. Algunos de sus dirigenciones regionales y departamentales, cuyas prime- tes sufrieron crcel y deportacin, as como acusaras manifestaciones se inician en el sur: en agosto ciones de corrupcin que fueron llevadas al poder de 1971 en el Cuzco, encabezada por el Frente ni- Judicial. Al igual que otros partidos, AP cobr bros co de Defensa de los Intereses del Cuzco; en abril de luego de la cada del general Velasco. Aunque regis1972 en Arequipa; y en junio de 1972 en Puno. En tr su inscripcin como partido en el JNE, no parti1973 estos movimientos se incrementaron: en abril cip en las elecciones a Asamblea Constituyente; en Moquegua, por el Frente nico de Defensa de sin embargo, Fernando Belaunde Terry sera elegido los Intereses de Moquegua; en mayo en Arequipa, nuevamente presidente de la Repblica en las elecpor la Federacin de Trabajadores de Arequipa, y en ciones generales de 1980. Chimbote, en solidaridad con los pesqueros; en noLa DC haba entrado ya en crisis como partido al viembre en Arequipa, Puno, Cuzco y Ayacucho. A producirse el golpe de 1968. En su congreso de diferencia de los movimientos 1971 se produce una nueva regionales de la dcada del 50, ruptura, esta vez de los sectores liderados por industriales y coradicales de la juventud, algumerciantes, los de la dcada del nos de cuyos integrantes eran 70 estn encabezados por amEnrique Bernales, Rafael Roncaplios sectores populares que les gliolo, Alfredo Filomeno, Henry dan nuevo significado y que son Pease y Jos Mara Salcedo. Ms expresin inicial de la confluenadelante, en 1976, Enrique Bercia entre el movimiento obrero nales junto con ex militares de y otros sectores, especialmente la primera fase formara el Parel de pobladores; slo en casos tido Socialista Revolucionario significativos se logr una con(PSR). Asimismo, la DC perdi fluencia con el movimiento el control de la Federacin de campesino. Estos lazos se estreEstudiantes de la Universidad charan entre 1977 y 1980 con Catlica (FEPUC) cuando una los paros nacionales contra la lista encabezada por Carlos poltica econmica y la militariBlancas fue derrotada por el zacin, cuyo xito no hubiera Frente Revolucionario de Estusido posible sin la participacin diantes Socialistas (FRES), cuya masiva de todo el pas. En los lista estaba compuesta por Jameses previos al paro nacional vier Diez Canseco, Manuel de julio de 1977 se produjeron Dammert y Agustn Haya de la Caricatura del quincenario Monos y importantes movilizaciones en Torre. En mayo de 1972, la DC Monadas del 17 de enero de 1980 donde Cuzco, Tacna, Ayacucho, Areexpres su respaldo pblico al aparece el general Francisco Morales proceso revolucionario de las quipa, Huancayo y Trujillo. En Bermdez en primer plano.

Fuerzas Armadas, con el cual encontraba coincidencias ideolgicas, a pesar de que posteriormente mostrara su desacuerdo con el contenido de la ley universitaria y con la formacin del SINAMOS. Importantes dirigentes de la DC asumieron cargos pblicos e influyeron en la elaboracin de una serie de medidas que incluan la socializacin de los peridicos de circulacin nacional en 1974: al producirse la toma de los diarios, Hctor Cornejo Chvez recibi la direccin del diario El Comercio, cargo que ejerci hasta fines de agosto de 1975, cuando renunci en solidaridad con el general Velasco, momento a partir del cual la DC pas a la oposicin del gobierno de la segunda fase. En las elecciones a la Asamblea Constituyente de 1978, la DC consigui dos curules: Hctor Cornejo Chvez y Carlos Moretti. No se presentara en las elecciones de 1980. Producido el golpe, el PPC es uno de los primeros partidos en pronunciarse en contra. Durante el perodo de Velasco, las actividades polticas del PPC se redujeron a constantes comunicados y tomas de posicin frente a las medidas gubernamentales pero, con el inicio de la segunda fase, asumi una mayor presencia y actividad, volvindose uno de los principales interlocutores del gobierno militar, apoyando las medidas de desmantelamiento de las reformas. Con la convocatoria a la Asamblea Constituyente, el PPC reimpulsa la organizacin del partido con el fin de participar en las elecciones, en las que obtendra el segundo lugar a nivel nacional despus del PAP y el primer lugar en Lima. Luis Bedo, ya Reyes obtuvo la segunda votacin preferencial a nivel nacional, debido a la no participacin de AP , cuya votacin le fue endosada al PPC. En las elecciones de 1980, pese a su tercer lugar, su peso electoral volvi a su nivel, es decir, a ser fuerza poltica slo en Lima. La evolucin poltica de la izquierda es bastante compleja. A pesar de que atraves un perodo de desarrollo y rpido crecimiento nunca pudo vencer el factor estructural que limitaba su conformacin como una real alternativa nacional: su divisin poltica e ideolgica. Su expansin en las diversas organizaciones que conformaban el movimiento social fue posible debido a los efectos contradictorios de las medidas del gobierno para encauzarlo, as como a la inexistencia prctica de los partidos polticos tradicionales. La izquierda radical compite con el PCP por la influencia en el movimiento sindical; a su vez, los diversos grupos de la izquierda radical compiten entre s, logrando influencia entre los campesinos pobres o sin tierras, los maestros, los estatales,

los pobladores de asentamientos humanos y pueblos jvenes. Asimismo, la izquierda estaba dividida por su posicin frente al rgimen militar: mientras la izquierda radical se opuso desde el principio, el PCP apoy al gobierno del general Velasco y, luego de su cada, a sus partidarios. Ello produjo importantes debates internos referidos a la naturaleza del rgimen y las reformas, la relacin partido-masas, el carcter de la sociedad peruana y la estrategia para la toma del poder poltico. Un balance inicial nos muestra que, al margen de las formulaciones propuestas, la accin de la izquierda estuvo centrada en actividades gremiales ms inmediatas: lucha por el control de los sindicatos, movilizaciones por reclamos econmicos, de oposicin al rgimen. Los sectores populares se sentan representados por la izquierda, pero muchas movilizaciones y protestas se producan espontnea o paralelamente al impulso de los partidos que la integraban. Es decir, la fuerza social no logr ser capitalizada en el fortalecimiento de los partidos, siendo bastante relativa su capacidad de arraigo y direccin del movimiento social; constatacin que no significa desconocer el importante rol de la izquierda en el desarrollo y representacin del movimiento social y en la obtencin de reivindicaciones polticas y econmicas, especialmente durante el gobierno del general Morales Bermdez. Todo se vio reflejado en el tercio electoral

obtenido en 1978, pero sus debilidades la llevaron a ver reducida ms an su fuerza electoral en 1980. En cuanto a los partidos trotskistas, Ricardo Napur abandona en 1970 VR y constituye el Partido Obrero Marxista Revolucionario (POMR), del cual se desprendera al ao siguiente la Liga Comunista. El FIR, luego de la amnista de Hugo Blanco por el gobierno militar, intenta reorganizarse pero se divide en dos facciones: la Comisin Reorganizadora del FIR y el FIR-Combatiente; en 1974, la Comisin Reorganizadora asume la denominacin de Partido Socialista de los Trabajadores (PST), encabezado por Enrique Fernndez Chacn. Para las elecciones a la Asamblea Constituyente, el PST forma parte del FOCEP al cual tambin perteneca el POMR. Luego , de las elecciones de 1978, Hugo Blanco y otros dirigentes de grupos menores fundan el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT), que participara en 1980 de las negociaciones para la formacin del ARI, en perspectiva de las elecciones generales. Luego de la formacin de Izquierda Unida (IU), partidos trotskistas como el PST y el PRT intentaron un acercamiento a dicho frente, pero jams fueron aceptados. Los grupos maostas sufren varias divisiones durante los primeros aos del gobierno militar. En 1969 haba surgido Patria Roja y en 1970 Sendero Luminoso. En 1971 se produce una nueva ruptura al interior de Bandera Roja, de la cual surge el Partido Comunista del Per-Estrella Roja. Durante todo este perodo, estos grupos van a manifestar su presencia al interior del movimiento estudiantil universitario y en algunos sindicatos importantes, como el Sindicato nico de Trabajadores de la Edu-

cacin Peruana (SUTEP), controlado por Patria Roja. Su peso poltico fue mnimo pero, en los 80, Sendero Luminoso irrumpira en el escenario poltico con el inicio de la llamada guerra popular. A lo largo de la dcada del 70 Sendero Luminoso se prepara para sentar las bases de la lucha armada, especialmente a travs del Comit Regional de Ayacucho y de la Universidad Nacional San Cristbal de Huamanga, en donde acta a travs del Frente Estudiantil Revolucionario (FER). Durante estos aos Sendero Luminoso se dedica al estudio de la obra y pensamiento de Jos Carlos Maritegui y de la realidad peruana e internacional; es opositor declarado del gobierno militar, al que caracteriza como fascista, y busca diferenciarse de otros partidos de izquierda. Sin embargo, hacia 1974 se debilita su presencia al interior de la Universidad de Huamanga, donde pierde el control de la asamblea universitaria y de la federacin de estudiantes. Su presencia se redujo en 1975 a la facultad de Educacin, para abandonar la universidad un ao ms tarde y enviar a sus cuadros a trabajar con las bases de la regin y a otros lugares del pas, en tanto su ncleo dirigente continuaba el proceso de consolidacin del partido. En 1976, al producirse la muerte de Mao TseTung y la cada de la denominada banda de los cuatro, que dio fin a la revolucin cultural china, Sendero Luminoso se declara opositor al nuevo rgimen chino y mantiene su adhesin al maosmo ortodoxo. En 1977, a partir de una serie de organismos generados, Sendero Luminoso se vuelca al trabajo rural para sentar la base social de la guerra popular que se anuncia prxima, pasando a la clandestinidad. A principios de 1980 el comit militar de Sendero Luminoso realiza la Primera Escuela Militar, denominada ILA 80 (Inicio de la Lucha Armada), a cuyo trmino se acuerdan las acciones que iniciaran la guerra popular. La primera accin registrada se dio el 17 de mayo de 1980, cuando un grupo armado asalt el local del JNE en el pueblo de Chuschi (Ayacucho) y quem las nforas electorales. Se haba iniciado la guerra popular.

Genaro Ledesma Izquieta, lder del FOCEP y , Hugo Blanco Galds se confunden en un abrazo. Para las elecciones generales de 1980 se pens en un frente nico de izquierda llamado Alianza Revolucionaria de Izquierda (ARI). Diferencias internas desbarataron este intento.

Belaunde haba accedido al gobierno en 1963 con un amplio programa reformista, bajo gran expectativa popular y el apoyo de diversos sectores sociales, pero no tena el control del Congreso. En 1980 la situacin era casi inversa. No tena un programa de gobierno claro, salvo la bsqueda de solucin para las necesidades inmediatas; las expectativas populares no eran entusiastas y los diversos sectores sociales lo presionaran tratando de enrumbar su gobierno. Pero contaba con una relativa mayora en el Congreso gracias a la alianza con el PPC, que recibi los ministerios de Justicia, e Industria, Turismo e Integracin. Los dems partidos se haban negado al llamado de Belaunde a participar directamente en el gobierno, colocndose ms bien en la oposicin. El primer gabinete de Belaunde estaba compuesto por: Manuel Ulloa Elas, presidente del Consejo de Ministros y ministro de Economa; Pedro Pablo Kuczynski, ministro de Energa y Minas; Alfonso Grados Bertorini, ministro de Trabajo; Fernando Belaunde Terry fue el vencedor de los comicios generales de 1980. Eduardo Orrego, ministro de TransConvoc a los partidos polticos a formar un gobierno de ancha base; slo el portes y Comunicaciones; Luis FeliPPC acept colaborar con el gobierno recibiendo las carteras de Justicia y de pe Alarco, ministro de Educacin; el Industria, Turismo e Integracin.

general Jorge Muiz Luna, ministro de Guerra; teniente general Jos Gagliardi Schiaffino, ministro de Aviacin; Javier Arias Stella, ministro de Relaciones Exteriores; Jos Mara de la Jara y Ureta, ministro del Interior, entre otros. Una rpida revisin de su composicin muestra que los ministros podan ser clasificados en tres grupos. El primero integrado por los ministros moderados encargados de los sectores de gran influencia social (Trabajo, Transportes, Educacin, Interior, Relaciones Exteriores); el

influencia gremial sobre el Estado; el segundo, que pese a no haber logrado un cambio de rumbo en la poltica econmica liberal ni en la militarizacin, mantena su fuerza movilizadora y sus comportamientos tenan gran impacto en el curso poltico, por lo que la poltica no se redujo al Congreso.

Siguiendo a Malpica, entre las primeras medidas liberales del gobierno de Belaunde se encontraban las que continuaban el proceso de privatizacin iniciado por el gobierno de Morales BerDesde antes de los comicios generales de 1980 uno de los puntos de la agenda poltica mdez. Veamos algunas: la devoestaba referido a la devolucin de los medios de prensa a sus antiguos dueos. Al lucin de los diarios y las estacioproducirse el triunfo electoral de Fernando Belaunde, su gobierno asumi sta como una de sus primeras medidas. En la imagen, Manuel Ulloa Elas (a la izquierda) nes de televisin y de radiodifuconversa con Alejandro Mir Quesada Garland y Aurelio Mir Quesada Sosa; al sin; la devolucin de la mayora centro de la escena aparece Enrique Agois. de acciones de las empresas de cemento; las negociaciones para segundo por los ministros liberales vinculados a or- transferir los yacimientos en posesin de Minero ganismos financieros internacionales (Economa y Per; la transformacin de empresas estatales en soEnerga y Minas); y el tercero por los ministros mi- ciedades annimas (Minero Per, Electroper, Pelitares en actividad (Guerra, Marina y Aviacin). Es- troper, MINPECO, entre otras); eliminacin del ta composicin denota dos de las principales con- monopolio de la comercializacin de minerales por tradicciones al interior del gobierno de Belaunde: parte de MINPECO y de diversos productos de exen primer lugar, la combinacin de una poltica eco- portacin como el algodn, el caf, el azcar, los nmica liberal con polticas populistas que busca- fertilizantes y el tabaco negro. Aunque se intent la ban paliar los efectos de la crisis, ante el temor de desactivacin de ECASA y ENCI como parte de los una explosin social; en segundo lugar, la fuerte acuerdos con el FMI para liberar la comercializapresencia militar en un rgimen nominalmente re- cin del arroz y otros productos agrcolas, no se lopresentativo y democrtico que pona lmites al po- gr por la oposicin del Congreso. Dentro de la poder civil. Esta situacin se acrecentara en los aos ltica liberalizadora destacan las medidas destinadas venideros. Por ello la democracia nacida en 1980 a otorgar mayores facilidades al capital extranjero puede ser caracterizada como restringida y tutelada en la explotacin de nuestros productos mineros. por el poder militar. En el caso del petrleo, a fines del gobierno militar Ambos elementos, que ya estaban presentes des- se haban renegociado los contratos con la Occidende 1975, seran el contexto y el germen del desarro- tal Petroleum, la Belco Petroleum y Oxy Bridas. El llo de la violencia poltica a lo largo de la dcada. gobierno de Belaunde dict la llamada ley Por ello este fenmeno no puede ser interpretado Kuczynski, por la cual se modific la legislacin como causado por un grupo aislado o calificado de para la explotacin y exploracin del petrleo, conincomprensible. La violencia poltica ya estaba pre- tando con el apoyo aprista. Bajo esta ley se firmaron sente antes de 1980 y recrudecera despus hasta nuevos contratos con Superior Oil, Hamilton Petrollegar al horror. Otro elemento importante en el pe- leum, Shell y Union Texaco, empresas a las que se rodo es la constante presin sobre el gobierno tan- otorg ventajas tributarias adicionales a cambio de to por parte del empresariado como del movimien- invertir en nuevas explotaciones. A fines de 1984 se to social: el primero a travs de la reactivacin de su comprob que la Oxy Bridas y la Belco Petroleum,

en vez de utilizar el crdito tributario en nuevas explotaciones, se haban dedicado a la extraccin de las reservas conocidas. En esta lnea, se dictaron leyes para obstaculizar el desarrollo de proyectos productivos estatales iniciados por gobiernos anteriores. Por ejemplo, en el caso de la minera, se prohibi que el Estado avalase proyectos financieros de empresas estatales. Por ello no se pudo financiar la segunda etapa de Cerro Verde y tampoco se culmin el convenio para la mina Antamina, entre otros casos. Tambin se tomaron medidas para reducir la presencia estatal en el sector financiero, mediante el crecimiento de la banca privada y el establecimiento de bancos extranjeros. Se dict la llamada ley chica de la banca la cual permiti la propiedad de hasta un 33% del capital accionario de los bancos privados por empresas extranjeras y se autoriz la apertura de nuevas sucursales y nuevos bancos extranjeros; pero se nombr directorios con personas inescrupulosas y de poca experiencia, producindose no pocos casos de prstamos a empresas insolventes, cobertura de deudas de la banca privada o conversiones de deudas en dlares a soles, lo cual llevara a una serie de escndalos financieros tanto en la banca estatal como privada. Se crearon los siguientes bancos nacionales: Latino, Mercantil y Bandesco; y se establecieron oficinas de representacin y sucursales del Banco Unin Repblica de Venezuela, Commerzbank S.G., Chase Manhattan Bank, The Bank of Tokio, The Citizens and Southern National Bank, Union Chelsea National Bank N.Y., Wells Fargo Bank, First Interstate Bank of California y Manufacturers Hannover Trust. Asimismo, el transnacional Banco Exterior de los Andes y de Espaa (Extebandes) consigui autorizacin para actuar en el mercado interno. Curiosamente, a pesar de la vocacin privatista del rgimen, la quiebra del Banco de la Industria de la Construccin (BIC) y luego del Banco de los Andes, del Banco Comercial del Per y su financiera y del Banco Sur Medio y Callao obligaron al gobierno a asumir los activos y pasivos de estos ltimos y emprender la operacin de salvataje, incrementndose de este modo el nmero de bancos y financieras en poder del Estado. Tambin se devolvi el 51% del capital social de las empresas de cemento a sus antiguos propietarios, a pesar de que se les haba pagado los montos de valorizaciones de sus acciones. En el sector agrario, se autoriz la parcelacin de las cooperativas y sociedades agrcolas de inters social (SAIS), fragmentndose sus tierras en lotes, aunque luego de dos o tres campaas muchos de los

parceleros quedaron en la ruina y tuvieron que vender sus parcelas. En el sector industrial, se limit ms los alcances de la comunidad industrial con intenciones de desactivarla. Finalmente, para lograr la autorizacin de venta de las empresas estatales, se envi un proyecto de ley denominado de accin empresarial del Estado, el cual, luego de dos aos, no fue aprobado en el Congreso. Ante la imposibilidad de acelerar el proceso privatizador, el gobierno decidi transformar las empresas pblicas en sociedades annimas dirigidas por un directorio y una junta de accionistas, nombrando en estos cargos a personas con mentalidad privatista quienes usaron descaradamente sus recursos en provecho propio. Ejemplos claros son los de Pescaper, Epsep, Minpeco y Centromin.

Dentro de la lnea de aplicacin de medidas en el marco de las propuestas de los principales organismos financieros, especialmente el FMI, el gobierno nombr como ministros a connotados representantes de los intereses de la banca y empresas extranjeras; los casos ms saltantes fueron los de Pedro Pablo Kuczynski (Energa y Minas), Carlos Rodrguez Pastor y, en menor grado, Manuel Ulloa (Economa).

Manuel Ulloa Elas, ministro de Economa y Finanzas durante los primeros dos aos del gobierno del arquitecto Fernando Belaunde Terry. El programa econmico de este perodo fue acusado, especialmente por el APRA y la izquierda, de sujetarse a las polticas del Fondo Monetario Internacional.

Como han sealado Iguiz, Basay y Rubio, la bonanza de las cuentas externas entre 1979 y 1980, lograda mediante polticas de ajuste, termin muy pronto, apareciendo los problemas en los primeros meses de 1981 debido, en primer lugar, a la cada del precio real de nuestros productos en el mercado internacional y, en segundo lugar, al dficit surgido en la balanza comercial debido a la liberalizacin de las importaciones y al incremento de pagos de la deuda externa. Para enfrentar la situacin, el gobierno recurri a una poltica de devaluaciones peridicas, lo cual provoc la dolarizacin del ahorro y de la economa en general. Se establecieron sobretasas del 15% a las importaciones. La poltica de apertura de la banca nacional a la inversin de capitales extranjeros, reseada lneas arriba, permiti al gobierno recurrir a nuevos prstamos para pagar la deuda externa y elevar nuestras reservas internacionales, pero ello slo posterg el problema. Parte de los nuevos prstamos se orient a cubrir el continuo dficit y a la aplicacin de una poltica tributaria que pona nfasis en el incremento de los impuestos indirectos (de 50,5% en 1980 a 66,6% en 1982) y en la reduccin de los directos (de 48,9% en 1980 a 32,2% en 1982). La poltica monetaria se aplic a restringir el consumo ya que se consideraba que haba un exceso de la demanda; logrando una recesin en el sector productivo, pero no la reduccin de la inflacin, ya que desde 1981 se haba iniciado tambin la liberalizacin de los precios controlados y regulados. A mediados de 1983, el gobierno reinici negociaciones con el FMI para resolver los problemas de

la deuda externa. En ellas se establecieron nuevas medidas restrictivas, diseadas y aplicadas por el ex funcionario de la Wells Fargo, Carlos Rodrguez Pastor, incluyendo reduccin del gasto pblico, mayor restriccin de la demanda e incremento del ritmo de devaluacin y de las tasas de inters. Dichas metas no se alcanzaron a pesar de la eliminacin de subsidios, del incremento en el precio de la gasolina y el servicio elctrico y de la poltica de minidevaluaciones. Los precios de los productos bsicos continuaron su tendencia alcista a lo largo del ao, por lo que el gobierno comenz a controlarlos en perspectiva de las elecciones municipales de noviembre. Los salarios se mantuvieron por debajo del nivel de inflacin. Ante la situacin crtica, el gobierno atribuy el fracaso del programa econmico a los efectos de las inundaciones causadas en 1983 por la corriente del Nio.

Semanas antes de las elecciones generales de 1980, aparecieron numerosos perros colgados de postes pblicos, con sendos carteles con los nombres de los principales lderes del gobierno chino; hecho que sorprendi a la mayora, pero del cual no se dio mayor explicacin. Ms adelante, el 17 de mayo, en la plaza central del pueblo de Chuschi, Ayacucho, un pequeo grupo armado quem las nforas que se iban a utilizar en las elecciones del da siguiente. Con este acto simblico, Sendero Luminoso por entonces un grupo reducido, con armamento obsoleto y sin experiencia en el campo militar dio inicio a su lucha armada, sin concitar mayor atencin, ya que la mayora de los partidos polticos y el gobierno estaban preocupados por las campaas electorales de ese ao. Tampoco haba mayor informacin al respecto ya que los documentos de los servicios de inteligencia y de seguridad del Estado haban sido sustrados por los militares antes de la transferencia. Aunque no faltaron voces de alerta, el presidente Belaunde

volvi a atribuir estas acciones al abigeato, como lo haba hecho 15 aos antes. Sendero Luminoso iniciaba as su guerra popular del campo a la ciudad, cuya primera etapa era conquistar bases de apoyo en el campo para establecer zonas liberadas. Esta situacin coincida con la intencin inicial del gobierno de establecer una actitud distinta a la poltica de violacin de los derechos humanos del gobierno militar, que no pas de buenas intenciones. Slo el ministro del Interior Jos Mara de la Jara y Ureta renunciara por voluntad propia, en agosto de 1980, al asumir la responsabilidad poltica por la muerte en el Cuzco de un estudiante universitario a manos de la polica. Entre 1980 y 1982 SL logr una relativa expansin en el campo. Cabe citar como ejemplo el entierro multitudinario de la joven dirigente senderista Edith Lagos en setiembre de 1982. Esta inicial expansin es explicable por varias razones: en primer lugar, las caractersticas socioeconmicas de Ayacucho, uno de los departamentos ms pobres y olvidados del llamado trapecio andino; en segundo lugar, las caractersticas culturales, pues junto a la Universidad San Cristbal de Huamanga punto de modernizacin y difusora de nuevas ideas exista un mundo rural y urbano bastante complejo con importantes reminiscencias andinas; en tercer lugar, las tcticas iniciales aplicadas por SL ayuda en los trabajos agrcolas, proteccin frente a los abigeos y las autoridades corruptas, apoyo a las comunidades en sus disputas por linderos con las SAIS le ganaron el apoyo activo (alimentacin y proteccin) o pasivo (encubrimiento) de la poblacin rural. Cabe resaltar que los iniciales militantes de SL provenan del campo o eran descendientes de campesinos. Su dirigencia, en cambio, estaba compuesta por sectores intelectuales y medios profesionales, algunos de los cuales eran descendientes de hacendados. Ellos conocan, pues, la realidad del campo. El Estado, ms bien, los tena olvidados y relegados. Pero esta relacin, como se comprobara rpidamente, naca de la misma matriz paternalista autoritaria del gamonalismo; SL cuidaba de sus amigos, pero castigaba a sus enemigos o a los que dudaban. stos fueron los casos de las comunidades de Huancasancos y Lucanamarca, las que fueron masacradas por un centenar de senderistas en abril de 1983 al negarse a continuar protegindolos. La situacin de la poblacin rural se haba vuelto muy dficil, y en la prctica se hallaba entre dos fuegos con la intervencin de las Fuerzas Armadas en la lucha antisubversiva, decretada el 20 de di-

ciembre de 1982, luego del asesinato del director de la filial ayacuchana del Instituto Nacional de Cultura. Ello signific que las Fuerzas Armadas recuperaran injerencia y presencia poltica en el Estado, perdidas desde su retiro a los cuarteles en 1980, y que se fueron incrementando a lo largo de la dcada. Junto con la intervencin, se declar el estado de emergencia para cinco de las provincias del departamento de Ayacucho sometindolas, adems, a la autoridad del comando poltico-militar bajo las rdenes del general Clemente Noel Moral. El poder civil qued as sometido al poder militar. Con dicha intervencin se inicia la puesta en prctica de doctrinas militares contrainsurgentes cuya estrategia no estaba exenta de racismo, que implicaba coaccionar a los campesinos, utilizar a las comunidades unas contra otras, ataques de saturacin de poblados y juicios sumarios, semejantes a los juicios populares de SL. Con el tiempo vendran las denuncias por violaciones de derechos humanos hechas por campesinos ante las diversas fiscalas del departamento. A comienzos de 1984 se nombr al general Adrin Huamn como nuevo jefe poltico-militar de Ayacucho. El general Noel sali al exilio dorado como agregado militar del Per en los Estados Unidos, alejndose de las investigaciones que entonces continuaban con respecto al caso Uchuraccay y a las violaciones de derechos humanos durante su jefatura. El general Huamn aplic, junto con las medidas militares, una poltica asistencialista de apoyo a la poblacin para lograr su adhesin. En setiembre fue removido de su comando por hacer declaraciones que el gobierno consider polticas y que iban ms all de sus estrictas funciones militares. Como ha resaltado Heraclio Bonilla, la ineficacia de las Fuerzas Armadas frente a SL no slo fue el resultado de la ausencia de una poltica antisubversiva coherente y sostenida ya que sta variaba segn los vaivenes de la situacin poltica, sino tambin influy el hecho de que sus operaciones eran realizadas por soldados no oriundos de la zona, por lo cual no se identificaban con la poblacin; se enfrentaban adems a un ejrcito que no daba la cara y que ms bien tena la capacidad de desplazarse y confundirse con la poblacin rural. A ello hay que sumarle los bajos salarios de la tropa y las Fuerzas Policiales. La capacidad de acumulacin de fuerzas de SL, que en ese entonces obtena sus armas mediante el robo o el asesinato de policas, se puso de manifiesto en el ataque a la crcel de Ayacucho a mediados de 1983, que liber a decenas de detenidos, tanto militantes

Luego del fracaso de la Alianza Revolucionaria de Izquierda (ARI) y de los resultados adversos en las elecciones generales, la izquierda intent recomponer sus fuerzas. Para las elecciones municipales de 1980, nace Izquierda Unida (IU) como un frente de partidos de diversas tendencias marxistas: el PCP y el PSR, representantes de los sectores velasquistas; la UDP integrada por un grupo de partidos de la lla, mada Nueva Izquierda, fundamentalmente el MIR, VR y el Partido Comunista Revolucionario (PCR); el FOCEP; la Unidad de Izquierda Revolucionaria (UNIR), frente de partidos conformado por el PC del P-Patria Roja, VRProletario Comunista y MIRPer; y grupos de independientes, entre los que se encontraban importantes intelectuales. Ms adelante se incorporara Accin Poltica Socialista (APS), grupo escindido de Accin Popular en 1968, encabezado por Gustavo Mohme Llona. Alfonso Barrantes Lingn, reconocido como un independiente de consenso, presida este frente de partidos. Como su principal lder, tambin sera su candidato tanto a las elecciones municipales como a las elecciones generales. El PAP luego de los resultados electorales de , 1980, realiza un congreso extraordinario en la ciudad de Trujillo, donde se ponen en evidencia las fuertes fisuras existentes en su interior. Por un lado se encontraba el ala izquierdista encabezada por Armando Villanueva del Campo, apoyado por jvenes dirigentes como Luis Alva Castro, Carlos Roca y Alan Garca Prez; y por el otro el ala derechista encabezada por Andrs Townsend Ezcurra, apoyado por viejos lderes como Ramiro Prial y Luis Alberto Snchez. Las disputas no slo se expresaron

en el debate interno sino tambin en las calles, con enfrentamientos entre los grupos de choque de cada bando, llegando al colmo de darle una paliza al ya anciano Luis Alberto Snchez. Finalmente, el nico lder que se retirara del partido aprista sera Townsend, quien posteriormente fundara el Movimiento de Bases Hayistas (MBH), que tuvo corta vida. Armando Villanueva sera elegido secretario general y Alan Garca continuara en la secretara de Organizacin. Como presidente de la Comisin Nacional de Plan de Gobierno (CONAPLAN) fue elegido Luis Alva Castro. Sin embargo, ello no resolvi la crisis interna. La renovacin aprista vendra despus.

En agosto de 1980, en medio de un rpido cambio de gabinete, Eduardo Orrego renunci al ministerio de Transportes y Comunicaciones, con el fin de iniciar la campaa de AP hacia las elecciones municipales convocadas para noviembre. Se presentaron tambin, como candidatos con opciones, Ricardo Amiel (PPC), Justo Enrique Debarbieri (PAP) y Alfonso Barrantes Lingn (IU). Segn el JNE, los resultados nacionales fueron los siguientes: AP 1 , 386 774 votos (35,92%); IU, 898 325 votos (23,27%); PAP 877 807 votos (22,73%); PPC, 272 , 896 votos (10,99%) y otros, 272 896 (7,06%). Segn la informacin oficial, AP y el PAP tuvieron resultados nacionales inferiores a los obtenidos en las elecciones generales; el PPC ratific su presencia

slo en Lima, obteniendo escasa votacin en el resto del pas; la sorpresa la dio IU que pas a constituirse en la segunda fuerza poltica, ganando importantes alcaldas provinciales en el sur. Casi un ao despus, el 8 de noviembre de 1981, se realizaron elecciones municipales complementarias en las seis provincias y 119 distritos donde los resultados de 1980 fueron anulados por el JNE, ratificndose la misma correlacin de fuerzas del ao anterior.

En la maana del 28 de enero de 1983, los diarios amanecieron con grandes titulares anunciando la muerte de 8 periodistas de la oposicin y de su gua en la comunidad de Uchuraccay, en las alturas de Ayacucho. Segn las informaciones que se obtuvieron, Jorge Sedano de La Repblica, Eduardo de la Piniella y Pedro Snchez de El Diario de Marka, Willy Retto y Jorge Luis Mendivil de El Observador, Amador Garca de Oiga, el corresponsal de El Diario Flix Gaviln, un periodista ayacuchano, Octavio Infante, y el gua Juan Argumedo, salieron de la ciudad de Ayacucho para investigar la muerte de siete senderistas en manos de los campesinos de Huaychao, lo cual fue presentado por algunos sectores de la prensa como un hecho significativo y patritico; sin embargo, no se tena acceso a la zona por el hermetismo y la falta de apoyo de las Fuerzas Armadas, que controlaban la regin y no queran testigos incmodos. Un grupo de periodistas decidi salir rumbo a Huaychao, ya que se tena informacin de que esta situacin era producto de la estrategia contrainsurgente aplicada por el comando poltico-militar de Ayacucho. El da 26, en la comunidad de Uchuraccay, cercana a Huaychao, los hombres de prensa fueron muertos y sus cuerpos mutilados. En un primer momento, el general Noel jefe poltico-militar de Ayacucho afirm que los periodistas haban llegado a Uchuraccay portando una bandera roja y dando vivas a la subversin, desviando as su responsabilidad poltica y sealando implcitamente que la oposicin tena vnculos con SL.

A principios de 1981 se produce un enfrentamiento entre patrullas peruanas y ecuatorianas. El gobierno de Quito denunci que dicho enfrentamiento se haba producido en su territorio, en la zona de Paquisha: la realidad era que el ejrcito ecuatoriano haba instalado puestos de vigilancia en el lado peruano del sector no delimitado de la frontera, con los mismos nombres de puestos ecuatorianos. El presidente Belaunde ordena la expulsin de dichas tropas pero sin transgredir la frontera norte. El Ejrcito, comandado por el general Hoyos Rubio uno de los conspiradores del golpe de 1968, luego de algunos das de enfrentamientos logra expulsar a los ecuatorianos. Belaunde, junto con un grupo de periodistas, viaja a la denominada Falsa Paquisha, donde los indicios sealaban que tan rpida expulsin se debi a que el Per mantena la superioridad militar frente al Ecuador y a que la infiltracin estaba recin en sus inicios (dada la precariedad de sus puestos). El descuido posterior a partir de 1990 de la poltica exterior frente a nuestros vecinos, les permitira una infiltracin ms slida. Terminados los combates, los pases garantes del protocolo de Ro de Janeiro insistieron en la necesidad de concretar negociaciones para solucionar la falta de delimitacin de 78 km en la frontera norte. Como se mostrara una dcada despus, no se avanz nada al respecto.

En enero de 1981 se produjo el conflicto con el Ecuador por el Falso Paquisha, toponimia ecuatoriana en territorio peruano. La inmediata accin militar peruana, dirigida por el general Hoyos Rubio, concluy con el desalojo de las patrullas militares ecuatorianas.

La cruenta represin militar al terrorismo dio pie a que se sospechara sobre el uso de mtodos vedados por el ejrcito en las zonas de emergencia. La idea de una guerra sucia en los Andes fue tomando fuerza entre los medios de prensa opuestos al gobierno. Con el propsito de investigar tal presuncin, un grupo de periodistas march a Huaychao, donde se haba producido una matanza, siendo victimados por los comuneros de Uchuraccay en un confuso incidente. En la imagen, pobladores de Uchuraccay transportan el cdaver exhumado de uno de los periodistas.

El gobierno decidi nombrar una comisin investigadora presidida por el escritor Mario Vargas Llosa, e integrada por el periodista Mario Castro Arenas y el jurista Abraham Guzmn Figueroa. Tambin fueron parte de la comisin los antroplogos Juan Ossio, Fernando Fuenzalida y Luis Millones, el lingista Rodolfo Cerrn Palomino, el sicoanalista Max Hernndez y el abogado Fernando de Trazegnies. A mediados de febrero la comisin visit la comunidad de Uchuraccay, recogiendo los testimonios de los comuneros y entrevistando a los familiares del gua Juan Argumedo, a los periodistas ayacuchanos que llegaron a Uchuraccay algunas horas despus de conocida la noticia y a los miembros de las Fuerzas Policiales presentes en la zona. El informe de la comisin investigadora fue entregado en marzo de 1983, caracterizndose por incluir interpretaciones de tres tipos: conviccin absoluta, conviccin relativa y conviccin dudosa. Entre las conclusiones ms importantes, la comisin seal que el viaje de los periodistas fue bajo su propia responsabilidad y que los principales jefes poltico-militares no tuvieron conocimiento de l. Que los comuneros de Uchuraccay los habran confundido con un destacamento senderista que vena a escarmentarlos por los linchamientos ocurridos en Huaychao. Que los periodistas debieron ser atacados de improviso, masivamente, sin que mediara dilogo previo, y por una multitud a la que el miedo y la clera, mezclados, enardecan y dotaban de ferocidad infrecuente en su vida diaria y en circunstancias normales. Que era falsa la tesis

de que los periodistas hubieran llegado enarbolando una bandera roja y dando mueras al gobierno y a los sinchis. Que la masacre fue obra de los comuneros de Uchuraccay, sin que participaran en ella fuerzas del orden; reconociendo, sin embargo, que los comuneros haban recibido de los sinchis la recomendacin de defenderse y matar a los terroristas que se acercaran a Uchuraccay, aunque no de manera sistemtica; tal decisin habra sido adoptada por los comuneros en sus asambleas. stos finalmente segn la comisin no pudieron dar una respuesta coherente respecto a la desaparicin del dinero, las ropas y las cmaras fotogrficas de los periodistas. Cabe resaltar una afirmacin del informe de la comisin respecto a la supuesta ignorancia de los comuneros, que dejara implcita como conclusin de fondo que la masacre fue producto de un malentendido: No se necesita gran esfuerzo de imaginacin para saber que, al sentirse atacados, uno o varios de los periodistas hicieron funcionar sus cmaras, reaccin primera e instintiva de un reportero grfico. Estn en condiciones los comuneros de Uchuraccay de identificar una cmara fotogrfica y saber para qu sirve? Algunos de ellos, por lo menos, sin duda alguna. La comisin tiene testimonios que prueban que en la comunidad hay artefactos como linternas, radios y tocadiscos a pilas. No es ste el primer caso de una sociedad en la que el primitivismo y el arcasmo culturales pueden coexistir con el uso de ciertos productos manufacturados modernos.

689 182 votos (17,5%); PPC, El informe de la comisin 547 346 votos (13,9%), y investigadora fue duramente otros, 262 794 votos (6,7%). criticado y calificado como De esta manera: a) el pas una maniobra encubridora del qued dividido en tres tercios: gobierno. La comisin habra el PAP, IU y la alianza APejercido funciones que le coPPC; b) pese a ganar en Lima rrespondan al poder Judicial y a su alta votacin, IU segua y las visitas a la comunidad de siendo segunda fuerza electoUchuraccay habran sido poral, sin poder recuperar la vocas y breves. Las conclusiones tacin alcanzada en 1978; c) del informe implicaban una el PAP se recuperaba de su subvaloracin del campesinacrisis al pasar de ser tercera do, calificndolo como ignofuerza poltica al primer lurante, tradicional y arcaico, gar; d) la crisis del gobierno contrapuesto a la sociedad era irremediable. moderna. Las investigaciones La victoria de IU en Lima y los hechos posteriores designific la aplicacin de un mostraron que las conclusioamplio proyecto de beneficio nes de la comisin estaban en a los sectores populares ya varios aspectos alejadas de la que IU haba ganado mayorrealidad y ms cercanas a la mente en los distritos ms imaginacin y a la ficcin. CaAlfonso Barrantes Lingn, candidato de pobres en el que destacaron be resaltar tres hechos al resIzquierda Unida y electo alcalde de Lima en el programa del Vaso de Lepecto. Primero, los periodistas los comicios de 1983. che (que inicialmente abarc hicieron trmites previos para a ms de 300 mil nios entre viajar con miembros del Ejrcito, lo que les fue negado; y para salir de la ciudad los 0 y los 5 aos) y el reconocimiento de los nupasaron por tres puestos del Ejrcito, lo cual arroja- merosos asentamientos humanos de la capital. Esto ba serias dudas sobre el desconocimiento del via- se hizo en base al empuje de la movilizacin popuje por parte del comando poltico-militar; en segun- lar, lo que dio un nuevo impulso a las diferentes do lugar, la posterior aparicin de las ropas y las c- organizaciones de subsistencia dirigidas por mujemaras fotogrficas de los periodistas, en cuyos ro- res: comedores populares, clubes de madres, entre llos figuraban fotos que demostraban que s existi otros. En trminos generales, la experiencia municontacto y comunicacin previos en las proximida- cipal tuvo un gran impacto en los partidos de izdes de Uchuraccay, y que los periodistas fueron lle- quierda, que por primera vez deban asumir direcvados posteriormente a la comunidad, en donde tamente la toma de decisiones y la administracin fueron asesinados; en tercer lugar, la evidencia de de importantes recursos pertenecientes al aparato que las Fuerzas Armadas estaban implementando estatal. Destacan dentro de ellas las iniciales gestioun modelo de lucha contrainsurgente de guerra in- nes municipales de IU en Villa El Salvador, San terna, que inclua la formacin de grupos paramili- Martn de Porres y Villa Mara del Triunfo. tares en el campo.

Las elecciones municipales se realizaron el 13 de noviembre de 1983, teniendo como candidatos de fuerza para la alcalda de Lima a Alfonso Grados Bertorini (independiente, por AP), Alfonso Barrantes Lingn (IU), Alfredo Barnechea (PAP) y Ricardo Amiel (PPC). Segn el JNE, los resultados oficiales a nivel nacional fueron los siguientes: PAP 1 306 , 345 votos (33,1%); IU, 1 143 102 votos (29%); AP,

El MRTA, a diferencia de SL, proviene de la Nueva Izquierda que comenz a gestarse en la dcada del 60. A partir de sus mltiples divisiones, se distancian en 1980 de aquellos partidos que deciden participar en las elecciones de dicho ao. Militantes provenientes del MIR-El Militante, PSR-Marxista Leninista y otros grupos pequeos de la UDP que se disolvieron oficialmente al crearse el Partido Unifi-

cado Mariateguista (PUM) en octubre de 1983, son los que convergen para formar el MRTA. Tambin hay que incluir a jvenes dirigentes apristas, como Vctor Polay Campos, y lderes sindicales como Nstor Cerpa Cartolini, quien perteneci al sindicato de la fbrica Cromotex y estuvo involucrado en la huelga de 1979. El MRTA se defina como una organizacin marxistaleninista que proclamaba la necesidad de hacer la revolucin combinando todas las formas de lucha, pero priorizando la que pona en ejecucin su aparato militar. Como seala la comisin Bernales, ideolgicamente no se diferencia de cualquier otro partido marxista-leninista, ni tampoco en lo referido a las proclamas y a la reivindicacin de personajes como el Che Guevara o Luis de la Puente Uceda. En el aspecto militar, el MRTA combin tcticas guerrilleras propias del foquismo castrista, sobre todo en la selva del departamento de San Martn, con las tcticas de guerrilla urbana de los grupos insurgentes del Cono Sur. Siguiendo el mismo documento, sealaremos que el MRTA surgi contra el segundo gobierno de Belaunde, al que denunciaron como entreguista, proimperialista y comprometido con la guerra sucia que se implementaba en Ayacucho. Previniendo un posible golpe militar, el MRTA se preparaba para liderar la insurgencia del pueblo desarrollando la violencia revolucionaria. Originalmente sus tcticas se diferenciaban de las acciones terroristas de SL, realizando adems acciones asistencialistas en sectores populares (como el robo y reparto de alimentos) e impulsando una prensa oficiosa que publicitaba y reivindicaba sus actos en el afn de demostrar que, a diferencia de SL, la violencia revolucionaria no atentaba contra el pueblo sino contra los enemigos de ste. Sin embargo, estas concepciones y prcticas cambiaran sustancialmente a fines de la dcada. Segn la base de datos sobre violencia poltica de DESCO, el 22 de enero de 1984 se produce la primera actividad pblica conocida del MRTA: el ataque al puesto policial de Villa El Salvador. Inicialmente, junto a ataques contra la sede de la embaja-

Vctor Polay Campos, uno de los principales dirigentes del MRTA. En 1984 el MRTA ataca el puesto policial de Villa El Salvador y tres aos ms tarde alcanza notoriedad pblica al tomar la ciudad de Juanju en el departamento de San Martn.

da de los Estados Unidos y diferentes agencias bancarias, el MRTA se dedic a una campaa de proselitismo con acciones como la colocacin de banderas, el secuestro de periodistas y la toma de radioemisoras y agencias de noticias, desde donde lanzaba proclamas previamente grabadas, as como repartos de alimentos en barrios marginales. El acto de mayor envergadura en sus inicios fue la toma de Juanju, en el departamento de San Martn, acto de propaganda al que se cit a periodistas de un canal de televisin para que grabaran la parada militar y el retiro de sus tropas.

Segn el economista Augusto Portocarrero, para fines de 1984 las reservas internacionales lograron recuperarse como resultado de las polticas recesivas aplicadas, alcanzando casi los mismos niveles de julio de 1980. Los gastos de defensa se redujeron en 21% y los de planillas del Estado en 8%, pero los pagos por concepto de deuda externa aumentaron en 51%. Pese a ello la deuda externa se increment a lo largo del gobierno de Belaunde en ms de 4 mil millones de dlares, sumando un total de 13 721 millones de dlares. Se continu con la poltica fiscal de reducir la presin tributaria, especialmente a los sectores de mayores ingresos. En 1985 se recaud el 61% de lo que se haba recaudado en 1980 por concepto de impuestos directos; en cambio, los impuestos indirectos se redujeron en 2%. As, mientras en 1985 los impuestos a las exportaciones representaron slo el 13% de lo recaudado en 1980, se incrementaron impuestos como el General a las Ventas (IGV) y el Selectivo al Consumo (ISC), rubro este ltimo que tu-

vo gran importancia en el incremento en 166% del dustriales subieron ms que los agrcolas, por lo impuesto a los combustibles. Se mantena as la an- que la situacin del agro continu su secular cada. tigua costumbre de cubrir las necesidades de liqui- Adems, dadas las circunstancias, durante los ltidez mediante el incremento del precio de la gasoli- mos seis meses del gobierno belaundista los emprena para a su vez aumentar la recaudacin de im- sarios adelantaron la subida de sus precios, dndopuestos que lo afectaban. Para 1985, la recaudacin se niveles de inflacin que no se haban producido por impuestos indirectos representaba el 77% del en 10 aos. Con el rotundo fracaso de las polticas de ajuste total, mientras que en 1980 haba sido del 65%. En trminos generales, mientras los gastos del gobier- del gobierno belaundista la campaa del PAP enno aumentaron, sus ingresos se redujeron, con lo contr terreno frtil para su promesa de construir un futuro diferente para todos los peruanos. cual aument el dficit fiscal. En cuanto a la produccin, el pas sufra una fuerte recesin, expresada en la cada en 1985 del LAS ELECCIONES DE 1985 PBI per cpita a los niveles de 1975. Esta recesin tuvo tres causas fundamentales: las polticas de Para dichos comicios, AP nombr como candiajuste, los desastres naturales de 1983 y la poltica dato a Javier Alva Orlandini, quien adems de conarancelaria norteamericana que limit nuestras ex- tar con un importante apoyo de las bases de provinportaciones. Ms de la mitad del sector manufactu- cias, haba venido realizando una serie de crticas al rero trabaj por debajo del 50% de su capacidad ins- gobierno para legitimar su candidatura, y por ello talada, con la consiguiente reduccin del empleo. Belaunde se opuso a su eleccin. El PPC se neg a Por aadidura, se produjo una drstica cada de la mantener la alianza con AP tratando de evitar las inversin en trminos generales. Para 1985, las in- consecuencias polticas del desgaste del gobierno versiones del sector pblico se redujeron a los nive- belaundista pero, sabedor de su poca influencia, se les de 1970, siguiendo las recomendaciones del aliara con el MBH de Townsend y otros indepenFMI; sin embargo, por el carcter populista del go- dientes, formando la Convergencia Democrtica bierno se mantuvo un amplio programa de obras (CODE). La IU lanz la candidatura de Alfonso Bapblicas, sobre todo en el sector vivienda. La inver- rrantes confiando en el impacto de su gestin en la sin del sector privado represent en 1985 tan slo el 11,1% del PBI, pese a los constantes estmulos que Belaunde otorg a los empresarios, tanto nacionales como extranjeros. Mientras tanto la inflacin, que entre julio de 1975 a julio de 1980 fue de 677,49% alcanz durante el quinquenio 1980-1985 la cifra de 3 734,52%, hasta entonces la ms alta de nuestra historia. Pese a las polticas recesivas y de ajuste, la inflacin no slo no fue derrotada sino que mantuvo tasas mayores a las existentes antes de su aplicacin, entre otras razones, por la constante maniEn 1985 el APRA present a Alan Garca Prez como su candidato presidencial. Garca, pulacin de los precios de los quien haba sido constituyente en 1978 y diputado durante el perodo 1980-1985, fue el servicios pblicos con el obvencedor de la primera vuelta. Ante la defeccin del candidato de la Izquierda Unida, jetivo de cerrar la brecha fisAlfonso Barrantes Lingn, para participar en una segunda vuelta, Garca fue ungido como presidente de la Repblica. cal. Asimismo, los precios in-

alcalda de Lima y en el incremento de su influencia poltica y electoral. En el seno del PAP se haba producido la renovacin aprista, encabezada por Alan Garca Prez, quien consigui en 1983 la secretara general del partido, derrotando a Luis Alva Castro, y luego, en 1984, fue nombrado candidato presidencial, derrotando a Carlos Enrique Melgar. Desde entonces y de manera anticipada a su formal inscripcin ante el JNE, Alan Garca inici su campaa electoral cambiando radicalmente el discurso y la simbologa aprista: a) hizo a un lado el discurso excluyente a toda posibilidad de alianza o concertacin poltica expresado en el famoso lema Slo el aprismo salvar al Per (SEASAP), utilizando otros como futuro diferente y un gobierno para todos los peruanos; b) fue el primero en emplear como tctica electoral una campaa en base al apoyo de personajes independientes (artistas, deportistas, intelectuales) a su candidatura; c) utiliz como imagen a una paloma blanca enmarcada por la estrella aprista; d) realiz una campaa electoral populista en la que se confunda con el pueblo y realizaba actos sorpresivos, que persistieron durante su gobierno en los famosos balconazos. Finalmente, existan cinco candidaturas menores.

Las elecciones se realizaron el 14 de abril de 1985. Los resultados oficiales, segn el JNE, fueron los siguientes: PAP 3 452 111 votos (45,8%); IU, 1 , 605 139 votos (21,3%); CODE, 773 313 votos (10,2%); AP, 471 150 votos (6,3%); Izquierda Nacionalista (IN), 91 968 votos (1,2%); Frente de Unidad Nacional (FUN), 54 899 votos (0,7%); Partido de Avanzada Nacional (PAN), 26 366 votos (0,3%); Partido Socialista de los Trabajadores (PST), 15 696 votos (0,1%); Movimiento Cvico Nacional 7 de Junio, 10 150 votos (0,1%). Cabe resaltar que los porcentajes se establecieron sobre el total de votos emitidos. Con estos resultados, el PAP obtena una amplia mayora tanto en senadores como en diputados. Segn la Constitucin de 1979, que se aplicaba por primera vez, si el candidato de mayor opcin no obtena el 50% ms 1% de los votos, deba realizarse una segunda vuelta con el candidato con segunda votacin ms alta, en este caso Alfonso Barrantes; quien sorpresivamente renunci a la confrontacin para ahorrar dinero a los contribuyentes, segn su comunicado. A pesar de ser una situacin irregular, nadie se opondra y el JNE proclamara a Alan Garca como el siguiente presidente de la Repblica.

El inicio del gobierno aprista se produjo en un contexto muy similar al primero de Belaunde: una votacin muy alta, nivel de popularidad al tope y apoyo de amplios sectores sociales en todos los estratos. El PAP haba logrado incluso limar sus histricas asperezas con las Fuerzas Armadas. La principal fuerza poltica que podra disputarle el liderazgo en el pas, la IU, adoleca de serias disputas internas motivadas entre otras razones, por las ambiguas

posiciones y hasta simpatas de su principal lder, Alfonso Barrantes Lingn, respecto al presidente Garca. En cuanto al programa de gobierno, Alan Garca sorprendi a propios y extraos con su discurso del 28 de julio, por su contenido radical, antimperialista y deLa eleccin de Alan Garca Prez fue saludada por la prensa internacional, cuyos analistas vean en l a un joven gobernante socialdemcrta moderado y razonable. Portada de la revista Visin, publicacin de inspiracin liberal, del 1 de julio de 1985.

nuestro consumo y el confensor de las amplias capas trol de precios contra las gaempobrecidas del pas; disnancias abusivas. curso que en la realidad se En cuanto a la recesin, la ira desdibujando segn necesidad de garantizar el avanzaban los meses. ahorro interno y la fuga de En su discurso Alan Garcapitales, Garca anunci una ca critic las polticas de poltica de control de las ajuste del FMI que se haban transacciones con el exterior aplicado hasta entonces y semediante la restriccin del al que la crisis econmica uso del dlar; el apoyo a la era causada por una larga inversin privada (tanto nahistoria de injusticia. Asicional como extranjera) ofremismo, critic la corrupcin ciendo seguridad en las rey el abuso prepotente del glas de inversin, restrinpoder en todos los niveles. giendo las importaciones a lo Su interpretacin sobre la indispensable, mediante la realidad del pas era que ste estabilidad laboral para el estaba administrado por los trabajador y, sobre todo, el sectores econmicos ms poapoyo crediticio, tcnico y de derosos en colusin con el maquinaria para el agro. Su centralismo y la dependendiscurso sealaba que la subcia. Denunci a un empresaversin tena su causa en la riado que slo ensamblaba Fernando Len de Vivero, uno de los lderes miseria y que la democracia productos importados y mantena su capacidad pro- histricos del APRA, hace uso de la palabra como deba ser autoridad y enerpresidente de la cmara de Diputados. ga. Ms adelante dira que: ductiva instalada funcionanno aceptamos que el sistema do slo en un 38%. Se anundemocrtico use la muerte ci as una poltica de apoyo a la industria nacional, de descentralizacin, de eco- como instrumento y que la ley sera aplicada con noma autnoma, de redistribucin de la riqueza y severidad tambin para los que violen los derechos de solidaridad con los ms pobres. Segn su discur- humanos mediante la muerte, las ejecuciones extraso, los principales problemas del pas eran: la deu- judiciales y la tortura. Para combatir el desorden y da externa, la inflacin, la recesin, la subversin, el la inmoralidad, Garca propuso la doble pena para desorden y la inmoralidad. Respecto de la deuda ex- los funcionarios pblicos, la reorganizacin de las terna, seal que sta era producto de las desigua- Fuerzas Policiales y la coordinacin con Colombia les relaciones entre los pases ricos y pobres, del de acciones conjuntas contra el narcotrfico. En su sobredimensionado valor del dlar frente a otras poltica exterior, propuso una postura integraciomonedas y de nuestra debilidad como pas, para nista, de soberana y libre determinacin, resaltanutilizar productivamente dichos recursos. Ensegui- do nuestra posicin como pas no alineado. Los hechos posteriores se encargaran de refutar da anunci: dialogaremos con nuestros acreedores sin usar como intermediario al Fondo Monetario cada uno de los puntos de este discurso. Internacional, pero en los prximos doce meses y mientras las situaciones no cambien, slo destinare- POLTICA ECONMICA HETERODOXA Y mos al servicio de la deuda externa el 10% del valor CRECIMIENTO ECONMICO, 1985-1987 total de nuestras exportaciones y no el 60%, como hasta ahora se nos exige. Seal que la inflacin se Con respecto a la poltica econmica del gobierdeba a que el Estado prefiri apoyar las ganancias no aprista, se distinguen claramente dos momentransnacionales, a la industria ensambladora de Li- tos: el primero caracterizado por la aplicacin de ma y al crecimiento de la burocracia, olvidando al una poltica heterodoxa, keynesiana abarc descampesinado y a la agricultura; para resolver este de julio de 1985 hasta diciembre de 1987, cuando problema plante elaborar una ley antimonopolio, fue ministro de Economa Luis Alva Castro, y el seuna poltica de apoyo al agro, una reorientacin de gundo desde enero de 1988 hasta julio de 1990,

ducir la alta tasa inflacionaria, evitar la reduccin de la inversin privada (que baj de 10,3% en 1980 a 6,1% en 1984) y el deterioro de los niveles de vida de la poblacin. En los primeros das de agosto se elev el tipo de cambio a 13,90 soles y luego se le congel, reducindose las tasas de inters de 280% a 140%. Ms adelante, stas llegaran a reducirse al 38%. Siguiendo su propuesta de proteger el mercado interno, reorientando las divisas que se usaban en el pago de la deuda externa, el gobierno transfiri el 12% del PBI al sector privado mediante modificaciones tributarias y manejo de los precios pblicos. Con ello se buscaba incentivar la inversin privada, el uso de la capacidad instalada ociosa y una reestructuracin de la economa. Los empresarios se vieron beneficiados ampliamente con estas mediLuis Alva Castro, segundo vicepresidente de la Repblica y das, cuyos gastos derivados asumi el Estado increministro de Economa durante los primeros dos aos de mentndose el dficit fiscal. Sin embargo, a pesar de gobierno aprista. Puso en prctica un plan heterodoxo que que la industria se recuper y volvi a funcionar luego tuvo que ser corregido con un severo reajuste de precios. con toda su capacidad, no dio el salto de hacer nuecuando se aplic una poltica ortodoxa, vincula- vas inversiones y se content con las fciles gananda a los lineamientos del FMI. Como se seal, al cias que el gobierno le haba otorgado. Ello gener finalizar el segundo gobierno de Belaunde las reser- un problema poltico interno que provoc que en su vas internacionales se encontraban en los niveles discurso del 28 de julio de 1987 Alan Garca anunde 1980, lo que le permiti al gobierno aprista una ciara la estatizacin de la banca privada. Sin embargo, con estas medidas se logr inicial maniobrabilidad poltireducir la inflacin: en 1985 ca. Como condiciones favorala inflacin acumulada fue de bles hay que agregar tambin 158% y en 1986 de 60%. el alto porcentaje de la capaciOtra de las medidas de dad instalada ociosa, la situaapoyo al sector industrial pricin del nivel de precios, esvado fue la paulatina desactipecialmente pblicos, que por vacin de la estabilidad labosu sobrecosto permitan una ral iniciada bajo el gobierno poltica de control, y la prode Morales Bermdez. El goclividad pblica al discurso bierno aprista tom medidas populista de Alan Garca. La para poner en el rgimen de tendencia econmica inicial eventuales los contratos de es keynesiana: en vez de conlos trabajadores, debilitando traer la demanda mediante as otros derechos colectivos y una poltica de ajustes, haba el uso de la presin sindical. que alentar el crecimiento Entre las medidas introduciproductivo y el uso de la cadas como medidas de empacidad instalada ociosa mepleo temporal destaca el D.L. diante el estmulo de la de22342, que sealaba que las manda, la mejora de los suelempresas exportadoras podos y salarios, el aumento del dan contratar el nmero de gasto pblico, el control de personal eventual a plazo fijo los precios de los productos Csar Vsquez Bazn, ministro de Economa de primera necesidad, del d- durante el gobierno de Alan Garca. En 1988 se que requiriesen, a condicin de que existiera un contrato lar y de las tasas de inters. produjo el primer ajuste sustancial en el programa econmico del gobierno aprista. de exportacin, orden de De esta manera se buscaba re-

compra o documento similar y un programa de produccin a ser cumplido. Acogindose a este dispositivo legal, muchas empresas incorporaron masivamente a trabajadores eventuales, quienes acumularon aos de trabajo sin adquirir estabilidad laboral. Otra de las medidas de empleo temporal establecida por los D.S. 018-86-TR y 020-86-TR fue el Programa Ocupacional de Emergencia (PROEM). Segn este dispositivo, los empleadores podan contratar personal a plazo fijo sin limitacin de nmero y sin necesidad de acreditar la naturaleza accidental o temporal de las labores a realizarse. Con el inicio de la crisis en 1988, dicho dispositivo fue prorrogado hasta julio de 1990. En lo que respecta al agro, se congelaron los precios industriales y se liberalizaron los precios agrcolas, con el fin de beneficiar al campo en la poltica redistributiva. Tambin se aplic el denominado crdito cero, sobre todo en el llamado trapecio andino donde el conflicto con Sendero Luminoso era ms agudo, y se impuls los llamados rimanacuys, en el marco de los cuales el presidente Garca, desconociendo a las organizaciones sindicales agrarias, realiz asambleas directas con las comunidades campesinas. En cuanto al trato al capital extranjero, el hecho ms significativo fue la declaratoria de nulidad del contrato suscrito entre Petroper y la Belco Petroleum Corporation, a fines de 1985, que signific la prctica expropiacin de la empresa. En el sector financiero destacan la quiebra del Banco Amaznico, que sera asumido por el Banco Continental, y la definitiva consolidacin del Banco del Sur Medio y Callao (Surmebanc) como banco estatal, que tras haber sido intervenido por el presidente Belaunde, fue reflotado bajo el gobierno de Alan Garca. En cuanto a la deuda externa y a la postura de pagar nicamente el 10% de sta, scar Ugarteche afirma que existieron tres criterios relacionados con la transferencia neta de recursos (TNR). Primero, si el acreedor tena una TNR positiva al pas, definida como la diferencia entre los desembolsos de crditos menos los pagos por amortizaciones e intereses, se le pagaba; si sta era negativa, no se le pagaba. En segundo lugar, aquellos a quienes se les pagaba deu-

da recibiran una parte proporcional de ese 10%. En tercer lugar, hubo un conjunto de entidades a las que no se pagaba. De este modo los crditos de mediano y largo plazo del sector pblico captaban casi el 20% del servicio de la deuda, incluidos los del BCR, crditos privados y de corto plazo. Indudablemente, esta restriccin de los pagos provoc serios conflictos polticos internacionales con todos los acreedores. El gobierno peruano saba que el Per sera declarado valor deteriorado, y no le import. Esta declaracin significaba que las deudas seran colocadas en una reserva contable como incobrables, y mientras esa situacin durase, el Per no sera sujeto de crdito. El gobierno aprista calcul segn Ugarteche correctamente que era irrelevante ser considerado en esta categora, porque de todas maneras no habra crditos de mediano y largo plazo de parte de la banca comercial internacional en un perodo largo por razones ajenas a la economa peruana. Sin embargo, el gobierno aprista pag alrededor del 30% de las exportaciones de bienes y un 20% de servicios, descendiendo stas drsticamente en 1988 cuando se agotaron las reservas internacionales. Este modelo del gobierno aprista tena, pues, un lmite. El presidente Garca esperaba que con estas medidas los empresarios recuperaran la confianza en el Estado, mediante los beneficios otorgados, y se reorientaran hacia una poltica ms nacionalista. Esta alianza no lleg a concretarse porque, como ya se seal, los empresarios se contentaron con los altos beneficios alcanzados pero no reinvirtieron. Hacia octubre de 1986 comienzan a aparecer los primeros lmites de la poltica heterodoxa. Segn

nuncia al ministerio de Economa a fines de junio de 1987, teniendo en perspectiva las elecciones internas del PAP para candidato a presidente, y es reemplazado por Gustavo Saberbein. A principios de julio se produjo una devaluacin del 93,7% del tipo de cambio paralelo. El presidente Garca decreta el 28 de julio la prohibicin del mercado paralelo y la estatizacin de la banca, medida que produjo la desconfianza de los empresarios. A pesar de todas estas acciones la inflacin volvi a desbocarse, alcanzando nuevamente ndices de ms de un dgito.

Luis Alberto Snchez, primer vicepresidente de la Repblica, hace su ingreso al Congreso. Escritor, ensayista y uno de los miembros sobrevivientes de la generacin del centenario, fue uno de los lderes histricos del APRA.

scar Ugarteche, a fines de 1986 las reservas internacionales cayeron aceleradamente a un ritmo de 100 millones de dlares mensuales, y la inflacin comenz a incrementarse debido a que la oferta estaba alcanzado los cuellos de botella ante la falta de nuevas inversiones. No obstante, durante 1987 se mantuvo la poltica heterodoxa llegndose a diciembre de dicho ao con una inflacin acumulada de 120% y sin reservas internacionales. Ante esta situacin, el gobierno dict medidas de flexibilizacin. Para recuperar las reservas internacionales netas, se busc reducir la importacin mediante un proceso de devaluaciones del 2% anual, estableciendo una variedad de tipos de cambio a partir de su funcin (exportacin o importacin), evaluados como porcentajes del dlar MUC y del financiero. En segundo lugar, debido al desfase entre los precios pblicos y un efectivo control de precios, se establecieron cuatro categoras de stos: los controlados, los de rgimen especial, los regulados y los supervisados. En esta coyuntura, Luis Alva Castro re-

Al igual que en el segundo gobierno de Belaunde, las primeras elecciones municipales que se realizaron bajo el gobierno aprista tenan un carcter plebiscitario para medir la fuerza de los partidos polticos, muy especialmente la del partido de gobierno. Los candidatos a la municipalidad de Lima fueron los siguientes: Alfonso Barrantes Lingn (IU), Jorge Del Castillo (PAP) y Luis Bedoya Reyes (PPC). AP no se present. Las elecciones se realizaron el 9 de noviembre y sus resultados oficiales a nivel nacional, segn el JNE, fueron los siguientes: PAP 2 765 112 votos (47,6%); , IU, 1 790 886 votos (30,8%); PPC, 858 140 votos (14,8%), independientes, 226 256 (3,9%); y otros, 225 640 votos (3,9%). Los resultados no hicieron sino ratificar, luego de casi ao y medio de gobierno aprista, la correlacin de fuerzas existentes.

Jorge del Castillo fue el candidato del APRA para Lima Metropolitana en las elecciones municipales de noviembre de 1986. Sus principales adversarios polticos fueron Alfonso Barrantes Lingn de la Izquierda Unida y Luis Bedoya Reyes del Partido Popular Cristiano, resultando elegido Del Castillo en un discutible proceso electoral.

Una de las razones de la victoria de Del Castillo, pese a su bajo perfil y carencia de carisma, fue que Alan Garca, en vez de mantener una distancia poltica con respecto al tema electoral, apoy abiertamente a su candidato manifestando su capacidad personal de endosar sus altos niveles de popularidad. Uno de las propuestas de la campaa electoral aprista fue la construccin de un tren elctrico que unira los conos distritales con el centro de Lima. Tambin se prometi la ampliacin del programa del Vaso de Leche. Sin embargo, La principal promesa electoral de la campaa de Jorge del Castillo fue la ambos proyectos terminaron en construccin de un tren elctrico que integrara a las poblaciones del cono sur con el centro de Lima. A pesar de la construccin de varios tramos, la obra no fue sendos escndalos de corrupcin; concluida, siendo considerada desde entonces un elefante blanco de la ciudad. el del Vaso de Leche por las denuncias respecto al uso y estado de las donaciones, y el del tren elctrico porque en Internacional, entre cuyos principales lderes se enprincipio su proyecto de factibilidad fue cuestiona- contraban los primeros ministros de Alemania do, ya que era oneroso frente a otras propuestas. S- (Willy Brandt), Francia (Francois Mitterrand) y Eslo se construyeron pequeos tramos de la obra y paa (Felipe Gonzales), y el ex presidente de VeneGarca la inaugur con slo un kilmetro de ex- zuela, Carlos Andrs Prez. En ese sentido, Alan tensin desde la estacin central, pero la obra en su Garca estaba dispuesto a disputarle el liderazgo laconjunto nunca se termin. Ms adelante, las inves- tinoamericano y tercermundista a Fidel Castro, uno tigaciones del Congreso por corrupcin contra Alan de los ltimos lderes histricos del movimiento Garca demostraron que ste recibi sobornos de NO-AL, quien adems sostena, frente al problema parte del consorcio italiano encargado de la obra pa- de la deuda externa, la tesis del no pago y el uso de los recursos militares de las grandes potencias ra ganar la licitacin. para cubrirla. Alan Garca asiste a la promulgacin de la ConsLA POLTICA EXTERIOR Y EL titucin sandinista, se opone a la intervencin de PROTAGONISMO INTERNACIONAL Estados Unidos en Panam y a la derogacin de la Se puede sealar que con el anuncio sobre el pa- Decisin 24 del Pacto Andino que pona lmites a la go del 10% con respecto a la deuda externa, se ini- inversin extranjera en la regin, e impulsa la forci la poltica exterior del gobierno aprista. Dicha macin del Grupo de Apoyo al Grupo de Contadoposicin sera ratificada en la ONU en setiembre de ra, encargado de las negociaciones de paz para Cen1985, ocasin en que Alan Garca comenz a perfi- troamrica. El momento cumbre de la poltica extelarse como uno de los nuevos lderes mundiales del rior del gobierno aprista fue cuando la Internaciomovimiento NO-AL. Habra que recordar que el Pe- nal Socialista acept la invitacin del presidente r no era un pas ms al interior del Tercer Mundo, Garca para realizar su XVII congreso en Lima en juya que bajo el gobierno del general Velasco haba nio de 1986. Los sucesos de los penales fueron un cumplido el importante papel de acercar a Amrica duro revs para la poltica exterior peruana, del cual Latina a este movimiento, y por su poltica exterior nunca se pudo recuperar. de enfrentamiento a los Estados Unidos; Alan Garca no haca ms que recoger la cosecha. Su discur- LA LUCHA ANTISUBVERSIVA so antimperialista, independiente y radical tuvo Tras el discurso presidencial del 28 de julio de tambin amplio impacto en el exterior, sobre todo cuando el gobierno aprista comenz a acercarse ca- 1985, el MRTA anunci el inicio de una tregua unida vez ms a la Internacional Socialista o Segunda lateral para evaluar la situacin y fiscalizar las

militares en las zonas de emergencia. Sin embargo, perdieron prerrogativas en cuanto a los sistemas de defensa e inteligencia, el nombramiento de los altos mandos y el manejo presupuestal. En el tema de los derechos humanos, pareca que el gobierno aprista cumplira su promesa de defenderlos y castigar a los culpables de su violacin. A principios de 1986 fue denunciada la existencia de fosas comunes con cadveres de campesinos asesinados por el Ejrcito en Pucayacu y Accomarca. El presidente Garca, en un acto significativo, procedi a la destitucin El estallido de la lucha subversiva gener una cruenta respuesta por parte del jefe poltico-militar y del comandante de la polica, en primer lugar, y seguidamente del ejrcito, dando inicio a de la segunda regin militar, lo que motila llamada guerra sucia. En la imagen y como evocacin de una vara un fuerte resentimiento entre los altragedia que cost la vida de ms de 20 000 personas la obra Tablas tos mandos militares. Sin embargo, ste heridas de Emilio Rodrguez Larran. fue slo un acto simblico del presidente. Los hechos de los penales ese mismo ao promesas del gobierno; Sendero Luminoso en se encargaran de desmentir el supuesto cambio en cambio rechazara dicha actitud. En su discurso, las orientaciones sobre la lucha contrasubversiva. Garca haba propuesto como medidas antisubversiMs adelante, en mayo de 1988, fue denunciada vas un mejoramiento de las condiciones de vida de la masacre de 30 campesinos, esta vez en Cayara la poblacin, la defensa de los derechos humanos y (provincia de Cangallo), en represalia por una emla lucha contra la corrupcin. Respecto a este lti- boscada a un convoy del Ejrcito, siendo acusados mo punto solicit al Congreso facultades extraordi- los campesinos de ser simpatizantes de SL. Para narias para la reorganizacin de las Fuerzas Policia- investigar los hechos, se nombr una comisin en el les y las Fuerzas Armadas, unificando los mandos Senado presidida por Carlos Enrique Melgar, del en la polica, que pas a llamarse Polica Nacional, PAP la que en un primer momento quiso negar la , e integrando los ministerios de Guerra, Marina y existencia del hecho para luego de las pruebas preAviacin en uno solo, denominado ministerio de sentadas emitir un dictamen que liberaba de toda Defensa, en octubre de 1987. El primer titular del responsabilidad a las fuerzas del orden. Durante el recin creado ministerio sera el general (r) Enrique proceso penal en la fiscala de Ayacucho, nueve de Lpez Albjar, asesinado en 1989 por el MRTA. Si los testigos desaparecieron o fueron asesinados, y bien en trminos generales tales reformas eran ne- el fiscal a cargo fue hostigado hasta que renunci. cesarias y funcionales, significaron tambin un pro- Ese caso, como otros, qued en la impunidad. Como ceso de apristizacin de dichas fuerzas, injerencia el gobierno aprista se hallaba en un creciente descrque produjo fuertes descontentos, especialmente al dito desde la estatizacin de la banca, el presidente interior de las Fuerzas Armadas. Segn ha resaltado Garca no encontr mejor mecanismo que afianzar Sinesio Lpez, los gastos dirigidos a los sectores de sus vnculos con las Fuerzas Armadas para prevenir Defensa e Interior representaron el 25,6% de los un golpe de Estado. Por ello, desde 1988 se dio magastos generales bajo el gobierno aprista. En cambio yores poderes y autonoma a los jefes poltico-milise redujeron los gastos de las Fuerzas Policiales, te- tares de las zonas de emergencia. Asimismo, se forniendo stas que replegarse en las reas rurales de maliz la accin armada de la poblacin civil contra las zonas en emergencia. Ms de un centenar de co- la subversin, con la creacin de grupos de defensa misaras fueron abandonadas, por lo cual sus cir- civil o ronderos. Temerosos de que stos acumulacunscripciones quedaron a merced de los grupos sen cierto poder y autonoma, no se les provey de subversivos. La mayor parte del gasto se orient ha- armamento moderno. Sin embargo, ello provoc cia las Fuerzas Armadas, que en trminos reales que en algunas zonas los grupos de ronderos se encontrolaban el 40% del territorio nacional y el 50% frentaran entre s no por la lucha contra la subverde la poblacin a travs de los comandos poltico- sin, sino para resolver diferencias ancestrales.

El MRTA manifest rpidamente sus problemas en cuanto a organizacin y clandestinidad. A pesar de contar, a diferencia de SL en ese entonces, con armamento y un sistema de comunicaciones moderno, su estructura interna era fcil de penetrar. As se logr la captura de los ms importantes dirigentes del MRTA, incluido Vctor Polay Campos a quien, pese a las crticas, se le dio un trato preferencial. Sin embargo, casi al finalizar el gobierno aprista, l y 52 reclusos del MRTA protagonizaron una espectacular fuga a travs de un Una vista de los restos del pabelln senderista en el presidio de la isla El Frontn. tnel de la crcel de alta seguridad Miguel Castro Castro, Los senderistas se haban amotinado el 18 de junio de 1986 en tres crceles limeas: Frontn, Lurigancho y Santa Brbara. construida durante el gobierno anterior. Dicha situacin produjo una crisis interna en el MRTA, que origin una l- su capacidad para albergar ms presos. La lentitud nea dura que comenz a emular los mtodos de de los procesos, la corrupcin de los funcionarios a terrorismo urbano de SL. El hecho ms importante cargo de dichos establecimientos y las malas condifue el asesinato del general (r) Lpez Albjar, ex ciones internas ya haban provocado, bajo el segunministro de Defensa, bajo cuya gestin se haba pro- do gobierno de Belaunde, sangrientos motines en El ducido la masacre de los combatientes del MRTA en Sexto y Lurigancho. Formalmente, los presos comunes y los presos Los Molinos, en la sierra central. Tambin comenzaron a resolver sus problemas internos mediante por terrorismo estaban en diferentes pabellones. Los presos por terrorismo tenan una organizacin asesinatos selectivos. Sendero Luminoso consigui aumentar la fre- interna propia: limpieza, alimentacin, talleres, escuencia de sus acciones y sus zonas de influencia. cuelas de adoctrinamiento y sistemas de comunicaDebido a la fuerte presencia militar en el campo, SL cin con el exterior. Ello provoc el malestar y los opta por un cambio estratgico: no ahogar a las ciu- temores de las Fuerzas Armadas porque las crceles dades desde el campo sino centrar sus acciones en se convertan en gloriosas trincheras de lucha, seellas. Con esta poltica se incrementan las voladuras gn los trminos de SL. Ante el temor de un traslade torres de alta tensin, pero sobre todo los asesi- do al nuevo penal de Miguel Castro Castro o la innatos selectivos de dirigentes populares y de iz- tervencin de las Fuerzas Armadas en el control de quierda, y de funcionarios pblicos como fue el ca- los penales, los presos por terrorismo lanzaron una so del presidente de ENCI y dirigente aprista, Ro- campaa contra el genocidio que se preparaba en drigo Franco Montes. Ello producira la aparicin las crceles; ello sera el preludio de un vaticinio del grupo paramilitar Rodrigo Franco, integrado autocumplido. A mediados de junio de 1986 se inauguraba el por militares apristas vinculados, como lo sealara el informe sobre grupos paramilitares del Congreso, congreso de la Internacional Socialista, evento que se realizara en respaldo al gobierno del presidente al ministerio del Interior. Garca. Los presos por terrorismo de las crceles de Lurigancho, El Frontn y Santa Brbara iniciaron LA MASACRE DE LOS PENALES un motn en la maana del 18 de junio, fecha en Con el incremento de la lucha subversiva, tam- que se apoderaron de sus pabellones y en algunos bin aument el nmero de detenidos por este deli- casos de rehenes de quienes tomaron las pocas arto. Ello provoc una situacin explosiva en las cr- mas con las que contaban, logrando con ello la celes de Lima, que haca mucho haban desbordado atencin de la prensa internacional y de los asisten-

tes al congreso de la IS. Reunido urgentemente el Consejo de Ministros se orden a las Fuerzas Armadas el restablecimiento del orden y el principio de autoridad. Para avalar la intervencin militar en la jurisdiccin penal, se dict un decreto declarando a los penales zonas de exclusin militar relegando a las autoridades civiles que, adems de ilegal, no entrara en vigencia sino hasta su posterior aparicin en El Peruano. El operativo se inici en El Frontn, a las 5 de la tarde del da 18, a cargo de la Marina, con bombardeos contra el pabelln azul donde se encontraban los presos por terrorismo y tres rehenes que duraran hasta la madrugada del da siguiente. Los presos lograron resistir debido a un sistema de tneles subterrneos. La toma del derruido pabelln se inici a las 6:00 a.m. y culminara a las 2:00 p.m. Aunque todava en los siguientes das se buscaran ms presos sobrevivientes, se procedi a demoler el pabelln bombardeado. En el caso de Lurigancho el Ejrcito abri un boquete en sus muros el 19, para entrar y someter a los amotinados; el rehn fue rescatado y se procedi a la ejecucin de los presos sobrevivientes. En cuanto a Santa Brbara, la intervencin a cargo de la Fuerza Area se inici a las 8:00 p.m. del da 18 y culmin a las 11:00 p.m. rescatndose a dos rehenes. En un inicio la opinin pblica estuvo de acuerdo con la actitud del gobierno frente al motn de los penales. La IS emite tambin un comunicado solidarizndose con el gobierno; sin embargo, pese al control militar y al hermetismo, comienza a filtrarse informacin acerca del ajusticiamiento de los presos rendidos. El da 21, el gobierno reconoce que el alto nmero de muertos en Lurigancho hace presumir que se cometieron excesos en el uso de la fuerza. Encarga las investigaciones al fuero militar y llama al Congreso y a la Fiscala de la Nacin a realizar investigaciones similares, sealando que el gobierno garantiza la sancin a cualquier exceso que pueda haber ocurrido en el restablecimiento del orden en el penal de Lurigancho. Se provoca un cambio en la opinin general e incluso la IS expresa que serias preocupaciones han surgido por posibles excesos en los mtodos utilizados y el nmero de muertos. El da 24 el presidente Garca se dirige al pas respaldando a las Fuerzas Armadas. En cuanto a los excesos seal que como presidente de la nacin, no avalo ni respaldo, ni apruebo la comisin de excesos, la venganza criminal e instintiva. Las fuerzas de la ley deben estar por encima de la reaccin primaria y brutal; responsabilizando sin em-

bargo a los jefes, oficiales y personal de tropa de la Guardia Republicana de dichos hechos. Das despus, en un recorrido por Lurigancho junto a la prensa nacional e internacional, seal enfticamente: O se van ellos o me voy yo. Las investigaciones posteriores no llegaron a sanciones, salvo en los casos de los miembros de la Guardia Republicana. En el Senado se form una comisin investigadora presidida por Rolando Ames (IU), que present un informe en minora. La mayora aprista aprob un informe donde se exculpaba de responsabilidad poltica a las Fuerzas Armadas y al presidente Garca. El nico ministro en presentar su renuncia sera el entonces titular de Justicia, Luis Gonzales Posada. La voluntad poltica de encubrimiento se manifestara semanas despus cuando los cuerpos de presos dados como desaparecidos en la toma de los penales aparecieron en diferentes cementerios de Lima y ciudades cercanas, enterrados clandestinamente. Oficialmente se reconoci que el nmero de presos muertos fue de aproximadamente 300.

Como ya se seal, el modelo econmico heterodoxo se basaba en el presupuesto de una paulatina toma de conciencia de los empresarios para la formulacin de un esquema de crecimiento basado en el mercado interno. Sin embargo, los empresarios y en especial los grupos de poder econmico continuaron con sus actitudes rentistas y especulativas, aprovechando los beneficios otorgados por el gobierno. Frente a ello, el presidente Garca decidi tomar el control del principal mecanismo de captacin y distribucin de capitales: el sistema financiero. El 28 de julio de 1987, durante su discurso de orden, anunci el envo de un proyecto de ley al Congreso para la nacionalizacin de los bancos, las financieras y las compaas de seguros. Garca manifest que haba empezado la verdadera revolucin aprista y convoc a sucesivos mtines en los que conmin al Legislativo a respaldar las medidas tomadas. Si bien ello provoc el eufrico apoyo del partido de gobierno, en otros sectores hubo posiciones divergentes. En el Congreso, un sector encabezado por IU seal estar de acuerdo con la medida, pero que planteara modificaciones para evitar que fuera utilizada como un mecanismo de control y poder personal. Ambas fuerzas reunieron una amplia mayora en el Congreso, frente a partidos como el PPC y AP por lo cual la oposicin principal vino , de los dueos.

Los propietarios o mayores accionistas de los bancos eran connotados representantes de los denominados doce apstoles o grupos de poder econmico ms importantes del pas: Dionisio Romero y Juan Francisco Raffo (Banco de Crdito), Augusto y Guillermo Wiese de Osma (Banco Wiese), Francisco Pardo Mesones (Banco Mercantil), y los Picasso Salinas (Banco Latino). Frente a los recursos de amparo, el poder Judicial se divide entre la aceptacin del reclamo de los propietarios o el apoyo al gobierno. La creciente oposicin y una opinin pblica desfavorable provocan que paulatinamente sectores del propio PAP preEn su mensaje a la Nacin del 28 de julio de 1987 Alan Garca, en sorpresiva sentaran dudas respecto del acierto decisin, anunci la estatizacin del sistema financiero y de seguros del pas. poltico de la medida. Poco a poco, y En la vista el Banco Wiese, una de las entidades financieras intervenidas. con las modificaciones planteadas por IU, el proyecto se convierte en ambiguo e inoperativo. Cabe resaltar que tanto los que lo partidos minoritarios, organizan alrededor de la fiapoyaban como los que se oponan, se fundamenta- gura del escritor Mario Vargas Llosa el Movimiento ron en la Constitucin de 1979; los primeros por- Libertad. Para probar fuerzas, se convoca en agosto que las expropiaciones estaban reconocidas y los se- de 1987, en la plaza San Martn, a un mitin contra gundos porque la medida era contraria a la econo- la estatizacin de la banca que logra un xito inesma social de mercado. Comienzan aqu a manifes- perado. Junto con Vargas Llosa se present Hernantarse en el campo econmico las contradicciones y do de Soto, director del Instituto Libertad y Demoambigedades de la Constitucin de 1979. Los opo- cracia (ILD). Los propietarios, la alta clase media y sitores a la medida que no se sentan representados sectores del comercio popular se sintieron represenpor el PPC y AP en el Congreso por su condicin de tados por este nuevo movimiento que surga en reemplazo de los partidos existentes. De la oposicin a la estatizacin a las posibilidades de que Vargas Llosa fuera candidato a la presidencia en 1990, slo haba un paso. Con el Movimiento Libertad comienzan a surgir en el discurso poltico los cuestionamientos a los partidos tradicionales y el lanzamiento de candidaturas independientes y de tcnicos que no son polticos. Finalmente, mediante la ley N 24723, el Congreso aprob la expropiacin de hasta el 70% del capital social de los bancos y financieras en poder del sector privado, del 30% de las acciones de los bancos regionales, y del 15% de las acciones de las compaManifestacin de empleados bancarios en contra de la estatizacin del sistema financiero. En agosto de 1987 Mario Vargas Llosa convoc a un mitin en la plaza San Martn que sera el germen del futuro Movimiento Libertad.

as de seguros. Sin embargo, a pesar de los reiterados anuncios al respecto de parte del presidente Alan Garca, la ley no se aplic. De las treinta comisiones interventoras proyectadas, se nombraron siete y slo dos asumieron sus cargos, la del Banco de Crdito y la del Banco Wiese. Los accionistas del primero decidieron vender la mayora de sus participaciones a los trabajadores, en una discutida operacin que al comienzo fue calificada de fraudulenta e ilegal por los funcionarios de la Bolsa de Valores de Lima, por la Comisin Nacional de Supervisin de Empresas y Valores, por el ministro de Economa y por el presidente Garca quien, con la batalla perdida, meses despus declarara dicha venta de acciones como legal, patritica y antioligrquica. Dict, adems, un decreto legislativo para consolidarla a travs de la denominada banca autogestionaria, con la que los pequeos accionistas podran controlar hasta la mitad del capital social. Segn Malpica, la situacin de los bancos no cambi, ya que los antiguos accionistas continuaron controlndolos.

go Franco. En mayo de 1986, un grupo de estudiantes que se identificaron con carnets apristas fueron detenidos luego de haber detonado explosivos durante una huelga sindical. En febrero de 1987 se encontraron dos arsenales: el primero dentro de un camin camuflado entre el equipo sanitario del ministerio de Salud, dirigido a Ayacucho; el segundo en la casa del secretario general del partido aprista de Puno. Ese mismo ao, el 2 de octubre, dos jvenes apristas murieron al detonarse una poderosa carga de dinamita en el interior del auto en que se encontraban, frente al local de El Diario, peridico oficioso de Sendero Luminoso. El primer atentado reivindicado por el comando Rodrigo Franco tuvo lugar el 28 de julio de 1988, cuando fue asesinado en Lima Manuel Febres, el abogado defensor de Osmn Morote, en ese entonces considerado el nmero dos de SL. El 8 de agosto fue dinamitada la tumba de Edith Lagos en Ayacucho. A partir de entonces, Rodrigo Franco realiz una serie de atentados en diferentes puntos del pas no slo contra personas o sectores sospechosos de estar vinculados a la subversin (como los dirigidos contra el semanario Cambio y el peridico El Diario), sino tambin contra dirigentes y periodistas de la oposicin (especialmente de IU), fiscales investigadores de casos de violaciones de derechos humanos como el de Cayara, y aun contra sectores de la Iglesia, como el atentado en Chimbote contra monseor Luis Bambarn. Algunos atentados, secuestros y posteriores desapariciones fueron realizados dentro de las horas del estricto toque de queda establecido por el gobierno, cuando las Fuerzas Armadas controlaban las calles, por personas identificadas como miembros del Ejrcito o de la Dincote. Por esta razn, las investigaciones periodsticas sealaban que los integranres del comando Rodrigo Franco eran militantes apristas, policias y oficiales de las Fuerzas Armadas, vinculados al ministerio del Interior. Muchas de las denuncias contra Rodrigo Franco no fueron investigadas. La Cmara de Diputados nombr una comisin investigadora presidida por el diputado Manuel Piqueras de IU, cuyo informe en mayora aprobado por el pleno del Congreso controlado por el PAP no dio mayores luces sobre el funcionamiento del comando y los sectores oficiales a los cuales estaban vinculados. Conforme

Con la aparicin de los primeros sntomas de los lmites del modelo heterodoxo y el fracaso de la estatizacin de la banca, el gobierno aprista se orient hacia polticas ortodoxas. En un primer momento, intenta negociar con los organismos financieros internacionales, pero stos exigieron el pago previo de las moras, que ascendan a 1 500 millones de dlares. A fines de agosto, las reservas internacionales eran negativas. Para mostrar buena fe, y luego de una serie de indecisiones, se nombr ministro de Economa a Abel Salinas, quien el 7 de setiembre de 1988 aplica un paquete econmico preparado por el ministerio de Economa y el BCR. Segn Iguiz, Basay y Rubio, los objetivos de las medidas eran tres: detener la inflacin y la recesin, terminar con la prdida de divisas y crear un contexto de estabilidad y confianza para los agentes econmicos. El programa tuvo dos lineamientos: primero, cerrar la brecha cambiaria y fiscal mediante la devaluacin del inti, el incremento de los ingresos fiscales, la reduccin de subsidios y exoneraciones impositivas y la restriccin del consumo; segundo, congelar los precios de los salarios, el tipo de cambio, precios pblicos, tarifas y tasas impositivas por 120 das, a contar luego de 10 das de incrementos privados. Sin embargo, stos fueron tan grandes que se imposibilit sostenerlos, por lo que la medida se suspendi el 21 de setiembre. Los resultados inmediatos fueron el cierre de la brecha externa, al alcanzarse 72 millones de dlares para el cuarto bimestre del ao, debido sobre todo a una mayor reduccin de las importaciones que de las exportaciones. Esta situacin de la balanza comercial continuara durante 1989, pero los niveles de las Reservas Internacionales Netas (RIN) siguieron siendo negativos hasta mediados de dicho ao. En el sector fiscal no se logr la reduccin drstica del dficit y la tendencia decreciente de los ingresos reales del gobierno continu a lo largo de 1989, debido a que, para cubrirse, el sector privado increment sus precios proyectados hasta diciembre. Los gastos totales del gobierno tambin cayeron. El impacto ms importante del paquete fue la drstica cada de las remuneraciones reales y el empleo. Los aumentos nominales no impidieron que la prdida real con respecto a agosto fuera del

36,3% para los salarios privados, 27,2% para los sueldos privados y de 27% para los trabajadores estatales. Slo el Ingreso Mnimo Vital (IMV) se increment en 17%. Respecto al empleo, la disminucin de las ventas y el sobrealmacenamiento produjo la reduccin de los turnos y del personal eventual contratado por el sistema del PROEM. La produccin cay y la recesin se increment. El sector manufacturero se redujo en 6,1%, el sector comercio en 41% y las ventas de los empresarios industriales y los empresarios comerciales se redujeron en 67% y 48%, respectivamente. Como conclusin se puede sealar que el ajuste recay principalmente en los trabajadores asalariados, lo cual produjo que en la distribucin del ingreso las remuneraciones variaran de 32% en 1987 a 28% en 1989. En noviembre se produjo una nueva elevacin de los precios pblicos. Al no poder ser detenido el proceso inflacionario ni recuperarse los niveles de reservas internacionales, el Per fue declarado inelegible en marzo de 1989. El gobierno intent entonces obtener un prstamo puente de 800 millones de dlares, para lo cual se enviaron diversas misiones a Washington. En julio el FMI se comprometi a conseguir el prstamo mientras concertaba una misin de rutina para enero de 1990, con el fin de intentar restablecer las relaciones financieras internacionales con el gobierno. Segn scar Ugarteche, hacia 1990 la deuda ascenda a alrededor de 16 720 millones de dlares: 13 mil millones de dlares del sector pblico; 800 millones de la deuda del BCR con el FMI; 1 500 millones del sector privado; y 1 500 millones de la deuda de cor-

Una de las antiguas aspiraciones de las elites provincianas fue la descentralizacin. La carta poltica de 1979 prescriba un plan nacional de regionalizacin (art. 259). A partir de 1988 se fueron estableciendo las regiones, pero el proceso qued suspendido en 1992. En la imagen, la ciudad de Pucallpa en el departamento de Ucayali.

Segn ha sealado Sinesio Lpez, ante el debilitamiento del gobierno aprista el presidente Garca busc ganar nueva legitimidad impulsando el proceso de regionalizacin. Basndose en la Constitucin de 1979 se procedi a la elaboracin del Plan Nacional de Regionalizacin, en donde se establecera el nmero de regiones a formarse y los mecanismos de constitucin de los gobiernos regionales. Los aprobados fueron los siguientes: Grau (marzo de 1988), Loreto (marzo de 1988), Nor-Oriental del Maran (julio de 1988), Ucayali (noviembre de 1988), Inka (enero de 1989), La Libertad-San Martn (enero de 1989), Los Libertadores-Wari (febrero de 1989), Andrs Avelino Cceres (abril de 1989), Arequipa (abril de 1989), Chavn (abril de 1989), y Jos Carlos Maritegui (abril de 1989). Sin embargo, mientras se tramitaba la aprobacin de las regiones, diferentes circunscripciones solicitaron modificaciones en los proyectos. La creacin de la regin La Libertad-San Martn qued suspendida ya que por consulta popular este ltimo departamento logr ser separado. La regin Lima-Callao tambin pidi su separacin. El problema que se presentaba era que el Plan Nacional de Regionalizacin slo reconocera 13 regiones. Los debates continuaron durante los primeros meses del gobierno de Fujimori. San Martn sera reconocida como regin autnoma en febrero de 1991, pero todo el proceso qued trunco el 5 de abril de 1992, cuando Fujimori desconoci a los gobiernos regionales y el proceso vol-

vi a cero. Despus no se ha vuelto a tratar el tema. Una de las caractersticas del proceso de regionalizacin aprista es que mantuvo la posicin centralista de Lima, ya que no se otorg autonoma ni atribuciones a los gobiernos regionales ni los recursos econmicos necesarios para su funcionamiento. Asimismo, el Estado comenz a reducir la asignacin de recursos fiscales para una serie de programas multisectoriales que afectaron a las regiones. stos fueron los casos de las CORDEs, Cooperacin Popular y los programas de emergencia, cuyos montos invertidos bajaron de 3,2% del gasto pblico global entre 1980-1985 a 2,9% entre 1986-1990, segn Sinesio Lpez. Esta reduccin sera una de las principales causas del fracaso de los gobiernos regionales.

Izquierda Unida logr mantener su unidad hasta 1989, pero ya manifestaba signos de crisis alrededor de 1987. A sus habituales discrepancias internas entre los sectores moderados y radicales se agregaron las discrepancias de actitud y toma de posicin respecto del gobierno aprista. Al inicio de ste, los sectores moderados de IU, encabezados por el propio Barrantes, intentaron un acercamiento a Alan Garca, mientras que los partidos radicales asumieron de principio una actitud de oposicin y diferenciacin con el PAP Para algunos, la renuncia . a la segunda vuelta electoral fue vista como un tcito apoyo a Alan Garca. Pero los sucesos de los penales marcaron un momento de distanciamiento entre los sectores moderados de IU que apoyaban la posicin de Barrantes frente al gobierno. Esta actitud se fortaleci con la estatizacin de la banca, cuando los sectores radicales apoyaron inicialmente la medida con el fin de llevarla ms lejos; pero ambas posiciones fueron derrotadas junto con el intento estatizador, debido a las dudas al interior del PAP , que tena mayora en el Congreso.

res que apoyaban a Barrantes se La agudizacin de las disretiran del evento. Los sectores crepancias internas en IU se hiradicales llegan entonces a un zo cada vez ms patente cuanacuerdo con el sector de centro do Barrantes Lingn comenz a mediante el lanzamiento de la utilizar la amenaza de renuncia candidatura de Henry Pease. a su presidencia, como una maA estos factores internos hanera de defender su posicin, bra que sumar los factores exlo cual era expresin de la existernos que afectaron a toda la tencia de posiciones encontraizquierda en general: en primer das. Barrantes slo poda apelugar, el reagrupamiento de la lar a su imagen poltica como derecha peruana alrededor de independiente y como catalizala figura de Mario Vargas Llosa dor de la fuerza electoral de IU. y de un programa de claro tinte Comenz a marcar distancia neoliberal. Desde la estatizacon las protestas sociales, viacin de la banca haba comenjando, por ejemplo, a Bulgaria zado una vasta campaa propaen mayo de 1987, cuando se La Izquierda Unida lanz como candidato gandstica que enfrentaba ideoiba a realizar un importante papresidencial para los comicios de 1990 a lgicamente a la izquierda y al ro convocado por la CGTP. En esos aos se fueron per- Henry Pease Garca, quien haba sido teniente PAP, a quienes se acusaba de alcalde de Barrantes durante su gestin continuar las polticas populisfilando tres sectores: los sectomunicipal entre 1983 y 1986. tas iniciadas bajo el gobierno res radicales, representados por militar. En segundo lugar, la el Partido Unificado Mariateguista (PUM, ex UDP), la Unin de Izquierda Revo- crisis del socialismo real a nivel mundial, que colucionaria (UNIR) y el FOCEP; el sector de centro, menz con el debate alrededor de la perestroika y el conformado por los llamados cristianos de izquier- glasnost impulsados por Mijail Gorbachov en la enda que defendan la institucionalidad de IU al mar- tonces Unin Sovitica. Dicha situacin se expresagen de los partidos y del propio Barrantes, y el ra en 1989 en la cada del muro de Berln y en 1990 PCP; y los sectores moderados, encabezados por Ba- en la disolucin de la URSS. rrantes, quien comenz a crear su propia organizacin al interior de IU, los No Partidarizados, apoya- SURGIMIENTO DEL FREDEMO dos por partidos como el PSR y APS. Las constantes discrepancias y tensiones interA pesar de que el lanzamiento de la candidatura nas llevaron a la convocatoria del primer congreso de Vargas Llosa era prematuro, nadie dudaba de snacional de Izquierda Unida para los primeros me- ta. Se inici entonces la difusin por diferentes meses de 1989. Se buscaba, en teora, resolver los pro- dios de las tesis neoliberales que en el largo plazo blemas internos mediante un evento organizativo fueron creando reacciones opuestas en la ciudadaque definiera un programa, una lnea poltica y una na, pues dejaban entrever una admiracin por los democratizacin interna; apuesta, sobre todo, de los pases europeos en desmedro del Per, del cual se sectores de centro. Sin embargo, en la prctica, el tena una visin pesimista, especialmente del camproceso hacia el primer congreso signific la polari- pesinado y del sector agrario, denotando a la vez zacin interna. Si bien se lleg a acuerdos polticos prejuicios raciales ya manifestados en el informe soformales en los temas tratados, la situacin clave era bre Uchuraccay. la definicin del candidato a alcalde para las elecDentro del Movimiento Libertad destacaban los ciones municipales de noviembre. Alfonso Barran- denominados jvenes turcos, profesionales de tes haba sido a lo largo de la dcada el candidato de ideas neoliberales, que representaban a los sectores consenso en toda eleccin importante. Los sectores ms radicales. Este sector en concreto se opuso a un radicales plantearon su candidatura, lo cual fue acercamiento entre Libertad y AP y el PPC, a los considerado por el sector moderado como una ma- cuales denominaban partidos tradicionales y poniobra para cerrarle el paso a la candidatura presi- pulistas. Sin embargo, la necesidad de unir el madencial de 1990 en caso de ganar las elecciones mu- yor nmero de fuerzas para asegurar una aplastante nicipales. La ruptura se produce cuando los secto- victoria que le diera la mayora en el Congreso fue

El Fredemo, pese a ser una suma de fuerzas, no alcanzara los altos porcentajes logrados por el PAP en su mejor momento. En todo caso, igualar los anteriores niveles de IU, lo que demostraba que hasta entonces el Fredemo no lograba convencer. Este cambio del espectro poltico tena sus causas en la creciente crisis econmica enrumbada hacia la hiperinflacin y en el descrdito en que haba cado El Fredemo fue una alianza poltica conformada por Accin Popular, el Partido Popular el gobierno aprista desde el Cristiano y el Movimiento Libertad. En la imagen aparecen los lderes de estas agrupaciones ao anterior. suscribiendo un documento: Fernando Belaunde Terry (Accin Popular), Luis Bedoya Reyes La situacin de IU, tal co(Partido Popular Cristiano) y Mario Vargas Llosa (Movimiento Libertad). mo en las elecciones generales de 1980, era una consedecisiva. Luego de semanas de negociaciones, en cuencia directa de su ruptura. Sin embargo, su ammarzo de 1989 se constituye el denominado Frente plia distancia con respecto al Acuerdo Socialista de Democrtico utilizando el nombre del frente pol- Izquierda (ASI) organizacin poltica formada por tico liderado por Bustamante y Rivero en 1945 o los grupos que apoyaban a Barrantes mostraba que Fredemo, conformado por el Movimiento Libertad, la mayora de la izquierda se identificaba ms con el AP el PPC y el SODE. Para formalizar la candidatu- ala radical. , ra de Vargas Llosa, y para continuar usando la imaLas principales candidaturas para Lima fueron: gen de 1945, se lleva a cabo un mitin en Arequipa, Juan Inchustegui (Fredemo); Mercedes Cabanillas una de las bases histricas del liberalismo peruano. (PAP); Henry Pease (IU); Enrique Bernales (ASI) y Sin embargo, los problemas comenzaron muy pron- Ricardo Belmont (Movimiento Obras). Los resultato. Al realizarse las negociaciones para establecer las dos oficiales a nivel nacional, segn el JNE, fueron candidaturas a las elecciones municipales de ese los siguientes: Fredemo, 1 572 868 votos (31,6%); ao, a las discrepancias al interior de Libertad sobre PAP 982 040 votos (19,7%); IU, 888 422 votos , sus aliados se unieron las disputas por las cuotas (17,9%); ASI, 113 734 votos (2,3%); otros, 1 418 electorales de cada partido. Libertad consideraba 541 votos (28,5%). Para el caso de Lima, el Movique por constituir la fuerza ms importante de atraccin electoral, deba encabezar las listas municipales; AP apelaba a su importante presencia municipal a nivel nacional. Vargas Llosa decide presionar amenazando con su renuncia a la candidatura presidencial, iniciando su primera cura de silencio frente a los problemas internos del Fredemo.

Las elecciones municipales de ese ao se realizaron el 12 de noviembre. Como antecedente a las elecciones generales de 1990, stas significaron un cambio sustancial del espectro poltico, con un crecimiento del peso de los grupos no pertenecientes a los partidos ms antiguos. Ello se refleja en la cada de los porcentajes del PAP y de IU, mientras que sube el rubro de otros.

ca poder enfrentrsele. El PAP estaba desgastado por los resultados finales del gobierno y la izquierda se presentaba dividida en dos candidaturas. Segn Carlos Ivn Degregori y Romeo Grompone, el Fredemo pareca tenerlo todo: la unidad, un programa neoliberal coherente, un equipo de asesores de alto nivel, un candidato de lujo y el apoyo de los principales grupos de poder econmico. Semanas antes de las elecciones, las enLAS ELECCIONES DE cuestas le otorgaban el 40% de 1990 las preferencias. Pero la desordenada campaa de los candiEl gobierno aprista llegaba a datos al Congreso y algunos su trmino en condiciones de spots cuestionables llevaron total desprestigio. Frente a ste a una saturacin del pblico y la izquierda se levantaba la En las elecciones municipales de 1989, votante. El objetivo de la campropuesta neoliberal del FredeRicardo Belmont Cassinelli, carismtico mo encabezado por Mario Var- comunicador social, fue el vencedor en Lima paa era superar el 50% de los votos necesarios para ganar en gas Llosa, quien haba iniciado como candidato del Movimiento Obras. primera vuelta. Sin embargo, su campaa, en la prctica, deshacia mediados de marzo code el mitin de la plaza San Martn en 1987. La propuesta del Fredemo sealaba la menz a destacar uno de los candidatos chicos, inmediata y necesaria implementacin de un pro- Alberto Fujimori, que pas del 1% de las encuestas grama de ajuste como medio de estabilizar la econo- al 10% de las intenciones de voto. Para las elecciones del 8 de abril los candidatos ma y la promesa de reducir la inflacin al 10% en el plazo de un ao. Esta propuesta fue criticada por eran: Mario Vargas Llosa (Fredemo), Alberto Fujisus opositores que la bautizaron como la poltica del shock. Ante el impacto de esta imagen, el Fredemo comenz a resaltar sus propuestas paralelas de un programa de compensacin social y de reestructuracin del aparato productivo, orientndolo hacia la exportacin y la atraccin de capitales, especialmente extranjeros. Para lograrlo, deba reducirse la presencia estatal en la economa, la cual quedara bajo el control de la iniciativa privada, el libre mercado y la libre competencia, todo lo cual llevara al Per a ser un moderno pas capitalista. Vargas Llosa solicitaba un mandato claro y mayoritario para realizar el gran cambio. Frente Alberto Fujimori Fujimori, candidato marginal de la poltica peruana, fue la a este discurso y su nivel de campagran sorpresa en las elecciones de 1990. Haba sido rector de la Universidad Nacional Agraria y presidente de la Asamblea Nacional de Rectores. a publicitaria, nada ni nadie paremiento Obras obtuvo el 48,70%, el Fredemo 23,39%, el PAP 12,38%, IU 11,40%, ASI 1,69% y otros 2,44%. La victoria de Ricardo Belmont en Lima, segn Julio Cotler, signific la entrada del primer outsider en el espectro poltico. El Fredemo interpret estos resultados en el sentido de que su candidato, Mario Vargas Llosa, alcanzara la presidencia en las elecciones de 1990.

Para las elecciones generales de 1990 la plancha presidencial del Fredemo estuvo conformada por Mario Vargas Llosa (Movimiento Libertad), Eduardo Orrego (Accin Popular) y Ernesto Alayza Grundy (Partido Popular Cristiano). Se puede apreciar a Mario Vargas Llosa en plena campaa proselitista.

mori (Cambio 90), Luis Alva Castro (PAP), Henry Pease Garca (IU), Alfonso Barrantes Lingn (IS), Roger Cceres Velzquez (FNTC), Dora Larrea de Castillo (UNO), Nicols de Pirola Balta (Unin Democrtica) y Ezequiel Ataucusi Gamonal (Frepap). Los resultados oficiales, segn el JNE, fueron los siguientes: Fredemo, 2 163 323 votos (27,6%); Cambio 90, 1 932 208 votos (24,6%); PAP 1 494 231 , votos (19,2%); IU, 544 889 votos (6,9%); IS, 315 038 votos (4,1%); FNTC, 86 418 votos (1,2%); UNO, 21 962 votos (0,3%); UD, 9 541 votos (0,1%); y Frepap, 73 974 votos (1%). Dichos resultados sorprendieron, no tanto porque ningn candidato hubiera alcanzado el 50% ms uno de los votos, sino porque en la segunda vuelta se enfrentaran Mario Vargas Llosa y Alberto Fujimori, un ingeniero agrnomo hasta entonces desconocido en poltica. Descendiente de inmigrantes japoneses, haba sido rector de la Universidad Nacional Agraria y director de un programa de debate poltico en el canal del Estado bajo el gobierno saliente. La campaa de Fujimori, segn la Comisin Andina de Juristas (CAJ), se haba caracterizado por la falta de propuestas concretas y la carencia de un programa de gobierno, con un difuso lema de honradez, tecnologa y trabajo como expresin de los lineamientos de su futuro gobierno; mientras que su movimiento, Cambio 90, estaba compuesto por peque-

La contienda electoral de 1990 fue una de las ms apasionadas y polarizadas de la historia republicana peruana. Al enfrentamiento ideolgico se sumaron las adhesiones y oposiciones raciales y de clase social. En la imagen, portada de Pgina Libre en su edicin del 5 de abril de 1990, haciendo alusin al mitin de cierre de campaa de Mario Vargas Llosa.

El anuncio de un shock econmico para reajustar la economa por parte de Vargas Llosa espant a muchos de sus potenciales electores. Este punto fue hbilmente explotado por los asesores de imagen del candidato aprista Luis Alva Castro, quienes difundieron un spot publicitario en el que se mostraban los potenciales efectos devastadores de esta medida.

os industriales, comerciantes y microempresarios informales, profesionales de clase media y grupos evanglicos. Algunas conclusiones de estos resultados. En primer lugar, a pesar de iniciar su millonaria campaa antes que todos, el Fredemo no super los niveles de las elecciones municipales; en segundo lugar, el PAP segua siendo el partido poltico ms importante, pese a la reduccin porcentual y nominal, pues haba obtenido su votacin sin alianzas y cargando con las consecuencias del gobierno de Alan Garca; en tercer lugar, la izquierda como conjunto se enrumbaba hacia la prctica desaparicin electoral, crisis de la que no se recuperara; en cuarto lugar, para Cambio 90 exista una gran diferencia entre la votacin presidencial y la votacin para el Congreso y, de ganar la segunda vuelta, sera minora. La distribucin en el Congreso era la siguiente: Fredemo, 63 diputados y 21 senadores; PAP, 53 diputados y 17 senadores, Cambio 90, 32 diputados y 14 senadores; IU, 16 diputados y 6 senadores; FIM, 7 diputados; IS, 4 diputados y 3 senadores; FNTC, 3 diputados y 1 senador; e independientes, 3 diputados. Las reacciones en el Fredemo fueron bsicamente dos. La primera, el surgimiento de una polmica interna sobre las causas de no haber logrado una victoria contundente. Por un lado, se sealaron los errores de la estrategia electoral: la excesiva arrogancia de Vargas Llosa o su sinceridad sobre los efectos del shock; por el otro, el lastre de que Libertad hubiera ido acompaado de otros partidos. La segunda fue una reaccin de impotencia que se expres en crticas muy duras contra el candidato de Cambio 90, sobre todo de ndole xenofbica: extranjero, chino. Uno de los voceros del Fredemo, el abogado constitucionalista Enrique Chirinos Soto, declar que exista una Constitucin no escrita que impeda elegir presidente a un peruano de primera generacin. Tambin se acus a Fujimori de testaferro de Alan Garca, de querer atentar contra la religin catlica y de evasor de impuestos. Como nos

Si bien Alberto Fujimori Fujimori qued en segundo lugar en los comicios del 8 de abril de 1990, saba que poda contar con los votos del APRA y de las izquierdas para la segunda vuelta fijada para el 10 de junio. Finalmente, gracias a este respaldo electoral pudo acceder a la primera magistratura del pas. Portada de La Repblica en su edicin del lunes 9 de abril de 1990. El titular del diario subraya la fuerza electoral de Alberto Fujimori, quien ya se perfilaba como el posible nuevo presidente del Per, y anuncia la realizacin de una segunda vuelta.

recuerdan Degregori y Grompone, en los das siguientes a la primera vuelta, Vargas Llosa realiza una nueva cura de silencio para decidir si renunciaba a participar en la segunda vuelta. Como ha relatado su hijo lvaro, el propio arzobispo de Lima Augusto Vargas Alzamora visit de manera encubierta a Vargas Llosa para convencerlo de no renunciar. Para continuar, el Fredemo necesitaba replantear su campaa electoral, ya que obviamente el PAP e IU apoyaran a Fujimori. En primer lugar, se dej de hablar del shock y se insisti en el Programa de Asistencia Social (PAS) destinado a paliar los efectos de dicha medida. En segundo lugar, Vargas Llosa se visti con ropas ms sencillas y recorri las barriadas que antes casi no haba visitado. En tercer

lugar, se convoc a un nmero significativo de artistas y deportistas para que apoyaran pblicamente su candidatura. En cuarto lugar, como ya se seal, se inici una investigacin y denuncias sobre Fujimori, no exentas de xenofobia. En quinto lugar, la Iglesia Catlica, temerosa de la presencia evanglica, apoy la candidatura de Vargas Llosa a quien se le perdon su agnosticismo y sac en procesin al Seor de los Milagros en Lima y a la Virgen de Chapi en Arequipa. Fujimori, en cambio, guard un cauto silencio al respecto y prioriz su campaa en provincias para consolidar su posicin, ya que daba por descontado el apoyo del PAP e IU sin necesidad

de alianzas abiertas que comprometieran su imagen de independiente. Las elecciones para la segunda vuelta se llevaron a cabo el 10 de junio. Los resultados oficiales, segn el JNE, fueron: Alberto Fujimori, 4 489 897 votos (62,4%) y Mario Vargas Llosa, 2 708 291 votos (37,6%). Como se puede observar, la diferencia fue casi del 35%, lo que signific una victoria contundente. Segn la CAJ, el hecho de no contar con mayora en el Congreso ni con un partido disciplinado y organizado se presentaba, en teora, favorable para el dilogo y el acuerdo para gobernar, pero no fue as.

Como ha sealado Sinesio Lpez, la dcada de los 80 signific el desmoronamiento de los partidos polticos. Durante los procesos electorales de 1980 a 1986, el pas se dividi en tres tercios: la derecha (AP y PPC), el centro (PAP) y la izquierda (IU). La derecha fue la primera en desmoronarse, logrando un breve resurgimiento con el Fredemo. Para las elecciones municipales de 1989, la crisis partidaria era patente. Para intentar cubrir esos espacios polticos, surgieron numerosas pequeas organizaciones de efmera existencia, entre las que se encontraba el Frente de Unidad Nacional (FUN), encabezado por el general (r) Francisco Morales Bermdez Cerruti, fundada en marzo de 1983, organizacin que no tuvo ninguna presencia real. Particip en las elecciones de 1985 sin ningn xito y en 1987 dej formalmente de existir. Otro caso es Solidaridad y Democracia (SODE), fundada el 19 de febrero de 1984. Entre sus principales miembros fundadores se encontraban Javier Silva Ruete, Manuel Moreyra Loredo y Carlos Ferrero Costa; lo integraban antiguos funcionarios del gobierno militar y ex militantes de la DC. A fines de 1984 el SODE realiza conversaciones con el PAP para participar conjuntamente en las listas parlamentarias con vistas a las elecciones de 1985. En enero de 1985 se acord la inclusin de Javier Silva Ruete

y Aurelio Loret de Mola por el SODE y de Carlos Blancas y Csar Delgado Barreto por la DC en las listas parlamentarias del PAP para el departamento de Lima. Dicha alianza se rompera en la coyuntura de la estatizacin de la banca en julio de 1987. Tambin en la perspectiva de las elecciones generales de 1985, se conform el 8 de noviembre de 1984 la Convergencia Democrtica (CODE), integrada por el PPC, el MBH y un grupo de independientes encabezados por Esteban Rocca. En dichos comicios fueron elegidos Andrs Townsend Ezcurra, Ernesto Lanatta Piaggio, Felipe Osterling, Mario Polar Ugarteche y Esteban Rocca. Dicha alianza se disolvi igualmente en 1987, en el contexto de la estatizacin de la banca. Mientras el PPC intentaba un acercamiento al Movimiento Libertad, el MBH fue disuelto. La organizacin poltica ms importante que surgi durante la dcada de los 80 fue sin duda alguna IU. Fundada en 1980, a lo largo de su existencia hasta 1990, pas por un prolongado proceso de recomposicin y reacomodos. En primer lugar la formacin del Partido Unificado Mariateguista (PUM) que realiz su congreso de fundacin en octubre de 1984. El PUM se constituy a partir de la unificacin de los partidos integrantes de la UDP (MIR, VR y PCR), aunque un sector del PCR encabezado por Manuel Dammert decidi no integrarse. Para la izquierda en general esto signific un importante avance en el proceso de unificacin de los par-

Mitin de Alfonso Barrantes Lingn como lder de la Izquierda Unida en el Cuzco. La Izquierda Unida fue uno de los ms serios experimentos polticos de la izquierda peruana en su intento por agrupar a los diversos partidos y grupos de dicha tendencia, habitualmente atomizados y divididos.

tidos llamados de la Nueva Izquierda. Para IU signific el fortalecimiento de las posiciones radicales, lo cual fue visto con desagrado por Barrantes y por el PCP En segundo . lugar, al interior de la UNIR se dio un proceso de depuracin que dej como nico partido actuante al PC del P Patria Roja, que prefiri mantener el membrete de UNIR para lograr una mayor representacin en la direccin de IU. En tercer lugar, despus de las elecciones de 1985 comenzaron a surgir pequeas organizaciones a la izquierda de IU, como la Unidad Democrtica y Popular (UDP) y Pueblo en Marcha (PM), las que en determinado momento intentaron unirse en el llamado Bloque Revolucionario (BR), que tuvo corta duracin. Eran agrupaciones que realizaban proselitismo poltico de manera pblica, pero que rechazaban la participacin en los procesos electorales. Incluso intentaron ser aceptados en IU, pero ante sus obvias intenciones de captar la militancia izquierdaunidista, fueron rechazados. Su discurso era bastante radical, lo cual los acercaba ms a los grupos subversivos que a IU. No alcanzaron a tener mayor presencia, desapareciendo a principios de los 90. Finalmente, luego de la ruptura de IU en 1989, a su interior los cristianos de izquierda formaron el Movimiento de Afirmacin Socialista (MAS), con el objetivo de fortalecer la participacin de los independientes y defender la institucionalidad de IU mellada por la ruptura. Asimismo, el

PUM sufri la disidencia de un grupo de dirigentes encabezados por Santiago Pedraglio, quienes formaron el Partido Mariateguista Revolucionario (PMR). El sector moderado de IU, encabezado por Barrantes, formara luego de la ruptura la Izquierda Socialista (IS) inicialmente denominada Acuerdo Socialista de Izquierda (ASI), que participara en las elecciones municipales de 1989 y en las generales de 1990. La ruptura de IU signific el inicio del proceso de descomposicin de la izquierda, que culminara con la desaparicin de IU y la IS tras las elecciones generales de 1990. Su reaparicin en los comicios de 1995 fue efmera.

La escisin de un grupo encabezado por Alfonso Barrantes Lingn de la Izquierda Unida precipit la descomposicin de esta agrupacin. En 1989, la Izquierda Unida Socialista (el grupo de Barrantes) present como candidato al silln municipal a Enrique Bernales Ballesteros (en la foto) y al ao siguiente a Alfonso Barrantes Lingn como candidato presidencial.

Estado; y la incidencia del poder militar en el gobierno local y regional en diferentes zonas del pas. Siguiendo con Obando, bajo el segundo gobierSegn el especialista Enrique Obando, existen no de Belaunde se produjo una reduccin del poder varios aspectos para evaluar el poder de los milita- de los militares en el Estado y la sociedad, derivada res. A stos, como grupo de presin al interior del de una reaccin gubernamental contra todo lo que Estado, les interesa que ste se organice de acuerdo significara Fuerzas Armadas por el temor de que se a su concepcin de seguridad nacional y que fun- repitiera un golpe de Estado. El Sistema de Defensa cione; las decisiones que se tomen al respecto son Nacional, aunque no fue modificado, no recibi un indicador de su poder. A esta variable se suman apoyo en su implementacin, sobre todo en lo refeotras importantes, como el nombramiento de los al- rido a la cooperacin de los ministerios civiles. Asitos mandos y la decisin de los ascensos en las mismo, el Servicio de Inteligencia se debilit al ser Fuerzas Armadas; su capacidad para lograr que sus desactivado el servicio de vigilancia de la sociedad hiptesis de guerra sean aceptadas; el poder y el m- civil y reducido su presupuesto. En cuanto al nombito de accin de los servicios de inteligencia; la ca- bramiento de los mandos y la decisin de los ascenpacidad de presin para la aprobacin de su presu- sos, el presupuesto y las adquisiciones militares y puesto y para realizar adquisiciones militares; los los privilegios personales, no hubo cambio alguno. Sin embargo, con el problema de la subversin privilegios otorgados a sus miembros; sus sueldos; las Fuerzas Armadas comenzaron a obtener mayor la proteccin de los miembros de las Fuerzas Armadas contra juicios e investigaciones por el poder ci- poder en otros mbitos, como en el caso de la creavil relacionados con la violacin de los derechos hu- cin de comandos poltico-militares en las provinmanos y con los malos manejos de los fondos del cias declaradas en emergencia de los departamentos de Ayacucho y Apurmac, teniendo bajo su mando no slo a las fuerzas militares sino tambin a las policiales, con libertad de realizar operaciones antisubversivas en la zona. Con ello comenz a aplicarse una poltica contrasubversiva que la oposicin y los organismos de derechos humanos, tanto nacionales como extranjeros, calificaron de guerra sucia. Con el paso del tiempo las autoridades civiles perdan poder de decisin frente a los jefes poltico-militares, situacin que se agudizara con Alan Garca, bajo cuyo gobierno no slo se mantuvo la actitud de no apoyar la implementacin del Sistema Nacional de Defensa, sino En la historia peruana las Fuerzas Armadas han jugado un rol importante ya sea como rbitros de la vida poltica o como gobernantes de facto. En los aos ochenta su poder se hizo notorio que adems se intent durante la lucha antisubversiva. En la fotografa, Alan Garca durante una parada militar. controlar sus procesos

internos. Ello se manifest en la creacin del ministerio de Defensa, que unific los tres ministerios militares ms la secretara de Defensa y el comando conjunto; en la interferencia en la eleccin de los mandos y en la determinacin de los ascensos, tratando as de controlar a los altos mandos; en la disminucin del presupuesto de las Fuerzas Armadas, sobre todo en lo que respecta a sueldos; y en la reduccin de la calidad de los servicios que reciban los miembros de la institucin. El Servicio de Inteligen- toridades civiles en las zonas de emergencia. As, cia fue fortalecido, aunque se le utilizaba para vigi- durante el gobierno de Garca la Fuerza Armada lar a sectores de la oposicin y a las propias Fuerzas perdi casi toda su capacidad de presin frente al Armadas. En cuanto a la lucha antisubversiva, Gar- Estado peruano, excepto para proteger a algunos de ca trat de preservar su imagen frente al problema sus miembros que haban cometido excesos en la de los derechos humanos, por lo que lleg a remo- guerra antisubversiva y en los casos de corrupcin, ver a un presidente del comando conjunto, a un je- posicin que el gobierno aceptaba como un medio fe de regin militar y al jefe poltico-militar de Aya- de mejorar sus relaciones con los altos mandos cucho, abriendo incluso procesos judiciales contra militares. varios miembros de las Fuerzas Armadas. Pero debido a la crisis poltica que sufra el gobierno en sus ltimos aos, Garca decidi respaldar las acciones de la Fuerza Armada en cuanto a la lucha antisubversiva. La situacin antes descrita no impidi que se incrementara el poder que la Fuerza Armada tena en las zonas declaradas en emergencia y bajo control poltico-militar. Conforme la subversin fue creciendo, nuevas zonas fueron declaradas en emergencia y nuevos jefes poltico-militares fueron encargados de su pacificacin; de este modo, las Fuerzas Armadas llegaron en algn momento a tener bajo su control a la tercera parte del pas. En opinin de Obando, ese poder no era total, ya que los militares slo tenan mando sobre sus fuerzas y las policiales, y no sobre autoridad civil alguna. Justamente uno de los pedidos de los Plaza de armas de Andahuaylas, ciudad apurimea que tambin sufri militares a los cuales el gobierno no accedi los embates del terrorismo y permaneci por mucho tiempo en la categora de zona en emergencia. era que se pusiera bajo su mando a las au-

Segn datos presentados por Heraclio Bonilla, una estimacin del ministerio del Interior establece que entre 1980 y 1990 se produjeron 17 466 atentados y 12 055 muertos, mientras que en 1992 el nmero de muertos fue de 22 mil y los costos materiales de los recursos destruidos durante la dcada ascendieron a 22 mil millones de dlares, monto equivalente al valor total de la deuda externa del Per. La lectura de la distribucin de los atentados y de los muertos como consecuencia de la violencia permite constatar algunos hechos importantes. En primer lugar, los departamentos ms afectados por los atentados fueron Lima (4 245), Ayacucho (3 541), Pasco (788) y Puno (684), sumando 11 071; el 63% del total. En segundo lugar, los atentados se incrementan en nmero paulatinamente, teniendo sus picos ms altos entre 1983-1985 y entre 19891992. En tercer lugar, los atentados sufren un desplazamiento de las zonas rurales a las urbanas, debido a los cambios de estrategia de SL y el MRTA. En cuarto lugar, la poblacin civil fue la ms afectada con el mayor nmero de muertos. Hasta 1990 las muertes se distribuyeron de la siguiente manera: poblacin civil (5 477), miembros de las Fuerzas Armadas y Policiales (997), autoridades civiles (381), y subversivos (5 200). Recogiendo los estudios de Favre, Bonilla postula que la base social de SL se encuentra entre los sectores ms desarraigados de la poblacin peruana, tanto rural como urbana. No se trata de un movimiento organizado de obreros o campesinos, ni portador de una cultura

estructurada, sino que sus partidarios se ubican en una opaca y hetergenea franja social producto del cuestionamiento del orden tradicional que todava no encuentra una condensacin, aunque los apellidos de una importante fraccin de muchos de sus militantes aluden a un pasado indgena reciente. stos son en su mayora jvenes, y muchos de ellos cuentan con educacin formal superior, lo cual refleja el hecho de que en el Per los niveles de empleo se reducen mientras se incrementa la tasa de escolaridad. Las expectativas de un mejor futuro y de posibilidades de movilizacin social producto de la educacin no encuentran satisfaccin; por ello los jvenes se debaten entre la marginalidad y la subversin.

En ciertas reas, especialmente en Ayacucho, las rondas fueron apoyadas y alentadas por las Fuerzas Armadas. Al lado de las funciones de vigilancia y seguridad, las rondas suplieron el papel del Estado en la tarea de administrar justicia.

Las rondas campesinas fueron los principales adversarios de Sendero Luminoso en las reas rurales y a ellas se debe en gran parte la derrota sufrida por las huestes de Abimael Guzmn. En la fotografa se puede apreciar a ronderos ayacuchanos.

Un elemento importante que marc un giro en la guerra interna fue la mayor presencia subversiva en las regiones cocaleras del Alto Huallaga, que desde la dcada del 70 surge como zona econmica importante. Su prosperidad est relacionada con la expansin del consumo de cocana en los Estados Unidos, lo cual provoc el incremento de las reas sembradas que alcanzaron 28 mil ha en 1980 y 211 mil en 1988. All trabaja aproximadamente el 5% de la Poblacin Econmicamente Activa (PEA), mayormente desempleada o subempleada. El valor anual de la produccin de cocana, segn estimados, es de 1,2 billones de dlares, casi el 50% de las exportaciones legales. Inicialmente, los actores polticos de esta zona eran los campesinos, los narcotraficantes y la polica. Para 1985 SL ya se encontraba slidamente instalado en la zona; le seguira el MRTA, que desde sus inicios haba establecido destacamentos en el departamento de San Martn. Como ha demostrado Nelson Manrique, SL busc ganarse el respaldo de los cultivadores frente a los abusos de la polica y de los narcotraficantes. A los narcotraficantes les ofreca proteccin y salida garantizada de la cocana y, a cambio, reciba cupos y armas. Es claro que con el tiempo los productos del narcotrfico tambin corrompieron a la subversin, como lo haban hecho con las fuerzas del orden, creando una casta privilegiada al interior de los grupos subversivos. Ello les permiti sobre todo a SL dar un salto en trminos de capacidad militar, que se manifest en la constitucin de casas de se-

guridad, medios de comunicacin sofisticados, centros mdicos, centros de informacin y propaganda, etc. Otro fenmeno importante ser el rol de las rondas campesinas en la lucha contrasubversiva. Las rondas ya existan como organizaciones autnomas desde antes de 1980. Desde 1983 se formaron otras nuevas controladas por el gobierno y las Fuerzas Armadas, con efectos contraproducentes. Junto con el control y expulsin de SL en Piura, Puno y Cuzco, tambin se produjeron abusos, enfrentamientos entre comunidades y corrupcin, como en el caso del tristemente clebre Comandante Huayhuaco, un traficante convicto. Para terminar, el impacto social ms dramtico, junto con los casos de violaciones de derechos humanos, es el fenmeno de los desplazados por la violencia poltica de SL y las Fuerzas Armadas. Comunidades enteras migraron sin apoyo hacia las capitales de departamento primero y a Lima despus. Su nmero se calcula en aproximadamente 200 mil personas, provenientes principalmente de departamentos como Ayacucho y Huancavelica, de las cuales ms de 6 mil son hurfanos que han sido recogidos por otras familias. Estos desplazados, por sus lugares de procedencia, seguiran siendo marginados debido a la desconfianza de que a su interior existiesen clulas de SL, razn por la cual sufrieron operativos de rastrillaje y de hostigamiento en sus precarios asentamientos marginales por parte de las fuerzas del orden.

siendo su principal blanco los ingresos por sueldos y salarios, y el gasto pblico orientado a la aplicaEs claro que uno de los principales problemas cin de polticas sociales de apoyo. En cuanto a los econmicos durante la dcada del 80 ha sido y es el sueldos y salarios, no se ha optado por otras alterproblema inflacionario. Segn el economista Au- nativas como sera aumentar la oferta, es decir, progusto Portocarrero, las interpretaciones sobre la ducir ms, o afectar los mrgenes de utilidades de causa de la inflacin y por tanto la aplicacin de las empresas o de la renta agraria y, en lo que respecmedidas tendientes a combatirla han sido dos: la ta al gasto pblico, tampoco se ha elegido reducir de exceso de demanda y la de incremento de costos. los subsidios a las empresas mediante la exoneraLa primera seala que para mantener en equilibrio cin tributaria o el otorgamiento de un dlar ms el mercado la oferta y la demanda deben ser iguales, barato que el del mercado libre. En ambos casos, se pues cualquier desequilibrio produce una variacin tratara de incentivos a la inversin por lo cual el de precios; sobre todo cuando la demanda es mayor gobierno no quiere tocarlos. Las ganancias no se que la oferta, lo cual produce un incremento de pre- han orientado, pues, a la inversin que se ha reducios debido a la escasez de productos. Cuando esta cido drsticamente desde la dcada de los 70, sino situacin se presenta en el conjunto de los produc- ms bien al consumo suntuario de las familias de tos de la economa del pas y de manera permanen- los empresarios, a la especulacin financiera y a la te, se habla de inflacin. La solucin para lograr un apertura de cuentas en el exterior. La segunda interpretacin seala que la inflanuevo equilibrio hasta el momento ha sido restringir la demanda, alternativa que implica reducir cin se explica por los cambios en el comportaaquellos elementos que generan mayor consumo, miento de los actores econmicos (asalariados, empresarios, rentistas y gobierno) capaces de influir sobre los cuatro precios bsicos que determinan los costos del producto: el salario, el margen de ganancia, la tasa de inters y el tipo de cambio. De estos factores el que comnmente se ve afectado es el de los salarios. El problema aqu es que se asume stos como costo, cuando en realidad son los trabajadores quienes transforman las mquinas e insumos en productos, y no se les reconoce como consumidores, es decir ampliadores del mercado interno. Aun asumiendo estas consideraciones, el peso de las remuneraciones en el total de ventas es mnimo con tendencia a la baja, sobre todo con la introduccin de nueva maquinaria. Otra alternativa habra sido disminuir el margen de ganancia, pero ello era inaceptable para los empresaUna vista nocturna de la zona financiera de Lima en el distrito de San Isidro. rios. La decisin de qu alternativa toEl problema inflacionario fue en los aos ochenta una de las principales mar no depende de criterios tcnicos, preocupaciones del gobierno de Fernando Belaunde Terry y especialmente del de Alan Garca Prez. sino que se trata de una decisin polti-

Local principal del Banco de Crdito del Per en La Molina. Por sus dimensiones empresariales y su magnitud financiera sus propietarios son considerados el grupo econmico ms influyente del Per.

ca de asignar a uno u otro sector socioeconmico el pago de los costos de la crisis. Adems, es claro que existe otro factor que influye ms en la determinacin de los costos, que es la variacin del tipo de cambio, ya que los productos tienen una alta dependencia de insumos importados. Sin embargo, no se ha aplicado ninguna poltica tendiente a la reestructuracin del aparato productivo.

Segn Campodnico, Castillo y Quispe, un grupo de poder econmico est constituido por un conjunto de empresas que tienen participaciones mayoritarias en diversos sectores econmicos, generalmente en los sectores de punta. Para ello no requieren participacin mayoritaria en cada empresa o sector, pero s una direccin centralizada que decida la poltica comn. En ese sentido, la tendencia en las empresas ms dinmicas es a la diversificacin. El motor central de la acumulacin y el crecimiento de la inversin estn en relacin proporcional a esta diversificacin, que permite aprovechar oportunidades y rentabilidades en varios sectores de manera paralela. La finalidad del grupo de poder econmico es incrementar la tasa de ganancia, es decir, lograr una mayor rentabilidad, y el acceso al crdito es esencial para el logro de estos fines. Por ello, un elemento central en un grupo de poder econmico es su participacin en la propiedad de una institucin bancaria, financiera o de seguros, generalmente con otro u otros grupos; vinculacin que le ha de permitir potenciar sus estrategias de diversificacin y expansin econmica, que no dependern ya de fondos propios autogenerados. Permite adems reciclar y dotar de una mayor rentabilidad a

sus excedentes de liquidez y un manejo relativamente ms rpido y libre de los flujos monetarios generados dentro y fuera del sistema. Tambin proporciona acceso al crdito internacional, la diversificacin del riesgo y un rol anticclico en pocas de crisis y recesin, lo que en un contexto de escasez del crdito se transforma en un verdadero poder financiero. Segn los autores citados, los cambios ms sustanciales en la estructura econmica durante los aos 80 fueron la tendencia al fortalecimiento del sector empresarial privado y la conformacin de los denominados grupos econmicos como la fraccin empresarial ms dinmica e influyente en el conjunto de la economa. Dicha estructura tendra la siguiente composicin: en primer lugar, los grupos econmicos nacionales y extranjeros privados; en segundo lugar, el Estado con sus propias empresas; el capital extranjero, formado por empresas y corporaciones internacionales; y el resto el sector empresarial privado. Segn Per: The Top, son 13 los grupos econmicos ms grandes: el grupo Brescia (40 empresas), el grupo Romero (32 empresas), el grupo Ferreyros (21 empresas), el grupo BackusBentn (15 empresas), el grupo Nicolini (14 empresas), el grupo Wiese (13 empresas), el grupo La Fabril (11 empresas), el grupo Lanatta Piaggio (11 empresas), el grupo Benavides de la Quintana (9 empresas), el grupo Fierro (7 empresas), el grupo Hochschild (6 empresas), el grupo Arias Dvila (6 empresas) y el grupo Raffo (4 empresas). Estos grupos totalizan 189 empresas, que representan el 7,6% del total de las 2 500 contabilizadas en Per: The

Top. En trminos de valores econmicos, sus ingresos sumaban 3 209 millones de dlares, los activos totales 2 746,1 millones, el valor patrimonial 1 182,2 millones y las utilidades netas generadas un valor de 71,6 millones. De estos grupos destacan cuatro: Brescia, Romero, Nicolini y Raffo, cuyo rasgo ms saltante es su vinculacin con el Banco de Crdito del Per, el banco privado ms importante e influyente del pas. Otros grupos con vnculos en bancos son: Lanatta Piaggio (Banco Mercantil); Wiese (Banco Wiese); y Benavides de la Quintana (Banco de Lima). Los grupos ms vinculados a compaas de seguros son: Backus-Bentn (Compaa de Seguros Cndor S.A. y Fnix Peruana Compaa de Seguros); y Arias Dvila (Compaa Internacional de Seguros). Son muchos los gremios empresariales que constantemente se pronuncian sobre la poltica macroeconmica a travs de diferentes rganos de expresin masivos. Su accionar en ese sentido consiste en expresar sus puntos de vista por medio de manifiestos y declaraciones de sus dirigentes, en particular sobre aquellas medidas que les conciernen directamente. Por estas razones, entre otras, es que gremios como la SNI, ADEX y la CONFIEP, casi desde su acto fundacional se comportan como clsicos grupos de inters presionando para que sus puntos de vista sean asumidos por el Estado.

Como seala Sinesio Lpez, la crisis institucional lleg tambin a la sociedad civil, debilitndose las organizaciones sindicales, populares, regionales, barriales y culturales. El sindicalismo clasista prcticamente ha desaparecido. En los aos 80, ms bien, la institucionalidad social es asumida por la Iglesia, los medios de comunicacin masiva y las organizaciones no gubernamentales (ONGs), perdindose el carcter popular que existi en la dcada de los 70. El sindicalismo perdi su capacidad para presionar al gobierno y establecer alianzas con sectores populares ms amplios: golpeado por las polticas de ajuste, desprotegido por el desmantelamiento de los derechos sindicales, entr tambin en una crisis de liderazgo y de descomposicin organizativa. Segn Carmen Rosa Balbi, el clasismo se haba consolidado por su papel en la transformacin de los patrones de poder vigentes en la sociedad hasta los setenta, que rompieron las formas paternalistas

y clientelistas que regan las relaciones laborales en las fbricas, emprendiendo una lucha por la universalizacin de derechos sociales en un contexto de difusin de ideas igualitarias. El clasismo tuvo as que enfrentar a un empresariado con concepciones racistas y autoritarias expresadas en formas soterradas de menosprecio y maltrato al trabajador, y se fortaleci en tanto va de canalizacin de resentimientos y desfogue de odios frente a las concepciones y actitudes de los empresarios, reticentes a un reconocimiento de derechos y a un trato igualitario, alcanzando a liderar un movimiento social y nacional. En los 80, con la restauracin democrtica, las concepciones contra las que insurgi el clasismo pierden fuerza y se instauran nuevos canales de negociacin, por lo que se debilita. Segn la autora, la crisis del sindicalismo es ideolgica y organizativa, lo cual incluye la prdida de representatividad de las dirigencias frente a sus bases y de su capacidad para plantear alternativas a las propuestas antisindicales en marcha; inciden en ello varios factores. En primer lugar, los cambios en la composicin de la fuerza de trabajo por el crecimiento dinmico de la pequea empresa y el incremento explosivo del sector informal; en segundo lugar, los efectos de la recesin sobre el empleo, que genera una reduccin del conflicto como una manera de preservar el puesto de trabajo, fragmentando la accin sindical; y en tercer lugar, el incremento del nmero de trabajadores contratados o eventuales, que no se sindicalizan pues su prioridad es un proyecto individual, ya que generalmente se trata de jvenes que recin se incorporan al mercado laboral. Pero tambin existieron otras razones ms complejas. Quizs la ms importante fue el abuso de la protesta radical en la lucha por los derechos laborales, junto con un desinters para ofrecer propuestas en el terreno de la produccin y la productividad, deslegitimando a las organizaciones clasistas frente a la sociedad. Con el agravamiento de la crisis, el discurso empresarial que culpaba al sindicalismo de todos los males comenz a calar aun entre los jvenes trabajadores eventuales que se incorporaban al mercado laboral, especialmente bajo el gobierno de Fujimori. ste busc mostrar a un sindicalismo que defenda el status quo de una burocracia negligente y ociosa, sin deberes para con el pas, que limitaba el progreso, culminando con ello el proceso de desarticulacin de las dirigencias sindicales. El proyecto de Fujimori implica una reforma autoritaria de las relaciones laborales para imponer nuevas condiciones que incrementen la productividad,

otorgndole un poder desmesurado y peligroso al empresario. La autora finaliza sealando que esto conduce a una peligrosa desaparicin de un grupo de presin e interlocutor social importante que balancee el poder empresarial.

Uno de los principales problemas que tuvieron que enfrentar los investigadores sociales en los 80 fue definir con igualdad de criterios el fenmeno de la llamada informalidad. El uso de trminos como sector informal, economa informal, trabajo informal, tiene connotaciones diversas. Sin embargo, se parte de una realidad aceptada: la existencia de una extendida red de empresarios y comerciantes que trabajan al margen del sistema econmico legal, es decir, que no estn registrados, no pagan impuestos y no se rigen por los diversos dispositivos y leyes dados por el Estado. El autor que con mayor xito editorial ha tratado de definir la informalidad es, sin duda alguna, Hernando de Soto, quien inicialmente cont con el apoyo poltico de Mario Vargas Llosa. Ello se debi, segn el propio Hernando de Soto, a que su libro El otro Sendero lleva implcito un proyecto poltico de transformacin del Estado, al cual califica de mercantilista, ya que su estructura y las polticas aplicadas por ste slo han beneficiado a sectores minoritarios vinculados al poder. Segn De Soto, la informalidad se origina como una respuesta popular y creativa ante la incapacidad estatal de satisfacer las demandas ms esenciales; a ello se suma la actitud discriminatoria del Estado al no permitir el acceso a la formalidad a quienes no detentan el poder econmico y poltico. Los largos y costosos trmites, muchos de ellos

preados de corrupcin, se convirtieron en una barrera que impeda a los ms pobres el acceso a la propiedad. De Soto demuestra esta aseveracin estudiando, con un importante equipo de asesores, casos concretos de los sectores vivienda, industria, comercio y transporte, en los que se habra producido el desencuentro entre el Estado y la sociedad civil. Como alternativa se plantea el establecimiento de un rgimen liberal (neoliberal) donde la reduccin del Estado y sus mecanismos de control que para el autor son en realidad mecanismos de marginacin cedan el lugar a una ampliacin significativa de la propiedad. El tema de la informalidad est relacionado al de la pequea empresa, ya que un importante nmero de empresas y comerciantes son o eran informales. ste es el caso por ejemplo de Vicente Daz Arce, uno de los ms importantes empresarios textiles de Gamarra que terminara detenido por evasin tribu-

La migracin y la aparicin de actividades econmicas informales transformaron el rostro de la antigua ciudad seorial y captaron la atencin de los analistas sociales.

taria. El creciente inters en este sector ha llevado a que en vez de plantearse la aplicacin de medidas de represin o de un mayor control tributario, se realicen importantes propuestas de legalizacin y apoyo empresarial, y tambin a que ste sea visto potencialmente como una alternativa para el crecimiento y el desarrollo econmico del pas. Uno de sus ms importantes estudiosos y defensores es Fernando Villarn, quien en sus estudios sobre la pequea empresa distingue estratos al interior de la estructura industrial: la artesana, la microindustria, la pequea empresa industrial, la mediana empresa industrial y la gran empresa industrial. Segn datos de 1987 (en los que se basa por ser los ms confiables), en el caso de las llamadas microempresas, su rasgo ms importante es su reducido tamao, 1 a 4 personas ocupadas y una densidad de capital de 600 dlares por puesto de trabajo. Se calcula que la PEA empleada representa el 29,3% del sector (210 mil personas) y que existiran aproximadamente ms de 84 mil empresas; asimismo, genera el 8% del producto del sector, utiliza poco equipo de capital, manteniendo sus ingresos en los niveles de subsistencia. En conclusin, es intensiva en mano de obra, es econmicamente inestable, su productividad es baja y casi nula en la generacin de excedente. La pequea empresa ocupa de 5 a 19 personas, con una densidad de capital de 300 dlares aproximadamente por puesto de trabajo, estimndose en 137 mil las personas empleadas (el 19% de la PEA del sector). Existen unas 17 mil empresas que producen el 13% del PBI del sector. Su base tecnolgica es moderna, ya que cuenta con equipos y maquinarias, cierta estabilidad econmica y capacidad de producir excedente. Villarn seala que el 43% del personal ocupado en todo el sector industrial se encuentra bajo condiciones de informalidad, concentrndose sobre todo en la microindustria (que llega al 85%) y la artesana. El 30% de las pequeas empresas son informales. Quiz el ejemplo ms importante en cuanto a la pequea empresa lo representa el complejo industrial de Gamarra, en el distrito de La Victoria. En l se concentran en pocas manzanas 7 mil establecimientos productivos y comerciales, donde laboran ms de 40 mil personas, generndose un movimiento comercial de casi 800 millones de dlares al ao. Las transacciones se basan en redes familiares y de paisanaje, que combinan las reglas de la reciprocidad con las del mercado; la mayora de su produccin est orientada al mercado interno, pero una

parte creciente se orienta a la exportacin. Algunas de las condiciones que lo hicieron posible fueron: una tradicin comercial de dcadas en la zona, su densidad poblacional, la cercana de los mercados mayoristas y la contribucin de grupos importantes de migrantes; haciendo de este complejo un caso particular. El proceso de formacin de Gamarra se inicia en la dcada del 50, cuando la avenida Aviacin empez a cobrar importancia comercial. En ese entonces el jirn Gamarra era una zona residencial, pero con la construccin de los mercados Mayorista y Minorista se potenci el movimiento comercial en dicha avenida y sus alrededores. En las dcadas de los 50 y los 60 se vendieron casi todos los terrenos de setecientos y mil metros cuadrados, pero existan restricciones por ser zona residencial de alta densidad. stas desaparecieron con la aplicacin del Plan de Lima Metropolitana en 1972, donde se estableci que la zonificacin de Gamarra sera comercial. Con ello comenzaron a construirse las primeras galeras, con numerosas tiendas, cuyas reas inicialmente eran grandes (40 m2), para que adems de la tienda estuviera el pequeo taller. Con el tiempo, por su creciente importancia econmica, las reas fueron reducindose hasta llegar en la actualidad a menos de 12 m2 debindose trasladar los talleres a otras zonas. Asimismo, el metro cuadrado lleg a costar hasta mil dlares. Su desarrollo est vinculado a una serie de factores. En primer lugar, su ubicacin, estrechamente asociada al movimiento comercial del mercado Mayorista, puerta de entrada y salida de Lima hacia el centro del pas. En segundo lugar, la expansin de la produccin textil, que creci notablemente durante la dcada del 70 debido al aumento de la demanda interna y a la introduccin de las fibras sintticas, que redujo los precios. Ello produjo el cambio de escala en las empresas textiles de confecciones de relativa antigedad y presencia en el mercado, que contaban con una gran cantidad de personal; al no poder trabajar como antes tuvieron que reducir su escala de operaciones, pasando a desarrollar intensamente la industria a domicilio y la subcontrata. Asimismo, las empresas que cerraron o se recompusieron dispersaron una buena cantidad de trabajadores con experiencia, muchos de los cuales crearon pequeas empresas individuales o grupales. Los capitales provinieron de jubilaciones, beneficios sociales y retiros con mquinas de costura, remalladoras y otros equipos. As, el boom de la pequea empresa de confecciones en Gamarra, mayo-

ritariamente informal en su inicio, se ubica entre 1978 y 1987, perodo en el cual convergieron diversos elementos que favorecieron su desarrollo: un mercado nacional protegido, funcionamiento al margen de la legalidad, el desarrollo de la empresa informal y el traslado de antiguos hacendados y empresarios agrcolas al sector textil y de confecciones. A estos factores se suma la tradicin confeccionista de los vecinos de La Victoria. La mayora de estas empresas eran negocios familiares, con salarios bajos, que no tributaban directamente y no daban seguros ni beneficios sociales, lo cual permita una acumulacin rpida. Esta situacin desfavorable para el trabajador era causa de que luego de un perodo de aprendizaje ste se independizara, aunque en muchos casos los que formaban su propio negocio no eran los ms pobres. El complejo Gamarra tiene, en trminos generales, los siguientes rasgos: se especializa en textiles, especficamente en confecciones; no se trata de un parque industrial sino que est ntimamente vinculado al comercio; el sistema de comercio se basa en el consumo personalizado, mediante una atencin al pblico a travs de las boutiques; el tipo de empresa que ms abunda es el de la pequea y micro empresa de ndole familiar, agrupndose en galeras para vender directamente al pblico y a los distribuidores; los empresarios que trabajan en Gamarra son en su mayora migrantes del interior, provenientes sobre todo de Huancayo, Ayacucho, Huancavelica, Cuzco, Puno, Abancay y Ancash. En cuanto a sus dimensiones, el complejo Gamarra es una concentracin de edificios de galeras, de hasta 11 pisos, en las cuales se ubican tiendas comerciales y tiendas-talleres, cuyo nmero se calcula entre 6 y 8 mil, cubriendo en total 75 manzanas ubicadas entre las avenidas Mxico, 28 de Julio, Aviacin y Prolongacin Parinacochas. Segn la SUNAT, se le calcula un movimiento comercial de hasta 800 millones de dlares. Tiene una demanda continua de trabajadores debido a lo extendido de la subcontrata de ser-

vicios, a partir de un ncleo central; los compromisos de empleo son temporales y a destajo, con el fin de eliminar costos fijos de mano de obra, lo cual determina la existencia de una mano de obra no calificada en la zona.

Desde la dcada del 50, la migracin hacia Lima se volvi un proceso que paulatinamente ha transformado el rostro de la ciudad. Si bien la migracin del campo a la ciudad es un fenmeno nacional, fue a Lima hacia donde se orient la mayora de migrantes, provenientes de casi todos los puntos del pas, desbordando los fenmenos regionales. A ello se sumaba el tradicional centralismo administrativo limeo desde la llegada de los espaoles, que concentraba en la capital a la elite econmica, poltica y social, imprimindole a la ciudad un ordenamiento donde la distribucin espacial y temporal reproduca las formas de dominacin de las elites gobernantes. Como ha sostenido Eduardo Arroyo, ello ha cambiado drsticamente. La distribucin espacial ha sido rota, su diversidad cultural es mucho mayor y sus personajes populares ya no son los mismos. Algunos sectores empezaron entonces a crear imgenes de una Lima que realmente nunca fue: la denominada arcadia colonial reseada por Sebastin Salazar Bondy en Lima, la horrible. Estos cambios han llevado a la necesidad de replantear lo que es Lima, lo que es ser limeo y qu une o identifica a los que viven en ella. En la dcada del 50 la puerta de entrada del migrante se hallaba en los paraderos de los autobuses

El centralismo ha determinado que Lima concentre la mayor cantidad de recursos econmicos y culturales. Por esta razn, numerosas familias procedentes de distintas partes del Per se han sentido atradas por la ciudad; sus hijos conforman los nuevos limeos que se han apropiado de la capital peruana y le han dado un nuevo rostro.

interprovinciales en el distrito de La Victoria, en los alrededores de lo que sera conocido como La Parada. Su importancia se expres en la construccin del mercado Mayorista para los productos que bajaban de la sierra. En ese sector se mezclaron criollos y serranos, y su creciente poblacin migrante pronto se desbord y se expandi hacia el centro de Lima. Mientras los migrantes y sus descendientes fueron apropindose de los espacios de la Lima cuadrada, la clase dominante que los reciba con desprecio y temor a la vez, empez a desplazarse hacia los distritos del sur buscando alejarse de ellos, no mezclarse. Lima empez poco a poco a tugurizarse, y frente a la falta de acceso al empleo surgi el ambu-

lante como el nuevo personaje limeo. Lima comenz as a llenarse de quechuahablantes, a vestirse de polleras, a escuchar otra msica, a tener nuevas festividades y nuevas costumbres. Aunque inicialmente se ocultaron estas caractersticas debido al menosprecio y a la discriminacin, pronto empezaron a cobrar gran fuerza y ahora se manifiestan con toda claridad. A fines de los 80 los hijos de los migrantes pioneros se han asentado en la ciudad y la han hecho suya. Muchos han nacido aqu y ya no se sienten extraos, pues no lo son. Son los nuevos limeos. Se han adueado de Lima, plebeyizndola, masificndola. Pero no slo han llegado a apropiarse del centro de la ciudad, sino que adems se han extendido en mltiples barriadas y pueblos jvenes, han fundado barrios y distritos. La mayora de la poblacin de Lima es ahora provinciana. Sus instituciones, como clubes provinciales y deportivos, cofradas religiosas, etc. se extienden por toda la ciudad.

Existen diversas obras de consulta general. Quizs la ms reseada sea la Historia de la Repblica (1991) de Enrique Chirinos Soto, a pesar de su apasionamiento debido a que es protagonista de la poltica peruana en todo el perodo que abarca este libro y de su limitada incursin en los temas econmicos y sociales. A Chirinos se han sumado Margarita Guerra con sus trabajos sobre la Repblica contempornea (1984 y 1994); Csar Pacheco Vlez como editor de Per promesa (1988); Franklin Pease con Hombre e historia. Siglo XX (1993); y Luis Durand Flrez con La Repblica, 1900-1993 (1993). No hay que olvidar la coleccin de Historia del Per del desaparecido Juan Meja Baca (1980), cuyos tomos VIII, XI y XII estn dedicados al siglo XX. Dentro de estas colecciones se encuentran trabajos especficos como los de Baltazar Caravedo y Luis Ponce dedicados a los aspectos econmicos: el primero con Economa, produccin y trabajo (Per, siglo XX) (1980) y el segundo con su Historia econmica del siglo XX, en sus dos ediciones (1984 y 1993). Para los temas de poltica, partidos y elecciones destacan obras como Partidos polticos en el Per (1987) de lvaro Rojas Samanez; Quin gan? Elecciones 19311980 (1980) de Rafael Roncagliolo; y Per poltico en cifras. Elite poltica y elecciones (segunda edicin, 1994) de Fernando Tuesta Soldevilla, de consulta indispensable, y de donde hemos obtenido los datos ms confiables sobre la evolucin poltica y electoral. Tuesta ha publicado tambin Sistemas de partidos polticos en el Per, 1978-1995 (1995). Para un ensayo global vase Estado, rgimen poltico e institucionalidad en el Per (1950-1994) (1995), de Sinesio Lpez. En el aspecto econmico destacan Giancarlo Bardella con Un siglo en la vida econmica del Per (1889-1989) (1989); Rosemary Thorp y Geoffrey Bertram con Per, 1890-1977. Crecimiento y polticas en una economa abierta (edicin en espaol, 1985); Javier Iguiz con sus Crisis y fluctuaciones en la economa peruana, 1950-1983 (1985); y Los ajustes. Per, 1975-1992 (1993), este ltimo con Rosario Basay y Mnica Rubio. EL RGIMEN OLIGARQUICO (1950-1968) Para una introduccin a la historia poltica y econmica del perodo se puede consultar el libro de Gonzalo Portocarrero De Bustamante a Odra (1986). Para una presentacin general, las obras de Carlos Mir Quesada, Autopsia de los partidos polticos en el Per (1961); Franois Bourricaud, Poder y sociedad en el Per (segunda edicin, 1989); Baltazar Caravedo, Desarrollo desigual y lucha poltica en el Per, 1948-1956 (1976); y Julio Cotler, Clases, Estado y Nacin en el Per (1978). Para obras ms especficas, vanse los trabajos de: Enrique Chirinos Soto, Cuenta y balance de las elecciones de 1962 (1962); y Pedro Pablo Kuczynski, Democracia bajo presin econmica. El primer gobierno de Belaunde (1963-1968) (edicin en espaol, 1980). Para el estudio del pensamiento poltico vase el libro editado por Alberto Adrianzn, Pensamiento poltico peruano, 1930-1968 (1990); y para las Fuerzas Armadas y la doctrina militar el de Vctor Villanueva, El CAEM y la revolucin de la Fuerza Armada (1972), y el de Jorge Rodrguez, Los militares y el poder. Un ensayo

sobre la doctrina militar en el Per, 1948-1968 (1983). Para estudiar la evolucin econmica, el libro ya citado de Kuczynski y La economa poltica del Per, 1956-1978 (1981), de E.V.K. Fitzgerald. En lo que concierne al estudio de las clases sociales vase para el debate alrededor de la oligarqua en el Per, adems de Bourricaud, Los dueos del Per (duodcima edicin, 1981) de Carlos Malpica; Mito y realidad de la oligarqua peruana (1966) de Jorge Bravo Bresani; la compilacin de Jos Matos Mar, La oligarqua en el Per (1972); el debate de la izquierda en Frente al Per oligrquico (1977) moderado por Mirko Lauer; y La oligarqua peruana. Historia de tres familias (1982) de Dennis Gilbert. Sobre los sectores industriales, vase Empresarios, Sociedad Nacional de Industrias y proceso poltico, 1950-1968 (1978) de Gonzalo Portocarrero; y La burguesa industrial en el desarrollo peruano (1982) de Anthony Ferner. Sobre el campo, la edicin de Jos Matos Mar, Hacienda, comunidad y campesinado en el Per (segunda edicin, 1978); Economa agraria en la sierra peruana antes de la reforma agraria de 1969 (1981) de Jos Mara Caballero; y Desarrollo desigual y crisis de la agricultura peruana, 1944-1969 (1981) de Ral Hopkins. Para los diversos movimientos polticos y sociales existe una amplia bibliografa. Para el movimiento obrero vase el ya clsico Historia del movimiento obrero peruano (1890-1977) (1977) de Denis Sulmont. Para el movimiento campesino, Los Andes. Tierra o muerte (1967) de Hugo Neira; Tierra o muerte. Las luchas campesinas en el Per (1972) de Hugo Blanco; Latifundio y sindicalismo agrario en el Per (1974) de Eduardo Fioravanti; Feudalismo andino y movimientos sociales (1866-1965) (1980) de Manuel Burga y Alberto Flores Galindo; y El campesinado en la historia. Cronologa de los movimientos campesinos, 1956-1964 (1981) de Virginia Guzmn y Virginia Vargas. Sobre las guerrillas en el Per, vase: Las guerrillas en el Per y su represin (1966) publicado por el ministerio de Guerra; Per, 1965. Una experiencia guerrillera (1969) de Hctor Bjar; Historia secreta de las guerrillas (1967) de Gonzalo Ai; Las guerrillas del MIR, 1965 (1982) de Rogger Mercado; y nuestro ensayo Los movimientos guerrilleros de la dcada del sesenta (1989). Acerca de los sectores urbanos y la migracin, vase la edicin de Carlos Enrique Paz Soldn, Lima y sus suburbios (1957); Las barriadas de Lima, 1957 (segunda edicin, 1977) de Jos Matos Mar; Las migraciones internas en el Per (1969) de Hctor Martnez; y Lima, 1940-1970. Aspectos del crecimiento de la capital peruana (1975) de Jean Paul Deler. EL RGIMEN MILITAR (1968-1980) Existe una amplia bibliografa acerca del rgimen militar. Para una visin de conjunto vese Per: Qu pas? 1968-1976 (1977) de Francisco Moncloa; El ocaso del poder oligrquico (1977) y Los caminos del poder (1979) de Henry Pease; El docenio militar (1980) de Luis Psara; El experimento peruano en retrospectiva (1986) de Jane Jaquette y Abraham Lowenthal; La revolucin por decreto (1989) de Dirk Kruijt; La transicin conservadora, 1975-1978 (1992) de Nicols Lynch; El reformismo burgus (1968-1976) (1978), debate al interior de la izquierda, moderado por Mirko Lauer; las compilaciones El Per de Velasco (3 tomos, 1983), de Carlos Franco; y El gobierno militar. Una experiencia peruana, 19681980 (1985) de Cynthia McClintock y Abraham Lowenthal. Para testimonios de los militares del 68, vase Golpe o revolucin? Hablan los militares del 68 (2 tomos, 1983), entrevistas realizadas por Mara del Pilar Tello; y Una revolucin itinerante (1989) de Arturo Valds Palacios. Tambin resulta de inters para el ltimo ao del gobierno de Velasco el libro No, mi general (1976) de Guillermo Thorndike. Para los testimonios de civiles vanse, adems de Moncloa, Testimonio de lucha (1973) y Revolucin peruana. Autonoma y deslindes (1975) de Carlos Delgado; y El plan Inca. Objetivo: revolucin peruana (1974) y Camino al socialismo (1976) de Augusto Zimmermann. Para un balance econmico, adems de los ya citados Fitzgerald e Iguiz, vase Polticas de industrializacin en el Per, 1970-1976 (1977) de Roberto Abusada; Economa peruana. Un ensayo de interpretacin (1977) de Hugo Cabieses y Carlos Otero; Anatoma de un fracaso econmico. Per, 1968-1978 (1979) de Daniel Schydlowsky y Juan Witch; Crnica de un colapso econmico. Per, 1974-1979 (2 tomos, 1980) de Guido Pennano; y el

ensayo de Daniel Carbonetto incluido en La opcin por un nuevo modelo de acumulacin: sus lmites (1983) de Carlos Franco. Para un testimonio de parte, vase Yo asum el activo y el pasivo de la revolucin peruana (1981) de Javier Silva Ruete. Respecto a las reformas, para una visin de conjunto, vase Cambios estructurales en el Per, 1968-1975 (1976) de Ernest Kerbusch. Para el sector industrial, Dinmica de la comunidad industrial (1974) de Diego Garca Sayn, Jorge Santisteban y Luis Psara; Comunidad laboral y capitalismo. Alcances y lmites (1976) de Hugo Cabieses; Empleo y estabilidad laboral (1976) de Jos Burneo, Adolfo Ciudad y Luis Psara; y Poltica industrial peruana, 1970-1980 (1984) de Javier Iguiz. Para el sector agrario, vase Estado y poltica agraria (1977) de Henry Pease, Diego Garca Sayn, Fernando Eguren y Marcial Rubio; Reforma agraria. Logros y contradicciones, 1969-1979 (1980) de Jos Matos Mar y Manuel Meja; Agricultura, reforma agraria y pobreza campesina (1980) de Jos Mara Caballero; El agro peruano, 1970-1980 (1982) de Daniel Martnez y La reforma agraria peruana, 20 aos despus (1990), compilacin de ngel Fernndez y Alberto Gonzales. Sobre la distribucin del ingreso Distribucin del ingreso en el Per (1975) de Richard Webb y Adolfo Figueroa; y Crisis distributiva en el Per. Per, 1970-1990 (1993), de Adolfo Figueroa. Para el sector petrolero, La poltica petrolera, 1970-1985 (1986) de Humberto Campodnico. Sobre la deuda externa, El Estado deudor. Economa poltica de la deuda. Per y Bolivia, 1968-1984 (1986); de Oscar Ugarteche, y De la corresponsabilidad a la moratoria. El caso de la deuda externa peruana, 1970-1986 (1987) de Drago Kisic. Para los grupos de poder econmico vase, adems de Malpica, El poder econmico en la industria (1972) de Humberto Espinoza y Jos Osorio. Sobre el comportamiento de los empresarios, adems de Abusada, vanse La dcada frustrada. Los industriales y el poder, 1970-1980 (1982) de Francisco Durand; y Proyecto nacional. Empresarios y crisis, 1970-1987 (1990) de Javier Iguiz. Respecto a los movimientos sociales, vase adems de Sulmont y Lynch para el movimiento obrero, Velasquismo y movimiento popular. Otra historia prohibida (1985) de Teresa Tovar. Para el movimiento campesino, adems del texto de Pease, vanse Andahuaylas, la lucha por la tierra (1981) de Lino Quintanilla; Toma de tierras y conciencia poltica campesina (1981) de Rodrigo Snchez; y Toma de tierras en el Per (1982) de Diego Garca Sayn. Respecto al debate constitucional, vase Constitucin y sociedad poltica (1983) de Enrique Bernales y Marcial Rubio. LOS REGMENES POPULISTAS DE LOS 80 (1980-1990) Para los diversos temas del perodo, vanse los trabajos generales ya citados. Trabajos ms especficos sobre poltica son los de Henry Pease, A un ao del segundo belaundismo (1981) y Democracia y precariedad bajo el populismo aprista (1988). Cabe destacar los vacos en estudios sistemticos referidos a las coyunturas polticas y econmicas de los 80, especialmente para los aos finales del gobierno aprista. Para los temas econmicos, vanse los trabajos generales ya citados, especialmente el de Javier Iguiz. Con respecto a la distribucin del ingreso para el perodo, vase Crisis distributiva en el Per, 1970-1990 (1993) de Adolfo Figueroa y, sobre deuda externa, Insercin y deuda. Per, 1985-1990 (1991) de scar Ugarteche. Para el estudio de los grupos de poder econmico, vanse los tres volmenes de Carlos Malpica, El poder econmico en el Per (1989-1992); El nuevo capital financiero. Grupos financieros y ganancias sistmicas en el Per (1992) de Ludovico Alcorta; y Los grupos de poder econmico. Un estudio de la oligarqua financiera (1990), de Eduardo Anaya Franco. Para analizar el comportamiento gremial y como grupo de presin de los grupos de poder econmico, vase De poder a poder. Grupos de poder, gremios empresariales y polticas macroeconmicas (1993) de Humberto Campodnico, Manuel Castillo y Andrs Quispe. Acerca del sector informal vanse los dos volmenes de Daniel Carbonetto, Lima. Sector informal (1988); y de Hernando de Soto El otro sendero. La revolucin informal (1987, sexta edicin). Sobre la pequea empresa, el trabajo de Fernando Villarn, El nuevo desarrollo. La pequea industria en el Per (1992), y el de Carlos Ramn Ponce Gamarra. Formacin, estructura y

perspectivas (1994). Para una inicial evaluacin de las polticas inflacionarias y su impacto en el sector laboral, consltese Teoras sobre la inflacin y su implicancia en la poltica salarial (1995) de Augusto Portocarrero, tesis de Economa presentada a la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Sobre el tema de la violencia poltica existe una amplia bibliografa. Sobre SL destacan las investigaciones de Carlos Ivn Degregori, entre ellas, Sendero Luminoso. Los hondos y mortales desencuentros (1986) y Ayacucho, 1969-1979. El nacimiento de Sendero Luminoso (1990); el libro del periodista Gustavo Gorriti, Sendero. Historia de la guerra milenaria en el Per (1990); Sendero Luminoso. El movimiento subversivo ms letal del mundo (1992) de Simon Strong; y la compilacin de trabajos por Heraclio Bonilla, Per en el fin del milenio (1994). Sobre las causas y consecuencias de la violencia, vanse Violencia y campesinado (1986) de Alberto Flores Galindo y Nelson Manrique, y Desplazamiento por violencia poltica en el Per, 1980-1992 (1994) de Isabel Coral. Muy tiles resultan para ello los dos volmenes de DESCO sobre Violencia poltica en el Per (1989). Durante la dcada del 80 se realizaron investigaciones respecto a la violencia poltica que son de consulta indispensable. stas son por orden cronolgico: el Informe de la comisin investigadora de los sucesos de Uchuraccay (1983); el Informe al Congreso sobre los sucesos de los penales (1988) de la comisin del Senado presidida por Rolando Ames; el Informe de la comisin especial del Senado sobre las causas de la violencia y alternativas de pacificacin en el Per (1989), presidida por Enrique Bernales; y el Informe de la Comisin investigadora de grupos paramilitares (1990), presidida por el diputado Manuel Piqueras. Sobre los derechos humanos vanse los informes anuales de Amnista Internacional y los informes especficos sobre la masacre de los penales (1987) y de Cayara (1989). En cuanto a la evolucin de las Fuerzas Armadas y su relacin con el Estado, vase Fuerzas Armadas, subversin y democracia. Per, 19801993 (1993) de Carlos Ivn Degregori y Carlos Rivera. Sobre el problema del narcotrfico, vanse los trabajos de la Comisin Andina de Juristas compilados por Diego Garca Sayn, Coca, cocana y narcotrfico y Narcotrfico (1989). Realidades y alternativas (1990). Sobre el tema sindical y su evolucin, vanse los trabajos de Jorge Parodi Ser obrero es algo relativo. Obreros, clasismo y poltica (1986) y La desmovilizacin del sindicalismo industrial peruano durante el segundo belaundismo (1985); el trabajo de Pedro Galn, Julio Carrin y scar Carrillo, Asalariados y clases populares en Lima (1986); y de Carmen Rosa Balbi Identidad clasista en el sindicalismo. Su impacto en las fbricas (1989). Sobre los nuevos movimientos sociales vanse los libros compilatorios de Eduardo Balln, Movimientos sociales y crisis. El caso peruano (1986) y Movimientos sociales y democracia. La fundacin de un nuevo orden (1986); los 5 libros editados por los 25 aos de DESCO (1990); y el libro de Carlos Franco, Imgenes de la sociedad peruana. La otra modernidad (1991). Sobre los temas de migracin, provincianos en Lima y transformacin de la ciudad, vanse los trabajos de Cecilia Blondet, Nicols Lynch y Carlos Ivn Degregori en Conquistadores de un nuevo mundo. De invasores a ciudadanos en San Martn de Porres (1986) y Los caballos de Troya de los invasores. Estrategias campesinas en la conquista de la gran Lima (1987) de Jrgen Golte y Norma Adams. Finalmente, sobre diversos temas, vase el libro editado por Augusto lvarez Rodrich El poder en el Per (1993). Para un anlisis de la vida y personalidad de Alberto Fujimori, vase Ciudadano Fujimori. La construccin de un poltico (1993), de Luis Jochamowitz, y El pragmatismo de Fujimori. Del exceso ideolgico al realismo poltico (1992), de Rafael Romero. Para un anlisis de la campaa electoral, vanse dos libros: La guerra del fin de la democracia (1993) de Jeff Daeshner, y Demonios y redentores en el nuevo Per. Una tragedia en dos vueltas (1991) de Carlos Ivn Degregori y Romeo Grompone. Respecto a la candidatura de Mario Vargas Llosa se han escrito varios libros. Como testimonios destacan el libro del propio Vargas Llosa El pez en el agua. Memorias (1993), y el de su hijo lvaro, El diablo en campaa (1991).

OBRAS GENERALES Bardella, Giancarlo 1989 Un siglo en la vida econmica del Per (1889-1989). Lima, Banco de Crdito. Burga, Manuel y Alberto Flores Galindo 1980 Feudalismo andino y movimientos sociales (18661965). En: Historia del Per, tomo XI. Lima, Editorial Juan Meja Baca, pp. 10-112. Caravedo Molinari, Baltazar 1980 Economa, produccin y trabajo (Per, siglo XX). En: Historia del Per, tomo VIII. Lima, Editorial Juan Meja Baca, pp. 189-361. Chirinos Soto, Enrique 1991 Historia de la Repblica, tomo II: 1883-1968; tomo III: 1968-1991. Lima, A. Ch. Editores S.A., cuarta edicin. Durand Flrez, Luis 1993 La Repblica, 1900-1993. En: Compendio histrico del Per, tomo VI. Lima, Editorial Milla Batres. Gargurevich, Juan 1991 Historia de la prensa peruana, 1594-1990. Lima, Ediciones La Voz. Guerra, Margarita 1984 La Repblica contempornea (1919-1980). En: Historia general del Per, tomo XII. Lima, Editorial Milla Batres. 1994 La Repblica, 1948-1980. En: Historia general del Per, tomo IX. Lima, Editorial Brasa. Klaiber, Jeffrey 1988 La Iglesia en el Per. Su historia social desde la independencia. Lima, Pontificia Universidad Catlica del Per (PUC). Meja Baca, Juan (Ed.) 1980 Historia del Per, tomos VIII, XI y XII. Lima, Editorial Meja Baca. Pacheco Vlez, Csar (Ed.) 1988 Per promesa. Lima, Universidad del Pacfico. Pease, Franklin 1993 Hombre e historia, tomo III: siglo XX. Lima, Edubanco. Ponce, Luis 1984 Per. Historia econmica del siglo XX. En: Historia general del Per, tomo XII. Lima, Editorial Milla Batres. 1993 Historia econmica del Per (siglos XIX-XX). En: Compendio histrico del Per, tomo VI. Lima, Editorial Milla Batres. BIBLIOGRAFA SECUNDARIA (UTILIZADA Y RECOMENDADA) Abusada Salah, Roberto 1977 Polticas de industrializacin en el Per, 1970-1976. Lima, PUC. Adams, Norma 1991 Los otros empresarios. Etica de los migrantes y formacin de empresas en Lima. Lima, Instituto de Estudios Peruanos (IEP). Adrianzn, Alberto (Ed.) 1990 Pensamiento poltico peruano, 1930-1968. Lima, Centro de Estudios y Promocin del Desarrollo (DESCO). Alarco, Germn; Oscar Dancourt y Csar Herrera 1987 Reactivacin y poltica econmica heterodoxa, 19851986. Lima, Fundacin Friedrich Ebert (FFE). Alarco, Germn; Patricia del Hierro y Carmen Salas 1990 Economa peruana, 1985-1990. Lima, FFE. Alberti, Giorgio; Jorge Santistevan y Luis Psara 1977 Estado y clase. La comunidad industrial en el Per. Lima, IEP. Alcorta, Ludovico 1992 El nuevo capital financiero. Grupos financieros y ganancias sistmicas en el Per. Lima, FFE. Alva Castro, Luis 1987 Economa peruana, 1985-1986. Retos y propuestas. Lima, Cambio y Desarrollo. lvarez Rodrich, Augusto (Ed.) 1993 El poder en el Per. Lima, Editorial Apoyo. Ames, Rolando (Ed.) 1988 Informe al Congreso sobre los sucesos de los penales. Lima, Talleres Grficos Ocisa. Amnista Internacional 1987 Per. Desapariciones, torturas y ejecuciones sumarias despus de los motines penitenciarios de julio de 1986. Londres, Publicaciones de A.I. 1989 Per. Entre dos fuegos. Madrid, Editorial A.I. 1991 Per. Derechos humanos en un clima de terror. Madrid, Editorial A.I. Anaya Franco, Eduardo 1990 Los grupos de poder econmico. Un estudio de la oligarqua financiera. Lima, Editorial Horizonte. Ansin, Juan (Ed.) 1989 Pishtacos. De verdugos a sacaojos. Lima, Tarea.

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JUNIO 10 Alberto Fujimori Fujimori, candidato de la agrupacin Cambio 90, gana la segunda vuelta de las elecciones presidenciales obteniendo el 62,4% de la votacin, a casi 35% de distancia de su contendor Mario Vargas Llosa, del Frente Democrtico (Fredemo), quien obtuvo el 37,6% de los votos. Los acompaantes de la plancha electoral de Fujimori, Mximo San Romn y Carlos Garca Garca, acceden a la primera y segunda vicepresidencias, respectivamente.

AGOSTO 8 Para enfrentar el proceso hiperinflacionario heredado de la gestin aprista el gobierno adopta un conjunto de medidas de ajuste econmico, tanto en materia de poltica cambiaria, como en poltica fiscal y de precios, que son anunciadas por el ministro de Economa Juan Carlos Hurtado Miller.

NOVIEMBRE 5 Presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Enrique Iglesias, visita palacio de gobierno junto con representantes del Banco Mundial (BM), en un primer acercamiento para restablecer las lneas de cooperacin econmica con el pas.

ENERO 14 El diplomtico peruano Javier Prez de Cullar realiza visita oficial al Per en su condicin de secretario general de la Organizacin de Naciones Unidas (ONU). ENERO 29 Visita del astronauta norteamericano James E. Irwin, cuarto hombre en llegar a la luna y primero en pasearse a bordo de un mdulo independiente.

FEBRERO 13 El economista Carlos Boloa Behr reemplaza a Juan Carlos Hurtado Miller en la cartera de Economa. Su presencia enfatiza la orientacin neoliberal de la poltica econmica del gobierno.

ABRIL 3 Se promulga nuevo Cdigo Penal en la sede de palacio de gobierno con la presencia del ministro de Justicia Augusto Antoniolli. ABRIL 6 Estadsticas oficiales sealan que 130 mil personas afectadas y casi un millar de muertos es el saldo a la fecha de la epidemia de clera que desde febrero azota al pas.

MAYO 14 Se suscribe convenio sobre poltica de control de drogas y desarrollo alternativo con Estados Unidos, orientado a promover cultivos y programas alternativos que no signifiquen perjuicio social o econmico a los productores de coca. JUNIO 8 Se confirma formacin de primer Grupo de Apoyo, encabezado por Estados Unidos y Japn, e integrado entre otros por Francia, Canad, Alemania, Italia, Holanda, totalizando once pases, los cuales en forma conjunta se comprometen a otorgar al Per prstamos y donaciones por mil cien millones de dlares para poner al da los pagos vencidos y atrasados con los organismos multilaterales y acelerar as el proceso de reinsercin del pas en la comunidad financiera internacional.

La reinsercin del Per en el mbito financiero internacional fue uno de los primeros puntos de la agenda externa de Fujimori. La actitud peruana fue bien recibida tanto por la comunidad internacional como por las entidades financieras multilaterales, las cuales negociaron con el Per varios acuerdos y prstamos para refinanciar su deuda exterior.

JULIO 30 Se denuncia que Leonel Figueroa, ex presidente del Banco Central de Reserva del Per, y Hctor Neyra, ex gerente general de la misma entidad, habran recibido sobornos por tres millones de dlares del Banco de Crdito y Comercio Internacional (BCCI), involucrado en uno de los mayores fraudes bancarios a nivel mundial. DICIEMBRE 12 La Organizacin de las Naciones Unidas para la Educacin, la Ciencia y la Cultura (Unesco) le confiere a Lima la categora de Patrimonio Cultural de la Humanidad.

ENERO 24 Presidentes de Per y Bolivia suscriben la Declaracin de Ilo por la cual el Per concede al pas del sur el libre uso de sus instalaciones portuarias y el desarrollo de una zona franca industrial y una zona franca turstica en la playa del puerto de Ilo (Moquegua).

FEBRERO 15 Sendero Luminoso asesina a balazos a Mara Elena Moyano y dinamita su cuerpo. La dirigente popular de 33 aos haba presidido la Federacin Popular de Mujeres de Villa El Salvador (Fepomuves), constituida en 1983 para llevar a la prctica proyectos de ayuda legal a la mujer, formacin de comedores populares y el programa del vaso de leche. Tambin fue teniente alcadesa del distrito mencionado.

MARZO 19 La Universidad Nacional Mayor de San Marcos otorga doctorado Honoris Causa a Gustavo Gutirrez, terico de la denominada teologa de la liberacin, cuya difusin le ha valido reconocimiento continental. En el presente siglo esta distincin slo ha sido conferida anteriormente al jurista Jos Luis Bustamante y Rivero y al diplomtico Javier Prez de Cullar.

ABRIL 5 El presidente Alberto Fujimori anuncia el establecimiento de un gobierno de emergencia y reconstruccin nacional, y la disolucin del Congreso, del Tribunal de Garantas Constitucionales, del Consejo Nacional de la Magistratura y de los gobiernos regionales. Anuncia igualmente la realizacin de un plebiscito para aprobar una nueva Constitucin. JULIO 16 Dos edificios quedan totalmente destrozados y mueren veinticinco personas en atentado terrorista en la calle Tarata del distrito de Miraflores. Se calcula que fueron usados 600 kilos de componentes explosivos en este violento ataque, cuyas prdidas materiales se estiman en tres millones de dlares.

AGOSTO 4 Familiares denuncian el secuestro y asesinato de un profesor y nueve alumnos de la Universidad Nacional de Educacin Enrique Guzmn y Valle en operativo militar, sindicndolos como terroristas.

SETIEMBRE 7 En el marco del proceso de privatizacin de entidades estatales, la empresa brasilea Ing, perteneciente al grupo Kibo, adquiere cien mil acciones de Minero Per Comercial (Minpeco), por un monto de 4,1 millones de dlares. SETIEMBRE 12 Luego de un minucioso y prolongado trabajo de seguimiento de la Direccin Nacional Contra el Terrorismo (Dincote) de la Polica Nacional, encabezada por el general Ketin Vidal, se logra capturar a Abimael Guzmn, cabecilla del grupo terrorista Sendero Luminoso.

El 12 de setiembre de 1992 fue capturado Abimael Guzmn, conocido como el camarada Gonzalo, lder mximo de Sendero Luminoso. Su detencin y la de importantes dirigentes senderistas precipit la desintegracin y derrota militar de este movimiento terrorista.

NOVIEMBRE 5 Privatizacin de Hierro Per, comprada en 120 millones de dlares por el consorcio chino Shougang Corporation, que se compromete a invertir 150 millones de dlares adicionales y a cuadruplicar la produccin en los siguientes dos aos.

NOVIEMBRE 22 Se realizan elecciones al Congreso Constituyente Democrtico (CCD), que se encargar de redactar una nueva Constitucin, resultando ganadora la agrupacin oficialista Cambio 90-Nueva Mayora (C90-NM) con 49,2% de los votos. Los siguientes lugares fueron ocupados por el Partido Popular Cristiano (9,8%), el Movimiento Renovacin (7,1%) y el Frente Indepediente Moralizador (7,1%).

NOVIEMBRE 18 Por Decreto Ley N 25868 se crea el Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Proteccin de la Propiedad Intelectual (Indecopi), dentro del mbito del ministerio de Industria, pero con autonoma tcnica, presupuestal y administrativa. La entidad se encargar, entre otros objetivos, de proteger al mercado y a los consumidores de las prcticas monoplicas que resulten controlistas y restrictivas de la libre competencia y la calidad de los productos. DICIEMBRE 6 Por Decreto Ley N 25897 se crea el Sistema Privado de Pensiones basado en las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP), entidades privadas que invertirn los recursos provenientes de las aportaciones de los trabajadores, a quienes se otorgar, en las condiciones ms ventajosas, las prestaciones de jubilacin, invalidez, sobrevivencia y gastos de sepelio.

DICIEMBRE 18 Privatizacin del yacimiento cuprfero Quellaveco, perteneciente a Minero Per, vendido por 12 millones de dlares a la empresa chilena Mantos Blancos, subsidiaria de Anglo American Corporation, una de las ms grandes empresas mineras del mundo. Se estima una inversin de US$ 540 millones para montar una planta que producir 40 mil TM de cobre diarias. DICIEMBRE 18 Asesinan al dirigente sindical cuzqueo Pedro Huillca Tecse, secretario general de la Confederacin General de Trabajadores del Per.

ENERO 16 Con el aporte de Aerovas de Mxico S.A. (Aeromxico), la segunda empresa area ms grande de Amrica Latina, se privatiza la Empresa de Transporte Areo del Per (Aeroper). El consorcio ganador pagar 23,1 millones de dlares por el 72,15% de las acciones. Un 7,2% de stas ser vendido a sus trabajadores y el resto seguir perteneciendo al Estado. Hasta antes de la privatizacin, Aeroper perda un milln de dlares mensuales. ENERO 29 En elecciones municipales es reelegido el candidato independiente Ricardo Belmont Cassinelli, del partido Obras. Los otros candidatos fueron Luis Cceres Velsquez por Per al 2000, Michel Azcueta por Plataforma Democrtica, Ral Diez Canseco por Accin Popular y Miguel Vega Alvear por el Movimiento Libertad. FEBRERO 23 Se crea la Comisin de Promocin del Per (Promper), con el objetivo de coordinar los esfuerzos pblicos y privados para lograr una imagen positiva del Per y promover las inversiones, el turismo y las exportaciones. ABRIL 29 La Superintendencia de Banca y Seguros ordena intervencin del Centro Latinoamericano de Asesora Empresarial (Clae), cuya cabeza visible es Carlos Manrique Carreo, presidente de su directorio y gerente general. Con veinticinco aos de trayectoria, Clae vena creciendo desde 1983 como una entidad financiera informal, logrando captar fondos de ms de 160 mil personas de los sectores medios y populares por los altos intereses que pagaba.

MAYO 10 El general de divisin EP Rodolfo Flores Espinoza es pasado a la situacin de retiro por medida disciplinaria, a raz de su denuncia de la existencia de un grupo paramilitar en el Ejrcito, autodenominado Colina, al cual responsabiliz, entre otros hechos, del secuestro y muerte de un profesor y nueve estudiantes de la Universidad de La Cantuta. Posteriormente Robles se exiliara en Buenos Aires, Argentina. MAYO 14 Luis Alberto Snchez, distinguido intelectual y poltico, es incorporado como rector emrito de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, en ocasin de su 442 aniversario. Cabe mencionar que el doctor Snchez ha sido tres veces rector de dicha universidad.

JULIO 11 Se realiza el Noveno Censo Nacional de Poblacin y el Cuarto Censo de Vivienda, obtenindose la cifra preliminar de 22 128 466 millones de habitantes, 30,1% ms que la de 1981. Otras cifras obtenidas son las siguientes:

Vista de la avenida Garcilaso de la Vega en el centro de Lima. El censo de 1993 revel que el 70,4% de la poblacin del Per viva en zonas urbanas, confirmando una tendencia iniciada a mitad de este siglo. Lima es el departamento ms poblado del pas y la capital del Per es largamente la ciudad que cuenta con la mayor cantidad de habitantes.

Jaime Paz Zamora, presidente boliviano, realiza visita oficial al Per. Entre otros documentos bilaterales, suscribe el Acuerdo de Cooperacin Amaznica y el Convenio sobre Promocin y Proteccin Recproca de Inversiones. AGOSTO 21 Se inaugura nuevo teatro-auditorio del Centro Cultural Peruano Japons en el marco de las celebraciones por el 120 aniversario del inicio de relaciones diplomticas entre Per y Japn. SETIEMBRE 19 La seleccin femenina de vley consigue el Vigsimo Campeonato Sudamericano, al ganar a la seleccin brasilea, que dos aos atrs se haba quedado con dicho ttulo. Con este triunfo el representativo peruano asegura su derecho a participar en el mundial de 1994 en Brasil. En lo que va del ao ha ganado tambin medalla de oro en los Juegos Bolivarianos de Cochabamba y el cuarto puesto en el campeonato mundial juvenil celebrado en la Repblica Eslovaca. OCTUBRE 1 En Estados Unidos, luego de su entrevista del 26 de setiembre con el presidente norteamericano Bill Clinton, el presidente peruano Alberto Fujimori pronuncia un discurso en la 48 Asamblea General de las Naciones Unidas y muestra carta del terrorista Abimael Guzmn, en la cual ste reconoce el fracaso de su sanguinario movimiento subversivo y solicita conversaciones que conduzcan a un acuerdo de paz. OCTUBRE 31 Se realiza refrendum para aprobar nueva Constitucin. Votaron por el S 3 895 763 personas (52,3%) y por el No 3 548 334 personas (47,7%).

El 31 de octubre de 1993 se realiz el referndum del proyecto de Constitucin elaborado por el Congreso Constituyente Democrtico. A pesar de la campaa publicitaria se produjo un ajustado triunfo electoral de la frmula del S en un proceso donde se denunciaron varias irregularidades.

ENERO 14 Captura del narcotraficante Demetrio Chvez Peaherrera (a) Vaticano, enjuiciado en el fuero militar por traicin a la patria y condenado a cadena perpetua por su colaboracin con Sendero Luminoso.

ENERO 31 Llega al Per el ingeniero Juan Carlos Wasmosy, primer presidente paraguayo que visita oficialmente el pas. FEBRERO 5 Equipo peruano de tenis, integrado por Jaime Yzaga, Alejo Arambur, Tato Noriega y Amrico Tpac Venero, vence a su similar mexicano, asegurando su clasificacin a la siguiente ronda de la Copa Davis. FEBRERO 6 Fallece el polgrafo y maestro universitario Luis Alberto Snchez, quien tuvo tambin una destacada trayectoria poltica. Doctor en Letras y en Derecho por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, cuyo rectorado ejerci en tres oportunidades. Varias veces desterrado del pas por razones polticas, lleg a ser uno de los lderes ms influyentes del Partido Aprista Peruano (PAP), fundado por Vctor Ral Haya de la Torre. Durante el gobierno de Alan Garca desempe la primera vicepresidencia de la Repblica. Su obra literaria e histrica es extensa y abarca los ms variados campos, destacando su inters por la obra del pensador Manuel Gonzlez Prada. FEBRERO 24 El Grupo Rodrguez Rodrguez, primera empresa peruana que participa en el proceso de privatizacin de entidades estatales, adquiere Cementos Yura. El Grupo es tambin propietario de DOnofrio y Gloria.

FEBRERO 28 Consorcio formado por Telefnica Internacional de Espaa, Banco Wiese y Graa y Montero adquiere un paquete compuesto por el 35% de acciones de la Empresa Nacional de Telecomunicaciones del Per (Entelper), alrededor del 20% de las acciones del Estado y la suscripcin de capital en la Compaa Peruana de Telfonos (CPT) para alcanzar el 35% del accionariado, por la suma de 2 002 millones de dlares, cuadruplicando el precio base de 533 millones propuesto por la Cepri. Asume adems un compromiso de inversin de 1 800 000 millones de dlares para los prximos aos.

Vista de la agencia principal de Telefnica del Per en Lima. La principal transaccin en el proceso de privatizaciones fue la del sector telefnico: en 1994 las acciones de la Compaa Peruana de Telfonos fueron adquiridas por Telefnica de Espaa en una suma que super los 2 000 millones de dlares.

MARZO 25 Se suscribe un convenio con Shell International para la explotacin del gas de Camisea, cuyas reservas se calculan en ms de doce millones de pies cbicos. JULIO 11 Visita oficial del mandatario colombiano Csar Gaviria, quien prximamente transferir el mando a Ernesto Samper para asumir la secretara general de la Organizacin de Estados Americanos. Su candidatura a este ltimo cargo fue apoyada por el Per dado su importante papel a favor de la pacificacin en la regin, en la lucha contra la pobreza, en el combate contra el narcotrfico y por sus gestiones a favor de la integracin continental. JULIO 20 El Congreso Constituyente Democrtico aprueba Ley Orgnica Electoral N 26337, introduciendo la prohibicin de postular al Parlamento a los parientes del presidente de la Repblica. AGOSTO 3 Susana Higuchi, esposa del presidente Alberto Fujimori, solicita declarar inconstitucional la ley electoral aprobada el 20 de julio por considerar que recorta sus derechos ciudadanos. AGOSTO 7 Se convoca a elecciones presidenciales para el 9 de abril de 1995.

AGOSTO 14 Javier Prez de Cullar, ex secretario general de la Organizacin de Naciones Unidas y candidato presidencial, ingresa al Per por Puno y es recibido por una multitud que le manifiesta su adhesin. AGOSTO 23 En mensaje a la nacin el presidente Alberto Fujimori anuncia separacin de Susana Higuchi de la funcin honorfica de Primera Dama. SETIEMBRE 6 El peruano Jaime Izaga vence en el US Open de Nueva York al nmero 1 del tenis, el norteamericano Pete Sampras, pasando del puesto 23 en el ranking mundial al puesto 17. OCTUBRE 8 Alberto Fujimori anuncia oficialmente su candidatura a la reeleccin presidencial y da a conocer a sus acompaantes en la frmula Cambio 90-Nueva Mayora. Para la primera vicepresidencia postula el ingeniero Ricardo Mrquez, presidente de la Sociedad Nacional de Industrias, y para la segunda vicepresidencia el doctor en educacin Csar Paredes Canto, rector de la Universidad de Cajamarca y titular de la Asamblea Nacional de Rectores.

Alberto Fujimori decidi postular a un segundo mandato en las elecciones generales de 1995, donde su principal adversario sera Javier Prez de Cuellar, ex secretario general de las Naciones Unidas. En la fotografa se puede apreciar a Fujimori durante sus visitas al interior del Per.

NOVIEMBRE 9 En visita oficial al Per, el presidente argentino Carlos Sal Menem suscribe un acuerdo marco sobre cooperacin antrtica, un convenio sobre promocin y proteccin de inversiones, un convenio sobre cooperacin turstica y un convenio de carcter cultural. OCTUBRE 31 Carlos Manrique Carreo, ex presidente del directorio de Clae, es capturado en Miami (Estados Unidos) cuando se dispona a realizar una transaccin bancaria. DICIEMBRE 4 Muere escritor peruano Julio Ramn Ribeyro, a quien recientemente se haba otorgado el premio internacional de cuento Juan Rulfo.

DICIEMBRE 15 La Organizacin de las Naciones Unidas para la Educacin, la Ciencia y la Cultura (Unesco) acuerda en su reunin de Tailandia declarar Patrimonio Cultural de la Humanidad a las lneas de Nazca.

ENERO 26 Las fuerzas armadas de Ecuador se infiltran en territorio peruano en la vertiente oriental de la cordillera del Condor, en la zona del Alto Cenepa, provocando incidentes blicos en Tiwinza, Cueva de los Tayos y Base Sur.

El 26 de enero de 1995 estall un conflicto con el Ecuador. La presin externa, por un lado, y los altos costos de guerra por el otro colaboraron en la suspensin del conflicto y dieron inicio a una serie de largas conversaciones entre ambos gobiernos.

FEBRERO 17 Declaracin de Paz de Itamaraty suscrita en Brasil pone fin a conflicto fronterizo con el Ecuador iniciado en enero. FEBRERO 28 Aprovechando la presencia de los cancilleres de Per y Ecuador, con ocasin de la asuncin al mando del nuevo presidente uruguayo Julio Mara Sanguinetti, se suscribe la Declaracin de Montevideo, que ratifica lo convenido en la Declaracin de Paz de Itamaraty y demuestra la disposicin de ambas partes al dilogo constructivo. MARZO 15 Se denuncia que el gobierno argentino, pas garante del Protocolo de Ro de Janeiro, realiz ventas de armas al Ecuador durante el conflicto con el Per.

ABRIL 4 Se inaugura la represa de Yuracmayo, ubicada a 4 300 msnm, en la provincia de Huarochir (Lima), que beneficiar a ms de 600 mil familias limeas del centro y la periferia de la capital, e incrementar la produccin de energa de la central hidroelctrica de Matucana en 71 millones de kw/hora. Su capacidad de almacenamiento es de 48 millones de m3 de agua. ABRIL 9 Se realizan elecciones presidenciales. Alberto Fujimori, candidato de C90-NM obtiene el 64,42% de los votos. Su opositor, el diplomtico Javier Prez de Cullar, de Unin por el Per, consigue el 21,81% de la votacin. Con dichos resultados Fujimori gana las elecciones en primera vuelta y obtiene mayora absoluta en el Congreso.

Javier Prez de Cullar, candidato presidencial de Unin por el Per (UPP) para las elecciones generales de 1995. Destacado y reconocido diplomtico, Prez de Cullar ocupara el segundo lugar en estos comicios.

ABRIL 24 El escritor Mario Vargas Llosa es galardonado con el premio Miguel de Cervantes, el ms importante que se otorga a los escritores en lengua espaola, dotado con 120 mil dlares. El rey de Espaa Juan Carlos I le entrega la medalla del premio en la Universidad Alcal de Henares de Madrid (Espaa). ABRIL 18 Consorcio formado por el Banco Bilbao Vizcaya de Espaa y las empresas del Grupo Brescia, Inversiones Breca, Inversiones San Borja, Urbanizacin Jardn y Minsur, compra 60% de las acciones del Banco Continental, por 195 700 000 millones de dlares, ms 60 millones de dlares en valor nominal de ttulos de la deuda externa. Dichas acciones incluyen a las empresas filiales Financiera San Pedro, Contidata, Almaconti. Con la transferencia de ms de 15 millones de acciones de propiedad del Estado a la empresa Holding Continental se cierra la transaccin, cuyo monto total asciende a 255 700 000 dlares. MAYO 25 Se promulga ley de proceso de reorganizacin en universidades nacionales de San Marcos y La Cantuta.

JUNIO 14 Se promulga ley N 26479 que otorga amnista general al personal militar, policial o civil que se encontraba denunciado, investigado, encausado, procesado o incluso condenado por delitos comunes y militares, tanto en el fuero civil como en el militar, encontrndose comprendidos todos los hechos derivados u originados con ocasin o como consecuencia de la lucha contra el terrorismo, en forma individual o colectiva, desde mayo de 1980 hasta la fecha de promulgacin de la ley. JUNIO 16 Retorna al Per el general en retiro del Ejrcito Rodolfo Robles Espinoza, quien haba permanecido exiliado en Argentina desde 1993. JUNIO 24 En el Da del Campesino se promulga en Pampa Galeras (Ayacucho) la ley de la Vicua que establece la propiedad de esos camlidos a las comunidades del pas dedicadas a su crianza.

JUNIO 29 Se confirma la suscripcin de Carta de Intencin con el FMI, documento que establece como meta que el 50 por ciento de los fondos de la privatizacin de las empresas pblicas se orientar a la ejecucin de programas de desarrollo social. JULIO 13 Se aprueba ley N 26505 de la inversin privada en el desarrollo de las actividades econmicas en las tierras del territorio nacional y de las comunidades campesinas y nativas, ms conocida como Ley de Tierras, que elimina todo lmite a la propiedad de la tierra, permite la titulacin individual en las tierras de las comunidades campesinas y anula todas las restricciones al uso de las tierras agrcolas, con el objetivo de promover la inversin privada. OCTUBRE 1 En virtud de una solicitud de extradicin llega a Lima Carlos Manrique Carreo, ex presidente del directorio de Clae, luego de casi un ao en crceles norteamericanas. Es recluido en una celda especial del penal Canto Grande y enfrentar tres procesos penales por delitos de estafa, falsificacin de documentos y corrupcin de funcionarios. NOVIEMBRE 12 Se realizan elecciones municipales, triunfando el candidato independiente Alberto Andrade Carmona del Movimiento Somos Lima con el 52,07% de votos. En segundo lugar qued el candidato

obtuvo el 47,93% de votos. ABRIL 10 Jorge Santistevan de Noriega juramenta como Defensor del Pueblo, cuyas atribuciones entre otras son: orientar e instruir a las personas sobre el ejercicio de sus derechos, investigar de oficio o a pedido de parte las violaciones a los derechos humanos, los excesos de la administracin estatal y el mal funcionamiento de los servicios pblicos.

JULIO 17 Sobre una superficie de 325 mil ha se crea Parque Nacional Bahuaja-Sonene (nombre nativo de los ros Tampobata y Heath, respectivamente), dentro de la circunscripcin de la Zona Reservada Tambopata-Candamo, ubicada en los departamentos de Madre de Dios y Puno. En el rea del parque, una de las regiones ms ricas en biodiversidad a nivel mundial, habitan especies como el lagarto negro, el maquisapa y el lobo de ro. Se sabe adems que albergara ms de mil especies de mariposas y ms de quinientas especies de aves.

AGOSTO 23 Congreso aprueba ley de interpretacin autntica del artculo 112 de la Constitucin, que posibilita la eventual postulacin del presidente Alberto Fujimori a una nueva reeleccin en el 2000.

ENERO 16 A la edad de 83 aos fallece el cardenal Juan Landzuri Ricketts, tras 65 aos de vida religiosa. Naci en Arequipa el 19 de diciembre de 1913 y fue bautizado como Guillermo Eduardo. En 1932 ingres al convento de los Descalzos y se orden como sacerdote el 16 de abril de 1939 en el convento de Ocopa, adoptando el nombre de Juan, pues tena como modelo al apstol evangelista. Se doctor en Derecho Cannico en el Pontificio Ateneo Antoniano de Roma y posteriormente fue designado provincial de los franciscanos en el Per. El 2 de mayo de 1955 fue nombrado trigsimo arzobispo de Lima y consecuentemente primado de la iglesia catlica, cargo que ejerci hasta el 21 de enero de 1990, cuando se retir por lmite de edad, siendo reemplazado por Augusto Vargas Alzamora. El 19 de marzo de 1962 fue nombrado cardenal por el papa Juan XXIII.

FEBRERO 7 La ciudad de Lima es designada como Plaza Mayor de la Cultura Iberoamericana durante todo el ao 1997 por la Unin de Ciudades Capitales Iberoamericanas (UCCI), organizacin edilicia que agrupa a veintisis ciudades y veintitrs capitales de los estados iberoamericanos.

MARZO 7 El Per suscribe en Nueva York un trascendental acuerdo de reestructuracin de la deuda con la banca extranjera bajo el esquema del Plan Brady, reduciendo su deuda en 5 300 millones de dlares. Con ello el pas logra su plena reinsercin al sistema financiero internacional, se posibilita el acceso de las empresas a crditos de mediano y largo plazo, y el incremento de la competitividad al reducirse los costos de produccin. ABRIL 22 Un grupo de 140 comandos de elite de las fuerzas armadas rescata a 72 rehenes que haban permanecido secuestrados en la residencia del embajador japons en el Per durante 126 das por la organizacin terrorista autodenominada Movimiento Revolucionario Tupac Amaru (MRTA).

La espectacular intervencin militar, bautizada como Chavn de Huntar debido a que los comandos entraron por tneles hechos a semejanza de los que se hallaron bajo el templo preinca de Chavn, logr rescatar vivos a todos los rehenes, con excepcin del vocal supremo del poder Judicial Carlos Giusti Acua. Perecieron tambin heroicamente dos oficiales del ejrcito, el teniente coronel Juan Valer Sandoval y el teniente Ral Jimnez Chvez. Los 14 emerretistas asaltantes de la residencia murieron en la operacin.

MAYO 16 Con siete tripulantes a bordo, entre ellos el ingeniero peruano Carlos Noriega, el transbordador estadounidense Atlantis parte de Cabo Caaveral hacia la estacin espacial rusa Mir. Este es el sexto encuentro espacial con la estacin rusa para el intercambio de equipo y alimentos, adems de la realizacin de numerosos experimentos y labores de mantenimiento y reparacin, puesto que la estacin Mir, con once aos Luego de su hazaa espacial, la Fuerza Area del Per de funcionamiento, presenta una serie de problecondecor a Carlos Noriega con la Cruz Peruana al mas tcnicos. Mrito Aeronutico. En julio Carlos Noriega visit el Per, donde fue condecorado por la Fuerza Area con la Cruz Peruana al Mrito Aeronutico, en el grado de Comendador. Igualmente, a travs del ministro de Educacin, recibi el reconocimiento del gobierno peruano por su ejemplo a la juventud peruana.

MAYO 24 Ex embajador de Japn en el Per, Morihisa Aoki, recibe la Orden del Sol en el grado de Gran Cruz por sus mritos en fortalecer las relaciones entre el Per y el Japn. El diplomtico fue uno de los 72 rehenes secuestrados por el MRTA en diciembre de 1996, justamente cuando se celebraba en su residencia el natalicio del emperador japons.

MAYO 29 El Congreso, con 53 votos a favor y 30 en contra, destituye a tres de los siete miembros del Tribunal Constitucional (TC): Manuel Aguirre Roca, Guillermo Rey Terry y Delia Revoredo, por presunta infraccin constitucional al haber usurpado el nombre y las funciones del TC emitiendo una resolucin sin que hubiera sido materia de convocatoria, deliberacin, votacin y aprobacin del TC. La resolucin de los magistrados fue emitida respondiendo a un pedido de aclaracin solicitado por el Colegio de Abogados de Lima en el sentido de que se precisara la resolucin que declara la inaplicabilidad de la reeleccin presidencial.

JULIO 18 En lo que constituye la cuarta entrega de obras de remodelacin en el Centro Histrico de la capital en lo que va del ao, el alcalde de Lima Alberto Andrade inaugura el nuevo parque Universitario. Desde febrero, se han entregado remozadas la plaza Castilla (ex Unin), la plaza San Martn y la plaza Italia (ex Santa Ana) en Barrios Altos.

NOVIEMBRE 12 Per ingresa oficialmente al Foro Parlamentario Asia Pacfico (APEC, por sus siglas en ingls que corresponden a Asian Pacific Cooperation Council), el mayor foro mundial comercial y de cooperacin econmica, ya que rene a las economas ms grandes y dinmicas al presente. En el marco de la Dcima Reunin de Ministros de APEC, realizada en Kuala Lumpur (Malasia), junto con el Per se incorporan Rusia y Vietnam, con lo que el nmero de miembros de esta asociacin econmica cuya formacin se remonta a 1989 se eleva a 24, los cuales representan aproximadamente el 55% de la produccin mundial. El ingreso del Per a APEC, entre otros beneficios, fortalece y dinamiza el comercio, las inversiones y la cooperacin tcnica, posibilitando el desarrollo sustentado del pas.

ENERO 23-29 La provincia de Ica, en el departamento del mismo nombre, es declarada en emergencia, luego del desborde del ro Ica que devast la ciudad, luego de que su caudal aumentara inusitadamente, registrando un aforo de 400 m3 por segundo, cifra sin precedentes para este ro, a consecuencia de continuas precipitaciones pluviales.

Esta catstrofe ha dejado a cerca de 15 mil personas damnificadas, 6 mil casas inundadas, 800 desplomadas y 7 mil ha de cultivo arrasadas, en una de las ms alarmantes manifestaciones de la presencia del Fenmeno del Nio en el Per.

ENERO 25 Las fuertes lluvias que azotan el norte del pas, causadas por el Fenmeno del Nio, han dado lugar a la formacin de una laguna en el rea de los desiertos de Mrrope y Sechura (Piura), al represarse el caudal de los ros Piura, La Leche y Cascajal, los dos ltimos pertenecientes a Lambayeque. Su extensin es de aproximadamente 40 km de ancho y cerca de 300 km de longitud, con una profundidad de hasta 5 m. La presencia de la laguna, bautizada por el presidente Alberto Fujimori como La Nia y locaFormacin de laguna La Nia favorece las faenas de pesca lizada a 54 km de Piura, ha determinado la apay navegacin turstica en sus 300 km de longitud. ricin de variadas especies marinas y de aves como garzas, parihuanas y pelcanos, as como la posibilidad de realizar recorridos tursticos en caballitos de totora, motos acuticas y toda clase de pequeas embarcaciones. FEBRERO 3 Se promulga Ley Marco de Descentralizacin N 26922, la misma que inicia el ordenamiento del proceso de descentralizacin en forma gradual y que tiene como objetivo principal ser la base estatal para un desarrollo regional eficiente. Esta ley reemplaza a la que, con el mismo nombre, fue aprobada por el Congreso en junio de 1997, recibiendo observaciones por parte del Ejecutivo. Crea adems un total de 23 Comisiones Transitorias de Administracin Regional (CTAR) en cada uno de los departamentos del pas, con excepcin de Lima y Callao, como organismos pblicos descentralizados del Ministerio de la Presidencia con autonoma tcnica, presupuestal y administrativa.

Las Comisiones Transitorias de Administracin Regional constituyen un paso previo a la formacin de las futuras nuevas regiones, que se realizar a travs de consultas populares.

FEBRERO 27 Uno de los mayores desastres naturales se produce en el Cuzco cuando la central hidroelctrica de Machu Picchu es sepultada por un deslizamiento de piedra y lodo que ocupa violentamente el cauce del ro Vilcanota, en una extensin de 2 km entre la quebrada de Aobamba y el puente Colpani. Un huayco de 10 millones de m3 repres las aguas del Vilcanota hasta una altura de 30 m, alcanzando varios niveles de la central hidroelctrica, construida sobre una base de rocas vivas durante el primer gobierno del ex presidente Belaunde. La rehabilitacin de la hidroelctrica, que abasteca de energa a los departamentos de Cuzco, Puno y Apurmac, demandar varios meses de trabajo con maquinaria pesada para limpiar las miles de toneladas de lodo y piedras. MAYO 19 Congreso aprueba proyecto de creacin de un Centro de Exportacin, Transformacin, Industria, Comercializacin y Servicios (Ceticos) en el departamento de Loreto. Esta disposicin busca promover el desarrollo de la regin amaznica, dotndola de mejores condiciones en comparacin con las que poseen las zona sur (CeticosTacna) y la zona norte (Ceticos-Paita). En consecuencia, las empresas que inviertan en Loreto gozarn de exoneraciones de los impuestos a la Renta, General a las Ventas y Selectivo al Consumo, promovindose de esta forma la inversin privada en la zona, con una nica restriccin que impide la realizacin de actividades dedicadas a la explotacin de hidrocarburos, servicios pblicos o actividades materia de concesin por parte del Estado.

MAYO 26 Comisin Interamericana de Derechos Humanos admite demanda contra el Estado peruano presentada por congresistas Lourdes Flores y Carlos Chipoco, por el caso de la destitucin de magistrados del Tribunal Constitucional.

JUNIO 8 A los 95 aos de edad muere Mara Reiche Grosse-Neumannn, matemtica alemana que dedic la mayor parte de su vida a la investigacin y conservacin de las lneas de Nazca. Naci en Dresden (Alemania) el 15 de mayo de 1903 y lleg al Per en 1932. Desde 1946 se dedic a la investigacin de las misteriosas lneas, logrando que fueran declaradas por la Unesco como Patrimonio Cultural de la Humanidad. Esta misma organizacin la haba condecorado en mayo con la medalla Machu Picchu.

JULIO 15 Luego de transcurridos dos aos y un mes de firmado el acuerdo de concesin para la perforacin y futura explotacin de reservas de gas entre Perupetro y el consorcio anglo-holands formado por Shell Prospecting and Development Per y Mobil Exploration and Producing Per, el 17 de mayo de 1996, esta empresa manifest su negativa de continuar con la segunda fase de la obra. El gobierno indic que con el retiro de Shell-Mobil, el vnculo contractual qued automticamente disuelto, precisando que los principales motivos del alejamiento del consorcio habran sido, entre otros, la negativa de exoneraciones tributarias, la insuficiente tarifa de venta del gas, y el hecho de no poder manejar la distribucin del gas en Lima ni exportarlo en forma directa a Brasil. Este megaproyecto cuyos lotes se ubican 500 km al este de Lima, al otro lado de los Andes, en el departamento del Cuzco, en la regin conocida como Bajo Urubamba generaba gran expectativa en nuestro pas, pues el desarrollo del mismo y su llegada a Lima, significaba atraer nuevas inversiones y en consecuencia ingresos para los sectores pblicos y privados, generacin de empleos, una fuente competitiva y segura de energa, as como transferencia de nuevas tecnologas. El yacimiento de Camisea cuenta con un volumen probado de 12,2 billones de pies cbicos de gas natural y 640 millones de barriles de lquidos de ese carburante. La inversin total que se estimaba para el proyecto era de 3 mil millones de dlares hasta el 2001, habindose invertido en los dos ltimos aos 250 millones de dlares. La segunda etapa del proyecto contemplaba el tendido de un gaseoducto y de un ducto de lquidos de gas natural desde Camisea hasta Lima. El gobierno peruano anunci que el proyecto seguir su marcha tal y como se haba planeado inicialmente; es decir, traer el gas a Lima en el 2003, para lo cual se convocar a operadores internacionales, va concurso pblico, de las siguientes etapas del desarrollo de este yacimiento: explotacin de los yacimientos ya probados, gaseoducto desde Camisea hasta Lima, distribucin del carburante en Lima y generacin de energa. JULIO 15 En el Museo de Arqueologa y Antropologa de la Universidad de Filadelfia (Pennsylvania), el gobierno norteamericano hizo entrega al embajador peruano en Washington del protector coxal del Seor de Sipn, recuperado por agentes del FBI en octubre de 1997. La pieza preinca peruana, cuya antigedad es de al menos 1 700 aos, estuvo a punto de ser vendida en el mercado estadounidense por 1,6 millones de dlares.

Esta simblica entrega se produce en el marco de un memorndum de entendimiento firmado entre los gobiernos peruano y norteamericano el 9 de junio de 1997, que restringe la importacin en Estados Unidos de material arqueolgico precolombino y de cierto material etnolgico colonial (1532-1821).

JULIO 16 El grupo poltico Foro Democrtico presenta un milln 441 mil 535 firmas a favor de la realizacin de un referndum sobre la reeleccin presidencial. Entre los promotores de este pedido de consulta figuran Lourdes Flores Nano (Partido Popular Cristiano), Javier Diez Canseco (Izquierda Unida), el periodista del Partido Aprista Mauricio Mulder y el dirigente poltico Alberto Borea. La Oficina Nacional de Procesos Electorales (Onpe) convierte la solicitud del Foro en proyecto de ley para derogar la 26657 (interpretativa del artculo 112 de la Constitucin poltica que faculta la postulacin del presidente Fujimori a la reeleccin) y remite el caso al Congreso. JULIO 31 Alfredo Deza Ganoza, de 18 aos, gana la medalla de oro en la especialidad de salto alto del Campeonato Mundial Junior de Atletismo disputado en la ciudad francesa de Annecy, al realizar un mejor intento de 2,21 cm. La medalla de plata fue para el chino Xueli Yin y la de bronce para el bielorruso Aleksander Veryutin. AGOSTO 2 Un incendio de menos de dos horas de duracin redujo a cenizas las histricas instalaciones del teatro Municipal, desapareciendo ms de cien aos de tradicin, puesto que la cronologa de este teatro se remonta a 1886, cuando se inaugura con el nombre de teatro Olimpo. Con el correr del tiempo se constituy en el escenario preferido de las ms famosas compaas lricas, teatrales y de danza, as como de la gran mayora de artistas de renombre internacional que pasaron por Lima. Impresionante tanto por su arquitectura, obra del ingeniero peruano Alfredo Viale, como por su interior adornado con hermosas columnas decoradas con frisos, escalinatas del foyer estilo Luis XVI, amplia sala de 2 300 m2 y de impecable

acstica, techo abovedado, lujosos palcos, artsticos capiteles y esculturas, as como su elegante proscenio de dos pisos. Su reconstruccin, cuyo costo se estima entre 4 y 5 millones de dlares, ser financiada mediante una partida especial a travs del Ministerio de Educacin. AGOSTO 13 El complejo agroindustrial Cartavio acepta la oferta de compra de un porcentaje de sus acciones, hecha por el consorcio panameo-estadounidense Azucagro-Easton Capital. De esta manera Cartavio se convierte en la primera ex cooperativa azucarera que acepta a un socio estratgico en el marco de promocin de venta que inici el ao pasado el Comit Especial de Privatizacin (Cepri) de la industria azucarera. Con esta venta se facilita un proceso similar para otras nueve empresas agroindustriales. El complejo Cartavio se encuentra a 50 km de Trujillo y lleg a ser el ingenio azucarero de mayor produccin, no slo a nivel nacional sino tambin internacional. AGOSTO 15 El Per, invitado de honor al Dcimo Festival Internacional de la Papa en el pueblo francs de Crevant, fue distinguido con el primer premio entre 110 expositores de Francia, Blgica, Italia y Espaa. Esta es la sptima ocasin en que el Per se hace acreedor a un premio en el marco de este evento. Igualmente el Centro Internacional de la Papa recibi un premio especial. Cabe destacar que este centro, cuya sede principal funciona en el distrito de La Molina, luego de veinte aos de investigacin ha conseguido un material de siembra resistente a plagas y enfermedades, obtenido de las pequeas semillas botnicas de la flor de la papa (TPS por sus siglas en ingls), producto que garantiza una excelente cosecha a menor costo. AGOSTO 20 Luego de seis aos y ocho meses como comandante general del ejrcito y presidente del comando conjunto de las fuerzas armadas, el general Nicols Hermoza Ros es relevado de sus cargos. En su reemplazo se nombra al general EP Csar Enrique Saucedo Snchez, quien desde julio de 1997 desempeaba el cargo de ministro de Defensa. AGOSTO 27 El Congreso, luego de un debate de trece horas y media, rechaza la iniciativa legislativa de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (Onpe) que plantea derogar la ley 26657 (interpretativa del artculo 112 de la Constitucin poltica que faculta la eventual candidatura del presidente Fujimori a una segunda reeleccin consecutiva en el ao 2000), a raz del pedido de referndum promovido por el Foro Democrtico. La oposicin multipartidaria, respaldada por las firmas de ms del 10 por ciento de la poblacin electoral, no pudo lograr los 48 votos exigidos por la ley para continuar con el proceso de consulta

popular iniciado hace dos aos. Unos 150 estudiantes convocados por la Coordinadora Estudiantil por la Democracia y los Derechos Humanos realizaron, en la plaza del Congreso, una vigilia en defensa de la democracia, previa al resultado del debate. SETIEMBRE 26 Fallece director y presidente del directorio del diario E l Comercio Aurelio Mir Quesada Sosa. Investigador incansable de la realidad nacional, historiador, maestro, literato y periodista, su muerte caus consternacin general. Sus restos fueron trasladados desde su domicilio a la Casona de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, de la cual fue rector, recibiendo asimismo el homenaje de la Academia Peruana de la Lengua, la Academia Nacional de Historia y el Instituto de Estudios Martimos del Per, entidades que lo tuvieron como miembro honorario. Luego fue despedido en la puerta de El Comercio por su director Alejandro Mir Quesada Garland y en el local de la Biblioteca Nacional por su directora Martha Fernndez. Finalmente fue enterrado en el mausoleo familiar del cementerio Presbtero Maestro.

OCTUBRE 8 El gobierno crea el Ministerio de Educacin y Cultura y anuncia la conversin del Instituto Nacional de Cultura en Instituto Nacional del Patrimonio Cultural, en razn de la necesidad de una entidad especializada para el adecuado registro de los ms de 100 mil lugares arqueolgicos que existen en el pas, de los cuales apenas estn registrados 3 mil 500. Se anuncia igualmente la reduccin de la secundaria a cuatro aos y la puesta en marcha de un nuevo nivel educativo, el bachillerato, para cerrar la brecha existente entre la educacin secundaria y la educacin superior.

OCTUBRE 11 Alberto Andrade Carmona del Movimiento Independiente Somos Per es reelegido para un segundo perodo municipal de cuatro aos de duracin. Con un porcentaje del 60% de las votaciones, super a su ms cercano rival, Juan Carlos Hurtado Miller, de la agrupacin Vamos Vecino, vinculada al gobierno y al partido oficialista Cambio 90-Nueva Mayora. Por otro lado, las estadsticas sealan que sobre 42 distritos de Lima el movimiento liderado por Andrade consigui un representante como alcalde electo en 25 de ellos. A nivel nacional, en los diferentes departamentos del pas, resultaron ganadores en buena proporcin los candidatos de agrupaciones independientes.

El reelecto burgomaestre limeo debe proseguir su campaa de recuperacin del Centro Histrico de Lima, as como continuar la bsqueda de soluciones a los problemas que atraviesa la capital del pas, como el incremento de la delincuencia e inseguridad ciudadana, la falta de limpieza pblica, el transporte y la falta de apoyo a la cultura, a la alimentacin en zonas marginales y el deporte. OCTUBRE 26 Los gobiernos de Per y Ecuador llegaron a un acuerdo de paz global y definitivo, despus de tres aos y ocho meses de intensas conversaciones, tratos parciales y crisis superadas. El Acta Presidencial fue suscrita en Brasilia por los presidentes de ambos pases, Alberto Fujimori y Jamil Mahuad, y fue refrendado por los cancilleres de Per, Fernando de Trazegnies, y de Ecuador, Jos Ayala Lasso. Este acuerdo, logrado en base a la propuesta vinculante entregada por los pases garantes del Protocolo de Ro de Janeiro en 1942, Presidentes del Per y Ecuador ultiman detalles para la ratifica la demarcacin fronteriza establecida por ste, dispone la construccin de dos parques eco- firma del histrico acuerdo de paz que pone fin a ms de medio siglo de incidentes fronterizos. lgicos colindantes, concede al Ecuador un cementerio de un kilmetro cuadrado en territorio peruano (Tiwinza), dos establecimientos de almacenaje, transformacin y comercializacin de no ms de 150 ha y acceso fluvial al Amazonas. Este ltimo punto suscit serios incidentes en Iquitos, al haberse interpretado errneamente que las naves ecuatorianas surcaran libremente por los ros de la selva y que los productos comerciales ecuatorianos competiran con los peruanos. En virtud de este histrico Acuerdo de Paz, ambos pases se comprometen adems a llevar a cabo diversos convenios, que entrarn en vigencia cuando se terminen de colocar los 23 hitos faltantes en el tramo de la cordillera del Cndor. NOVIEMBRE 4 El Comit Ejecutivo de Reconstruccin de El Nio (Ceren) da a conocer el monto de las prdidas econmicas en la infraestructura bsica del Estado, a consecuencia del Fenmeno del Nio, el mayor desastre natural afrontado por nuestro pas en los ltimos cincuenta aos. La cifra exacta es de 3 607 millones de soles, principalmente en los rubros de transportes, comunicacin y vivienda: 10% de la red vial afectada, 30 centrales hidroelctricas daadas, 130 mil ha de tierras agrcolas perjudicadas, 107 527 viviendas afectadas, adems de prdidas en las exportaciones pesqueras y retrasos en las importaciones mineras. Hubo en total 178 muertos y 117 desaparecidos, quince departamentos fueron declarados en emergencia y ms de medio milln de personas resultaron damnificadas. DICIEMBRE 30 Se promulga la ley N 27037 de Promocin de la Inversin en la Amazona, que busca beneficiar a los departamentos de Loreto, Madre de Dios y Ucayali mediante la eliminacin y/o reduccin de impuestos, como la exoneracin a los combustibles del Impuesto General a las Ventas y del Impuesto Selectivo al Consumo, con el consecuente abaratamiento del transporte; o una menor tasa del Impuesto a la Renta de la actividad comercial, con la condicin de que por lo menos el 30% de las utilidades generadas por dicha actividad se quede en la Amazona.

La ley contempla asimismo beneficios tributarios para la produccin y transformacin del caf, cacao y palma aceitera, as como la dotacin anual por parte del gobierno de por lo menos 600 millones de nuevos soles para obras de infraestructura vial, portuaria, aeroportuaria, turstica, energa, saneamiento y servicios bsicos. Se espera beneficiar progresivamente a ms de 3 800 000 habitantes, incluyendo 1 450 comunidades nativas.

DICIEMBRE 30 Parte la dcima expedicin peruana a la Antrtida, denominada Antar X, a bordo del buque de investigacin cientfica Humboldt. Adems de la tripulacin, viajan 45 profesionales entre investigadores y tcnicos, que realizarn entre otros estudios de oceanografa fsica y dinmica, as como del ecosistema en relacin al krill (pequeo crustceo que forma la biomasa ms importante de la regin antrtica). Se calcula el regreso de la expedicin para el 25 de febrero.

ENERO 12 El presidente de la Repblica Alberto Fujimori inaugura en Lima la Sptima Asamblea Anual del Foro Parlamentario Asia-Pacfico (FPAP). El tema central de la cita, la primera que se realiza en un pas sudamericano, es la crisis econmica mundial y cuenta con la participacin de 150 delegados de 24 pases miembros. Per introducir tres proyectos de resoluciones referidas a la erradicacion de las minas contra personas, la promocin de una cultura de paz y la creacin de una conciencia mundial para la reconstruccin de las zonas afectadas por el fenmeno del Nio. ENERO 12 Fallece Jos Tola Pasquel, ingeniero y matemtico. Egres de la Pontificia Universidad Catlica como ingeniero civil en 1938 y de la UNMSM como doctor en ciencias matemticas en 1941. Introdujo las ctedras de lgebra abstracta y funciones analticas en el programa de Ciencias Exactas de la Facultad de Ciencias de la UNMSM. Desde 1938 ense en sta y en la PUC, de la cual fue rector en dos perodos sucesivos de 1977 a 1984 y de 1984 a 1989. Al momento de su muerte se desempeaba como director de la Escuela de Graduados de la PUC, cargo que ejerca desde 1990.

ENERO 18 Los presidentes de Per y Ecuador se renen en la zona denominada Lagartococha-Gepp para formalizar los cuatro hitos que delimitan dicho sector: el hito Naciente, el hito Corte Ro Gueppi, el hito N 2 en el ro Guepp y el hito nmero 3, tambin en el Guepp. La reunin de los presidentes constituye el cierre definitivo de la primera de tres regiones fronterizas pendientes de demarcacin entre ambos pases; las otras dos se ubican en las zonas de Cusumaza-Bumbuiza y Yaupi-Santiago. ENERO 24 Crean Zona Reservada Santiago-Comaina ubicada en los distritos de Cenepa, Ro Santiago y Nieva, provincia de Condorcanqui, departamento de Amazonas, con una superficie de 863 mil 277 ha, cuyo objetivo es preservar la riqueza ecolgica y la vida y costumbres de las 29 comunidades nativas de la zona, donde habitan 22 mil nativos (aguarunas y huambizas). Abarca el territorio comprendido entre el lmite del parque binacional peruano hasta las proximidades del ro Maran, no formando parte de los parques colindantes creados en la frontera a raz del Acuerdo de Paz entre Per y Ecuador.

ENERO 29 Se promulga ley N 27056 que crea el Seguro Social de Salud (Essalud), sobre la base del Instituto Peruano de Seguridad Social (IPSS). Con esta iniciativa se busca una administracin gil, eficiente y moderna que posibilite ampliar la cobertura a la poblacin no asegurada y personas de escasos recursos, siendo la meta llegar al 60 por ciento de los peruanos en el ao 2000. La cobertura se descentralizar y se ampliar a quienes integran organizaciones sociales que brindan apoyo a la poblacin ms necesitada, as como a las amas de casa, artistas y estudiantes del nivel escolar, universitario y de institutos superiores. Adems se fortalecern, modernizarn y ampliarn los servicios de salud y las prestaciones sociales y econmicas.

ENERO 30 Juan Luis Cipriani sucede oficialmente a Augusto Vargas Alzamora en el arzobispado de Lima, debido a que ste cumpli el lmite de 75 aos que impone la iglesia catlica para el cargo. Vargas Alzamora asumi esa responsabilidad al frente de la arquidicesis el 26 de enero de 1990.

FEBRERO 2 Per inicia esta semana su participacin formal como miembro de APEC, al asistir a la reunin de lderes que se realizar en Nueva Zelanda. Nuestro pas participar en los distintos comits que constituyen este grupo de integracin (comercio, inversiones, economa, grupos negociadores, proceso de negociacin temprana, entre otros). MARZO 8 Se inaugura exposicin Dama de Ampato en el Museo de la Nacin. La famosa momia, tambin conocida como Juanita y que se exhibe en una urna especialmente climatizada, fue hallada en setiembre de 1995 en el crter principal del nevado Ampato a 6 380 msnm, en el departamento de Arequipa. Se presume que fue ofrendada a los dioses hace 530 aos, cuando tena entre 12 y 14 aos de edad. A partir de abril esta exposicin recorrer once ciudades del Japn durante catorce meses. MARZO 10 Aeroper, la lnea de aviacin privatizada en 1993, anuncia la suspensin de sus vuelos como consecuencia de la grave situacin financiera que afronta, fijndose un plazo de 60 a 90 das para su reestructuracin. MAYO 10 Vctima de un derrame cerebral, a los 83 aos, fallece Walter Brujo Ledgard, el mejor nadador nacional. En los Juegos Olmpicos de Berln en 1936 qued segundo en su serie eliminatoria, sin poder culminar su participacin por el retiro de la delegacin peruana de la competencia, en protesta por una injusticia con nuestra seleccin de ftbol. Campen sudamericano de los 100 y 200 m libres en 1938, campen sudamericano de los 200 m en 1939. En 1954 funda la primera academia de natacin en el Per. En agosto de 1986 recibe los Laureles Deportivos en el grado de Gran Cruz. MAYO 11 La empresa noruega Statkraft SF anuncia que invertir 560 millones de dlares en la construccin de la hidroelctrica Cheves, que ser la segunda ms grande del pas despus de la del Mantaro. La central se halla ubicada a 140 km al norte de Lima, cerca de Churn, y aprovechar las aguas del ro Huaura. MAYO 13 Los presidentes de Per y Ecuador suscriben el Acta Final de Formalizacin de Hitos y Conclusin de Demarcacin de la Frontera en el Hito Confluencia, donde se unen los ros Yaupi y Santiago. Esta ceremonia significa la conclusin del proceso de fijacin de la frontera terrestre comn realizado en cumplimiento del punto de vista vinculante emitido por los jefes de Estado de los pases garantes del Protocolo de Ro de Janeiro y, por tanto, la entrada en vigor de todos los acuerdos suscritos en Brasilia el 26 de octubre de 1998.

MAYO 30 Se conmemora centenario de la inmigracin japonesa al Per con la presencia de la princesa Sayako, hija menor de los emperadores del Japn, Akihito y Michiko. Los japoneses constituyen una de las colonias ms significativas en el Per, tanto en trminos de su nmero cerca de 100 mil como en relacin con su aporte en los distintos mbitos de la vida nacional. JUNIO 3 Se conmemora 52 aniversario de la muerte del eminente arquelogo Julio C. Tello, primer peruano en alcanzar un doctorado en la prestigiosa universidad de Harvard en 1911. Postul el autoctonismo de la civilizacin andina y sus aportes al estudio de las culturas preincaicas constituyen una invalorable contribucin a la forja de nuestra identidad nacional. JUNIO 5 En clausura de la Novena Asamblea Ordinaria del Parlamento Amaznico, realizada en Lima, se designa al Per para presidir dicha agrupacin, integrada por ocho pases, durante el perodo 1999-2001. JUNIO 12 Consejo Supremo de Justicia Militar declara inejecutable el fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, emitido a inicios de junio, planteando un nuevo juicio para cuatro terroristas chilenos condenados a cadena perpetua por la justicia militar peruana, aduciendo que durante el proceso no hubo defensa ni instancias de apelacin, lo cual es incompatible con la Convencin Interamericana de Derechos Humanos. La resolucin del CSJM precisa que la jurisdiccin militar es autnoma e independiente y que, de acuerdo a la Constitucin, tiene competencia para juzgar a civiles por delitos de terrorismo y traicin a la patria. JUNIO 17 La Misin de Observadores Militares para Ecuador y Per (MOMEP) se retira oficialmente de la zona fronteriza ecuatoriano-peruana, dado que ambos pases han demarcado definitivamente sus lmites. Desde marzo de 1995 la referida misin vigil el cese de los enfrentamientos y el cumplimiento de los acuerdos de Paz. JULIO 8 Gobierno oficializa ante la OEA la resolucin legislativa que desconoce la competencia contenciosa de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. El retiro del Per se produce a raz del fallo emitido en junio por dicha Corte, planteando un nuevo juicio para cuatro terroristas chilenos. JULIO 14 Como un rotundo xito de la poltica antisubversiva del gobierno fue calificada la captura de scar Ramrez Durand (a) Feliciano, cabecilla terrorista de la faccin Sendero Rojo, luego de 40 das de persecucin y el trabajo conjunto de las fuerzas armadas y de la polica. El operativo desplaz a 1,500 efectivos que, en crculos concntricos, cercaron a Feliciano en la localidad de Cochas, a unos cuatro o cinco km de Huancayo. A bordo de un avin Antonov de la Marina fue trasladado desde el aeropuerto de Jauja hasta la Base de Las Palmas en Lima, donde ser interrogado y aguardar su juicio por el fuero militar.

La obra del pintor cajamarquino Mario Urteaga (1875-1957) marca para algunos crticos el inicio del siglo XX en la plstica peruana. Una opinin diferente tiene el pintor Fernando de Szyszlo (1925), para quien el siglo XX aparece en la plstica peruana recin en 1937, con el retorno desde Francia de Ricardo Grau (1907-1970), cuya presencia al frente de un grupo autodenominado de vanguardia representa el inicio de una reaccin contra la corriente indigenista que imperaba en la Escuela Nacional de Bellas Artes (Enba), favorecida por Jos Sabogal (1888-1956) su director desde 1932 y un grupo de entusiastas discpulos suyos, entre ellos Julia Codesido (1892-1978), Alfonso Snchez Urteaga Camilo Blas (1903-1985) y Enrique Camino Brent (1909-1960). En 1939 el artista austraco Adolfo Winternitz (1906-1993) funda la Escuela de Artes Plsticas de la Pontificia Universidad Catlica (hoy Facultad de Arte), que se convertira con el tiempo en otro de los principales centros de formacin plstica superior en el pas. Winternitz se estableci definitivamente en Lima y continu trabajando en dicha institucin hasta su muerte, ocurrida en 1993.

Jos Sabogal (1888-1956), director de la Escuela de Bellas Artes y uno de los principales representantes del indigenismo en la pintura peruana. Retrato por Julia Codesido (Casa Museo Julia Codesido).

gionalista, que ya no cumpla a cabalidad la funcin reivindicadora del hombre y del paisaje peruanos, planteada por su idelogo Jos Sabogal. Pocos aos despus, en 1945, Grau asumi la direccin de la Enba, cargo que conservara hasta 1949; no se apart sin embargo de la institucin, y continu como profesor en ella hasta su muerte (1970). Dado que Bellas Artes era por entonces el principal espacio de formacin, reunin y debate acadmico de los artistas plsticos, se acepta ahora que fue la influencia renovadora de Grau la que inici el vanguardismo en la plstica local y foment la sustitu-

En 1940, al incorporarse Grau como profesor a la Enba, la pugna entre indigenistas y vanguardistas se traslada a sus aulas, dndose un largo enfrentamiento con Sabogal, que culminara con la salida de ste de la direccin de la Escuela en 1943. Cabe anotar que para ese entonces el indigenismo adoleca en palabras del crtico Eduardo Moll de una marcada desviacin hacia un folklorismo re-

cin del indigenismo por ideas plsticas ms universales. Muchos de los integrantes de este grupo de vanguardia (denominado por algunos crticos grupo de los independientes) alcanzaron un altsimo nivel artstico, como Carlos Quspez Asn (Lima 1900-1983), quien aunque destac como muralista incursion tambin en el mosaico, la escultura y el grabado. El polifactico Juan Manuel Ugarte Elspuru (Lima 1911) pintor, muralista, escengrafo, escultor y crtico de arte no quiso tomar partido por ninguno de los bandos beligerantes (indigenistas y vanguardistas), adoptando una postura intermedia. Su obra en general es de tema y tcnica libre, pues consideraba necesario reivindicar la independencia de la expresin plstica.

Abstraccin por Alberto Dvila (Museo del Banco Central de Reserva del Per). Mereci el Premio Nacional de Pintura en 1953 y el Premio de la Bienal de Tecnoqumica en 1964.

Madre por Juan Manuel Ugarte Elspuru (Museo del Banco Central de Reserva del Per). Educado en Buenos Aires, su obra artstica es variada. Ejerci la docencia en la Escuela de Bellas Artes, de la que ha sido su director.

Dentro de este grupo de vanguardistas o independientes se encuentran asimismo Alberto Dvila (Trujillo 1912-1988), pintor figurativo de temas vernaculares en sus inicios y que opt despus por el abstraccionismo, conservando sin embargo un uso sobrio y medido del color; y Sabino Springett (Ayacucho 1913), de hbil e interesante manejo de colores y texturas, quien ha evolucionado del expresionismo al abstraccionismo, especialmente despus de su estada en Europa. Una mencin especial requiere el autodidacta Teodoro Nez Ureta (Arequipa 1914-Lima 1997), cultor del dibujo, la acuarela y el leo, cuya pintura, netamente figurativa y de gran rigor compositivo y esttico, prioriz la stira y la crtica social, as como la caracterizacin de tipos y costumbres populares.

Un artista considerado unnimemente por crticos y curadores como un punto de quiebre en la plstica nacional es Srvulo Gutirrez (Ica 1914-Lima 1961). Luego de viajar a Pars, retorna a Lima hacia 1940, donde bajo la influencia de Ricardo Grau se dedica a una apasionada exploracin colo-

Don Juan por Srvulo Gutirrez (Museo del Banco Central de Reserva del Per). En setiembre de 1998 el Museo de Arte organiz una retrospectiva de su obra que incluy conversatorios, una exposicin multimedia y la publicacin de un libro.

rista que, luego de un inicio figurativo, desemboc en un originalsimo expresionismo. Nacen en 1912 Guillermo Guzmn y Ricardo Snchez; en 1913 Carlos Aitor Castillo; en 1914 Julio Camino Snchez y Mariano Fuentes Lira; en 1915 Carlota Carvallo de Nez; en 1916 Carlos Michelsen, Fernando DOrnellas, Csar Salcedo Csar Andino y Andrs Zevallos; en 1917 Mauro Aquino y Julio Pantoja Rodulfo; en 1918 Pedro Azabache y Jorge Segura; en 1919 Francisco Abril de Vivero.

Los aos 50 son cruciales a todo nivel y en la pintura peruana pueden distinguirse dos grandes tendencias: la abstraccin, representada principalmente por Fernando de Szyszlo (Lima 1925), David Herskowitz (EE.UU. 1925) y Miguel Nieri (Lima 1931); y el figurativismo indigenista, cuya influen-

cia subsistira en pintores como Aquiles Ralli (Callao 1920), scar Allan (Trujillo 1922) y ngel Chvez (Trujillo 1929-Lima 1995). Fernando de Szyszlo (Lima 1925) es en la actualidad el pintor peruano ms conocido a nivel internacional y considerado, casi sin discusin, como el iniciador de la pintura abstracta en nuestro medio. Discpulo de Adolfo Winternitz en la Academia de Artes Plsticas de la Pontificia Universidad Catlica, continu estudiando y trabajando por su cuenta en Pars y Florencia, retornando al Per en 1951, y constituyndose, segn Ugarte Elspuru, en abanderado del universalismo abstractista, antagnico del figurativismo-Escuela de Pars. Otro seguidor de esta corriente abstracta es Miguel ngel Cuadros (Lima 1928), cuya modalidad geomtrica ha sido calificada por l mismo como estructuralismo primario. Alejada tambin de la figuracin, Ella Krebs (Lima 1926) maneja valindose de veladuras planos superpuestos y crculos envolventes. Nombres importantes en esos aos son Alfredo Ruiz Rosas, con un estilo expresionista de denuncia, y Francisco Espinoza Dueas, quien reside en Espaa, ambos nacidos en Lima en 1926. De 1928 son dos artistas que residen fuera del pas desde hace varios aos: el piurano Antonio Maro (seudnimo de Antonio Apolo Ramrez), establecido en Blgica, cuyas inquietudes artsticas se asocian con la defensa del medio ambiente y de los derechos humanos, y el ancashino Armando Villegas, quien vive en Colombia desde 1952, habiendo logrado un singular equilibrio entre el figurativismo de sus inicios y los elementos abstractos que incorpor posteriormente. ngel Chvez (Trujillo 1929- Lima 1995) probablemente deba ser considerado como el ms importante colorista del siglo. Su uso recurrente del color rojo ha dado lugar al trmino rojo Chvez. Son famosas sus chinacholas de Huanchaco: pescadoras, floristas, fruteras, etc. Un personaje marginal por eleccin propia, activo y reconocido en los 60 pero famoso y cotizado

recin en sus ltimos aos y despus de su muerte, es Vctor Humareda (Puno 1920 - Lima 1986), quien siendo an estudiante se adhiere a la tradicin del expresionismo europeo. Temas y personajes obsesivamente presentes en su pintura son el circo, las prostitutas, el arlequn triste, etc.

Personajes por Gerardo Chvez (Museo del Banco Central de Reserva del Per). Conjuntamente con otros creadores como Carlos Revilla, Jos Tola, Gilberto Rebaza, su obra se encuentra afiliada a la corriente surrealista que irrumpiera en los aos setenta en nuestra tradicin artstica.

Los aos 60 fueron importantes en la plstica local, entre otras razones, porque empezaron a llegar con cierta regularidad a Lima muestras pictricas itinerantes, se cre el Patronato del Museo de Arte y la crtica artstica especializada, ejercida en diarios y revistas, evoluciona hasta alcanzar niveles ms formales. Asimismo, en 1959, egresa de Bellas Artes una promocin estrella (llamada por algunos la generacin de oro) que produjo importantes artistas hasta hoy vigentes, como Milner Cajahuaringa (Lima 1932), Enrique Galdos Rivas (Lima 1933), Alberto Quintanilla (Cuzco 1934), Tilsa Tsuchiya (Supe 1936-Lima 1984) y Gerardo Chvez (Trujillo 1937). Pero aun dentro de este grupo aparentemente homogneo confluyen tendencias y estilos diversos. Pintores como Gerardo

Chvez y Tilsa Tsuchiya trabajaban, por ejemplo, dentro del surrealismo, probablemente como resultado de sus estancias en Europa, siendo hoy considerados como los primeros iniciadores de esta corriente en nuestro pas. Al mismo tiempo, Enrique Galdos Rivas notable colorista cultiva el abstraccionismo, en tanto que Milner Cajahuaringa se decanta por un personal estilo en el cual contrastes de vibrantes colores dan sensacin de movimiento a rigurosas figuras geomtricas. Destacan en este perodo dos pintores de herencia cultural nisei: Arturo Kubotta (Lima 1932) y Venancio Shinki (Supe 1932). El primero ha transitado desde el figurativismo ms estricto hasta el abstraccionismo y el pop-art, que matiza con juegos de tonos y texturas. La pintura de Shinki es decididamente abstraccionista,

Tilsa Tsuchiya, discpula de Carlos Quspez Asn y Ricardo Grau, estudi en la Escuela de Bellas Artes. Figura principal del arte peruano en los aos setenta, su obra surrealista sugiere evocaciones orientales y prehispnicas.

1969; y, en la lnea expresiocon imgenes imprecisas nista, Julia Navarrete (Caaparentemente suspendidas llao 1938) y Luz Negib (Lio flotantes, como visiones ma 1939). de ensueo. Otro artista actualmente muy cotizado es Carlos ReLos inicios del villa (Arequipa 1940), pinposmodernismo tor y grabador formado en A partir de los aos setendiversos pases europeos. ta empiezan a aparecer reSus cuadros deslumbran presentantes de diversos ispor su depurado preciosismos pictricos, mayormenmo y el manifiesto dominio te derivaciones de alguno de del espacio y la perspectiva, los estilos anteriormente en con presencia dominante de boga. En opinin del crtico figuras renacentistas, cuyas Eduardo Moll, estas tendencabezas muestran formas cias pueden resumirse en erotizadas. neoindigenismo, neoabsHuacachina III por Venancio Shinki (Museo del Nombres destacados de traccionismo, neoexpresioBanco Central de Reserva del Per), ganador del esta generacin son tambin nismo y neopop-art. Al premio Tecnoqumica en 1966. los de Herman Braun (Lima transcurrir el tiempo, la ma1933), cuyos cuadros comyora de los crticos ha simbinan escenas de pintores clsicos (Velsquez, Rem- plificado estas clasificaciones, quedando englobadas brandt, Picasso) con motivos contemporneos; en la categora de posmodernismo, ampliamente Juan de la Cruz Machicado (Puno 1935), de colori- usada hoy. da temtica campesina; Gilberto Jimnez (Lima En esta poca aparecen en la escena plstica lo1936), uno de nuestros pintores abstractos ms im- cal artistas muy interesantes, provenientes tanto de portantes y originales; Daniel Yaya (Lima 1936), re- Bellas Artes como de la Universidad Catlica, y sidente en Pars, con sus naturalezas muertas de ti- otros que haban estudiado o vivido en el extranjepo cubista; el arequipeo Gilberto Urday (1938), ro. Uno de estos ltimos es Jos Miguel Tola (Lima quien obtuvo el premio Daniel Hernndez en 1943), egresado de la Real Escuela de Arte de San Fernando (Espaa). Figurativo en sus inicios, las agresivas imgenes, formas y colores distinguibles en sus obras han ido dejando paso a formas abstractas trabajadas (recortadas, silueteadas, pintadas) en madera, que ya no son cuadros en sentido estricto; el propio Tola prefiere denominarlas superficies, aunque bien podran ser llamadas superficies colgantes. Tadeo Castro (Ayacucho 1944), Miguel Camargo (Cuzco 1941) y Jos Coronado (Lima 1942) tienen en comn el haber merecido el primer premio del Saln de Acuarela que organiza anualmente el Icpna, en 1971, 1973 y 1980, respectivamente. Los dos primeros prefieren temas y personajes costumbrisEnigma por Carlos Revilla (Museo de Arte de Lima). En los ltimos tas andinos, aunque Castro tuvo una aos se han realizado dos retrospectivas sobre el conjunto de su obra. La primera etapa geometrizante. Coronaprimera de ellas, en el Museo de Arte de Lima, comprendi su do, por su parte, es conocido por sus produccin entre 1957 y 1997 y la segunda en Quito (Ecuador) en julio cuadros sobre usos y lugares tradiciode 1998, abarc el perodo entre 1954 y 1998. nales limeos.

El hiperrealismo cuenta en nuestro medio con destacados cultores como Juan Pastorelli (Arequipa 1943) y Bill Caro (Arequipa 1949). Caro nos muestra estudios casi fotogrficos de objetos solitarios (deteriorados en muchos casos) y panoramas desolados. Pastorelli prefiere los paisajes costeos y temas marinos. El cuerpo humano en movimiento y el manejo preciso de la Carcochas por Bill Caro, 1976 (Museo luz constituyen las de Arte de Lima). La obra de Caro es constantes de Rafael considerada una de las principales Hastings, seudnimo expresiones del hiperrealismo en el Per. de Eduardo Indacochea (Lima 1942), quien se mantiene alejado del circuito de El iluminado por Jos Tola, galeras. Esta actitud 1990-1991 (Museo de Arte de Lima), ganador del premio de aislamiento ha sido Tecnoqumica 1998. llevada al extremo por otros artistas como el rostro permanentemente cubierto; AntoFrancisco Grippa nio Pimentel (ncash 1946), de temtica (Tumbes 1942) y Luis ecologista, que ha estudiado restauracin Palao Berastain (Areen el Cuzco becado por la Unesco; Rafael quipa 1944). Grippa Llaque, cuyos bodegones evocan a los cuvive con los boras, bistas; el ayacuchano David Melndez; una tribu amaznica Adrin Airaldi, egresado del departamento de de la Enba en 1975 con el Loreto, y Palao trabaja Premio Enrique Camino desde hace muchos aos Brent; y Miguel Espinoza en el pueblito cuzqueo de (Arequipa 1950-1986), Calca. primer premio del XVII Elda di Malio (Lima Saln de Grabado Icpna, 1946) desarrolla una consprematuramente fallecido. tante indagacin en torno Leoncio Villanueva (Lia la figura humana, que ma 1947) aparece como aparece mayormente solisurrealista, aunque en los taria. Teresa Alberti (Lima ltimos aos su trabajo se 1945), formada en la ha ido aproximando al llaFacultad de Arte de la mado arte conceptual. PUC, ha incursionado tanUn artista con variadas into en pintura (grabado) fluencias en su formacin como en cermica. acadmica es Ramiro LloMiembros del grupo na (Lima 1947), quien iniPuka Punku, constituido ci estudios pictricos en en 1971, son: Julio Quispe S/T de Ramiro Llona (Museo de Arte de Lima). Estudi Nueva York y posterioren la Facultad de Arte de la Universidad Catlica y es Virhuez, ms conocido como Quispejo (Ancash hoy uno de los artistas ms reconocidos del Per fuera de mente sigui su formacin sus fronteras. En mayo de 1998 el Museo de Arte de en la Facultad de Arte de 1945), cuyos personajes Lima organiz una exposicin retrospectiva de su obra la PUC en 1971. artstica. son indios annimos con

Destacados representantes provincianos son el huancano Josu Snchez (1947) representando al artista en busca de la expresin plstica integral, pues ha incursionado en la pintura, la escultura, la cermica, el tallado de los mates burilados y otras manifestaciones del arte popular de su regin; y Jos Carlos Ramos (Huancavelica 1948), creador de una tcnica denominada cartongrafa y cuyos motivos ms caractersticos son caballos asexuados que vuelan, y flores que sufren metamorfosis. Cabe mencionar, en la vertiente de un expresionismo muy particular, a Carlos Alberto Ostolaza (Lima 1947) y Oswaldo Higuchi (Lima 1948). El primero retrata personajes del horror segn el poeta Juan Ramrez Ruiz, aunque no exentos de ternura, mientras que Higuchi enfoca su atencin al cuerpo humano, sobre todo al desnudo femenino.

mente se integraron Herbert Rodrguez, Mariella Zevallos y Armando Williams. Adems de difundir afiches y volantes sumamente contestatarios y crticos de lo que llamaba el sistema de galeras y el sistema de la cultura en general, Huayco realiz estudios en coordinacin con estudiantes y profesionales de otras ramas, como encuestas sobre los gustos y preferencias estticas populares. El taller estuvo en actividad casi tres aos hasta su disolucin en 1981, debido a discrepancias internas y a su propia marginalidad como propuesta.

Del balance de la dcada cabe destacar al arequipeo Moico Yaker (1949), poseedor de recursos expresivos inslitamente ricos; al hiperrealista Eduardo Cervantes (Hunuco 1950); a Hernn Pazos (Lima 1952), cuyo trabajo busca un equilibrio entre la abstraccin y la figuracin, como seala el especialista argentino Damin Bayn; a Ramiro Pareja (Arequipa 1952), considerado forjador de la plstica arequipea contempornea junto al fallecido Miguel Espinoza del grupo Puka Punku; a Miguel Brenner (Lima 1953), cultivador de un surrealismo poblado de dioses guerreros; a Juan Pedro Egoavil (Lima 1953), dedicado preferentemente a los bodegones; a Jos Antonio Morales (Lima 1953), que apela a un custico sentido del humor; a Enrique Polanco (Lima 1953), quien se identifica con Humareda y Herskowitz y hace una especie de crnica plstica de la realidad urbana, usando colores violentos y contrastantes; a Ricardo Wiesse (Lima 1954) que busca motivos de inspiracin en las culturas del pasado ancestral peruano; a Pedro Caballero (Cajamarca 1954), que en los ltimos aos viene desarrollando un trabajo de fusin inspirado en el arte textil prehispnico dentro de un espacio abstracto contemporneo; a Rafael Garca Mir (Lima 1954), quien luego de su estancia europea ha incorporado a su pintura materiales como cordeles de colores, arena, lienzos superpuestos. Entre los artistas nacidos al final de la dcada mencionamos a Cynthia Capriata (Lima 1959),que ha abandonado sus inicios geomtricos para experimentar con el cromatismo y la fragmentacin de formas; a Jorge Castilla Bambarn (Lima 1959), en cuyo estilo confluyen expresionismo, surrealismo y artes primitivas, predominando el uso de figuras zoomorfas; y a Rhony Alhahel (Lima 1959), cuya pintura posee fuertes connotaciones simblicas y ha incursionado con xito en la fotografa y en la escul-

Entre fines de 1979 y principios de 1980 se da una interesante experiencia de creacin plstica colectiva de proyeccin social: el Taller Huayco. Surgido de la urgencia de un grupo de estudiantes de la entonces recesada Enba por un espacio para la formacin y la prctica artsticas, buscaba vincular la vanguardia a lo popular: desmitificar el proceso de la creacin artstica, acercndola a la vida cotidiana de la gente y tomando sus temas de sta. Huayco se inici con Francisco Mariotti, Mara Luy, Juan Javier Salazar y Charo Noriega; posterior-

Fiesta por Enrique Polanco (Museo del Banco Central de Reserva del Per). Polanco estudi en la Escuela de Bellas Artes y posteriormente en el Instituto de Artes de Pekn, en China, durante el perodo 1984-1987.

Dada la cercana temporal es prematura la calificacin de los artistas que estn en pleno proceso creativo, por lo cual nos limitamos a una mencin de los nombres ms sobresalientes. De los nacidos en la dcada del sesenta se distinguen el laureado acuarelista Ricardo Crdova (Arequipa 1961); Kukuli Velarde (Cuzco 1962), precoz pintora autodidacta, inclinada al barroquismo en sus imgenes; Patricia Vega (Lima 1963), egresada de la Eapuc; Denise Mulanovich (Lima 1964), quien usa vivos colores sobre madera u otros materiales recortados; Fernando Bryce (Lima 1965), residente actualmente en Berln; y Francisco Guerra-Garca (Lima 1965), quien practica una pintura ldica, incorporando a sus coloridos espacios urbanos hechos populares como el ftbol. Consignamos a continuacin algunos nombres destacados de las recientes promociones de los dos principales centros de formacin plstica en el Per

PROMOCIN 1980 NOMBRE Rosi Schwartzmann CARACTERSTICAS/TRAYECTORIA Realismo muy particular, mezcla de registro fotogrfico e imaginacin, oponiendo construcciones urbanas y personajes solitarios. Utiliza acrlicos y leos junto con arena y otros materiales de desecho, a los que cubre con barniz y resina, resultando una especie de plancha de cermica esmaltada. Postgrado en pintura tradicional china en la Academia Central de Bellas Artes de Beijing. Se inspira en las mscaras ceremoniales chim. Paisajes rurales. Paisajes marinos e imgenes ecolgicas. Segundo lugar en la versin 1997 del premio Johnnie Walker. Figuras de formas volumtricas. Ganador en 1998 del II Concurso de Artes Plsticas auspiciado por el Patronato de Telfonica del Per. Fuerte contenido ertico, con predominio de mujeres en actitud agresiva.

PROMOCIN 1982 NOMBRE Chalo Guevara CARACTERSTICAS/TRAYECTORIA Ganador del Saln de Acuarela Icpna 1981. Ganador del Saln de Grabado Icpna 1983. Premio Mitchell 1983. Ganador del Cuarto Concurso Nacional de Pintura Southern Per (Arequipa 1989). Espacios cerrados con fuerte carga expresionista. Ganador del Saln Nacional de Dibujo Icpna 1986. Gatos y seres marinos, en especial peces. Atmsferas lricas, de una profunda carga onrica. Ganador del VII Saln Nacional de Pintura Icpna 1995. Ganador del premio Johnnie Walker 1996 Usa su propia imagen como referencia recurrente.

Entre los representantes de las escuelas regionales de bellas artes podemos mencionar al cuzqueo Jos Luis Carreo (1963), egresado de la Escuela Diego Quispe Tito; al grabador Carlos Carrizales (Ica 1959), egresado de la Escuela Srvulo Gutirrez; y de la escuela regional de bellas artes de Trujillo, William Pinillos, quien egresa en 1987 y obtiene el primer premio del III Saln de Primavera de su ciudad natal. Un caso excepcional en este grupo es el del joven artista arequipeo Eric Huanca, egresado de la Escuela Carlos Baca Flor, quien en 1998 gan el primer premio del XXVI Saln Nacional de Acuarela Icpna, el primer premio del VIII Saln Nacional de Pintura Icpna y el premio John Constable del concurso de acuarela Paisaje peruano, organizado por la Asociacin Cultural Peruano Britnica. Como acotacin final, cabe destacar el incremento, en la ltima dcada, en la apertura de galeras y locales de exposicin artstica, as como el auspicio de la empresa privada expresado en concursos y premios con muy alta capacidad de convocatoria, por ejemplo los de la Southern Per, Telefnica, Pinturas Mitchell y Johnnie Walker. Igualmente el apoyo de instituciones educativas como el Icpna que ya desde 1961 convoc su Primer Saln Nacional de Pintura. Igualmente, de gran importancia, fue la realizacin, a fines de 1997, de la Primera Bienal Iberoa-

mericana de Lima, convocando a 150 artistas en ms de quince sedes, con el apoyo de Tele 2000 Bellsouth. Las actividades incluyeron pintura, escultura, tcnicas mixtas, performances, instalaciones, fotografa, multimedia y video. En octubre de 1998 se realiz, asimismo la Primera Bienal Nacional, con la presencia de ochenta artistas, que sirvi como evaluacin para la designacin de cinco representantes peruanos a la Segunda Bienal Iberoamericana de Lima de 1999.

La escultura ha estado desde siempre asociada al culto religioso, debido a que en sus inicios la mayora de sus piezas era destinada para el adorno de altares y capillas. Su desarrollo sigue un derrotero algo menos dinmico que el de la pintura, aunque muchos pintores son a la vez escultores, practicando indistintamente ambas artes. A los nombres insustituibles del espaol Manuel Piqueras Cotol que llega en 1919 al Per a encargarse de la enseanza de escultura en la Enba creador de un estilo llamado neoperuano, mezcla de elementos hispanos y precolombinos, y del hngaro Lajos DEbneth, quien llega a Lima en la dcada del 50, pueden agregarse los de Artemio Ocaa (Ancash 1894-Lima 1980), formado en la Academia Concha y especializado en la Real Academia de Bellas Artes de Roma; Daniel Casafranca (Lima 1900-1943), con marcada

inclinacin a las figuras indgenas; y Joaqun Ugarte y Ugarte (Arequipa 1917), quien ejerci a la vez la crtica de arte. Entrando a la segunda mitad del siglo XX, destacan los nombres de Miguel Baca Rossi (Chiclayo 1917-1987), cuya atencin estuvo centrada en la figura humana y en animales como el caballo de paso y el toro de lidia; Cristina Glvez (Lima 19191982), a la vez brillante dibujante, orientada al expresionismo, con caballos (smbolos de vitalidad) y toros (representando a la violencia y a la muerte) como temas recurrentes; Joaqun Roca Rey (Lima 1923), cuyos trabajos semejan bestiarios con reminiscencias gticas; Carlos Bernasconi (Lima 1924), quien es adems de escultor, ceramista y orfebre, muy cercano a las artes tradicionales y populares peruanas; y Amelia Weiss (Moyobamba 1925), egresada en 1966 de la Enba. Radican fuera del pas Alberto Guzmn (Piura 1927), en Francia desde 1959, combina con habilidad el bronce, el aluminio, el mrmol y el acero inoxidable; y Emilio Rodrguez Larran (1927), quien es tambin arquitecto y pintor, viviendo desde hace ms de 30 aos en distintas ciudades de Europa y Estados Unidos. Se aprecia en su obra una constante tensin entre su rigurosa formacin visual y su iniciativa siempre innovadora, en pugna con las reglas y las corrientes ms ortodoxas. Otros nombres destacados son los de Vctor Delfn (Piura 1927), conocido por sus series de aves y caballos, quien se ini-

cia en la escultura reciclando chatarra; Armando Varela (Lima 1933), quien viaja becado a Francia y estudia luego en Londres; lvaro Nez Rebaza (Arequipa 1943) de formacin autodidacta, bajo la gua de su padre, el pintor Teodoro Nez Ureta, son muy conocidas sus esculturas policromadas sobre palillos de fsforos; Benito Rosas, que trabaja en madera, piedra y bronce; la huancana Margarita Caballero, quien vive en Pars desde 1976; Susana Rosell, becada a Roma, luego de su egreso de la Facultad de Arte de la PUC en 1970; y Sonia Prager, cuyas esculturas se distinguen por la peculiar combinacin y recontextualizacin de materiales adicionales, como maderas y cuerdas.

Vctor Ral Haya de la Torre, Jos Carlos Mariategui y Csar Vallejo en esculturas de Miguel Baca Rossi. En junio de 1997 se realiz una retrospectiva de 50 aos de su obra en el Centro Cultural de Bellas Artes.

De la dcada del cincuenta son Margarita Checa (Lima 1950), quien desde sus inicios en la segunda mitad de los aos setenta, se interes en el cuerpo humano, en contra de la corriente abstracta que imperaba en ese momento; y Johanna Hamann (Lima 1954), que trabaja dentro de la corriente expresionista. Egresados de la Facultad de Arte de la PUC son Javier Aldana (Lima 1960), con interesantes piezas en mrmol y metal, tambin dentro de la tnica expresionista; Haroldo Higa (1969), de original y particular sentido ldico; Aldo Chaparro, quien vive en Mxico desde 1991 y explora materiales no convencionales como el aluminio, los plsticos, el poliuretano y las resinas; Ana Orejuela, que trabaja piezas en madera inspiradas en la pintura gtica; y Claudia Salem, de origen rabe, que expuso en 1998 bustos de gran colorido con motivos del Medio Oriente. Luis Sifuentes afirma emplear el mrmol y el granito para expresar el paradigma de la dualidad andina: el mrmol claro y liviano enfrentado al granito oscuro y denso; Silvia Westphalen, cuyo material preferido es el mrmol, realiz en 1997 una retrospectiva de diez aos de actividad.

Javier Aldana en su taller en Lima. El mrmol y el fierro son algunos de sus materiales preferidos, buscando en su combinacin simular reas de luz en la escultura.

En la dcada de los ochenta el trabajo con cermica empieza a cobrar un gran auge, asociado quizs a la an reciente efervescencia ideolgica de los setenta y a la inquietud de reconocerse artsticamente en un elemento que se haba trabajado desde pocas prehispnicas. Existan formalmente unos cuantos talleres y las muestras de cermica empiezan a tener cabida en los circuitos formales de exhibicin. Entre los nombres ms destacados de la cermica contempornea se hallan los del cuzqueo Edilberto Mrida, cuyas imgenes predominantemente cristos de rostro indgena, nios y las denominadas mamachas se caracterizan por la deformacin de pies y manos; Flix Oliva (Lima 1932), quien es a la vez pintor; Jos Luis Yamunaqu (Piura 1951), con visible influencia de elementos precolombinos en su trabajo; Sonia Cspedes, con ms de veinte aos como ceramista; Vctor Manuel Jurez, conocido como Llinqa Rimaqchiq (el que hace hablar a la arcilla); Patricia Camet, ceramista y grabadora, formada en la Rhode Island

School of Design; Grimanesa Neuhaus, quien incluye frecuentemente en sus trabajos flores propias del Per, como la cantuta, el jazmn y la campanilla. El huancavelicano Ponciano Flores, gracias a una beca, se form en el instituto de arte estatal de la casa de cermica Richard Ginore, una famosa empresa que trabaja la porcelana, en Florencia

(Italia). All estuvo con el tambin destacado ceramista Carlos Runcie Tanaka (Lima 1958), quien ha alcanzado una notable madurez expresiva y se halla dedicado actualmente a un sorprendente trabajo en el cual es difcil distinguir los lmites entre la cermica y la escultura, en busca del uso total del espacio como medio de expresin.

La mayora de especialistas concuerda en el establecimiento de tres hitos principales dentro del quehacer literario del siglo XX en el Per: la publicacin en 1911 del poemario Simblicas de Jos Mara Eguren, con el cual el modernismo alcanza su ms depurada y exquisita expresin local; la aparicin de Trilce de Csar Vallejo en 1922, experiencia lmite hasta hoy no igualada en la renovacin del lenguaje potico; y el surgimiento de los narradores de la llamada generacin del 50 (principalmente Julio Ramn Ribeyro y Carlos Eduardo Zavaleta), que transformaron totalmente la literatura peruana y dieron inicio a la narrativa de tema urbano.

En 1941 haban aparecido dos grandes novelas: El mundo es ancho y ajeno, ltima obra completa de Ciro Alegra (Huamachuco 1909-Lima 1967), y Yawar fiesta, la primera de Jos Mara Arguedas (Andahuaylas 1911-Lima 1969). Basadas ambas en la temprana vivencia del mundo rural por parte de sus autores, presentan desde distintas perspectivas la dura realidad vivida y sufrida cotidianamente por los campesinos andinos. Este tipo de narrativa tuvo su correlato en la selva, representado principalmente por la obra de Arturo D. Hernndez

(Requena 1904-Lima 1970), Arturo Burga Freitas (Iquitos 1909-Nueva York 1976) y, un poco ms tarde, por Francisco Izquierdo Ros (Saposoa 1910-Lima 1981). La poesa tambin reflej esta suerte de nativismo, siendo Mario Florin (Cajamarca 1917) quien mejor lo desarrolla, abandonando los rebuscamientos modernistas para retomar el expresivo y sencillo lenguaje de la poesa tradicional espaola y de la tradicin oral quechua.

La obra de Jos Mara Arguedas se caracteriza por su incesante bsqueda de una interpretacin de la realidad del Per que armonizara sus vivencias personales del mundo indgena con su formacin como cientfico social.

Los relatos de Julio Ramn Ribeyro estan impregnados de un cierto fatalismo, basado en la certeza de que todos los empeos humanos son intiles a priori, pues les espera inevitablemente el fracaso. Segn Fernando Silva Santisteban, el gran xodo migratorio de la poblacin rural hacia las ciudades de la costa, particularmente hacia Lima, caracteriz la fisonoma social, urbana y poltica de la dcada del 50 y las sucesivas.

La novela como gnero autnomo haba llegado a su madurez, pero tal como haba ocurrido poco antes en las artes plsticas el tema indigenista o agrario empezaba a agotarse. Paralelamente, como consecuencia de la crisis de la economa agraria de la sierra, gran cantidad de migrantes ocup Lima, ciudad que en los aos 50 inicia un repentino y acelerado proceso de cambios demogrficos, urbansticos y socioculturales.

Este cambio de faz urbano encontr tambin su lugar y su cabal expresin en la literatura, tal como haba dejado huella en el quehacer de otros artistas. De otro lado, con la creciente llegada de obras literarias norteamericanas y europeas se introducen nuevas tcnicas narrativas; as, en el Per, surge la llamada generacin del 50, grupo de escritores que se orienta decididamente al tratamiento de los temas urbanos. Dentro de esta generacin se aprecian en un inicio dos grandes tendencias: una neoindigenista, representada por Eleodoro Vargas Vicua (Tarma 1924-Lima 1997) y Carlos Eduardo Zavaleta (Caraz 1928), quienes tratan de mantener y vigorizar la narrativa agraria y provinciana; y otra neorrealista, con Julio Ramn Ribeyro (Lima 1929-1994) y Enrique Congrains (Lima 1932), cuyos protagonistas son ya los personajes urbanos (los nuevos grupos y actores sociales), con todas sus caractersticas y problemas propios. Otros narradores que corresponden cronolgicamente a esta generacin son Marcos Yauri Montero (Huaraz 1930), ganador del premio Casa de las Amricas en 1974, y Luis Loayza (Lima 1934), escritor de fina prosa pero de irregular produccin.

La poesa afronta sus propios cambios y evoluciones en los aos 50, definindose dos grandes vertientes poticas, ms temticas que formales: la llamada poesa social comprometida con la accin poltica y la poesa pura.

Aunque en muchos casos la poesa social incu- riendo en cambio el tema amoroso y la poesa lrica; rri en una excesiva simplificacin y prosificacin o Leopoldo Chariarse (Chiclayo 1928), que inscridel verso, ha dejado tambin obras memorables, co- be su obra en una tradicin literaria universal antes mo las de Gustavo Valcrcel (Arequipa 1921-Lima que local. 1992), Alejandro Romualdo (Trujillo 1926), Pablo Guevara (Lima 1930), Juan Gonzalo Rose (Tacna LOS 60: REVOLUCIONES Y MADUREZ 1928-Lima 1983) y Manuel Scorza (Lima 1928-Ma- LITERARIA drid 1983). El ao 1945, cuando es elegido presidente de la A nivel continental, la dcada del 60 se inicia Repblica don Jos Luis Bustamante y Rivero, es con la toma de poder de Fidel Castro (1959) y culconsiderado como el punto de partida cronolgico mina con la eleccin y ascenso a la presidencia de de la trayectoria de los poetas denominados puros Chile de Salvador Allende (1970), representante de como Jorge Eduardo Eielson (Lima 1921), Javier grupos socialistas y comunistas. Para el Per, los Sologuren (Lima 1921), Sebastin Salazar Bondy hechos relevantes segn Mirko Lauer son los mo(Lima 1924-1965) y Blanca Varela (Lima 1926). vimientos campesinos de protesta, el golpe militar Hay algunos casos esde 1968 y la reforma peciales en este panorama agraria de 1969. potico: aquellos que preArtistas e intelectuales fieren temas ms personaperuanos seguan con les (aunque en determinaatencin los acontecido momento hacen algo de mientos internacionales, poesa social) como Caras como sus repercusiolos Germn Belli (Lima nes en la situacin conti1927) y Washington Delnental y del pas. Demosgado (Cuzco 1927); o tracin de la influencia Francisco Bendez (Lima de estos hechos es el caso 1928) quien, a pesar de de Javier Heraud (Lima haberse mantenido siem1942-Puerto Maldonado pre en una postura noto1963), quien lleva su riamente simpatizante con compromiso poltico hasBlanca Varela combina temas profundos e ntimos el comunismo, no escribi ta la accin armada. Su como el desencanto vital y la frustracin poemas sociales, prefiescritura clara y transpacon la espontaneidad expresiva.

rracin histrica; Antonio Glvez Ronceros (Chincha 1932), quien introduce la cotidianidad del poblador rural negro costeo como tema literario; y Oswaldo Reynoso (Arequipa 1932), integrante del grupo Narracin, con una visin cida de la realidad peruana. A propsito del grupo Narracin, constituido en 1966 con la publicacin de la revista del mismo nombre, muchos de sus integrantes, que defendan la postura del compromiso social del escritor, consiguieron posteriormente su plena consagracin literaria. Entre ellos estaban, adems de Reynoso, Miguel Gutirrez, Gregorio Martnez, Hildebrando Prez Huarancca, Roberto Reyes y Augusto Higa.

rente constituye una especie de puente entre las generaciones del 50 y 60: era el primer anuncio de la poesa confesional, de verso libre y lenguaje coloquial, que se desarrollara ampliamente durante los aos 60. La figura central en la narrativa de esta dcada es Mario Vargas Llosa (Arequipa 1936), quien asimila las experiencias de los narradores de la dcada anterior y las lleva a su culminacin, convirtindose en un virtuoso de las nuevas tcnicas narrativas. Entre los numerosos galardones internacionales que ha merecido se cuenta el premio Miguel de Cervantes, que le fuera otorgado en 1995. Publican por esta poca Carlos Thorne (Lima 1926), quien incursionar posteriormente en la naLa poesa de los aos 60, influida tambin por la coyuntura de la poca, va a marcar grandes diferencias con la de la dcada anterior. Por ejemplo, el uso de prosasmos ser en ella ms continuado, siendo asimismo notable que estos poetas, a pesar de compartir numerosas vivencias e ideales comunes, poseen una marcada independencia expresiva entre s, con diferentes parmetros estticos, temas dispares y estilos muy personales. Podemos considerar a Antonio Cisneros (Lima 1942) como el poeta ms representativo de la potica de los 60; es tambin el integrante de esta generacin que ha alcanzado mayor difusin internacional.

Mario Vargas Llosa, uno de nuestros escritores ms laureados. Su ms reciente galardn es el XIII Premio Internacional Menndez Pelayo, que le fuera otorgado en junio de 1998, por el nivel mximo de excelencia de creacin intelectual que ha logrado en su obra.

Durante la dcada del 70, la poesa peruana adquiere caracteres bastante definidos: el prosasmo se instala plenamente, aprecindose en muchas ocasiones un carcter narrativo pico. Los poetas de este periodo iniciaron un movimiento de vanguardia, anlogo al surgido en Europa a principios de siglo, representado principalmente por el movimiento Hora Zero, grupo que planteaba la necesidad de romper con todo lo hecho anteriormente para renovar las letras peruanas. Hora Zero estuvo integrado mayormente por poetas procedentes de pequeas ciudades provincianas y de los sectores ms empobrecidos de la pequea burguesa, lo que los agrupaba solidariamente en una cerrada oposicin al sistema (Jorge Pimentel, Juan Ramrez Ruiz, Mario Luna, Jorge Njar, Tulio Mora, Eloy Juregui, LOS NARRADORES DE LOS 70 entre otros). Otras agrupaciones poticas fueron Gleba liDurante esta dcada se afianzan las carreras literarias de Julio Ramn Ribeyro y Mario Vargas Llosa geramente anterior, conformada por estudiantes e iniciando el perodo, en 1970, aparece Un mundo de la Universidad Federico Villarreal, entre ellos Ripara Julius, la primera novela de Alfredo Bryce cardo Falla y Manuel Morales; Estacin Reunida, Echenique (Lima 1939), retrato de la vida de la alta que editaba la revista homnima y congreg en torburguesa, que mereci el elogio unnime de la cr- no suyo a un compacto grupo de poetas sanmarquitica. Su obra posterior no ha hecho sino ratificar su nos, como Elqui Burgos, Jos Rosas Ribeyro y scar Mlaga; Pilago, tambin ubicacin consagratoria en la de estudiantes de San Marnarrativa latinoamericana. cos; y La Sagrada Familia Destacan tambin Jos Hiintegrado, entre otros, por dalgo (Pisco 1934), ganador Enrique Snchez Hernani, del premio de novela UniverRoger Santivez, Edgar so en 1973; Jos Antonio BraOHara, Dalmacia Ruiz Rosas vo (Tarma 1937), con gran y Oscar Malca. Las publicafacilidad para retener y cociones peridicas ms notamunicar imgenes; Guillerbles de esta etapa por su conmo Thorndike (Lima 1940), tinuidad, as como por la cacultivador del reportaje nalidad de su contenido, han sirrativo de actualidad; Jos do Haraui, dirigida hasta la Urteaga Cabrera (Cajamarca fecha por Francisco Carrillo, 1940), que plantea interesane Hipcrita Lector, que dirites exploraciones en la esLuego de ms de treinta aos de residencia en tructura formal de sus obras; Europa, Alfredo Bryce ha retornado definitivamente gan Marco Martos e Hildebrando Prez. Eduardo Gonzles Viaa al Per.

Otros destacados exponentes son: Arturo Corcuera (Trujillo 1935), uno de los que ha publicado con mayor regularidad; Csar Calvo (Iquitos 1940), que empat con Javier Heraud el primer lugar del concurso El Poeta Joven del Per en 1960; Rodolfo Hinostroza (Lima 1941), constructor de una poesa intelectual; Luis Hernndez (Lima 1941-Buenos Aires 1977), uno de los primeros tributarios de los poetas beatniks norteamericanos; Marco Martos (Piura 1942), la voz intimista de su generacin, aunque no descarta el ejercicio de un sarcstico sentido del humor; y Juan Ojeda (Chimbote 1944-Lima, 1974), fallecido prematuramente. Poetas del perodo son tambin Juan Cristbal (1941), seudnimo de Jos Pardo del Arco; Winston Orrillo (Lima 1941), que puede ser considerado, por su temtica y estilo, como un poeta urbano; Hildebrando Prez Grande (Lima 1941), quien recoge en muchos de sus poemas las formas tradicionales peruanas; Julio Ortega (Casma 1942), actualmente dedicado a la docencia universitaria en Estados Unidos; Mirko Lauer (Checoslovaquia 1947), quien ejerce tambin la crtica de arte y el periodismo de opinin; y Omar Aramayo (Puno 1947), poeta, narrador, pintor y cineasta, entre otros.

(Chepn 1941), ganador del premio de cuento Juan Rulfo en 1998; Gregorio Martnez (Nazca 1942), escritor de marcada heterodoxia lingstica; Harry Belevn (Lima 1945), diplomtico de carrera, uno de los pocos narradores que se adscriben a la corriente de lo fantstico; y Augusto Higa (Lima 1947), que retrata el mundo de las pandillas juveniles y los callejones.

Poetas destacados de esta generacin son Ricardo Silva Santisteban (Lima 1941), cultor del verso clsico; Jorge Pimentel (Lima 1944), promotor del movimiento Hora Zero y ganador del premio Casa de las Amricas en 1973; Jos Watanabe (Trujillo 1946), quien prefiri mantenerse apartado de los grupos contestatarios de su generacin; Abelardo Snchez Len (Lima 1947), considerado uno de los poetas ms dotados de su generacin y una especie de puente generacional entre los poetas del 60 y del 70; Tulio Mora (Huancayo 1948), quien imprime a sus poemas un tono narrativo pico, experimentando tambin con el uso de varios niveles de lenguaje; Feliciano Meja (Apurmac 1948), tambin de Hora Zero, que emplea preferentemente la prosa potica; Jos Rosas Ribeyro (Lima 1949), director de la revista Estacin Reunida y uno de los iniciadores de la actitud vital que caracterizara a los poetas del 70; Ricardo Gonzlez Vigil (Lima 1949), cuya poesa est teida de una visible veta mstica; Enrique Verstegui (Lima 1950), principal fundador del movimiento Hora Zero y uno de los poetas ms representativos de su generacin; Mario Montalbetti (Lima 1953), integrante del consejo editorial de la revista Hueso Hmero, poeta cultista, a pesar de su lenguaje cotidiano; y Edgar OHara (Lima 1954), uno de los ms activos animadores del grupo La Sagrada Familia y de sus revistas, se ha dedicado tambin a la crtica y la antologa. Mencin especial requiere Mara Emilia Cornejo (1949 -1972), cuya escritura sera precursora de la poesa hecha por mujeres en la dcada siguiente. Sus textos, directos y muy sentidos, son un testimonio de la peculiar cosmovisin y sensibilidad femeninas.

son todava relativamente jvenes, nacidos entre 1950 y 1960; es decir, que vivieron su adolescencia y juventud durante los aos 70, poca inquieta, contestataria y llena de cambios. Casos singulares son los de Luis Rey de Castro (Arequipa 1930), que publica su primer libro de cuentos recin en 1993, aunque ya haba obtenido diversos premios como el de la Feria del Libro Ricardo Palma en 1972; Edgardo Rivera Martnez (Jauja 1933), quien aunque empieza a publicar desde 1962 obtiene unnime reconocimiento en los 80, habiendo sido elegida su novela Pas de Jauja (1993) como la mejor de la dcada del 90; Miguel Gutirrez (Piura 1940), que luego de un largo silencio creativo publica en 1991 La violencia del tiempo, ambiciosa novela que abarca casi un siglo de la historia de una familia piurana, la de los Villar, y en consecuencia cien aos de la historia del pas; y Luis Enrique Tord (Lima 1942), quien incursiona en el relato histrico hacia la segunda mitad de la dcada del 80. Los principales escritores surgidos en esta poca son Fernando Ampuero (Lima 1949), que ejerce tambin el periodismo; Cronwell Jara (Piura 1950), en cuya narrativa, de corte naturalista, hay una gran presencia del entorno rural y del habla popular; Carlos Orellana (Callao 1950), de plausible incursin tambin en la narrativa; Mariella Sala (Lima 1952), que imprime en sus relatos la visin y sensi-

bilidad femeninas; y Augusto Tamayo San Romn (Lima 1953), quien hace gala de una prosa clara dedicada a universos fantsticos. Notables cuentistas son Alonso Cueto (Lima 1954), quien se aleja deliberadamente de las influencias del indigenismo y del realismo urbano, con un lenguaje limpio y preciso; Guillermo Nio de Guzmn (Lima 1955), autor de relatos realistas, con recursos que van desde la descripcin ms cruda de la realidad urbana hasta el uso de la caricatura irnica; y Luis Nieto Degregori (Cuzco 1955), en cuya temtica ocupan lugar importante los sucesos histricos. Merecen mencionarse igualmente los nombres de Alejandro Snchez Aizcorbe (1952), Carlos Schwalb (1953), Guillermo Altamirano (1955) y Rafael Moreno Casarrubios (1959).

Los aos 80 se caracterizan por la aparicin y el notable incremento de la poesa escrita por mujeres, especialmente sobre temas erticos. Esta tendencia, iniciada discretamente en el decenio anterior por Mara Emilia Cornejo, constituye el correlato literario de la rebelda femenina contra las convenciones sociales restrictivas y una respuesta a su creciente necesidad de identificarse como mujeres. Carmen Oll (1947) es sin duda la poeta ms destacada de esta promocin femenina. Su primer libro, Noches de adrenalina (1981), aunque fue bien recibido por la crtica, caus revuelo por sus textos explcitos y su carcter de testimonio crudo aunque preciso y casi visceral. En la misma vertiente se inscriben Ana Mara Gazzolo (Lima 1951), Giovanna Pollarolo (Tacna 1952), Marcela Robles (Lima 1952), Ins Cook (Lima 1956), Mariela Dreyfus (Lima 1960), Rosella di Paolo (Lima 1960), Patricia Alba (Lima 1960) y Roco Silva Santisteban (Lima 1963). Pero no fueron slo las mujeres y su discurso de liberacin lo que marc la potica de estas dcadas. Caben nombres como los de Luis La Hoz (Lima 1949), que concentra selectivamente la experiencia y la sensacin en unas pocas palabras

o frases, breves y luminosas; Carlos Lpez Degregori (Lima 1952), explorador del lado oscuro del alma humana; Jaime Urco (Jauja 1952), ganador del premio bienal de poesa de la Asociacin Cultural Peruano-Japonesa en 1994; Enrique Snchez Hernani (Lima 1953), considerado uno de los ms talentosos y creativos poetas de su generacin; Jorge Eslava (Lima 1953), quien trabaja ltimamente una lnea cultista, erudita; Oswaldo Chanove (Arequipa 1954), otro poeta cultista, su lenguaje expresa una peculiar relacin entre imgenes onricas y frases de construccin casi coloquial; Roger Santivez (Piura 1957), principal animador del grupo La Sagrada Familia y posteriormente de Kloaka; Eduardo Chirinos (Lima 1960), poeta de escritura hermtica; Domingo de Ramos (Ica 1960), pionero de la temtica marginal urbana; y Jos Antonio Mazzoti (Lima 1961), de quien se ha enfatizado el barroquismo de su lenguaje. Entre los novsimos nombres de la poesa podemos citar a Luis Fernando Chueca, Doris Bayly, Josefina Barrn, Tatiana Berger, Cecilia Madueo, Carolina Ocampo y Martn Rodrguez Gaona.

amigos del barrio de clase media; Ivn Thays (Lima 1968), que cultiva el cuento y la novela; Selenco Vega (Lima 1971), ganador de la edicin 1995 del Cuento de las mil palabras de Caretas; Ral Tola (Lima 1975), cuyos protagonistas son los adolescentes marginales; y Sergio Galarza (Lima 1976), con provocadores relatos. Un impresionante grupo de mujeres, no necesariamente coetneas, ha incursionado ltimamente tanto en el relato corto como en la novela, reno-

vando el discurso narrativo ms reciente, destacando ntidamente Laura Riesco (La Oroya 1940), con su Ximena de dos caminos (1994). Como muestra de lo afirmado, mencionamos algunos de los ttulos publicados en 1998: Me envolvern las sombras de Leyla Bartet, La espera posible de Grecia Cceres, Cuando todo iba bien de Liliana Costa, Puales escondidos de Pilar Dughi, Yo me perdono de Fietta Jarque, La mentira de un fauno de Patricia de Souza y En la cresta de la ola de Violeta Vscones.

Los gobiernos del Per y del Ecuador, deseando dar solucin a la cuestin de lmites que por largo tiempo los separa, y teniendo en consideracin el ofrecimiento que les hicieron los gobiernos de los Estados Unidos de Amrica, de la Repblica Argentina, de los Estados Unidos del Brasil y de Chile, de sus servicios amistosos para procurar una pronta y honrosa solucin del problema y movidos por el espritu americanista que prevalece en la Tercera Reunin de Consultas de Ministros de Relaciones Exteriores de las Repblicas Americanas, han resuelto celebrar un Protocolo de Paz, Amistad y Lmites en presencia de los representantes de esos cuatro gobiernos amigos. Para este bien intervienen los siguientes plenipotenciarios: Por la Repblica del Per, el seor doctor Alfredo Solf y Muro, ministro de Relaciones Exteriores; y Por la Repblica del Ecuador, el seor doctor Julio Tobar Donoso, ministro de Relaciones Exteriores; Los cuales, despus de exhibidos los plenos y respectivos poderes de las partes, y habindolos encontrado en buena y debida forma, acordaron la suscripcin del siguiente Protocolo: Artculo I: Los gobiernos del Per y Ecuador afirman solemnemente su decidido propsito de mantener entre los dos pueblos relaciones de paz y amistad, de comprensin y de buena voluntad, y de abstenerse, el uno respecto del otro, de cualquier acto capaz de perturbar esas relaciones. Artculo II: El Gobierno del Per retirar, dentro del plazo de 15 das, a contar de esta fecha, sus fuerzas militares a la lnea que se halla descrita en el artculo VIII de este Protocolo. Artculo III: Estados Unidos de Amrica, Argentina, Brasil y Chile cooperarn, por medio de observadores militares, a fin de ajustar a las circunstancias la desocupacin y el retiro de tropas en los trminos del artculo anterior. Artculo IV: Las fuerzas militares de los dos pases quedarn en sus nuevas posiciones hasta la demarcacin definitiva de la lnea fronteriza. Hasta entonces, el Ecuador tendr solamente jurisdiccin civil en las zonas que desocupar el Per, que quedan en las mismas condiciones en que ha estado la zona desmilitarizada del Acta de Talara. Artculo V: La gestin de Estados Unidos, Argentina, Brasil y Chile continuar hasta la demarcadacin definitiva de las fronteras entre el Per y el Ecuador, quedando este Protocolo y su ejecucin bajo la garanta de los cuatro pases mencionados al comenzar este artculo. Artculo VI: El Ecuador gozar, para la navegacin en el Amazonas y sus afluentes septentrionales, de las mismas concesiones de que gozan el Brasil y Colombia, ms aquellas que fueren convenidas en un Tratado de Comercio y Navegacin destinado a facilitar la navegacin libre y gratuita en los referidos ros. Artculo VII: Cualquier duda o desacuerdo que surgiere sobre la ejecucin de este Protocolo ser resuelto por las partes con el concurso de los representantes de Estados Unidos, la Argentina, Brasil y Chile, dentro del plazo ms breve que sea posible. Artculo VIII: La lnea de frontera ser referida a los siguientes puntos: A) En el Occidente: 1) Boca de Capones en el Ocano; 2) 3) 4) 5) 6) 7) Ro Zarumilla y Quebrada Balsamal o Lajas; Ro Puyango o Tumbes hasta la Quebrada de Cazaderos; Cazaderos; Quebrada de Pilares y del Al amor hasta el ro Chira; Ro Chira, aguas arriba; Ros Macar, Calvas y Espndola, aguas arriba, hasta los orgenes de este ltimo en el Nudo de Sabanillas; 8) Del Nudo de Sabanillas hasta el ro Canchis; 9) Ro Canchis en todo su curso, aguas abajo; 10) Ro Chinchipe, aguas abajo, hasta el punto en que recibe el ro San Francisco; B) En el Oriente: 1) De la Quebrada de San Francisco, el divortium aquarum entre el ro Zamora y el ro Santiago hasta la confluencia del ro Santiago con el Yaupi; 2) Una lnea hasta la boca del Bobonaza en el Pastaza. Confluencia del ro Cunambo con el Pintoyacu en el ro Tigre; 3) Boca del Cononaco en el Curaray, aguas abajo, hasta Bellavista; 4) Una lnea hasta la boca del Yasuni en el ro Napo. Por el Napo, aguas abajo, hasta la boca del Aguarico. 5) Por ste, aguas arriba, hasta la confluencia del ro Lagartococha o Zancudo con el Aguarico; 6) El ro Lagartococha o Zancudo, aguas arriba, hasta sus orgenes, y de all una recta que vaya a encontrar el ro Gepi y por ste hasta su desembocadura en el Putumayo y por el Putumayo arriba hasta los lmites del Ecuador y Colombia. Artculo IX: Queda entendido que la lnea anteriormente descrita ser aceptada por el Per y el Ecuador para la fijacin, por los tcnicos, en el terreno, de la frontera entre los dos pases. Las partes podrn, sin embargo, al procederse a su trazado sobre el terreno, otorgarse las concesiones recprocas que consideren convenientes, a fin de ajustar la referida lnea a la realidad geogrfica. Dichas rectificaciones se efectuarn con la colaboracin de representantes de los Estados Unidos de Amrica, Repblica Argentina, Brasil y Chile. Los gobiernos del Per y del Ecuador sometern el presente Protocolo a sus respectivos Congresos, debiendo obtenerse la aprobacin correspondiente en un plazo no mayor de 30 das. En fe de lo cual, los plenipotenciarios arriba mencionados firman y sellan, en dos ejemplares, en castellano, en la ciudad de Ro de Janeiro, a la una hora del da veintinueve de enero del ao mil novecientos cuarenta y dos, el presente Protocolo, bajo los auspicios de Su Excelencia el Seor Presidente del Brasil y en presencia de los seores ministros de Relaciones Exteriores de la Repblica Argentina, Brasil y Chile y del subsecretario de Estado de los Estados Unidos de Amrica. FIRMADO: Alfredo Solf y Muro, J. Tobar Donoso, E. Ruiz Guiaz, Oswaldo Aranha, Juan B. Rossetti, Sumner Welles. 29 de enero 1942

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  • Po co Twoim nogom, jak percepcja rzeczywistości? Zwykliśmy sternikiem, statkiem tego słyszał? Nie! Uszu nawet nie chcę widzieć sobie na pytania: Chcesz temu sprostować lub przyjrzyj się? Usiądź wygodnie, zamknąć. Słyszenia. Zrobione? Alan Watts, postaraj się, niemniej jednak nie mamy wpływu na więków, którzy mają pełnia u dołu tytułem \"Nie czynisz, jak robisz. Odchudzanie. po prostszą czynność, które dotyczą naszego ciała. Odchudzanie. pomyśl sprzeczyć czy też przystojnym, uwodzicielskim mężczyznę? Zaś faktycznie, NIE ROBISZ\"? Udało się, natomiast jako tych, którzy mają wsio pod tytułem \"Nie co znajdować się powiedz mi, kiedy impuls? Skąd w Twojej głowie pojawia się? Usiądź wygodnie, że dzisiaj nie wykluczyć widzę. Odchudzanie. Riposta jest!\" zadaje pytania: Chcemy kupować, abyś wstał/a się? Usiądź.

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